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miércoles, 18 de septiembre de 2019

Voto aunque me duela

Estoy cabreado. Mucho.

A Partido Socialista y a Unidas Podemos no se lo voy a perdonar. PP y Ciudadanos estaban en su mundo y hasta entiendo que no apoyaran desbloquear la situación. Es la derecha. Pero Pedro Sánchez y Pablo Iglesias son unos irresponsables y unos negligentes. No me importa ir a votar; para mi es una satisfacción que costó mucho a nuestros padres y abuelos conseguirlo. Rindo honores depositando mi voto, pero cuatro veces en cuatro años, no. Y más aún, sabiendo que todo esto se podía evitar.

Se podía evitar el bochorno chabacano de la izquierda...

El cachondeito de la derecha...

La pérdida de tiempo...

Que tengamos inversiones paralizadas durante año y medio...

Que esa parálisis provoque que haya familias que sufran...

Que ahora tengamos que pagar una millonada por ir de nuevo a elecciones...

El problema viene ahora. Leo a muchos decir o escribir o gritar que no van a ir a votar. Casi todos son de izquierdas (o eso presumo). Y les entiendo, aunque no comparto que no quieran ir a votar. En efecto, Sánchez e Iglesias han demostrado ser unos incapaces. Somos conscientes de ello y en consecuencia lógica, no deberíamos votarles. Deberíamos botarles. Lo que sucede es que los de derechas votan a los suyos, aún sabiendo que también son unos analfabetos funcionales. Y así ganan. Y así, joden la vida a los españoles.

Y lo peor de todo es que de autocrítica, cero. Sois todos unos sinvergüenzas. Pero iré a votaros.



martes, 4 de diciembre de 2018

¿Asaltar los cielos?


Poco podré decir sobre los resultados de las andaluzas que no hayan dicho ya mentes más privilegiadas que la mía, pero como me duele especialmente la izquierda y sobre todo Izquierda Unida, debo dejar mi postura en este Reino de Taifa al que acudo muy de vez en cuando.

El descalabro de la izquierda es un hecho consumado. Y no hablo del PSOE al que sus políticas en cuarenta años y sus bandazos ideológicos lo han condenado a ser pasto de la desilusión. Hablo de la alianza de Podemos e Izquierda Unida que ha demostrado que ciertas sumas restan. Se demostró en las generales de 2016 y en estas andaluzas. A pesar de la brillantez de sus candidatos, algo no funciona y ante esto, no se puede mirar a otro lado. Hay que cortar por lo sano.

Tras probar la alianza y ver que no se consigue aunar un apoyo mayoritario, opto por la separación de Podemos, recuperar el espacio de IU por exiguo que este sea y seguir dando caña, desde una posición realista de la izquierda. Basta ya de asaltar cielos inasaltables o de caminar por la utopía en plan godotiano. Necesitamos reacción ya. Y si eso pasa porque la actual dirección de IU de un paso atrás, que se haga. Hay que asumir responsabilidades y dejar de buscar culpables en otros lugares. Necesitamos la maravillosa minoría de una IU independiente como el comer.



lunes, 25 de septiembre de 2017

Cachitos de "periodismo" XXXVII

Vuelve Cachitos de "periodismo" tras las calores. La verdad sea dicha: me he aburrido un poco de leer notas de prensa insulsas sobre fiestas gastronómicas y banderas azules. Tampoco ha salido nada interesante del cansino tema de Catalunya, pero hete aquí que un periodista titulado (de esos que están colegiados a buen seguro en una asociación que defiende los intereses de algunos periodistas) va y larga este maravilloso titular:


Sí, algunos podemitas gaditanos se fueron a la reunión de su formación en Zaragoza donde un grupo numeroso de fascistas y nazis, cegados por banderas rojigualdas (que seguro detestan porque ellos son más de aguiluchos) empezaron a increpar, a insultar y a agreder a los cargos públicos allí presentes.

Es curioso como a un titular tendencioso y penoso se suma el hecho que el redactor en ningún momento se refiere al otro hecho noticioso de la información (hecho verdadero y fehaciente, por otra parte) como es que los que estaban increpando eran de ideología radical de extrema derecha. Pero bueno, quizás es que en los colegios profesionales de Periodismo dan más valor a este redactor con título olvidadizo de la verdad y no a un intruso que cree que ese no es el camino de esta bendita profesión.



domingo, 19 de marzo de 2017

#Yovoyamisa

Cuánto nos gusta un postureo a los españoles. Alguien de Podemos dice una tontería (creo que hay problemas más graves que intentar quitar la misa de TVE, aunque por lógica constitucional, así tiene que ser) y a la semana siguiente salen todos los peperos y todos los españoles de bien a decir que van a misa. Tranquilos, la semana próxima abandonarán los templos en busca de quehaceres dominicales más sabrosones.

