La misma rutina de siempre. A las 7 de la mañana (bueno 7 y pico, que a uno le gusta dejarse abrazar en la cama un poco un poco más), uno se levantaba, se adecentaba un poco, se tomaba el Cola Cao e iba de camino al instituto. Caras de sueño, cansancio acumulado, sensación de desgana y charla con los amigos. Era el día a día continuo de un estudiante de Bachillerato de la primera mitad de los 90, la época que me tocó vivir en el Poeta. Cientos de momentos viví: muchos buenos, algunos excelentes, otros no tanto (tampoco vamos a mitificar gratuitamente), pero quedan dos momentos en la memoria y uno más de propina que afortunadamente, aún me mantiene ligado al “tuto”.
-Paisaje con figuras
Era por mayo. La calor asomaba y estaba en COU. El curso amenazaba con irse mientras la temida Selectividad avizoraba al incauto grupo que formábamos parte de ese curso 95-96. A última hora nos tocaba Historia del Arte, una de mis asignaturas preferidas de siempre. Además la impartía el Mijita. José Antonio Aguilar, qué gran tipo. Pero por muy buen profesor que seas y mucha paciencia que tengas, aguantar a última hora a 30 adolescentes con ganas de terminar el curso y no ver un aula en tres meses, no era plato de buen gusto.
Para hacer más llevadera esa infame hora, el profe puso un vídeo. Apareció Antonio Gala presentando aquel programa llamado Paisaje con figuras donde mezclaba Historia, Arte, literatura y un poco de mito para contarnos cosas interesantísimas. O al menos, así me lo parece hoy. Pero ese día no prestaríamos la atención debida al bueno de don Antonio. El drama comenzó al poco de musitar las primeras palabras el literato. Las mofas de unos, las risas cómplices de la mayoría y los comentarios jocosos a cuenta de la presumida homosexualidad del presentador del programa provocó la catarsis. Realmente enfadado, José Antonio dejó de ser el Mijita, aquel tipo afable y buena gente, para con el rostro cariacontecido, mandarnos a todos a nuestra casa media hora antes de terminar la clase porque no le había gustado el tono de la burla.
No habíamos sido justos. Aunque personalmente no participé de la broma, sí que reí las gracietas a mis compañeros porque no creía que hubiese nada ofensivo en la chanza (éramos adolescentes, conviene recordarlo). Pensé que eran comentarios inofensivos, que no irían más de una broma simplona y en realidad, carente de sentido. En los 90 aún se hacían chistes de mariquitas y lo veíamos tan normal. Yo llegué a casa con desazón. Algo había cambiado en nuestra (cuasi perfecta) relación con José Antonio.
Al día siguiente, el temor. A primera nos tocaba (sí amigos, lo habéis adivinado) Historia del Arte. Llegamos y durante cinco minutos nadie dijo nada. Nuestro profesor se dedicó a escribir en la pizarra una lista de casi treinta nombres de distinguidas personalidades de diferentes etapas históricas. Todos ellos, señores y señoras respetables por lo que habían conseguido.
-¿Sabéis quienes son?
-Sí -, respondimos la mayoría.
-Son todos maricones. Empezamos la clase.
En realidad, la clase ya nos la había dado. Todos nos quedamos muy callados, repasando el mal que habíamos perpetrado el día anterior. Ese día aprendimos algo realmente valioso que no estaba en ninguna programación de aula. De paso, nos rendimos a un profesor inigualable.
-El comentario es el comentario
Seria, justa, comedida, organizada, exhaustiva, calculadora. Estos adjetivos y algunos otros sirven para calificar a Cristina Gómez, nuestra profesora de Historia en aquellos años. Si hoy tengo que “culpar” a alguien de haber estudiado Historia en la Universidad, indudablemente sería a Cristina. Ella supo dar con la clave para meter en la cabeza de sus alumnos que esta disciplina para nada es aburrida. Ella nos hizo comprender que aplicando el método científico a la Historia le quitábamos las telarañas a una disciplina que lamentablemente hoy vuelve a estar desprestigiada porque no se enseña de forma correcta. Culpen a la burocracia de ello.
Recuerdo cómo eran esas clases. Trabajo constante. Gráficas, tablas, exposición de ideas, poca narrativa “tradicional” y comentario de texto. Mucho comentario de texto. Dentro de esos escritos estaba inserta la Historia, solo había que quitar el polvo y la paja para verla. Cristina supo acertar en el enfoque y puedo decir sin equivocarme a que la gran mayoría de los que formábamos ese grupo disfrutamos esos años con sus clases. Clases en las que la participación era fundamental. Normal que luego sacara sobresaliente tras sobresaliente. No es que uno fuera bueno, es que trabajaba con los mejores mimbres.
-Los lunes grecolatinos
Hace algo más de un lustro volví al Poeta. Y el Poeta me salvó. Pasaba por un mal momento personal y profesional. Sin trabajo y casi sin aspiraciones, de la mano de Taetro (algún día se valorará la nunca bien ponderada labor de esta gente) llegué un día al Poeta junto a Eufrasio Jiménez, otro ex alumno del centro, para hablar con Juan Luis Belizón, a la sazón, director en aquel momento del Poeta. Juanlu, amigo de batallas pasadas, acogió el proyecto que le presentábamos con su habitual predisposición. Aquella cosa que acogió con agrado era el Taller de Teatro Grecolatino, la continuación de esos talleres con alumnos de Secundaria que Taetro llevaba ya desarrollando cinco o seis años. Ahora teníamos sede, el salón de actos de nuestro instituto, teníamos todas las facilidades del centro y teníamos alumnos. Con el pretexto de montar algo de Plauto o Aristófanes, buscábamos inspirar a los alumnos en la cultura clásica: debates, charlas, preguntas, improvisaciones, ejercicios, juegos, texto, texto, texto… y estreno en el Teatro Moderno. Ayudamos a muchos chavales y de paso, nos ayudamos a nosotros mismos.
Hoy, más de un lustro después, mantenemos la chispa del teatro en el Poeta, agarrando el testigo que nos dieron los pioneros en el centro (el grupo Capacha, del que por cierto Juanlu fue integrante) y con la ilusión de estar en nuestra casa, con otra rutina. Esta vez mucho más llevadera que la de levantarse temprano.
Artículo publicado en la revista conmemorativa de los 50 años del IES Poeta García Gutiérrez de Chiclana de la Frontera, centro educativo en el que fui alumno desde 1991 a 1996.
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domingo, 23 de diciembre de 2018
jueves, 29 de noviembre de 2018
Nosce te ipsum
Entre museo y museo, entre tienda y tienda, después de pasear tranquilamente por calles y canales, toca hacer un alto en el camino para tomarse algo y reposar. Holanda es un lugar especial para compartir un rato de charla en un café o bar. Y si el país es maravilloso para esta actividad, Amsterdam es el paraíso. Una propuesta barata y de calidad para dejarse llevar durante un buen rato: junto a Centraal Station se encuentra Pipper’s (Home of the mini sandwich) que transporta a Holanda nuestra noción de montadito. Pequeños pero sabrosos bocados en magníficos panes que se paladean frente a unas vistas impresionantes de la ciudad. En Pipper’s (Harry Banninkstraat, 1; muy cerca de Centraal Station) no hay bullicio, están prohibidas las prisas. Comer es un arte y beber se debe hacer con moderación y con gusto por lo que se toma. Servir el café es una pasión en este establecimiento y no quedarás decepcionado al pedir cualquier especialidad de la casa. Tom, Simone y su equipo se afanan en conjugar productos holandeses, españoles, franceses, asiáticos con cierto punto de refinamiento pero con alegre desenfado. Ponen pasión en lo que hacen y eso es un acierto. No duden en pasarse. No se arrepentirán de lo maravilloso que puede llegar a ser una parada en Pipper’s.
Hablando de maravillas… El ser humano también es capaz de logros formidables que animan al progreso de la civilización. Parte de ese conocimiento lo tenemos en Nemo, el lugar donde podemos conocernos a nosotros mismos a través de esos descubrimientos científicos que contados de otra forma, son accesibles para todos… ¡e incluso divertidos!
Nemo es fascinante. Desde su ubicación (Oosterdok, 2; junto al Ij, frente a la ciudad), pasando por el propio edificio y su propia configuración interna (cada planta es un área temática). Es un regalo para todos los sentidos y es que hay que interactuar con todo lo que Nemo te propone. No se trata de ser mero observador sino que es obligado tocar, escuchar, hablar, sentir, experimentar, reir, gozar. No hay tiempo para el descanso en Nemo. Aprendes por la experiencia. Es maravilloso cómo han podido incardinar el conocimiento científico, que a veces puede ser difícil de hacer llegar al común de los mortales, con un mensaje sencillo de entender. Y es que si lo vives en primera persona, es natural que lo asimiles con cierta facilidad.
Nemo es lugar donde la fantasía y la magia se transforman en realidad. Donde el juego se da la mano con el progreso humano. El sitio donde te sientes orgulloso de pertenecer a la raza humana. El espacio donde te sientes muy pequeñito al darte cuenta de todo lo que aún te queda por aprender. Nemo es visita ineludible cuando estás en Amsterdam, incluso si no te van los números, la ciencia o la técnica. Nemo es puro humanismo, pero ¿saben lo mejor de todo? ¡No quieres irte de allí!
Foto: @zuhmalheur
Artículo originalmente publicado en Berenjena Company.
martes, 31 de octubre de 2017
Mujeres de palabras tomar
Me hubiese encantado tomarme una cerveza con Aristófanes o una retsina o un hidromiel o lo que sea que bebieran en la Grecia de hace unos 25 siglos. Tomarme un algo con el gran comediógrafo porque aparte de ser un cachondo, seguro que tendría mucho que compartir sobre filosofía, política, el estado de la vida en general y el teatro. Y esas son cosas de las que me gusta debatir. Pero como por desgracia no tengo una máquina del tiempo a mano para poderme ir a conocerlo, al menos me conformo con ver sus obras sobre el escenario. Y ya si es un montaje del Taller de Teatro Grecolatino de Taetro, el aliciente es aún mayor.
