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sábado, 6 de mayo de 2017

Julepe, maricas y caballos

Hoy se celebra en Estados Unidos el Derby de Kentucky uno de los momentos más esperados del deporte yankee junto a la Superbowl o las Series Mundiales de beisbol. Una carrera de caballos de apenas dos minutos de duración pero con grandísima tradición (se disputa desde 1875) y con toda una parafernalia adyacente que lo hace único y especial. Los asistentes se emperifollan (como en el Grand National pero sin tanto boato y altivez), beben julepe de menta, comen asado y apuestan.

En 1970, la revista Playboy envió a cubrir el evento a un tal Hunter S. Thompson. Apremiado por los tiempos de entrega del artículo, el bueno de Hunter solo tenía unas cuantas notas. Las puso en desorden (sí, sí, en desorden) como pudo y escribió una cosa maravillosa llamada El Derby de Kentucky es decadente y depravado... Si queréis leerlo, pinchad aquí.

Para abrir boca, una pincelada:


“¡Lárgate, marica! Hijo de puta pervertido! [ríe enloquecido]. Si te vuelvo a encontrar te patearé todo el camino hasta Bowling Green, basura extranjera. El Mace es demasiado bueno para ti…podemos arreglárnoslas sin tipos como tú en Kentucky".

Como veis, lo de menos fue la carrera. Qué cabrón el señor Thompson.





domingo, 5 de febrero de 2017

Super Bowl!

No me gusta el fútbol americano y etimológicamente no debería llamarse fútbol cuando apenas se usan los pies. Pero cuando Al Pacino se pone con este discurso, estoy por aplaudir hasta a Lady Gaga que creo que canta hoy en la final de la Super Bowl...





sábado, 4 de junio de 2016

Reservoir pics XXXIX

Esta entrada no debería haber salido publicada hasta dentro de un par de meses, que era cuando la tenía programada, pero... la mariposa que picaba como una abeja ha muerto.

Foto mítica. Ali ganador, Liston por los suelos.


Y aquí, el trailer de When we were kings, documental que todo amante del deporte debe ver...


Y por si aún os queda interés, el Rumble in the jungle, la pelea íntegra de Kinshasa.





domingo, 29 de mayo de 2016

Cachitos de "periodismo" XX

El periodismo deportivo...

Para echarlo de comer aparte.

Empecé en esto de escribir trabajando de redactor deportivo. Ya saben. Campos de regional, de tercera, mucho deporte base y muy buenas sensaciones conociendo gente extraordinaria.

Lo de seguir al Madrid y al Barça y hablar solo de fútbol no es periodismo deportivo. Es prensa rosa, sensacionalismo, bazofia en ocasiones, todo muy alejado de la verdadera esencia del deporte y siempre arengado por adoradores del chillido vespertino o de la madrugada, benefactores de la morralla de la información (ya saben, CR7 fue al dentista, Neymar se fue a Brasil, Dani Alves tiene nueva novia...). Todo muy "interesante". Esas comillas me las podría haber ahorrado puesto que lo más triste de todo para la profesión es que sí interesa al personal. Tanto los periódicos deportivos de tirada nacional como las teles (esos infectos programas de Los Manolos o los Jugones del insufrible del Pedrerol) dan al público lo que quieren, pero ¿y si dieran una información más aséptica, más completista? ¿No se acostumbraría al público a otra cosa? No está hecha la miel para la boca del burro...

El caso es que desfallecen los Segurolas y se fortalecen los Ronceros, necesarios los primeros, prescindibles los segundos. Flaco favor se le hace al periodismo deportivo si se le dedican cinco minutos de una pieza en un informativo a analizar las caras y las risas de unos jugadores. Cinco minutos que podrían ir destinados a hablar de cantera, de deporte paralímpico o simplemente de cómo los deportistas españoles alcanzan las cumbres en deportes como el badminton o el triatlón. Pero no. Vende la última chorrada que diga tal o cual futbolista o insistir machaconamente en que Guardiola es el demonio (por cierto, de los pocos integrantes del planeta fútbol interesantes per se, más allá de su excelsa figura futbolística).

Y toda esta perorata empezó porque en el diario Marca estoy viendo estos días como una errata sigue sin ser corregida. En su especial sobre la Eurocopa, hablan de Burdeos (una de las sedes de la competición) como un "importante centro vinícula". Sí, con u. Así estamos en la profesión. Para echarlos de comer aparte.




jueves, 24 de marzo de 2016

14

"Salid y divertíos". Johan Cruyff (1947-2016).




jueves, 7 de mayo de 2015

Todo por una bandera

Vlade Divac. Drazen Petrovic. Dos cracks. Dos amigos cuya amistad se esfumó cuando uno tiró la bandera del otro al suelo. Y entre medias, una guerra salvaje...