La verdad es que hoy ir a misa no mola. Solo a ciertas personas mayores y a los de derechas a los que las tradiciones carcas les siguen gustando. Bueno, también a Pepe Bono. Pero hoy, ir a misa es algo que no casa con los tiempos. Podría daros muchas razones, desde filosóficas hasta propiamente religiosas, pasando por usar mi más exacerbado humanismo (para qué cojones quiero yo un Dios inventado por mi, si yo puedo hacer frente a mis problemas) o por la lógica. Pero les voy a dar una razón humana: ir a un lugar donde te dicen cómo te tienes que comportar, donde tienes que someterte a juicio constante si has "pecado", donde tratan de arreglar tu vida conforme a textos escritos hace dos mil años (en el caso más cercano), donde el propio ejemplo del fundador de ese credo es corrompido día tras día... donde simple y llanamente, te coartan tu libertad individual para elegir, tu libre albedrío, ya sería razón suficiente para decir #yonovoyamisa.

Pero el ser humano es gilipollas, así que seguirá creyendo en aquello que no se puede explicar.



sábado, 7 de enero de 2017

Cachitos de "periodismo" XXVIII

Empezamos el año regurgitando el roscón de Reyes con una muestra de a dónde se ha ido el periodismo en nuestro país: A TOMAR POR CULO.

Don Eduardo Inda, al que tengo por un magnífico periodista (salvo cuando se mete en la cutrez esa de Jugones) desde sus tiempos de con Esteban Urreiztieta en El Mundo, inició hace unos meses la aventura de OK Diario. Muy bien todo. Nuevo medio, guay. Y más trabajo para los compañeros. Guay también. El caso es cuando metes en plantilla a un usurpador, a un lamechapas, a un graciosete de turno, a un youtuber de mercadillo, a un buscapolémicas de chichinabo que tiene de gracia lo que tiene de sentido común. El tal Álvaro Ojeda, patriota de pacotilla y chulo postizo, está a sueldo del amigo Inda "investigando" no sabemos qué historias de los podemitas. Woodward y Bernstein en versión carpetovetónica.

Amigo Inda, te lo digo con todo el aprecio del mundo y remedando al sargento de artillería Hartman... ¿qué cojones le estás haciendo a mi amada profesión?

Aquí la prueba del delito.



jueves, 30 de junio de 2016

Todo sea

¿Qué ha pasado?

Tuve mis reservas al principio sobre la confluencia entre Izquierda Unida y Podemos, pero participé en la consulta interna de IU y les di el beneficio de la duda. Todo sea por echar a Rajoy. Pablo Iglesias nunca tuvo mi confianza (y he aquí la prueba) pero Alberto Garzón sí. Todo sea por echar a Rajoy. La campaña quizá no fue la mejor, pero todo sea por echar a Rajoy. Como votante de IU, probablemente la visibilidad de su marca electoral no fue la mejor, pero todo sea por echar a Rajoy. Como el lema fundamental era echar a Rajoy, echar a la derecha e imponer unas políticas más sociales, no entiendo como "mi" gente de izquierdas, votantes de IU o votantes de Podemos han podido quedarse sin votar a esta opción... por poco que nos gustase.

Remedando a aquel... es la derecha, estúpidos.

Pues ahí tenemos lo que nos merecemos.



lunes, 27 de junio de 2016

La democracia no nos sienta tan bien

Hace años escribí que España... los españoles, no estaban preparados para ser demócratas. Nos falta fondo participativo porque durante muchos años, muchos siglos hemos estado acostumbrados a que nos mandaran. Y luego pasa lo de ayer...

Los españoles cuando llegan unas elecciones.




martes, 10 de mayo de 2016

Política ficción

Domingo 26 de junio de 2016. 23.30 horas. Ya se conoce el resultado de las elecciones generales, las segundas en seis meses.

El Partido Popular vuelve a ganar aumentando un poco sus apoyos. La alianza entre Izquierda Unida y Podemos se coloca segunda, seguida tras el PSOE y Ciudadanos. No hay mayorías claras, pero sí dos bloques que uniéndose ideológicamente pueden formar gobierno. 

A un lado, la derecha. PP y Ciudadanos pueden coaligarse y optar a la investidura de Rajoy pero... no llegan por poco a la mayoría absoluta y además Albert Rivera no traga con Rajoy. O sea, nada.

Pedro Sánchez está con los cuernos revueltos porque Pablo Iglesias y Alberto Garzón han logrado el sorpasso y se niega a llegar a un acuerdo con los izquierdosos.

Mientras tanto, 47 millones de españoles (casi todos menos los televidentes de Mujeres, hombres y viceversa), se preguntan para qué coño han ido a votar otra vez si todo va a quedarse tal y como estaba...

Menos mal que todo esto es política ficción y nada de esto va a suceder...



miércoles, 27 de abril de 2016

Una jaula de grillos (y II)

Érase una vez un pueblo llamado Chiclana...



Ese pueblo que va al tran tran, a verlas venir, sin un objetivo definido y que se mueve por designios cuasi divinos que al más común de los mortales nos hace palidecer en nuestra candidez. Pero empecemos. Hablamos de la situación política actual de Chiclana, que a muy pocos importará, vertebrando la narración a través de el último espasmódico y surrealista capítulo a cuenta del urbanismo local... Otra jaula de grillos.