No voy a descubrir aquí las bondades que emanan de este taller formado por chavales de instituto que se involucran al máximo en levantar un texto que en principio, les es ajeno por completo. No es su lenguaje, no es su léxico, es totalmente lejano temporalmente hablando, pero la moral que en esos añejos escritos está presente es de andar por casa. Por eso los clásicos aún funcionan y por eso, siguen estando totalmente vigentes, mal que les pese a algunos.
Los integrantes del Taller de Teatro Grecolatino dejaron atrás las locas comedias plautinas de anteriores años para meterse en las honduras a las que Aristófanes somete a la dramaturgia. Comedia pura. Sofisticada a ratos, dicharachera en otros, siempre punzante. Con Las Tesmoforias (su estreno de este 2017), los chicos del taller además se apuntaron a hablar de igualdad de género, del papel de la mujer en la sociedad, de travestismo y transexualidad, del poder de la literatura para cambiar el mundo y de muchas más cosas con el marchamo humorístico del comediógrafo ateniense. Aristófanes usa este texto para desmontar y atacar a su más acérrimo rival, el poeta trágico Eurípides, que siempre caracterizaba a las mujeres en sus obras de locas, histéricas y origen de todos los males de la sociedad del momento. La comedia arroja luz sobre el decisivo papel femenino en la Grecia clásica y lo hace mediante la sonora crítica de la obra de Eurípides, el ataque más despiadado y mordaz a sus textos y poniendo en marcha la maquinaria cómica propia del opus de Aristófanes.
Sobre el escenario, el montaje de los chicos del Taller de Teatro Grecolatino hizo honores al texto de partida. Una adaptación del original portentosa que solventó los problemas de entendimiento que pudieran surgir entre el personal asistente al Teatro Moderno de Chiclana y que ayudó a una puesta en escena dinámica, sorprendente por briosa y que supo intercalar los momentos más cómicos con los que exigían una pausa para dejar en el aire el mensaje de fondo de Las Tesmoforias, esa asamblea de mujeres en la que se juzga el papel de Eurípides como "enemigo" del papel de la mujer en la sociedad. Los integrantes del Taller de Teatro Grecolatino (todos los años va cambiando el plantel en mayor o menor medida), trabajaron desde el texto hasta el vestuario, pasando por la escenografía y las partes musicales, que también las hubo. Los coordinadores son meros conductores, nunca protagonistas, a diferencia de otras propuestas que pretenden ser similares.
Las caras de satisfacción al terminar la función demuestran que Aristófanes venció. Que la comedia gana, que el teatro triunfa, que este taller de chavales es un puro tesoro y que el púlpito de oradores, coto vedado a los hombres, pertenece a esas mujeres de palabras tomar que poblaron el glorioso montaje de Las Tesmoforias trabajado por ese Taller de Teatro Grecolatino que no podemos perder.
Foto: @zuhmalheur
No voy a descubrir aquí las bondades que emanan de este taller formado por chavales de instituto que se involucran al máximo en levantar un texto que en principio, les es ajeno por completo. No es su lenguaje, no es su léxico, es totalmente lejano temporalmente hablando, pero la moral que en esos añejos escritos está presente es de andar por casa. Por eso los clásicos aún funcionan y por eso, siguen estando totalmente vigentes, mal que les pese a algunos.
Los integrantes del Taller de Teatro Grecolatino dejaron atrás las locas comedias plautinas de anteriores años para meterse en las honduras a las que Aristófanes somete a la dramaturgia. Comedia pura. Sofisticada a ratos, dicharachera en otros, siempre punzante. Con Las Tesmoforias (su estreno de este 2017), los chicos del taller además se apuntaron a hablar de igualdad de género, del papel de la mujer en la sociedad, de travestismo y transexualidad, del poder de la literatura para cambiar el mundo y de muchas más cosas con el marchamo humorístico del comediógrafo ateniense. Aristófanes usa este texto para desmontar y atacar a su más acérrimo rival, el poeta trágico Eurípides, que siempre caracterizaba a las mujeres en sus obras de locas, histéricas y origen de todos los males de la sociedad del momento. La comedia arroja luz sobre el decisivo papel femenino en la Grecia clásica y lo hace mediante la sonora crítica de la obra de Eurípides, el ataque más despiadado y mordaz a sus textos y poniendo en marcha la maquinaria cómica propia del opus de Aristófanes.
Sobre el escenario, el montaje de los chicos del Taller de Teatro Grecolatino hizo honores al texto de partida. Una adaptación del original portentosa que solventó los problemas de entendimiento que pudieran surgir entre el personal asistente al Teatro Moderno de Chiclana y que ayudó a una puesta en escena dinámica, sorprendente por briosa y que supo intercalar los momentos más cómicos con los que exigían una pausa para dejar en el aire el mensaje de fondo de Las Tesmoforias, esa asamblea de mujeres en la que se juzga el papel de Eurípides como "enemigo" del papel de la mujer en la sociedad. Los integrantes del Taller de Teatro Grecolatino (todos los años va cambiando el plantel en mayor o menor medida), trabajaron desde el texto hasta el vestuario, pasando por la escenografía y las partes musicales, que también las hubo. Los coordinadores son meros conductores, nunca protagonistas, a diferencia de otras propuestas que pretenden ser similares.
Las caras de satisfacción al terminar la función demuestran que Aristófanes venció. Que la comedia gana, que el teatro triunfa, que este taller de chavales es un puro tesoro y que el púlpito de oradores, coto vedado a los hombres, pertenece a esas mujeres de palabras tomar que poblaron el glorioso montaje de Las Tesmoforias trabajado por ese Taller de Teatro Grecolatino que no podemos perder.
Foto: @zuhmalheur
lunes, 3 de julio de 2017
El poder de uno
Uno. En ocasiones solo es necesario un único individuo para hacer que las cosas cambien, que funcionen, que vayan por la buena senda. Cuando Rosa Parks se sentó en aquel asiento de autobús reservado para los blancos, no consiguió acabar con el racismo pero trazó el camino para conseguirlo. Cuando aquel alemán que se negó a hacer el saludo fascista en pleno auge del nazismo, supimos que había esperanza.
Hace falta solo el poder de uno para conseguir celebrar algunas hazañas. Y un logro absolutamente asombroso es hacer que las Humanidades calen en un sistema educativo como el español, que desprecia este conocimiento. Corrijo, son los gobernantes los que menosprecian disciplinas como la Historia, el Arte, la Filosofía, las lenguas clásicas, la Música o el Teatro. Por eso, es digno de encomio la labor de muchos docentes que no cejan en el empeño de inculcar el gusanillo de las artes escénicas entre el alumnado. Son muchos en el país que se dedican con denuedo a conseguirlo, pero en Chiclana contamos con don José Raya, profesor del CEIP José de la Vega y que lleva toda la vida dedicado a sus dos grandes pasiones: la educación/formación y el teatro.
Desde hace años, Pepe acaba los cursos no con una fiesta. Bueno, sí lo es, pero de otro tipo. Él (y su equipo, no lo olvidemos), prepara durante todo el año con los chavales una obra de teatro. La Historia local y regional ha sido uno de sus temas favoritos: los niños se lo pasan bien y aprenden. ¿Para qué más? Pero este año, último como docente (cuánto se le echará de menos), se ha desatado: ha preparado un musical... donde todo todo, lo hacen los alumnos. Cantan, bailan, interpretan, gozan...
La mariposa sin alas es el título de este espectáculo único con el que más de una veintena de chavales han tomado el pulso al teatro, a la danza, a la música, al dominio de las sensaciones del actor, al manejo del propio cuerpo... Se han desenvuelto como profesionales gracias a la mano maestra (nunca mejor dicho) de Pepe Raya, que ha compuesto una historia deliciosa desarrollada de forma vigorosa y luminosa por sus actores. No había play back, no había música pregrabada. Todo sucedía en el momento y el resultado fue pura magia.
A veces el poder de uno fructifica en una semilla que bien cuidada puede germinar en un milagro. La educación nos enseña el camino. Es nuestra responsabilidad como ciudadanos el seguirlo. Mientras tanto, agradezcamos a Pepe Raya (y muchos como él), los servicios prestados. Tienes que estar orgulloso de lo obtenido, amigo.
Fotos: @zuhmalheur
Hace falta solo el poder de uno para conseguir celebrar algunas hazañas. Y un logro absolutamente asombroso es hacer que las Humanidades calen en un sistema educativo como el español, que desprecia este conocimiento. Corrijo, son los gobernantes los que menosprecian disciplinas como la Historia, el Arte, la Filosofía, las lenguas clásicas, la Música o el Teatro. Por eso, es digno de encomio la labor de muchos docentes que no cejan en el empeño de inculcar el gusanillo de las artes escénicas entre el alumnado. Son muchos en el país que se dedican con denuedo a conseguirlo, pero en Chiclana contamos con don José Raya, profesor del CEIP José de la Vega y que lleva toda la vida dedicado a sus dos grandes pasiones: la educación/formación y el teatro.
Desde hace años, Pepe acaba los cursos no con una fiesta. Bueno, sí lo es, pero de otro tipo. Él (y su equipo, no lo olvidemos), prepara durante todo el año con los chavales una obra de teatro. La Historia local y regional ha sido uno de sus temas favoritos: los niños se lo pasan bien y aprenden. ¿Para qué más? Pero este año, último como docente (cuánto se le echará de menos), se ha desatado: ha preparado un musical... donde todo todo, lo hacen los alumnos. Cantan, bailan, interpretan, gozan...