Personalmente, me quedo con que son dos de los más grandes baloncestistas que he visto jugar.


Este documental es puro oro...



viernes, 24 de junio de 2011

EL TORMENTO Y EL ÉXTASIS


R
obo, con todos los respetos, el título de aquella maravillosa película de Carol Reed donde se contaban las aventuras de Miguel Ángel en su relación con el papa Julio II, para ilustrar esta imagen futbolística. No sabemos qué sucedió después. Si el guardameta logró atajar el esférico, o si por el contrario, el delantero consiguió perforar las redes rivales. En todo caso, habría el tormento de no obtener lo deseado o el éxtasis de haber batido al rival.

Foto: María Sanz.



domingo, 27 de marzo de 2011

CARRERAS, CAMBIOS, ALONSO Y EL NEGOCIO DE ECCLESTONE


A
lgo tendrá la Fórmula 1 cuando millones de personas pierden el sentido por ver a veinte coches dar vueltas sin parar a un circuito. Más aún, cuando el aburrimiento copa las carreras a pesar de los intentos de los jerifaltes del Gran Circo para hacerlas un poquillo más interesantes.

En España lo tenemos claro. Vemos la F1 por Fernando Alonso. El pasado año lo puso interesante con el arreón final que pegó ante los Red Bull, y de no ser por los fallos de estrategia de su equipo ya tendría colgado su tercer entorchado mundial. La presencia de Algersuari en Toro Rosso y de Hispania como escudería española, más la vuelta de Pedro Martínez de la Rosa a McLaren como piloto probador, son otros alicientes para tragarnos de nuevo un Mundial que se presume inacabable gracias a las pretensiones económicas de Bernie Ecclestone. No nos olvidemos que al fin y al cabo, la Fórmula 1 es un gran negocio y el señor Ecclestone quiere llenarse los bolsillos con más y más carreras.

Foto: thisislondon.co.uk



domingo, 31 de octubre de 2010

¡NI QUE FUÉRAMOS BIN LADEN!


A
y, pobres trencillas, acosados por las diatribas de los participantes en el juego del balón y la cesta. Ahí los tienen, intentando explicar ante los enbravecidos jugadores la decisión que acaban de tomar, que a tenor de los aspavientos de los deportistas y de las lindezas sugeridas por el respetable, tuvo que ser ciertamente polémica. Lo mejor de la instantánea es el “respeto” que se tienen. Fíjense si no, en la distancia a la que se hablan/gritan.

Foto: Laura Arroyo



viernes, 20 de agosto de 2010

A LA AVENTURA

N
unca me ha gustado subir a los sitios altos. No comprenderé nunca la irresistible (para algunos) o irresponsable (para mi) inclinación del ser humano por subir a sitios altos. Que vamos de visita a tal ciudad,... subiremos a la torre más alta: ¿para qué? Para ver la vistas... no lo comprendo.

Tampoco me gusta experimentar eso que algunos llaman un “subidón de adrenalina”. Mi adrenalina, mejor quietecita, en su sitio, sin descontrolarse, ni volverse loca por despeñarse por un barranco, tirarse en paracaídas, hacer rafting, trekking, puenting, snowboarding, surfing... y otras miles de cosas peligrosas acabadas en -ing.



Nunca he comprendido que cuando alguien está de vacaciones le guste jugarse el cuello buscando “la aventura”, porque para mi y para muchos como yo, las vacaciones son sinónimos de descanso, de recargar pilas, de desconectar, aunque probablemente para muchos esas “aventuras” también signifiquen el descanso que todos nos merecemos.

Sin embargo, cuando se ponen en peligro vidas humanas, como ha ocurrido esta semana en la Cachemira hindú, donde lluvias torrenciales han provocado una gran catástrofe en la zona y de paso, han instalado la incertidumbre y el pesar en muchas familias españolas que tenían a sus parientes en la zona buscando la “aventura”, ese plan de vacaciones empieza a parecerse más a un suicidio que a un periodo de descanso.