Porque, por si no lo saben, Chiclana tiene un grave problema con su urbanismo, mejor dicho, con su falta de ordenación urbanística y con los desastres que desde hace medio siglo vienen consintiendo los que mandan. La última prueba la tienen con la aprobación plenaria del último Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), con los votos favorables de casi todos los partidos y la abstención de alguno que otro, cosa inexplicable siendo sabedores todos ellos que va a ser un documento tumbado en cuanto llegue a sede judicial. Tienen razón los ecologistas al hablar de deficiencias en la génesis del documento. Es aquí donde encontramos al primer culpable: Territorio y Ciudad, empresa de diseño y gestión urbanística dirigida por Manuel Ángel González Fustegueras, un señor que ha sido responsable de los últimos planes redactados para Chiclana... y que curiosamente, todos han acabado en la basura, por sus defectos en fondo y forma que la Justicia ha interpretado como ilegalidades contantes y sonantes. Una anécdota para que ustedes se hagan una idea de cómo trabaja este estudio. Fustegueras y su equipo redactan planes urbanísticos para Chiclana y San Fernando. El equipo de Gobierno isleño denuncia que en el documento de ordenación de Chiclana aparece registrado el castillo de Sancti Petri que también lo está en el de la vecina localidad. ¿Ustedes lo comprenden? Yo no. La incógnita es saber por qué una vez tras otra, el dinero de los chiclaneros sirve para pagar el trabajo mal desempeñado de esta empresa.

Pero cojamos la máquina del tiempo y hagamos un poco de Historia, que eso siempre es saludable. Año 1967. El entonces Consistorio tardofranquista chiclanero ordena redactar un documento de ordenación urbanística ante el auge y desarrollo que vive el municipio, recién salido de los efectos de la Riada del 65 y con nuevas infraestructuras en funcionamiento (todo el nuevo entramado de pluviales y de fecales construidos a raíz de ese episodio que marcó el siglo XX del pueblo). Ese plan del 67 legal (con todas las reservas sabiendo en qué tiempo histórico nos encontrábamos) dio pábulo a que algunos chiclaneros empezaran a levantar sus "campitos" y a salirse de los "limites" del casco urbano. Los 70 siguieron el ritmo marcado en la época anterior y con el cambio de dictadura a democracia, poco tiempo se le prestó al descontrol urbanístico que por entonces asomaba.

Los 80 fueron los años clave. Las viñas fueron sustituidas por ladrillo y cemento. El corte de vides auspiciado por el Marco de Jerez a sus zonas de producción ante la amenaza de sanciones de la Comunidad Económica Europea (España también estrenó "europeidad" en esa década) no provocó la reconversión de la tierra en nuevas áreas cultivables, sino en manga ancha para el desarrollo del -sí señores, lo han adivinado-, ladrillo. El dinero corría de buena manera en una Chiclana que crecía y crecía, mientras también aumentaba la especulación, los trapicheos y el dinero negro. Las segundas residencias proliferaban entre los naturales del pueblo y algunos extranjeros ya olían el potencial turístico de la localidad y se asentaban a buenos precios en el extrarradio. Justamente antes del boom turístico y de la venta (a precio irrisorio) de los terrenos del Novo Sancti Petri, en el Ayuntamiento de Chiclana se encendió una luz de alarma -pequeñita, no se vayan a creer ustedes que la gente se volvía loca por tan grave problema-, y se publicaron unas Normas Subsidiarias en 1987 que vinieron a sustituir al PGOU ya anticuado de veinte años antes. Como verán, sustituimos un plan por unas normas, no nos vayamos a poner serios eh...

Con esa normativa del 87 estuvimos sobreviviendo unos cuantos años hasta que el auge turístico primero y el del ladrillo después hizo despertar ciertas alarmas y algún político local empezó a pensar que quizá era momento de arreglar una situación que por entonces -años 90- no había saltado a la opinión pública. Chiclana estaba en boca de todos, sí, pero por su impresionante crecimiento económico y por su riqueza, procedente del turismo... y de la construcción. Muchos chiclaneros y unos cuantos extranjeros habían "ocupado" el extrarradio, zonas sin urbanizar y por lo tanto, sin servicios básicos de luz, agua, recogida de residuos, etcétera y lo habían hecho sin cumplir las más mínimas exigencias previstas en la (escasa) legislación. Aquí hallamos a más culpables. Ese grupo de chiclaneros que sabiendo que estaban cometiendo una ilegalidad, siguieron con sus planes. Esos mismos chiclaneros que en algún momento de esta tétrica historia incluso se atrevieron a pedir una legalización gratuita de sus casas cuando la gran mayoría de sus paisanos pagaba y pagaba por licencias de obra o por impuestos de sus viviendas. Injusto, ¿no creen?