La mariposa sin alas es el título de este espectáculo único con el que más de una veintena de chavales han tomado el pulso al teatro, a la danza, a la música, al dominio de las sensaciones del actor, al manejo del propio cuerpo... Se han desenvuelto como profesionales gracias a la mano maestra (nunca mejor dicho) de Pepe Raya, que ha compuesto una historia deliciosa desarrollada de forma vigorosa y luminosa por sus actores. No había play back, no había música pregrabada. Todo sucedía en el momento y el resultado fue pura magia.
A veces el poder de uno fructifica en una semilla que bien cuidada puede germinar en un milagro. La educación nos enseña el camino. Es nuestra responsabilidad como ciudadanos el seguirlo. Mientras tanto, agradezcamos a Pepe Raya (y muchos como él), los servicios prestados. Tienes que estar orgulloso de lo obtenido, amigo.
Fotos: @zuhmalheur
viernes, 3 de marzo de 2017
La Santa Cofradía de Todos los Paletos
Imaginen que por esos casuales de la vida a un chiclanero le da por sacar un paso procesional con la imagen de la Princesa Leia (que los dioses la tengan en la gloria) por las calles del centro de Chiclana (una calle que está abierta al tráfico, lógicamente). Y que ese paso a las diez de la noche interrumpe el normal discurrir del tránsito de vehículos. Imagínense que en ese momento llega una ambulancia en servicio trasladando a un enfermo urgente. Seguro que pondrían a caer de un burro a ese chiclanero e incluso la Policía Local lo denunciaría...
Pues paren de imaginar.
Ahora la realidad. Iba el que esto suscribe en su vehículo minutos antes de las diez de la noche por la calle Concepción (junto al Mercado de Abastos), esquina con Caraza y me encuentro a una cuadrilla de muchachos ocupando todo el ancho de la calzada con su paso procesional. Estaban ensayando su próxima salida en Semana Santa. Me paro. Un minuto, dos... hasta que me canso de esperar y de obstaculizar el tráfico (algunos que iban en mi dirección, tomaron la contraria para hacer el rodeo) y les digo que no tienen derecho a ocupar de esa forma la calzada. Transcribo lo que ocurrió a continuación de forma más o menos literal con el que al parecer es el líder de la manada... perdón, capillitas (por cierto, desconozco a qué hermandad o cofradía pertenecen):
Yo: Oiga, esto no puede ser. Imagine que voy con urgencia o que llegara una ambulancia en este momento. Tardan ustedes casi dos minutos en apartarse de la calzada. ¿Qué pasaría?
Capillita: Ya, pero no ha pasado nada, ¿a que no? Además estás esperando lo mismo que cuando hay tráfico.
Yo: Pero no hay tráfico. No pueden ocupar la calzada como ustedes quieran.
Capillita: Po sí que podemos. Tenemos permiso.
Yo: Tendrán permiso, pero no es lógico que yo tenga que esperar parado en plena calzada porque ustedes en vez de ensayar en un descampado quieren hacerlo en una calzada. Calzada cuyo uso pago con mis impuestos de circulación.
Capillita: Po se espera.
Yo: Ya, pero es que no tengo necesidad de esperar porque quiero llegar a mi casa. Y además, con mis impuestos hago algo más. Pagarles a ustedes el derecho a salir en procesión cada semana santa.
Capillita: Ji ome. Yo también pago impuestos pa ti.
Yo: Vuestras subvenciones y convenios los pagamos todos, amigo. Y ahora mismo se están quitando de ahí o llamo a la Policía Local.
Capillita: Po llámala. Ya te hemos hecho hueco.
En efecto hicieron un hueco escaso para mi coche... Sigo.
Yo: Deberías hacer más espacio porque puedo pillar a alguien.
Capillita: Como yo te vea que pillas al alguien te vas a enterar.
Yo: Vas a tener que mejorar tu educación. Es una conducta poco católica la tuya,
Capillita: ¡Vete por ahí!
Y mientras me alejaba de la escena de los hechos, por la luna trasera de mi vehículo, vi asomar el dedo corazón en señal de peineta del susodicho líder de los capillitas, mientras los más jóvenes del grupo jaleaban el cristiano comportamiento de su jefe.
Es de suponer que la Policía Local esté controlando a un grupo de ciudadanos en cualquier actividad que necesite de ocupar la vía pública. Pero allí no estaba ningún agente. Tampoco los llamé por una razón muy clara: nada iban a hacer porque en este pueblo hay ciudadanos de primera (ellos) y ciudadanos de segunda (los demás).
Pues paren de imaginar.
Ahora la realidad. Iba el que esto suscribe en su vehículo minutos antes de las diez de la noche por la calle Concepción (junto al Mercado de Abastos), esquina con Caraza y me encuentro a una cuadrilla de muchachos ocupando todo el ancho de la calzada con su paso procesional. Estaban ensayando su próxima salida en Semana Santa. Me paro. Un minuto, dos... hasta que me canso de esperar y de obstaculizar el tráfico (algunos que iban en mi dirección, tomaron la contraria para hacer el rodeo) y les digo que no tienen derecho a ocupar de esa forma la calzada. Transcribo lo que ocurrió a continuación de forma más o menos literal con el que al parecer es el líder de la manada... perdón, capillitas (por cierto, desconozco a qué hermandad o cofradía pertenecen):
Yo: Oiga, esto no puede ser. Imagine que voy con urgencia o que llegara una ambulancia en este momento. Tardan ustedes casi dos minutos en apartarse de la calzada. ¿Qué pasaría?
Capillita: Ya, pero no ha pasado nada, ¿a que no? Además estás esperando lo mismo que cuando hay tráfico.
Yo: Pero no hay tráfico. No pueden ocupar la calzada como ustedes quieran.
Capillita: Po sí que podemos. Tenemos permiso.
Yo: Tendrán permiso, pero no es lógico que yo tenga que esperar parado en plena calzada porque ustedes en vez de ensayar en un descampado quieren hacerlo en una calzada. Calzada cuyo uso pago con mis impuestos de circulación.
Capillita: Po se espera.
Yo: Ya, pero es que no tengo necesidad de esperar porque quiero llegar a mi casa. Y además, con mis impuestos hago algo más. Pagarles a ustedes el derecho a salir en procesión cada semana santa.
Capillita: Ji ome. Yo también pago impuestos pa ti.
Yo: Vuestras subvenciones y convenios los pagamos todos, amigo. Y ahora mismo se están quitando de ahí o llamo a la Policía Local.
Capillita: Po llámala. Ya te hemos hecho hueco.
En efecto hicieron un hueco escaso para mi coche... Sigo.
Yo: Deberías hacer más espacio porque puedo pillar a alguien.
Capillita: Como yo te vea que pillas al alguien te vas a enterar.
Yo: Vas a tener que mejorar tu educación. Es una conducta poco católica la tuya,
Capillita: ¡Vete por ahí!
Y mientras me alejaba de la escena de los hechos, por la luna trasera de mi vehículo, vi asomar el dedo corazón en señal de peineta del susodicho líder de los capillitas, mientras los más jóvenes del grupo jaleaban el cristiano comportamiento de su jefe.
Es de suponer que la Policía Local esté controlando a un grupo de ciudadanos en cualquier actividad que necesite de ocupar la vía pública. Pero allí no estaba ningún agente. Tampoco los llamé por una razón muy clara: nada iban a hacer porque en este pueblo hay ciudadanos de primera (ellos) y ciudadanos de segunda (los demás).
jueves, 15 de diciembre de 2016
Allegro molto vivace
La velocidad es una magnitud física que expresa la distancia recorrida de un objeto por unidad de tiempo. A veces, es importante ser veloz. En otras ocasiones, conviene la pausa, la reflexión e incluso el distanciamiento, si se me permite el uso del término brechtiano. Pero cuando la constante de la velocidad se ejecuta con control, llegamos a buen puerto. Justamente lo que podemos comprobar en la evolución progresiva de la Orquesta Joven Ciudad de Chiclana (OJCC), que volvió a las tablas del Teatro Moderno tras anteriores incursiones y salió de allí sin defraudar y con la vívida sensación de que cada paso que dan en su crecimiento es exageradamente beneficioso.
Jesús Rivera sabe conjugar el talento con el cariño. Su labor al frente de la OJCC no es meramente la de un director musical al uso. Es experto en aplicar el método pedagógico sumado a un doble cariño: a su trabajo y a sus compañeros de orquesta, que se ven mimados y respetados por un director que los lleva con paso seguro sobre la senda del triunfo.
El repertorio que nos deparó la orquesta el pasado viernes siguió indagando en esa experimentación que mezcla lo clásico con lo popular con el denominador común de la búsqueda de la excelencia. Excepcional arranque con una pieza poco conocida de Gustav Holst. Su Suite Saint Paul sonó rotunda y medida en las cuerdas de la joven orquesta, siendo un aperitivo que se degustaba con fruición y alegría. Prueba de lo selecto del repertorio es la visita que los músicos hicieron por la Danza Húngara de Brahms pero en su Primer Movimiento, que aunque conocido, no es el hit que todos conocemos. Paulatinamente fueron acompasándose los ejecutantes en una prueba final de la realidad en la que se ha convertido este grupo. La primera parte del concierto quedó clausurada con la obertura de El barbero de Sevilla, de Rossini, que demostró las grandes posibilidades que tiene la OJCC de convertirse en una sinfónica de importancia a poco que tenga más apoyo público y que siga con su labor captadora de talentos.
Y es que talento no falta. Para prueba, dos botones. Sendos componentes de la orquesta (Mario Cabeza de Vaca y Blas Gómez), aportaron al repertorio dos obras originales. Travesía del Argo y Fantasía empatizaron con el respetable puesto que estamos ante dos piezas cortas pero de una madurez inusitada. Dos trabajos que enlazan perfectamente con las destrezas que muestran estos músicos y que publicitan que esta OJCC tiene aún tesoros escondidos que mostrar.