Afortunadamente, empezamos a conocer noticias sobre los desaparecidos. Falta por saber qué es de Lourdes Morro, una de estas personas que quiso buscar otro ambiente en sus vacaciones y que se ha encontrado de lleno con una catástrofe de impredecibles consecuencias. Ojalá tengamos noticias positivas sobre su estado, pero en muchas ocasiones, ir a un país lejano en el que las condiciones de seguridad no son las mejores y en el que se sabe que pronto se puede quedar uno ilocalizable, resulta un juego demasiado peligroso... Y es que a mi los juegos peligrosos tampoco me gustan.



lunes, 12 de julio de 2010

QUE EL MUNDO SE PARE; ESPAÑA ES CAMPEONA DEL MUNDO


B
endita locura ser español. Así rezaba uno de los mensajes que recibíamos en la redacción a la conclusión del Holanda-España. La Roja, campeona del mundo. El mundo, a los pies del combinado nacional. El país fue un clamor anoche tras el pitido final de un partido de infarto que puso en el Olimpo futbolístico a los 23 chicos de Vicente del Bosque.

Muchos ríos de tinta han corrido en estos días. Mientras la Selección iba sorteando rivales y eliminatorias, el compromiso con unos colores, con la identidad que casi nunca encontramos los españoles (muchas veces, debido a torticeras interpretaciones políticas), se ha ido instaurando con cimientos fuertes gracias al juego del fútbol, el deporte que derriba barreras, que une a los pueblos, que desata alegrías (y también penas).

Muchas veces mirábamos de soslayo y con cierta envidia los éxitos de otros equipos. En 1998, un equipo multiétnico y con pocos franceses de pura cepa en su once inicial, ganaba el Mundial con todo el país rendido a sus pies. El sentimiento nacional galo se desbordó con aquella gesta del equipo conducido por Zidane. Ahora, los españoles hemos demostrado que también podemos estar con nuestros colores, esos colores que tantas veces han sido denostados por equipararlos con tiempos, afortunadamente, lejanos. Somos españoles, estamos orgullosos de serlo y así lo hemos demostrado en estos días. La Roja ha cohesionado un país y como fenómeno social, es digno de estudio.

En lo meramente futbolístico, España no ha dejado lugar para las dudas. De menos a más, su huella futbolística se ha ido agigantando al compás de unos peloteros de excepción. Sabiamente dirigidos por Del Bosque, los Casillas, Piqué, Puyol, Villa, Xavi, Alonso y todos los demás integrantes del conjunto nacional, han demostrado que la justicia sí vale en el mundo del fútbol. Ha ganado la escuadra con la apuesta más clara por el esteticismo balompédico como vehículo, además, para conseguir la victoria. Una victoria, la de ayer que ha sido orquestada por todos, pero en la que nuestro Andrés Iniesta ha sido un excelso primer tenor. ¡Felicidades!



lunes, 17 de mayo de 2010

PECULIO Y FE


L
a batalla ha finalizado. Las huestes de uno y otro se retiran, unas victoriosas, otras decepcionadas con una derrota sin paliativos. Lo demás importaba poco. Es la magia de ese deporte que mueve masas (incluso, de dinero), llamado fútbol y que por fin ha llegado a su clímax con un final apretado después de 38 jornadas exigentes para todos y en especial, para los dos equipos que se han disputado el título.

Barcelona y Real Madrid han sido los protagonistas de este campeonato. Uno, venía con la vitola de ser el mejor equipo del mundo. Seis títulos en un año le avalaban. El otro, a golpe de talonario había juntado a un ramillete de estrellas y se postulaba como el candidato ideal para arrebatar al Barça su condición de equipo-guía del fútbol patrio. Pero a pesar de haber cosechado unos números de campeón (96 puntos, 102 goles a favor) y de tener en nómina a dos goleadores excelsos como Cristiano Ronaldo y Gonzalo Higuaín, los merengues se han quedado con las ganas y un nuevo proyecto de Florentino Pérez se ha ido a pique por culpa de un equipo construido con las bases de la sensatez y sostenido por un Pep Guardiola, convertido ahora en el faro que todo lo alumbra no sólo en el fútbol español, también en el internacional.

Dos modelos se han enfrentado. Siendo superficiales podríamos apelar a aquello de que la cantera ha ganado a la cartera. No es cierto. Hace unos días, un periodista extranjero escribía que mientras que el Madrid tiene detrás a los aficionados, el Barcelona tiene detrás todo un pueblo. Cuestión de caracteres también en la faceta deportiva. Mientras Guardiola se ha hecho amo y señor de esta parcela, en la capital de España el presidente teme perder su vena intervencionista. La luz constante de este Barça no se ha apagado por los valores en los que ha insistido una y otra vez un Guardiola, todo humildad y perseverencia. Los objetivos se alcanzan cuando los deseas y los jugadores blaugranas han sido los que más lo han querido.