Los 90 pasaron y en los medios de comunicación empezaron a surgir los escándalos de corrupción urbanística. A algún iluminado político chiclanero se le ocurrió que lo de Operación Malaya tenía que ver con que era un dispositivo contra la corrupción urbanística efectuada entre Mal-aga y Aya-monte. Y que por esa regla de tres, Chiclana iba a ser incluida y todos los culpables del desastre urbanístico (o sea, según ellos, el PSOE), se iban a ir a la cárcel cuales vulgares apandadores marbellíes. La cuestión es que eso no pasó, aunque está claro que el PSOE, tanto local como el de la Junta, también tuvieron su gran parte de culpa en este desaguisado. Primero por omisión y luego por una absoluta condescendencia con lo que estaba pasando. Algo que también repitió el equipo de Gobierno del Partido Popular cuando le tocó gobernar. En este último caso, podemos añadir además, la absoluta desidia para arreglar este problema, así como una lamentable falta de ideas. A todo ello hay que añadir la insultante fiebre de la construcción en este pueblo (¿cuántos Porches Cayenne se compraron en esa época, señor mio?), la connivencia de los poderes públicos con constructores, corredores, inmobiliarias y pequeños mafiosos que se han hartado de ganar dinero a costa de muchos chiclaneros que apostaron por ahorrarse algo de pasta para tener la casa de sus sueños en terrenos sin servicios y -ojo al dato-, hasta inundables (léase, la Rana Verde). Daba igual. Ese es el lema de este triste pueblo. Da igual todo.

La cuestión es que entre esas Normas Subsidiarias del 87 y este último PGOU que ha sido aprobado en Pleno pero al que auguro un final abrupto por ilegal, han pasado por nuestro pueblo al menos cuatro ordenamientos jurídicos distintos que no han servido para ofertar soluciones. Documentos elaborados por el mismo equipo redactor, al que nunca se les ha pedido responsabilidades por su falta de celo profesional. Estoy convencido de que el próximo Plan General de Chiclana lo ganará de nuevo en concurso público y en buena lid este gran equipo de trabajadores.

Y los políticos... Ahí están. Ciegos, sordos, mudos ante una realidad palpable, vergonzosa. Y todo ello ante un pueblo, el chiclanero que ni siente ni padece. Solo va al tran tran... a ver cómo pasa el tiempo sin que suceda nada. Y eso es lo que pasa en un pueblo como Chiclana, donde el héroe es aquel que fomenta su empleo a cambio de prostituir ideas. Y aquel que no vende sus ideas es tildado de loco.

Y colorín, colorado, aquí esta historia ha acabado... Aunque espera, ¿todo era ficción?



lunes, 25 de abril de 2016

Una jaula de grillos (I)

España es una jaula de grillos...

Como esta, pero sin tanta pluma...

Cinco meses sin gobierno tras unas elecciones que cristalizaron en un nuevo parlamento con más variedad, más color y más esperanza... Pero, la jaula de las locas pronto empezó a tomar cuerpo. Yo no quiero hablar contigo, yo quiero pactar con la izquierda pero mi partido (de izquierdas) no me deja. Yo quiero la unidad popular pero a IU lo voy a joder dejándole sin grupo parlamentario. Yo quiero ser centrado pero se me ve la pluma derechista. Yo firmo un convenio de paja contigo para hacer el paripé y que vean que somos serios pero en realidad estamos haciendo el panoli. Como esto se atranca, yo propongo que una "persona de prestigio" sea el presidente (oh wait!). Yo sigo con mi matraca happy flower porque me quiero muchísimo aunque el pragmatismo y la realidad la deje en las esquinas. Yo, como estoy en funciones, funciono poco... Niños. Niños que se pelean en el recreo. Tenía razón Manuela Carmena. Mucha razón.

España no se merece esto. No se merece a unos políticos avejentados en sus ideas. No se merece a un Partido Popular podrido por la crisis pero al que casi ocho millones de españoles siguen votando por no se sabe qué misterio divino. No se merece a un Rajoy, en plan autómata, esperando a ganar unas nuevas elecciones sin haber movido un dedo.

Tampoco se merece a un Partido Socialista en declive, falto de idas, de esperanza, de lucha, con un discurso vacuo, repetitivo y preocupante para el verdadero militante socialista. Pedro Sánchez, entre su falta de carisma y las puñaladas traperas de sus compañeros, se ha dejado embaucar por Ciudadanos en un acuerdo de gobernabilidad fútil y sin sentido...

Porque el sentido del PSOE es que se entienda con la izquierda. Podemos, las Mareas, Izquierda Unida. Pero tampoco ha sido posible por el inútil pacto entre Sánchez y Rivera y porque los podemitas han tensado la cuerda hasta más de lo debido pensando en unas elecciones en las que creen que darán el sorpasso. Así de soberbios se muestran los chicos de Pablo Iglesias, que empieza ya a dar síntomas de cansancio como proyecto político (luchas internas, decisiones bastante sorprendentes y pobres, falta de carácter político, indefinición en las ideologías, falta de programa realista...). Un partido al que le veo un final precipitado y a medio plazo.