Una parte más popular y cinematográfica cerró (a falta de los bises, muy lúdicos y entregados), el recital: soberbias composiciones de Alan Silvestri para Los Vengadores y Forrest Gump y el tema de apertura de Star Wars: El despertar de la Fuerza que John Williams compuso para el retorno a la saga lucasiana fueron muy aplaudidos, aunque si algo tenemos que reprochar del trabajo de los chicos es aquí. Se notó que la partitura de Williams está escrita para una sinfónica completa, donde la épica rezume en los metales, percusiones y cuerdas. Quizá se le queda un poco grande abordar a la OJCC este tipo de trabajos pero, qué puñetas, demostrar las agallas para tocarla y que el resultado salga muy decente es la prueba fehaciente de que el trabajo que se está haciendo es maravilloso y que ese es el camino, con tempo Allegro molto vivace, que debe seguir transitando la Orquesta Joven Ciudad de Chiclana. A seguir progresando... A seguir cautivando.
Jesús Rivera sabe conjugar el talento con el cariño. Su labor al frente de la OJCC no es meramente la de un director musical al uso. Es experto en aplicar el método pedagógico sumado a un doble cariño: a su trabajo y a sus compañeros de orquesta, que se ven mimados y respetados por un director que los lleva con paso seguro sobre la senda del triunfo.
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| (Foto: @zuhmalheur). |
El repertorio que nos deparó la orquesta el pasado viernes siguió indagando en esa experimentación que mezcla lo clásico con lo popular con el denominador común de la búsqueda de la excelencia. Excepcional arranque con una pieza poco conocida de Gustav Holst. Su Suite Saint Paul sonó rotunda y medida en las cuerdas de la joven orquesta, siendo un aperitivo que se degustaba con fruición y alegría. Prueba de lo selecto del repertorio es la visita que los músicos hicieron por la Danza Húngara de Brahms pero en su Primer Movimiento, que aunque conocido, no es el hit que todos conocemos. Paulatinamente fueron acompasándose los ejecutantes en una prueba final de la realidad en la que se ha convertido este grupo. La primera parte del concierto quedó clausurada con la obertura de El barbero de Sevilla, de Rossini, que demostró las grandes posibilidades que tiene la OJCC de convertirse en una sinfónica de importancia a poco que tenga más apoyo público y que siga con su labor captadora de talentos.
Y es que talento no falta. Para prueba, dos botones. Sendos componentes de la orquesta (Mario Cabeza de Vaca y Blas Gómez), aportaron al repertorio dos obras originales. Travesía del Argo y Fantasía empatizaron con el respetable puesto que estamos ante dos piezas cortas pero de una madurez inusitada. Dos trabajos que enlazan perfectamente con las destrezas que muestran estos músicos y que publicitan que esta OJCC tiene aún tesoros escondidos que mostrar.
| (Foto: @zuhmalheur). |
jueves, 27 de octubre de 2016
Insurrección
Mala noticia: Rajoy va a ser presidente y ahí está el tipo, con la chulería por bandera riéndose de todo y de todos en el Congreso.
Buena noticia: Rajoy corrige a su ministro de Educación y tiene que echarse atrás en el tema de las reválidas incluidas en la LOMCE (ley que por cierto es un sinsentido de principio a final).
Al menos nos queda la insurrección.
Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité?
Nadie es mejor que nadie pero tu creíste vencer.
Si lloré ante tu puerta de nada sirvió.
Barras de bar, vertederos de amor...
Os enseñé mi trocito peor.
Retales de mi vida,
fotos a contraluz
Me siento hoy como un halcón
herido por las flechas de la incertidumbre.
Me corto el pelo una y otra vez.
Me quiero defender.
Dame mi alma y déjame en paz.
Quiero intentar no volver a caer.
Pequeñas tretas para continuar en la brecha.
Me siento hoy como un halcón
llamado a las filas de la insurrección.
Insurrección (1986). El último de la fila.
Buena noticia: Rajoy corrige a su ministro de Educación y tiene que echarse atrás en el tema de las reválidas incluidas en la LOMCE (ley que por cierto es un sinsentido de principio a final).
Al menos nos queda la insurrección.
Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité?
Nadie es mejor que nadie pero tu creíste vencer.
Si lloré ante tu puerta de nada sirvió.
Barras de bar, vertederos de amor...
Os enseñé mi trocito peor.
Retales de mi vida,
fotos a contraluz
Me siento hoy como un halcón
herido por las flechas de la incertidumbre.
Me corto el pelo una y otra vez.
Me quiero defender.
Dame mi alma y déjame en paz.
Quiero intentar no volver a caer.
Pequeñas tretas para continuar en la brecha.
Me siento hoy como un halcón
llamado a las filas de la insurrección.
Insurrección (1986). El último de la fila.
jueves, 20 de octubre de 2016
Cásina o el poder del tesón
Bigger than life...
Esta premisa, tan de peli americana, es lo que viven los chicos del Taller de Teatro Grecolatino de Taetro año tras año, siempre tras echarse el telón de su estreno anual. Y con Cásina ha vuelto a pasar. Acabó la función y los nervios contenidos durante la hora de representación (y tras un año de penas, alegrías, enfados, arrebatos, lloros, sonrisas, trabajo, holgazanería y finalmente, compromiso), se tornó en la vívida sensación de que lo que acababan de experimentar era una de las mejores sensaciones de sus -aún- cortas vidas.
| (Foto: Paco López). |
Es el espíritu de este taller. Aquí no se cobra a los alumnos por participar de la experiencia. No se les fuerza a estar a disgusto (si es que alguna vez lo han estado). No se les cierra la puerta de ponerse delante de 300 personas para defender un texto solitos en el escenario con uñas y dientes. No se les prohibe participar de todo lo que acontece en un montaje como la elaboración de vestuario, la escenografía, el atrezo, la música e incluso la escritura de la adaptación. Y es que la premisa fundamental de este taller es pasárselo bien haciendo teatro y aprendiendo una o dos cosas por el camino.
Este año Cásina ha vuelto de llenar de razones a quienes coordinan esta comunidad de jóvenes actores. Es mejor dejarlos solos, que vuelen, que se la peguen si tienen que hacerlo, pero que recojan los aplausos del público si lo han merecido. Y con este montaje de Plauto, lo han conseguido. Solo suyo es el éxito de la propuesta. Los que coordinamos no tenemos mérito alguno.
Y ahora un párrafo del que se responsabiliza únicamente quien esto escribe: Miguel Ángel Bolaños. La pena es que no haya apoyo institucional alguno a esta propuesta que para sí quisieran el 99,9 por ciento de los ayuntamientos del país. ¿Por qué? Les cuento. Los que mandan en la cultura de Chiclana creen que estos chicos son la competencia desleal de los "profesionales". Les cuento más: desde el Ayuntamiento se paga con dinero público por algo que Taetro ofrece gratis como colectivo y que cada año incluye en su proyecto subvencionado por el propio Consistorio (aunque cada año menos, eso sí). O sea, que optan por pagar más por un servicio que ya se oferta. Pero no, ellos han preferido negarnos, oscurecernos y arrinconarnos obviando cualquier apoyo. Aunque en el cartel aparece el logo del Ayuntamiento, ningún representante municipal ha aparecido por lo menos para alentar a los chicos. Han optado por llamarnos "la competencia", cuando nosotros somos complementarios. Nosotros queremos sumar. Ellos quieren borrar. Pero no importa. El ejemplo de estos chicos es la mejor respuesta. Taetro siempre será la vanguardia, el colectivo del que surjan las ideas que luego otros copian.
Pero los verdaderos protagonistas no son Taetro, ni los que ostentan la representación de la cultura en Chiclana, ni siquiera el miserable de Bolaños. Son ellos: Eva, Ina, Juan, Dani, Irene, Rut, las dos Anas, Jimmy, Vero, Segura, Ali, Ana Belén y Bárbara. Ellos, más la otra docena larga de chavales que han pasado este año por el taller y que por una u otra razón no participaron en el montaje final pero que dejaron su impronta en mayor o menor grado. Con todos ellos, Cásina surgió como un soplo de aire fresco dada la osadía en la caracterización de los personajes, el dinamismo en el planteamiento de escenas y el exuberante dominio de los tempos del humor. Este año la parte musical buscó ser un personaje más, dando pausa a las escenas más aceleradas y poniendo un contrapunto cómico muy acertado. La tragedia contenida y la comedia desopilante vivencian musicalmente con la viola, la flauta y... el pito de carnaval. ¿Qué más se puede pedir?
| (Foto: Paco López). |
Aún así, Cásina deja más capas, más lecturas que la mera diversión puesto que se tratan temas tan de actualidad como el papel de la mujer, el machismo, la violencia de género, la lucha de clases... Toda una lección para los que creen que con el teatro no se puede enseñar nada. Esos conocimientos legados por un texto de hace 2.200 años e impulsados por el Taller a unos chicos que difícilmente pueden olvidar lo aprendido.
Y el entuerto final fue descubierto. Los ardides del maledicente Lisidamo fueron tumbados por la sagacidad de Cleóstrata a velocidad de crucero y con el cierre a capella acostumbrado. El público agradeció la muestra de esfuerzo teatral del Taller de Teatro Grecolatino con aplausos y vítores. Y es que los chicos merecían salir por el arco de triunfo. Un arco, labrado con su sudor y su esfuerzo.
martes, 18 de octubre de 2016
Cásina,... Casi ná
En Atenas, una joven esclava es el objeto de deseo de muchos. Su destino, ligado a la suerte, acabará en manos de uno de los interesados pero, ¿quién será?
Esta es la clave principal de Cásina, comedia de Plauto con la que los alumnos de varios centros educativos de Secundaria y Bachillerato de Chiclana profundiza en los valores y tradiciones de la herencia cultural clásica. Una propuesta educativa llevada a la escena como cúlmen del Taller de Teatro Grecolatino que la asociación cultural Taetro organiza cada año y que coordinan Eufrasio Jiménez y Miguel Ángel Bolaños.