La fe ha vuelto a demostrar su poderío, a fin de cuentas, frente a la arrogante posición del vil peculio.



sábado, 21 de noviembre de 2009

TIEMPOS MUERTOS


S
ólo son diez minutos, a lo sumo, un cuarto de hora. Escaso tiempo para mostrar habilidades sobre el parquet, pero sin embargo, un espacio de diversión para estos chavales que aprovechan la mínima para echar a rodar el balón y mostrar algunos detalles técnicos de crack. Lástima que la salida de los jugadores “grandes” y los señores de negro, rompan las ganas de estos futuros genios por echar un rondito ante la mirada entusiasmada de la parroquia local. Otra vez será chicos.

Foto: Laura Arroyo.



jueves, 2 de julio de 2009

LA FUTILIDAD DE UN NOMBRE


R
eunión vespertina en algún periódico deportivo de tirada nacional:

-Oye, ¿qué ponemos de portada?

-A ver, tiene que ser del Madrid. Tiene que ser algo de utilidad. ¿Villa? ¿Ribery? ¿Kaká? ¡No! Mejor CR7.

-Pero no ha hecho nada noticiable.

-Sí, sí. Ha ido al peluquero y se ha cambiado el peinado, ahora lo tiene más de puntita.

Yo me imagino alguna conversación de estas en algún sesudo consejo de redacción. La nadería más absoluta, la futilidad de un acto como el ir al peluquero, el estar de vacaciones en Los Angeles o el acudir al dentista, es noticia de portada ante la escasez de argumentos y la necesidad de vender como sea un icono que va más allá de lo futbolístico. Made in Florentino Pérez, el hombre que se fue aquejado de unos males que no ha sabido solucionar. Un hombre que piensa en el negocio por encima de cualquier cosa, que compra futbolistas para exprimir su imagen, para llenar las arcas del club de Concha Espina y al que se le puede aplicar aquello del “caballo grande, ande o no ande”. Su Madrid tiene que ser el más brillante, el más fastuoso, el más caro, el más glamouroso. Un lugar que abonado con un Cristiano Ronaldo en pleno auge, es lo más parecido al Edén de los posturitas, de los hipermegasuper fashion peloteros con los que se encapricha Florentino. Cristiano Ronaldo llegará a Madrid en unos días y el Real empezará a llenar las arcas que casi expolia Calderón en la anterior etapa.

No voy a meterme en si el fichaje del portugués es ético o no. Eso son minucias. Si te ponen un precio y viene otro y lo paga, perfecto. La diferencia es que yo no pagaría por un chaval de 24 años, casi 100 millones de euros, porque no los tengo. FP sí. Lo que veo con inconcebible asombro es cómo el fútbol tiene ese poder hechizador, hipnotizante, subyugador. Te ponen sobre la mesa un par de fichajes de relumbrón y las críticas de ayer se convierte en “ilusión”. Una “ilu” que te hace "ganar” la Liga, la Copa y la Champions. Porque tú también “ganas”. Ojalá también “ganásemos” el mismo sueldo mensual que los CR7, Kaká and company. Pero, seguro que ahí ya no llegamos.

Todo esto me llama la atención porque creo que este leviatán en el que hemos convertido al fútbol (con las principales audiencias televisivas, con fichajes carísimos, con manejos mil millonarios de dineros, con intrigas, con corruptelas, etcétera), desvirtúa por completo la simple práctica deportiva. Lejos quedaron aquellos gentlemen ingleses que a finales del siglo XIX, impusieron el foot ball en las minas de Río Tinto, en Huelva, donde este deporte de caballeros germinó en nuestro país.

Por fortuna, y para quitarnos de este mal sueño en el que se ha convertido el balompié mundial, aún nos quedan ejemplos de pureza futbolística. Si quieren comprobarla, vivirla, unirse a ella, acudan a un partido de chavales, de infantiles, de alevines, de cadetes. El fútbol está, aparte de en sus piernas, en sus ojos, en sus ganas por despuntar más que el oponente. La meta a la que quieren llegar estos chicos es una línea: la que cuando es traspasada por la pelota se transforma en la alegría del gol. Lástima que otros con más fama y oropeles, conozcan mejor otras rayas...