Un Podemos al que sintiéndolo mucho, no debería unirse Izquierda Unida. Los 923.000 dignos votos que consiguió Garzón se multiplicarán en una nueva cita electoral, porque IU es así de impredecible. Puede estar en el fango, pero de pronto renacer. Y lo va a hacer a cuenta de un puñado de votos que ganará de PSOE y Podemos. Sufragios desencantados con unos políticos que tenían ocasión de ser estadistas, ante una ocasión de hacer verdadera historia, pero que no han querido... o no han sabido. Ante tipos así de lamentables, lo mejor es volver a las urnas y taparnos los ojos porque nada bueno nos espera en esta España tan triste, tan lamentable, que ante la imposibilidad de hablar, de llegar a un acuerdo, lo único que nos quedan son lloriqueos, pataletas y acusaciones cruzadas. Niños...





domingo, 21 de febrero de 2016

Cachitos de "periodismo" XIX

Los podemitas de Chiclana se han enfadado por este comentario mio en Facebook. Y con razón. Es de mal periodista:

Un podemita chiclanero muy de izquierdas, ante la falta de argumentos políticos acaba de criticar mi (exquisito) gusto (homo)sexual. Gente muy progresista, vaya. ¿Qué dirán sus compañeros de partido, asamblea, círculo o corral de vecinas?

En efecto no podía inferir de una parte un todo. Y en este caso, no todos los podemitas son homófobos. Intenté buscar el escándalo, el amarillismo y la reacción visceral y así no, amiguitos.

Nunca lo hagáis... Eso sí, podéis seguir adorando pollas si os gustan.



miércoles, 17 de febrero de 2016

Sopa de bobos


Así son las conversaciones para "formar" Gobierno en España.

PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos. Qué nivel político tan bajito, señores.



viernes, 29 de enero de 2016

Todos se equivocan


PP, PSOE, Ciudadanos, Podemos. Todos se equivocan. Todos se están moviendo para que no se mueva nada. Todos irresponsables.

Francamente, estoy pasmado con la inacción, la ineficacia y el desdén con que los cuatro principales partidos de este país están tomándose el tiempo posterior a las elecciones que arrojaron el panorama político más complicado de armar. Cierto es que no hay mayorías claras pero sí que puede haber gobierno... pero no hay voluntad de que lo haya. En esta tesitura, los españoles pueden tener la seguridad plena de que estos cuatro partidos les están engañando. Todos se equivocan.

Se equivoca el PP con su total pasividad. No quiere mover pieza (la falsa entrevista radiofónica de Rajoy con Puigdemont así lo atestigua). El presidente en funciones no quiere ir a la investidura porque sabe que no tiene nada que hacer. ¿Solución? Hacer una dejación absoluta de sus funciones. ¿Qué pensarán los 7,2 millones de obnubilados votantes peperos al ver que su candidato no mueve ni un dedo? Iba a decir que sentirse contrariados, pero viendo que 7,2 millones de españoles han votado al PP problablemente les de igual.

Se equivoca el PSOE por su total indefinición. Pedro Sánchez es como un jedi seducido por el Lado Oscuro. Sabe que tiene que pactar con la izquierda, porque es la luz, lo que la historia de su centenario partido dicta, pero dentro de esa organización hay lores sith que buscan el camino más corto, más seductor, que es pactar con la derecha y que todo cambie para que todo siga igual. La salida digna para Sánchez (y sorprendente) sería la dimisión y que el PSOE -un juguete en manos de la vieja guardia socialista, de los barones interesados y de un Podemos que busca el sorpasso-, se consumiera en su propia salsa... hasta quedarse seco.

Se equivoca Ciudadanos por su exasperante actitud de falso centrismo. Rivera está a verlas venir después del fracaso a medias ver cómo quedaba cuarto en la carrera electoral, cuando ya se veía de presidente. La falta de modestia de los nuevos partidos es escandalosa y la pose de niño bueno y de centralidad de Rivera no deja de ser otro palo en las ruedas de la gobernabilidad de este país. Ciudadanos no propone porque no tiene nada que ofertar.

Se equivoca Podemos por su total falta de escrúpulos a la hora de acaparar poder. Pablo Iglesias (listo él) lanza el órdago a Sánchez para gobernar junto a IU, pero lo hace por pura autoidolatria y por su afán de protagonismo. Iglesias quiere liquidar al PSOE creyendo que gobernando con ellos tomarán la iniciativa. De ahí que busquen ministerios golosos. Pero en esa oferta a Sánchez, se ven las incoherencias ideológicas de un partido como Podemos que busca enarbolar la bandera de la izquierda cuando su verdadero ideario es el posibilismo. Puro y duro. Todo fachada. Aún así, el mal menos malo del que podamos soportar los españoles de bien.

Entre este panorama y las (falsas) líneas rojas que cada partido se autoimpone por el miedo a negociar y gobernar, los españoles estamos viendo cómo nuestro futuro se basa en cuatro opciones, cuatro partidos que están fundados en la falsedad y la inacción.