La decena larga de alumnos que han trabajado a lo largo de este curso sobre los presupuestos de la cultura grecorromana han montado Cásina como colofón a las enseñanzas adquiridas durante las sesiones desarrolladas en el IES Poeta García Gutiérrez (lugar habitual de desarrollo del taller) y en la sede de la propia asociación durante el verano. Este proyecto co-educativo es el resultado de la propuesta de los integrantes del taller, en el que alumnos de ESO y Bachillerato de diferentes centros, atraídos por la riqueza de la dramaturgia, apuestan por aprender el valor de la cultura clásica y la educación a través del teatro. Ese ha sido el empeño de Taetro a lo largo de los últimos años, un trabajo que ahora da sus frutos en forma de obra en la que prácticamente todo ha sido elaborado, diseñado y “teatralizado” por los alumnos que han seguido este taller.
La apuesta del colectivo chiclanero por la enseñanza de teatro en Secundaria viene de largo (un cuarto de siglo ya) y seguirá siendo una de sus señas de identidad, puesto que esta Comunidad de Aprendizaje de Cultura Clásica Erytheia en la que se engloba este taller mantendrá su dinámica a lo largo del curso recién iniciado en diversos institutos de la localidad. Y lo hace siendo la iniciativa pionera por estos lares. Además, los alumnos pueden asistir a las sesiones del taller de forma totalmente gratuita, a diferencia de otras propuestas existentes. De hecho, los coordinadores de la comunidad y su taller redoblan esfuerzos, puesto que mientras están ultimando el estreno de la obra en el Teatro Moderno, ya han comenzado las sesiones del nuevo curso en el Salón de Actos del IES Poeta García Gutiérrez, en horario de 18.00 a 20.00 horas.
La cita con Cásina será hoy 18 de octubre a las 19.00 horas en el Moderno. La entrada será gratuita hasta completar aforo.
P.S.: El cartel que acompaña este artículo es el único que vais a ver. Cultura dice que no tiene un eurito para imprimir un mísero folio con la imagen. Así estamos en este pueblo, señores.
Esta es la clave principal de Cásina, comedia de Plauto con la que los alumnos de varios centros educativos de Secundaria y Bachillerato de Chiclana profundiza en los valores y tradiciones de la herencia cultural clásica. Una propuesta educativa llevada a la escena como cúlmen del Taller de Teatro Grecolatino que la asociación cultural Taetro organiza cada año y que coordinan Eufrasio Jiménez y Miguel Ángel Bolaños.
La decena larga de alumnos que han trabajado a lo largo de este curso sobre los presupuestos de la cultura grecorromana han montado Cásina como colofón a las enseñanzas adquiridas durante las sesiones desarrolladas en el IES Poeta García Gutiérrez (lugar habitual de desarrollo del taller) y en la sede de la propia asociación durante el verano. Este proyecto co-educativo es el resultado de la propuesta de los integrantes del taller, en el que alumnos de ESO y Bachillerato de diferentes centros, atraídos por la riqueza de la dramaturgia, apuestan por aprender el valor de la cultura clásica y la educación a través del teatro. Ese ha sido el empeño de Taetro a lo largo de los últimos años, un trabajo que ahora da sus frutos en forma de obra en la que prácticamente todo ha sido elaborado, diseñado y “teatralizado” por los alumnos que han seguido este taller.
La apuesta del colectivo chiclanero por la enseñanza de teatro en Secundaria viene de largo (un cuarto de siglo ya) y seguirá siendo una de sus señas de identidad, puesto que esta Comunidad de Aprendizaje de Cultura Clásica Erytheia en la que se engloba este taller mantendrá su dinámica a lo largo del curso recién iniciado en diversos institutos de la localidad. Y lo hace siendo la iniciativa pionera por estos lares. Además, los alumnos pueden asistir a las sesiones del taller de forma totalmente gratuita, a diferencia de otras propuestas existentes. De hecho, los coordinadores de la comunidad y su taller redoblan esfuerzos, puesto que mientras están ultimando el estreno de la obra en el Teatro Moderno, ya han comenzado las sesiones del nuevo curso en el Salón de Actos del IES Poeta García Gutiérrez, en horario de 18.00 a 20.00 horas.
La cita con Cásina será hoy 18 de octubre a las 19.00 horas en el Moderno. La entrada será gratuita hasta completar aforo.
P.S.: El cartel que acompaña este artículo es el único que vais a ver. Cultura dice que no tiene un eurito para imprimir un mísero folio con la imagen. Así estamos en este pueblo, señores.
sábado, 9 de julio de 2016
Juicio a los teatreros
Hace poco hablaba ante doctas personalidades del mundo de la enseñanza sobre el poder educativo del teatro y otras artes escénicas. Debatía con ellos sobre la implicación que el Arte tiene en la formación de niños y adolescentes y de la pertinencia de que en los currículos académicos, estén presentes de alguna u otra forma. Aseverábamos además, que incluir las competencias básicas de educación en el desarrollo del teatro en escuelas e institutos, era lo más idóneo para hacer de esta enseñanza un acercamiento transversal e igualitario. Es algo que por ejemplo, en el Taller de Teatro Grecolatino de Taetro y en su Comunidad de Aprendizaje de Cultura Clásica Erytheia, llevamos cumpliendo desde hace ya unos años.
Pero si el sistema educativo actual no ofrece las herramientas precisas para que el teatro esté presente en la formación de nuestros chavales, ahí existen otros recursos de vital importancia como son las escuelas de teatro municipales, que afortunadamente es algo con lo que contamos en Chiclana. Y un paréntesis hago para alabar la actitud municipal de mantener una formación teatral continuada desde edades tempranas hasta la entrada en la madurez. Pocos municipios pueden presumir de tal oferta.
Hace escasas jornadas pudimos comprobar el resultado del trabajo realizado por dos escuelas municipales de teatro: la Escuela de Teatro dirigida por Antonio Estrada que proponía una singular vuelta de tuerca de Doña Rosita la soltera de Lorca (en este caso con el título de Otra rosa, si gustáis) y la escuela de teatro en Secundaria que rige la EMA que tras dos años de andadura, por fin ha propuesto un montaje, propio en este caso, llamado Juicio a los Atlantes.
Sugestivas ambas propuestas ya de inicio, por la importancia que tienen en el alegato inicial que he realizado. Es siempre de celebrar el hecho que existan instituciones que opten por el teatro como vehículo de expresión y medio de formación personal. En eso, el objetivo está cumplido. En ambos casos, las propuestas estaban bien trabajadas y coordinadas y el colofón no puede resultar más satisfactorio. La obra de Estrada dio nuevos bríos al clásico lorquiano, actualizándolo aunque manteniendo las premisas fundamentales del texto original. Las actuaciones fueron frescas y el pulso de la obra nunca decayó. Se nota la mano firme de Estrada, el buen tacto que tiene con los actores y cómo sabe sacarle todo el jugo a un texto con escasos medios.
Interesante también fue el primer montaje de la EMA en Secundaria. Un texto de carácter mitológico y clásico que estuvo bien enlazado con la realidad penosa de los refugiados en la Europa del Este. Texto bien engarzado y desarrollado sobre escena, en especial el momento (los únicos cinco minutos de la función) en que los chavales fueron verdaderos protagonistas del escenario. Se echa de menos eso sí, un mayor protagonismo de los los jóvenes, los estudiantes, los reales destinatarios de las sesiones de la escuela y los auténticos protagonistas del montaje. Me atrevería a decir más, deberían ser los únicos intérpretes del montaje, porque el teatro es refugio, es el ropaje con el que se pueden proteger de las inclemencias de la vida que hay fuera del escenario que en ocasiones es absolutamente terrible. En Taetro lo tenemos claro: dejemos sueltos a los chicos en el escenario, que trabajen el texto, que suden sus propuestas actorales, que den el callo durante todo el año (incluido el verano) para sacar algo decente. Si tienen que estrellarse, que lo hagan a sabiendas que ha sido su trabajo lo que ha deparado ese pequeño fracaso. Pero si tienen que recibir los parabienes del público, que sean ellos los únicos ostentadores del éxito. Afortunadamente, solo hay éxito cuando ellos trabajan con autonomía.
El profesor está ahí para formar, nunca para actuar. Y en eso quizá falló Juicio a los Atlantes, en que los protagonistas finales, por mucho que los familiares les jalearan en su pequeña aparición escénica, no fueron los chavales. Si vamos por ahí, ¿qué sentido tiene un taller de teatro dirigido a nuestros jóvenes?
| Foto: Paco López. |
Pero si el sistema educativo actual no ofrece las herramientas precisas para que el teatro esté presente en la formación de nuestros chavales, ahí existen otros recursos de vital importancia como son las escuelas de teatro municipales, que afortunadamente es algo con lo que contamos en Chiclana. Y un paréntesis hago para alabar la actitud municipal de mantener una formación teatral continuada desde edades tempranas hasta la entrada en la madurez. Pocos municipios pueden presumir de tal oferta.
Hace escasas jornadas pudimos comprobar el resultado del trabajo realizado por dos escuelas municipales de teatro: la Escuela de Teatro dirigida por Antonio Estrada que proponía una singular vuelta de tuerca de Doña Rosita la soltera de Lorca (en este caso con el título de Otra rosa, si gustáis) y la escuela de teatro en Secundaria que rige la EMA que tras dos años de andadura, por fin ha propuesto un montaje, propio en este caso, llamado Juicio a los Atlantes.