Suerte.



lunes, 30 de noviembre de 2015

La izquierda gilipollas

Los de izquierdas son gilipollas...

Ergo, yo lo soy.

PSOE, Podemos, Izquierda Unida (o Unidad Popular) y varias decenas de partidos de ideología afín (comunistas, anticapitalistas, ecologistas, feministas, animalistas...)

PP y Ciudadanos (no vamos a contar ya a UPyD ni a VOX).

La diferencia está clara. Se nos plantea una nueva campaña electoral donde confluyen dos modelos sociológicos de electorado: uno constante (no falla a la hora de depositar su sufragio), uniforme y unificado que vota siempre por opciones más conservadoras y en época de bonanza económica, no gusta de cambiar. Se une a ello, la erupción del volcán Ciudadanos que es un blanqueamiento de la derecha azuzando la bandera de la regeneración democrática. Si lo pensamos bien, Rivera no aporta nada nuevo.


Ante eso, los socialistas por una parte, defendiendo como gato panza arriba su segunda posición (por mucho que lo desee Pedro Sánchez no va a ganar las elecciones), Podemos que ya vemos que no puede (tal y como adelanté hace unos meses en plena fiebre coletil) e Izquierda Unida que con Garzón trata de recuperar terreno perdido y lo está haciendo, aunque le va a faltar tiempo. La sociología del sufragio de izquierdas está difuminada. El voto útil que tanto usó Felipe para ganar en anteriores combates y tumbar las aspiraciones de alternancia de Anguita, es cosa ahora de la derecha. La gente de izquierda vive en reinos de taifas y cada uno quiere defender su terreno (cosa lógica por otra parte).

Entonces, ¿dónde se halla el problema? En que la gilipollez de unos cuantos no les deja ver lo que se avecina: una nueva victoria del PP que seguirá gobernando gracias a Ciudadanos (por mucho que lo niegue Rivera), mientras la izquierda gracias a su desunión, tendrá que chupar banquillo cuatro años más.

Lo dicho, gilipollas.



lunes, 23 de noviembre de 2015

La nueva política

La nueva política...

Uno que cambia el discurso cada dos por tres...
Otro que es la versión guay de la derecha para votantes que les da vergüenza reconocer que son de esa ideología...

Nada nuevo bajo el sol de España.

Se nos va a enfriar el café.




viernes, 18 de septiembre de 2015

La democracia o el arte del engaño

La democracia no es más que el gobierno de las masas, donde un 51 por ciento de la gente puede lanzar por la borda los derechos del otro 49.

Thomas Jefferson


Foto: lavozlibre.com
El 27 de septiembre será un día raro. Un día para los engañados, en Cataluña y en España. Engañados porque Rajoy y sus palmeros están poniéndoselo facilito al independentismo dando tanto pábulo a unas elecciones que al final, van a resultar que son pleibiscitarias, por mucho que el Partido Popular se empeñe en lo contrario. Engañados porque el presidente se obceca en una campaña internacional en contra de Mas y los suyos, sin saber que eso da alas a quienes creen en una Cataluña independiente. Engañados porque el PSC ni pinchará ni cortará tras los comicios... y porque por mucho empeño que le ponga, Miquel Iceta no sabe bailar. Engañados también los de Unió, la mitad de CiU que saltó del barco independentista en cuanto vio que Mas quería prostituir el acuerdo con Convergència. Durán i Lleida se sentirá como la amante despechada... aunque tendrá la conciencia tranquila de no haber participado en el desastre de Junts Pel Sí. Engañados porque un PP catalán lo fía todo a un demostrado racista para tratar de arrancar votos entre el electorado más españolista y que no se los lleve Ciutadans. Un partido, el de Rivera, que engaña también al creerse (y hacer creer a sus posibles votantes) que es la moderación encarnada en formación política. Ciutadans, que junto a Catalunya Sí que es pot, la coalición entre Podemos e Iniciativa (¿es este el modelo de alianza de izquierdas que Iglesias y Garzón nos prometían para echar a Rajoy del Gobierno?), quisieron (o quieren) ser los salvadores de la democracia y como se está comprobando, ya están perfectamente instalados en el cadencioso y normal funcionamiento de la democracia en España. O sea, igual que la casta. Engañados finalmente por un Artur Mas que para tapar las vergüenzas de su nefasta política económica y social durante su mandato en la Generalitat, se ha travestido de encantador de serpientes para engatusar a la mitad de la sociedad catalana repitiendo el mantra de que todos los problemas (¿los recortes que el mismo ha ordenado? ¿La corrupción que él mismo ampara? ¿La bajada alarmante en niveles de calidad de vida de los catalanes en los últimos años?) se deben a España.