Sugestivas ambas propuestas ya de inicio, por la importancia que tienen en el alegato inicial que he realizado. Es siempre de celebrar el hecho que existan instituciones que opten por el teatro como vehículo de expresión y medio de formación personal. En eso, el objetivo está cumplido. En ambos casos, las propuestas estaban bien trabajadas y coordinadas y el colofón no puede resultar más satisfactorio. La obra de Estrada dio nuevos bríos al clásico lorquiano, actualizándolo aunque manteniendo las premisas fundamentales del texto original. Las actuaciones fueron frescas y el pulso de la obra nunca decayó. Se nota la mano firme de Estrada, el buen tacto que tiene con los actores y cómo sabe sacarle todo el jugo a un texto con escasos medios.
| Foto: Paco López. |
Interesante también fue el primer montaje de la EMA en Secundaria. Un texto de carácter mitológico y clásico que estuvo bien enlazado con la realidad penosa de los refugiados en la Europa del Este. Texto bien engarzado y desarrollado sobre escena, en especial el momento (los únicos cinco minutos de la función) en que los chavales fueron verdaderos protagonistas del escenario. Se echa de menos eso sí, un mayor protagonismo de los los jóvenes, los estudiantes, los reales destinatarios de las sesiones de la escuela y los auténticos protagonistas del montaje. Me atrevería a decir más, deberían ser los únicos intérpretes del montaje, porque el teatro es refugio, es el ropaje con el que se pueden proteger de las inclemencias de la vida que hay fuera del escenario que en ocasiones es absolutamente terrible. En Taetro lo tenemos claro: dejemos sueltos a los chicos en el escenario, que trabajen el texto, que suden sus propuestas actorales, que den el callo durante todo el año (incluido el verano) para sacar algo decente. Si tienen que estrellarse, que lo hagan a sabiendas que ha sido su trabajo lo que ha deparado ese pequeño fracaso. Pero si tienen que recibir los parabienes del público, que sean ellos los únicos ostentadores del éxito. Afortunadamente, solo hay éxito cuando ellos trabajan con autonomía.
El profesor está ahí para formar, nunca para actuar. Y en eso quizá falló Juicio a los Atlantes, en que los protagonistas finales, por mucho que los familiares les jalearan en su pequeña aparición escénica, no fueron los chavales. Si vamos por ahí, ¿qué sentido tiene un taller de teatro dirigido a nuestros jóvenes?
lunes, 13 de junio de 2016
En Cádiz hay muchos maricones
Y en Madrid, Cuenca, Calasparra, Chiclana, Moscú... y en Orlando, aunque desde hace un par de días hay unos cuantos menos debido al fanatismo, al odio y a las balas.
Digo lo de Cádiz porque históricamente se ha dicho que en la ciudad en la que nací siempre ha habido mucho marica suelto. Desde siempre. Bueno, no desde siempre. Fundamentalmente, el mito surgió en el siglo XIX cuando el entonces gobernador civil de Cádiz, Pascual Ribot, legalizó en la provincia la prostitución masculina y claro, la capital con su puerto era el sitio más proclive para que la población homosexual creciera. Lo cierto es que la norma fue muy progresista para la época porque incluso los prostitutos tenían seguro médico aunque a la par, también tenían que pagar impuestos. Al lío. Por eso siempre Cádiz ha tenido esa especie de sambenito de ser una ciudad más mariquita que otras, pero ya ven. Mariquitas hay en todos lados. Por cierto, si quieren ampliar un poco la información, pinchen aquí.
También hay gilipollas en todos lados. Incluso en Cádiz. Un día antes de la masacre del bar Pulse en Orlando, donde por si ustedes no lo saben, han muerto medio centenar de personas (sí, también eran gays pero eso es secundario), se paseaba uno de estos gilipollas gaditanos precisamente por el sitio de Cádiz donde históricamente paseaban más homosexuales, el Muelle (para los foráneos, así llamamos nosotros al Puerto de la ciudad). Este tonto supino se grababa con el móvil después de haber salido del gym de "hacer piernas" -porque lo de "hacer neuronas" no lo tenía contemplado en su agenda diaria-, y señalando la bandera arcoiris que ondeaba en la plaza de Sevilla, arremetía contra el alcalde José María González, instándole a cambiarla por la bandera de España, la rojigualda. Y lo hacía con una riqueza del lenguaje inusitada, habida cuenta de la gilipollez mostrada por el personaje, es decir, insultando a la comunidad gay, a la máxima institución de la ciudad, a todos los gaditanos que pregonan que Cádiz es cuna de la libertad y de paso, insultando al buen gusto.
Este tipo de personajes es el que hay que combatir, no porque vayan a liarse a tiros en un bar de gays cualquiera, aquí o en Orlando. Sino porque demuestra qué es lo que falla cuando hablamos de homofobia. Y lo que falla se encuentra en la base de nuestro sistema: la educación, tanto la que viene dada por la formación que se nos enseña en la escuela, como la de valores que debe ser estipulada por la familia. Y ahí es donde fracasamos estrepitosamente. Esa Educación para la Ciudadanía que la derecha se cargó por creer que era una mala influencia para nuestros jóvenes, era una herramienta fundamental para el desarrollo en valores de nuestra sociedad.
Y desde luego no ayuda para nada el machismo y la homofobia latente en la sociedad: en la política, en el deporte, en la religión. El terrorismo no solo se comete con balas. Las ideas suelen ser muy peligrosas y en este caso, se demuestra prácticamente cada semana.
Es triste lo de Orlando. Es triste también que un chiquillo de 14 años se suicidara hace unos meses en España por sentirse "diferente". Es triste esa idiocia que hace del hombre un ser que tiene que ser macho para demostrar no sabemos muy bien qué. Es triste que para colmo, haya gilipollas en Cádiz que busquen la fama buscando gresca.
En Cádiz hay muchos maricones. Afortunadamente la mayoría saben que antes que eso, son seres humanos como tú y como yo.
domingo, 27 de marzo de 2016
Teatro
Te quiero desde el distanciamiento que nos acerca, te necesito porque me ayudaste cuando más negro lo veía, te deseo porque me has hecho conocer a otras personas que ahora son amigos y familia, te estimo porque me has hecho aprender y crecer como ser humano, te aprecio porque me has dado oportunidades que creí que nunca tendría, te admiro por ser una de las bases sobre las que se asienta mi presente... y mi futuro, te alabo por poseer herramientas que dan la felicidad, te hago lisonjas por posibilitarme trabajar con jóvenes en los que sí creo firmemente, te reverencio por hacerme creer en la justicia, en la libertad, en la verdad...
Me inclino ante ti, teatro, por formar parte de mi vida. Quédate para siempre conmigo. Feliz Día Mundial del Teatro, amigos.
Me inclino ante ti, teatro, por formar parte de mi vida. Quédate para siempre conmigo. Feliz Día Mundial del Teatro, amigos.
| Foto: Paco López. |
lunes, 12 de octubre de 2015
Amor omnia vincit
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| (Foto: Zúh Malheur) |
El amor todo lo vence. Incluso a quienes son incapaces de ver el valor de una propuesta que hoy en día parece no tener demasiados adeptos. Buena nota debería tomar Rajoy de estos chicos que durante un año se han acercado a los fundamentos de la cultura grecolatina mediante la maravillosa experiencia del teatro. Y lo han hecho de la mano de Plauto, de quienes han tomado la base de su Comedia de la olla o Aulularia para adaptarla en tiempo y forma y hacerla más accesible. Una experiencia total que ha demostrado la importancia de la enseñanza del teatro en la Secundaria. Cultura clásica + filosofía + teatro + música, cóctel que este Gobierno está cargándose a la vista de todos.
Pero dejemos a los políticos y hablemos de cosas importantes. La Aulularia que los alumnos del Taller de Teatro Grecolatino de Taetro montaron hay que verla desde una perspectiva global. Sería injusto interpretarla desde el mero plano de la dramaturgia, puesto que no es este un proyecto exclusivamente teatral. Es docencia, es pedagogía, es crear una comunidad de aprendizaje del sustento de nuestra civilización donde se ha hablado desde la gastronomía clásica (con inclusión de una receta recogida por Apicio), hasta de la música pasando por el matrimonio de aquellas civilizaciones. Si esta docena de chavales se han inmiscuido en esos temas y se les ha quedado algo de estas enseñanzas, Taetro ha triunfado.
Y victoria plena hubo en la plasmación escénica de todo el curso. Se presentía en las jornadas precedentes, pero el día de la actuación se cumplieron los augurios. Teatro lleno. Hasta la bandera. Vale que la entrada era gratuita, pero en Chiclana tenemos la experiencia de que incluso en espectáculos gratuitos, el patio de butacas no se completa. La Aulularia llenó patio y anfiteatro. Ahí es nada. No solo cumplieron con solvencia durante el taller y en el trascurso de su actuación, sino que encima son buenas propagandistas de la voz de este curso.
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| (Foto: Zúh Malheur). |
Interesante fue también la apuesta por dar mayor visibilidad a temas tan actuales como la violencia de género, la igualdad entre hombre y mujer, la avaricia o las nuevas relaciones sentimentales, asuntos latentes en el texto original pero no suficientemente explotados. Los directores del taller vieron las infinitas posibilidades del escrito plautino para potenciarlas y ofrecer nuevas visiones. Un plus que los chicos supieron explotar a las mil maravillas sobre las tablas del Moderno. Y otro elemento a sumar al éxito global fue la música. Tanto la viola y flauta (ejecutada por dos actrices del plantel en varios momentos de la actuación), como la canción final elevaron el conjunto y otorgaron un toque festivo a un final apoteósico que levantó al público de sus asientos. El equipo actoral se lanzó a cantar y se convirtió en el último logro de una función que ha dejado un sabor de boca espectacular... Tanto, que ya se escuchan voces de que es necesario repetir esta experiencia.
Si es que ya se sabe que el amor (al teatro) todo lo vence.
domingo, 5 de octubre de 2014
¡Que nos den Curculio!
Puede salir bien o puede salir mal, pero tiene que salir. No podíamos resignarnos a un destino esquivo con Plauto y su Gorgojo. Malos horarios, ensayos trasnochadores, ausencias con justificación o sin ella, enfermedades puntuales, escasos recursos… pero la cuestión es que al final (y a pesar de los pesares), Curculio surgió, se levantó, se presentó y triunfó. Porque poco importa que estuviese bien o mal interpretada, planteada, escenografiada, iluminada, sonorizada… Lo que cuenta, lo que te llevas a casa cuando te vas a dormir, es la sensación de que has hecho algo que tenías muchas ganas de hacer: subir a un escenario, convertirte en otra(s) persona(s) y dejar en la gente que te ha ido a ver un poso de satisfacción. ¿Hemos cumplido con el objetivo? Sabed que sí. Con creces.
Podría hacer una crítica al uso al equipo que llevó hace unos días el Gorgojo de Plauto al Moderno, bajo el transformado título de Curculio, pero el Grupo de Teatro Grecolatino que la Asociación Cultural Taetro lleva comandando desde hace años, propuso una reinterpretación de este clásico de la comedia, aportándonos la dulce sensación de que los chavales se lo han currado. Podrían haber trabajado más, eso está claro. Podrían haber sido más perfectos, técnicamente hablando (¡esos frontales¡, ¡ese hieratismo!), pero ¿quién soy yo para criticar a quién me ha proporcionado unos meses de ilusión, de aprendizaje, de constante crecimiento personal?
Gratitud. Eso es lo que hay que devolver a Hina, Ana Belén, Minii, Pablo, Dani, Jose, Natalia, Carlitos y Bárbara porque se han batido en duelo frente a casi 400 personas y han salido victoriosos. Probablemente, este año alguno de ellos siga aprendiendo cositas de teatro con nosotros. Probablemente, Eu (gracias por invitarme a ser uno más) y un servidor les peguemos unos cuantos gritos porque no hacen lo que les ordenamos, pero el hecho de que unos chavales asomados al balcón de la madurez, se pasen muchas horas al cabo del mes hablando y soñando con el teatro, es para aplaudirles. Sé que no soy imparcial al decir que a mí su Curculio me encantó. Que tuvieron fallos, claro. Los grandes actores los tienen. Y ellos ya han demostrado ser muy, pero que muy grandes.
Gracias chicos.
domingo, 11 de mayo de 2014
MIMBRES
Señoritooooo!
Debo confesar que me gusta vivir para aprender. Poco sentido tendría mi vida si no aprovechara los estímulos exteriores que me llegan en forma de mensajes que me son de utilidad. Tenía esa sensación cuando estudiaba, cuando trabajaba y ahora que me he embarcado en una aventura de la que no puedo salir porque sinceramente, estoy enganchado. Es la cosa teatral, que me cogió allá por 2008 (antes, siempre fui buen espectador y lector teatral pero nunca me atreví a subirme a un escenario) y con un paréntesis demasiado largo, volví a retomar el año pasado... ¡y de qué forma!
Adicto al teatro. Menos mal que los resultados para la salud son beneficiosos a todos los niveles porque cuando a mi me gusta una cosa, no la suelto. Pero a lo que iba, que me disperso. Estaba con la cuestión de aprender. Siempre he sido una persona abierta a absorber todo conocimiento, y en cada montaje en el que he participado, he asimilado enseñanzas válidas que me han hecho prosperar en este mundo más de lo que yo, en un primer momento, había soñado. Pero los últimos tiempos estoy viviendo en una master class permanente... y gratuita, que en los tiempos que corren no viene mal.
Es un aprendizaje con el machete en la mano y el cuchillo en la boca, a tumba abierta, minimizando daños, recogiendo frutos por muy escasos que estos sean, sacándole jugo al tiempo y aprovechando todos los resortes que tengo ante mi. Ahora os dejo, pero os seguiré contando más cosas de ese aprendizaje y es que si el teatro es un trasunto de nuestras vidas, estoy viviendo plenamente.
sábado, 30 de junio de 2012
SCHOOL'S OUT
Bueno, no tenemos ninguna alternativa
Todas las chicas y chicos
Haced mucho ruido
Por que ellos han encontrado nuevos juguetes
Bueno, ya no podemos saludarles
No se puede encontrar una bandera
Si ellos no satisfacen
Eso es arrastrarse
Fuera de la escuela durante el verano
Fuera de la escuela para siempre
La escuela ha volado en pedazos.
School's out. Alice Cooper.
P.S.: Dedicado a los alumnos que acaban de terminar el curso y a los profesores (sobre todo a los interinos) que vivirán el verano más complicado de sus vidas.
Vía youtube.es
domingo, 20 de mayo de 2012
RAZONES PARA UNA HUELGA
Ni soy padre, ni alumno. Tampoco profesor. En principio, poco debería importarme la quiebra del sistema público educativo provocado por la nefasta gestión del Gobierno del Partido Popular, y en especial del inefable ministro Wert, un personajillo siniestro salido de la nada y al que podemos poner de ejemplo palmario de lo necesaria que es la educación pública en este país. Él asistió a la privada y así nos salió el muchacho.
Decía que poco o nada tengo que ver con la crisis de la educación pública, si exceptuamos el hecho (bastante importante en mi caso) de que soy producto de ese mismo sistema que la derecha está haciendo añicos en pocos meses. Quizás por eso, por responsabilidad, porque quiero que España siga disfrutando de un sistema, que si bien precisa de mejoras urgentes, es motivo de orgullo después de haber vivido años de oscurantismo durante la larga vida del dictador, voy a echarme a la calle el próximo martes apoyando la huelga de la enseñanza que hay convocada en este país. Y lo voy ha hacer porque hay razones suficientes...
A la comunidad educativa se la ha estigmatizado con alevosa injusticia. El profesor, figura respetada antaño y hoy convertido en un tentetieso al que le llueven los palos desde todos lados, ha quedado como algo devaluado por diversas razones. No creo que investirles de autoridad como han hecho algunas comunidades gobernadas por el PP sirva de algo. Es más, creo que es un problema simple de educación... y ahí los padres tienen mucho que decir. Ah, los padres. Esos seres que confunden educación (la que ellos deben procurar a sus vástagos) con formación (la que facilitan maestros y profesores). Cuando los padres tomen conciencia del verdadero valor del sistema público de educación, habremos recorrido mucho trecho, ciertos problemas desaparecerán y algunos recortes a los que hemos asistido en este campo, probablemente no se hubiesen llevado a cabo. Por ejemplo, si yo fuera padre montaría en cólera porque mi hijo no tuviera un sustituto de un profesor de inglés (es un suponer), porque el consejero de turno ha dado órdenes explícitas de no hacer llamamientos para interinos durante algunas semanas. Eso pasa en Castilla-La Mancha y en otras comunidades, curiosamente todas del PP. También me cabrearía si el ministro del ramo dijera que el curso que viene aumentará la ratio a 30 alumnos por aula en Primaria, 36 en la ESO, y 39 en Bachillerato, comparándonos con Japón, pero obviando que en el país del Sol Naciente hay más del triple de población y la mitad del territorio (una prueba más de que cuando estudió en la privada, suspendió Geografía). Me enfadaría sobremanera si tuviera algún hijo con problemas de aprendizaje (uno de los logros que hemos obtenido en estos últimos años) porque a este ignominioso Gobierno se le ha ocurrido que no hay medios para alumnos con dificultades de aprendizaje. No es una necesidad, por lo visto. De aquellas fases de la escolarización, caso de las escuelas infantiles (vulgo guarderías), mejor ni hablar. Al no ser una etapa obligatoria de la enseñanza, se elimina, como ha hecho la alcaldesa de Albacete cerrando el principal centro de estas características en la capital manchega.
Habría que acabar con viejos mitos como el de los maestros que poco trabajan y mucho se quejan. A bajada de sueldos, escasa cobertura de las sustituciones, ampliación de las ratios y varias putadas más, se suma el aumento de las horas lectivas a cada profesor, circunstancia que provocará que de cada diez profesores, "sobre" uno. ¿Cuántos despidos habrá? Miles, sin exagerar. Por otro lado, los profesores no especialistas tendrán que dar asignaturas que no les corresponden para cuadrar horarios. Pongamos por caso que alguien de Lengua puede impartir Inglés, o el de Matemáticas puede dar Música. ¿Es esta la educación que queremos?
Creo que son razones de peso. Razones para que un estudiante (Secundaria y Universidad) alce su voz, para que los padres se indignen contra el hachazo al futuro de sus hijos y para que los profesores prefieran perder 80 euros de su sueldo a perder completamente su dignidad.
Post scriptum: Para que se hagan una idea de los recortes en educación, echen un vistazo.
Este post ha contado con la inestimable colaboración de Carlos Alfaro Meneses.
Crédito: youtube.es
domingo, 29 de abril de 2012
LA CULPA ES NUESTRA
Con un Gobierno que hace lo que le viene en gana puesto que para ello tiene el respaldo de casi once millones de españolitos, los que optaron por no votar al candidato y actual presidente, Mariano Rajoy, intentan sacar la cabeza entre tanta crisis desastrada y tanta mentira institucionalizada. La última, la de la subida del IVA, camuflada bajo eufemismos "guindescos".