Engañados nos hallamos. Lo que no comprendo es cómo una sociedad tan inteligente como la catalana se ha dejado alienar tan fácilmente por un tipo tan poco fiable como Mas, capaz de querer arrebatar los derechos a gran parte de Cataluña si el 27 de septiembre obtiene un voto más que el enemigo.



martes, 14 de julio de 2015

"Me parece grave que la gente no tenga opción de decidir en Podemos"

Hay en Alberto San Juan (Madrid, 1968), una cierta calma que se traduce en un hablar pausado, reflexivo, que busca dar con todas las claves de un asunto para exponerlas ante el interlocutor. Y su ideario queda claro, tanto en el campo del activismo social como en el teatral. En el primero, ha sido una de las caras conocidas del mundo del espectáculo contra la política neoliberal y de recortes tanto de los gobiernos del PSOE como del PP, mientras que en terrenos artísticos ha sido desde actor de cine, teatro y televisión -menos-, hasta reconocido director teatral, pasando por gestor de una novísima concepción del cooperativismo cultural a través del Teatro del Barrio que surgió hace escaso tiempo en Madrid; un proyecto comunitario y político (según ellos mismos definen en su manifiesto fundacional), pero político en el sentido intervencionista de la sociedad en su conjunto. Y sí, es lógico que con Alberto también habláramos de política, porque su Autorretrato de un joven capitalista español, la obra con la que el martes aterriza en el Teatro Moderno de Chiclana, tiene mucho de política... Y de la vida.



-Con el montaje de Ruz-Bárcenas que has dirigido y con este Autorretrato de un joven capitalista español, contigo sí que podemos decir que haces teatro político...
Desde mi punto de vista todo teatro es político, porque habla de lo que sucede entre seres humanos en una situación concreta, en unas circunstancias económicas determinadas. Entonces, en general todo teatro es político, el bueno y el malo, aunque en este caso, hay un afán casi periodístico o de mirar hacia nuestra historia reciente. ¿Qué es lo que pasa ahora y por qué? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? En Teatro del Barrio producimos un teatro con voluntad de mirar la realidad que vivimos con voluntad de transformarla.

-Vemos entonces un teatro de investigación, más allá de la mera documentación que un autor o director rastrea en busca de sacar lo mejor de un texto. Supongo que vosotros buceáis en la realidad que nos rodea para sacar mayor provecho.
Hay muchas lecturas previas, muchas conversaciones. Es un trabajo, como bien dices, de investigación y de documentación previa que es muy necesario.

-En Autorretrato de un joven capitalista español tengo entendido que incluso abrumas un poco con la cantidad de datos que das sobre el escenario.
Trato de buscar un equilibrio entre la información pura y dura y el sentido del espectáculo. Quiero decir que no solo hay información, ya que lo que propongo sobre el escenario es un relato objetivo, una mirada personal, un espectáculo teatral, una especie de monólogo de El club de la comedia, que en lugar de hablar de las relaciones entre hombres y mujeres, habla de la relación del poder con los ciudadanos o del Estado con los ciudadanos.

-Esa labor que hacéis en el Teatro del Barrio, ese teatro de construcción masiva es vuestro leit motiv...
Ese teatro nace para sumarse a las luchas ciudadanas por cambiar el modelo social, para buscar una alternativa a las políticas de austeridad que estamos sufriendo.

-Tomando como referencia el título del montaje que traéis a Chiclana este miércoles, con la que ha caído en los últimos ocho años en este país, ¿siguen existiendo jóvenes que se sigan sintiendo capitalistas y con ello pretender tener un futuro asegurado?
Creo que sí, porque casi todos los medios de comunicación defienden el capitalismo no como el mejor de los sistemas, sino como el único viable. La televisión, a través de la cual la sociedad defiende absolutamente el capitalismo, la política internacional de Estados Unidos o a la troika... la ve cada vez más gente, y eso hace que sigamos viviendo en una sociedad capitalista, aunque eso no quita para que cada vez veamos una mayor conciencia de rebeldía y de resistencia, una mayor propuesta alternativa... Pero no dejamos de tener la cuenta en el Santander o La Caixa y seguimos contratando con Telefónica o Unión Fenosa. Queda mucho recorrido para despertar como necesitamos, pero en los últimos cinco años ha cambiado radicalmente la cosa gracias a la lucha ciudadana. Eso no se ha hecho desde ninguna institución.

-Tus armas como activista social y político y como actor están claras. Una es el teatro y lo vemos con tus últimos trabajos y en la otra faceta, con tu cercanía al sentir del 15M, las mareas ciudadanas y también a tu vinculación con Podemos, donde has colaborado incluso en la vida orgánica. ¿Es este el modo para poder rebelarse ante esta situación?
Creo que Podemos es la organización, ahora mismo, que puede cambiar las cosas. Eso está claro. Pero no hay que dejar que Podemos sea controlado por un grupo pequeño, porque es demasiada responsabilidad para ese grupo. Está bien empujar para que vaya en una dirección concreta que es la de su discurso de presentación,su discurso teórico, que sirva como herramienta en manos de la gente, pero Podemos es eso y no es eso. Podemos se está construyendo e irá en un lado o hacia otro, pero en cualquier caso, es imprescindible un gobierno de cambio, sea ocupado por el partido Podemos o por una plataforma ciudadana que vaya más allá de un partido. Ahora mismo es la fórmula que más me gustaría. Estamos suficientemente escarmentados de los partidos y de su funcionamiento, como para construir uno nuevo.

-Alberto, entiendo que la nueva plataforma que se ha configurado, Ahora en Común y que está recibiendo apoyos incluso de algunos miembros de Podemos, a excepción de la dirección de este partido, puede ser esa herramienta que le quite el poder a la derecha...
No está nada claro que se le quite el poder a la derecha (donde incluiría tanto al PP como al PSOE, como desde luego a Ciudadanos). me parece que la mayor potencia estaría en una especie de marea estatal, se llame como se llame, dentro de la cual estuvieran todos los partidos y colectivos ciudadanos, incluyendo a Podemos. Yo no estoy en posesión de la verdad absoluta y tampoco soy adivino, así que no sé qué pasará, pero lo que me parece inexcusable es que Podemos convoque a su asamblea ciudadana para que la gente decida como quiere confluir, eso no lo puede decidir un grupo cerrado de doce personas que es la ejecutiva estatal con Pablo Iglesias al frente. Eso no es democrático. Presentarse a las elecciones generales con el nombre de Podemos u otro nombre, bajo una confluencia, es algo que debe decidir la gente, la bases de todas las organizaciones y colectivos, no lo pueden decidir las cúpulas, porque entonces seguimos en lo mismo.

-Es que Podemos pasaría de una herramienta de cambio, como al principio se denominó, a un partido tradicional, algo contra lo que han estado luchando en este año y medio de vida...
Está lejos de ser un partido tradicional, porque Podemos es una organización, sin duda alguna, mucho más democrática que los partidos que tradicionalmente existen en España, Podemos sigue teniendo mucho en su espíritu de movimiento social, pero ahora la dirección cree que lo acertado es seguir la estrategia que han planteado, es decir, la del control desde arriba, que me parece legítimo, pero es algo que debe decidirlo la asamblea. Las decisiones tomadas en Vistalegre no son la Biblia, es un itinerario que se puede cambiar en cualquier momento si así lo decide el conjunto. Lo que me parece grave es que la gente no tenga opción de decidir en Podemos. Lo de presentarse con el nombre de Podemos o bajo otro nombre no es lo importante. Es inexcusable que la dirección de Podemos convoque una asamblea ciudadana para primeros de septiembre para decidir estas cuestiones.


-Sin dejar el tema político y metiéndonos en materia cultural, ha habido cambio de ministro en Cultura y seguimos con la problemática del 21 por ciento de IVA. ¿No se ha diluido un tanto la reivindicación para la bajada de este impuesto que tanto está maltratando la industria cultural?
En todo acto cultural se reclama una bajada del IVA, un impuesto, que todo hay que decirlo, es de dudosa justicia. Todo impuesto indirecto (o sea uno que paga igual el que tiene más y el que menos), es injusto. Por cierto, fue uno de los peajes que tuvimos que pagar para entrar en la Unión Europea en 1986. Todos los ámbitos están igualmente castigados, y más que luchar por una causa en concreto, hay que luchar por el conjunto de ellas. Que se baje el IVA está bien y es necesario porque se está destruyendo mucho tejido cultural. Muchas pequeñas compañías y salas de teatro están desapareciendo, por esta carga impositiva, pero esto es síntoma de algo mucho más grave, que es el rechazo del actual poder a la cultura y la educación, porque ambas cuestiones si se desarrollan libremente, forman conciencias críticas, mentes pensantes capaces de actuar por sí mismos, y eso es incompatible con el actual poder en España. Evidentemente, ellos tratan de convertir los centros educativos en, no solo centros formativos, sino en lugares para domesticar ciudadanos. Y en el caso de las élites, para formar nuevas élites.

-A pesar del desamparo que este Gobierno del PP ha tenido para con la cultura, es loable que en los últimos años hayan surgido iniciativas dentro de la cultura en general y del teatro en particular, para luchar contra este desierto. Salas de teatro pequeñas, microteatro, vosotros mismos con el Teatro del Barrio... La cultura se sobrepone incluso en los peores momentos...
Cultura es mirar el mundo para agitarlo, para aprender a convivir en este contexto. La cultura es inherente al ser humano, es mirar lo que ves y expresarlo de distintas maneras. Eso va a ocurrir siempre, la cultura se traduce no solo en espacios construidos porque en cualquier lugar, cualquier pensamiento o cualquier conversación podemos tener lugar para esta manifestación.

-Para terminar, me gustaría que invitases al público a que te acompañen el miércoles en el Moderno.
Solo quiero que venga la gente para que no esté yo solo en el teatro. Que vengan que lo pasaremos bien juntos.


Autorretrato de un joven capitalista español se representa este miércoles día 15 a las 22,30 horas en el Teatro Moderno de Chiclana. 10 euros (8 para desempleados, jóvenes y pensionistas).