Siempre quedará la respuesta ciudadana... o no. Si quieren pulsar el ambiente de descontento que se vive en la calle, solo tienen que acudir a alguna de las manifestaciones, marchas, huelgas que se están convocando en estos días (esta semana es especialmente proclive a ello con el escenario del 1 de mayo presto a montarse) en defensa del sector público, atalaya sobre el que unos asaetean y otros defienden con uñas y dientes. El panorama es el siguiente: sindicalistas de clase (aquellos que bailan el agua a los ahora gobernantes casi no aparecen, a no ser que vean las orejas al lobo demasido cerca); estudiantes melenudos que según las consideraciones neo con que se estilan tanto actualmente, son los que "no sirven para estudiar en la Universidad y le sale caro a los españoles"; abuelos que ven como queda cerca el fantasma que le quitará sus pensiones; militantes de Izquierda Unida y del Partido Socialista y algunos maestros y trabajadores de la Sanidad. No todos. ¿No están todos? No. Al parecer a muchos integrantes de los colectivos docente y sanitario, parece que no están viendo de forma clara que el hachazo de los (re)cortes se cierne sobre sus derechos. No vemos a profesores de distintos niveles educativos en las marchas, tampoco a interinos que han sido los primeros en pagar el pato. Tampoco a muchos médicos, no vayan a mancharse la bata. Enfermeros y celadores tampoco ven (en su mayoría), peligrar sus puestos de trabajo y sus sueldos. Total, la sanidad pública ni se cambia ni se destruye, solo se transforma... en privada.
Cualquiera podría preguntarse por qué en esta situación de emergencia nacional, con un Gobierno dubitativo, que se mueve a golpe de Real Decreto semanal a pesar de tener una amplia mayoría sustentada en que si el PSOE lo ha hecho fatal, el PP lo puede hacer mejor , con los seis millones de desempleados asomando tras el verano, con escasas luces de aquellos que tienen que solventar la papeleta al apostar inutilmente por reducir el déficit cuando lo que hay que hacer es aumentar el crecimiento... no ha habido ya una explosión social que intimide a un Gobierno y comience a buscar apoyos donde sea para arreglar el desaguisado. La respuesta está clara. Nos hemos cansado de ser demócratas. Nos hemos desideologizado. Nos hemos conformado con que los Gobierno de turno nos mangoneen. Esto no pasa ahora. Pasó prácticamente desde el primigenio Ejecutivo de UCD, cuando al españolito medio se le acabó el espíritu democratizador cuando vio que la teta del Estado proveía. El caso es que la ubre, si no se alimenta al animal, se seca.
Y en esas estamos. Mi trabajo peligra pero no se me mueve el alma en defenderlo pegando cuatro gritos en la calle porque es lo que está escrito. Desde la Transición (o transacción) nos han estado engañando con una pátina de disimulada libertad. Primero con el sistema político que nos endilgaron. Luego con una Constitución coja y mentirosa (¿o la hicieron mentirosa los políticos?).Los españoles nunca hemos sido buenos en creernos aquel bulo de que en nosotros reside la soberanía nacional.
Créditos: nation-of-domination.blogspot.com
martes, 17 de abril de 2012
LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE WERT
En tiempos donde la mentira y el miedo campan a sus anchas, sobre todo en los diccionarios que usan los políticos que nos gobiernan en los últimos años, hablar de "eficiencia del sistema" es como creer que Mourinho puede ser nombrado embajador de buena voluntad de Unicef... Una caca, vamos. La mentira persigue de nuevo a don Mariano Rajoy (y van...). En campaña, que es esa cosa en la que uno se dice lo guapo y lo bueno que es y las mentiras que va a llevar a cabo si sale elegido, dijo que no se tocaban sanidad y educación y ahí lo vemos... calladito y mandando a sus ministros hacer lo contrario. Todo sea en favor del sacrosanto déficit.
Dicen que se van a recortar más de 3.000 millones, aunque como es norma en este Gobierno, ni se confirma ni se descarta. Ya se verá. O sea, que eso significa menos profesores... y más paro. Aún no me explico la tibieza del sector del profesorado (conozco a muchos que no se han movido a pesar de que sus sueldos y puestos peligran). La reforma laboral va por buen camino. Eficiencia también dicen algunos, como el ínclito Marcial Marín (consejero de Educación de Castilla-La Mancha), en el sistema educativo a la hora de reordenar/eliminar una parte importante del Bachillerato. Ahora los institutos tendrán libertad de implantar el que más le guste. Y como el futuro está en las carreras de letras, pues todos apostarán por el Bachillerato de eso mismo... (ah no, que aquí todo el mundo cree que es en las ciencias donde está el futuro. Pues escogerán ciencias, oye). En la práctica, amigo lector, eso significa que alguna cosa se eliminará de un plumazo... pongamos... ¡letras! A la mierda las humanidades.
Y lo que me hace más gracia es que quieren aplicar eficiencia a las ratios. Las ratios, amigos. Que algún sesudo ministro o consejero me explique cómo es mejor la eficiencia educacional si un solo profesor tiene a más alumnos. Mentiras y más mentiras. ¿Harán ahora algo aquellos profesores que no han asistido a ninguna manifestación, a ningún paro del sector, a la huelga general? ¿Qué dicen ahora esos sindicatos que aplaudían a Marcial Marín y a José Ignacio Wert?
Y hablando de ratios y eficiencia, me voy hoy en los informativos a un insigne doctor de la cosa educativa diciendo que en Japón en cada clase hay más de 40 alumnos y son los primeros del mundo en matemáticas. A ver amigo doctor, todos tus títulos y tus diplomas deberían alcanzarte para este pequeño ejercicio de lógica:
ESPAÑA: 47 MILLONES DE HABITANTES.
JAPÓN: 126 MILLONES DE HABITANTES (Y CASI LA MITAD DE SUPERFICIE).
No creo que deba explicar la relación a tan docto especialista.
Foto: abc.es
Dicen que se van a recortar más de 3.000 millones, aunque como es norma en este Gobierno, ni se confirma ni se descarta. Ya se verá. O sea, que eso significa menos profesores... y más paro. Aún no me explico la tibieza del sector del profesorado (conozco a muchos que no se han movido a pesar de que sus sueldos y puestos peligran). La reforma laboral va por buen camino. Eficiencia también dicen algunos, como el ínclito Marcial Marín (consejero de Educación de Castilla-La Mancha), en el sistema educativo a la hora de reordenar/eliminar una parte importante del Bachillerato. Ahora los institutos tendrán libertad de implantar el que más le guste. Y como el futuro está en las carreras de letras, pues todos apostarán por el Bachillerato de eso mismo... (ah no, que aquí todo el mundo cree que es en las ciencias donde está el futuro. Pues escogerán ciencias, oye). En la práctica, amigo lector, eso significa que alguna cosa se eliminará de un plumazo... pongamos... ¡letras! A la mierda las humanidades.
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| Wert pensando en la eficiencia. |
Y lo que me hace más gracia es que quieren aplicar eficiencia a las ratios. Las ratios, amigos. Que algún sesudo ministro o consejero me explique cómo es mejor la eficiencia educacional si un solo profesor tiene a más alumnos. Mentiras y más mentiras. ¿Harán ahora algo aquellos profesores que no han asistido a ninguna manifestación, a ningún paro del sector, a la huelga general? ¿Qué dicen ahora esos sindicatos que aplaudían a Marcial Marín y a José Ignacio Wert?
Y hablando de ratios y eficiencia, me voy hoy en los informativos a un insigne doctor de la cosa educativa diciendo que en Japón en cada clase hay más de 40 alumnos y son los primeros del mundo en matemáticas. A ver amigo doctor, todos tus títulos y tus diplomas deberían alcanzarte para este pequeño ejercicio de lógica:
ESPAÑA: 47 MILLONES DE HABITANTES.
JAPÓN: 126 MILLONES DE HABITANTES (Y CASI LA MITAD DE SUPERFICIE).
No creo que deba explicar la relación a tan docto especialista.
Foto: abc.es
martes, 18 de octubre de 2011
HAY CRÉDITO

E
n estos procelosos tiempos en que la universidad regional parece que no transita por el mejor momento de su historia habida cuenta de los problemas económicos detectados (algo que comparte con la gran parte de las universidades españolas), es un orgullo que la UCLM sea la que ostente el honor de ofrecer a sus estudiantes el Máster en Entidades de Crédito que este año llega a su décimo sexta edición y que se convierte así en el más longevo de su categoría en el conjunto del mundo universitario español. Este Máster, que desde su génesis ha estado dirigido por Eliseo Navarro, es toda una referencia en este campo y para que me entiendan, hay tortas para entrar en él.
Este posgrado, iniciado en 1996, trata, por una parte de desarrollar habilidades técnicas y analíticas en el campo de la banca y los mercados financieros, y por otra, proporcionar a los estudiantes una formación integral que permita sentar las bases para una carrera profesional de aquellos con aspiraciones a ocupar puestos de trabajo directivos y de responsabilidad en el tejido empresarial de nuestra sociedad. Lo que para muchos será una preparación para coger un puestecito en un banco, la esencia de este máster es la de indagar en los entresijos del mundo financiero, conocer su lado bueno, sin volver la cara al negativo, ahora que está precisamente en el ojo del huracán de mucha gente indignada que ve a bancos y cajas como "el enemigo".
Eliseo Navarro ha conseguido a lo largo de los años lo que parecía imposible, que una pequeña universidad se colocara en la primera división gracias a este Máster en Entidades de Crédito que es ya una referencia nacional. Queda demostrado que con ganas, interés, buenos mimbres y una dedicación sin igual, se puede hacer mucho con poco... y salir victorioso de la lid. Y estos valores tienen que ser más relevantes en época de vacas flacas. La capacidad de análisis, de enseñar, de ofrecer conocimientos prácticos para la vida diaria de esos estudiantes, no cuesta demasiado, y este máster lo demuestra.
Ni he cursado estos estudios, ni creo que los curse en lo que me queda de vida, pero estoy completamente seguro que tanto en la etapa en la que ha sido dirigido por Navarro, como ahora que tiene nuevo director, este máster expondrá la realida de estas entidades a las que ponemos en el punto de mira. Sin ambages, sin cortapisas... lo bueno y lo malo... la realidad de saber que, por mucho que nos hayan hecho la puñeta, siguen siendo necesarias. Lo ideal sería restaurar el crédito que siempre han tenido y que ahora se han dejado por el camino de esta inacabable crisis.
Foto: UCLM.
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