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domingo, 8 de enero de 2017

A 200 jodidas millas de estar bien

Creo que es un día feliz para acordarme de las personas que ya no están en mi vida, aunque su recuerdo haga que me sienta a 200 millas (o más) de estar bien...

Cowboy Junkies. Esplendorosos junto a gente como Natalie Merchant o Ryan Adams en un disco majestuoso: The Trinity Revisited.

I've got 200 more miles of rain asphalt in line
before I sleep
But there'll be no warm sheets or welcoming arms
to fall into tonight...






lunes, 21 de septiembre de 2015

La perpetua

Si Dios no lo remedia, el próximo jueves el Ayuntamiento de Chiclana en Pleno dará vía libre al nombramiento de la Virgen de los Remedios (patrona de Chiclana) como Alcaldesa Perpetua de la ciudad, según propuesta del Grupo Socialista (aunque el instructor del expediente es Nicolás Aragón, edil del PP y con pasado reconocido en el mundo cofrade). Al parecer, el PP votará lógicamente a favor y no sabemos aún si el PSOE (partido que gobierna) votará a favor o se abstendrá -me inclino más por esta opción-. En ambos casos, la moción saldría adelante pese a contar con la negativa de IU, PCSSP y Ganemos.

Es como si a mi me da por proponer para Alcalde Perpetuo al Maestro Yoda, ser de luz en toda la galaxia conocida. Sería una imbecilidad, claro. Pues como con la Virgen de los Remedios. Igualito.

La perpetuamente subvencionada alcaldesa de Chiclana
hablando sobre la regularización urbanística
(Foto: Paco López)
Podría darles un manojo de razones por las que es una mala idea nombrar Alcaldesa a un trozo de madera policromada en la que gran cantidad de chiclaneros creen fervorosamente. Podría empezar por ejemplo con el artículo 16 de la Constitución española vigente que habla del carácter aconfesional del Estado (que no laico) por lo que usted, ciudadano chiclanero, si ve que el Ayuntamiento aprueba este nombramiento puede ir el viernes por la mañana al Tribunal Constitucional y denunciar a los que han presentado la iniciativa y a quienes la hayan apoyado. Se la admitirán porque es un nombramiento inconstitucional... Lo que pasa es que como la Justicia en España es interpretable pues... También podría aludir a la imagen retrógrada que en el resto de Europa se tiene de los españoles por mantener ciertas tradiciones relacionadas con la religión. "Qué curiosos los españoles que creen en esculturas", me dijo una señora en Berlín. Al menos los protestantes se ahorran esa parte.

Por otra parte, es curiosa la deriva capillita que está tomando este pueblo en los últimos años. Cuando yo era niño y la Semana Santa solo significaba siete días de vacaciones, recuerdo una Chiclana de poco ánimo religioso. Sin embargo, los últimos Gobiernos municipales han alentado la creación de nuevas hermandades, cofradías, grupos de costaleros y círculos de jóvenes de temática religiosa. Lo inquietante es que la juventud se refugie en algo tan inane como la religión para ocupar el tiempo libre, pero que cada palo aguante su vela. Más preocupante es sin embargo, que todo quien ha gobernado en los últimos años en Chiclana ha subvencionado de buena gana a todos estos grupos, consolidando una esfera capillita que hace 20 años no existía. Todo ello, en detrimento de otros colectivos sociales que sí son verdaderamente útiles para la sociedad.

También podría darles muchas razones de por qué es una mala idea hablar en un Salón de Plenos de religión, pero simplemente voy a ofrecerles una cuestión para reflexionar. A mí, como ateo y persona totalmente despreocupada de sentimientos religiosos (una cosa menos en la que perder mi tiempo), no me parece especialmente grave que se quiera hacer Regidora Perpetua a la mentada santa. Es especialmente grave que se pierdan cinco minutos (serán más) en debatir en sesión plenaria un asunto que no es capital para los vecinos. Porque para Chiclana sí es capital un Ayuntamiento que sepa qué hacer para poner en marcha algún plan de empleo, que sepa gestionar una mínima solución de supervivencia para cientos de familias chiclaneras que están en el umbral de la pobreza, que sepa cómo dotar de más y mejores infraestructuras a un  pueblo con hechuras de ciudad y con servicios básicos que no alcanzan unos mínimos criterios de calidad (empresas públicas en situación económica cuanto menos delicada, concesionarias que no cumplen con sus compromisos de contratación laboral, menoscabo de servicios públicos en algunas zonas del término municipal...), un Ayuntamiento que tenga alguna idea clara de cómo manejar la cuestión turística (¿tan difícil es?), que sepa cómo dinamizar la vida de una ciudad muerta, que ponga en marcha ya el perentorio Plan de Usos de Sancti Petri, que sepa reorganizar el desastre urbanístico y que se deje de zarandajas para realmente centrarse en lo que gente espera de sus gobernantes: que gobiernen.

Probablemente, todas estas cosas y algunas más que se quedan en el tintero no pueda solucionarlas la Virgen de los Remedios como Alcaldesa Perpetua por mucho que se le pida, aunque siempre habrá crédulos en este pueblo con un nivel de paletismo supino para intentar timarnos con la opinión contraria. Quizá pueda resolver todas estas problemáticas el Nazareno para el cual, algunos están pidiendo la Medalla de Oro de la ciudad. Pasmoso. Parece que Dios quiere que algunos carguemos con la perpetua, cadena perpetua de tener que aguantar a tanto tipo que quiere hacernos perder el tiempo. Es nuestro sino, amigos.



lunes, 29 de diciembre de 2014

Ella...

Mi madre me decía que todo lo que hiciera, lo hiciera con gran empeño. Y creo que lo he conseguido. Al menos he querido serle fiel a la principal enseñanza que me quedó de ella. La que me marcó, la que quería cumplir sí o sí. Mi madre se fue demasiado pronto. Tan pronto que tengo miedo de perder los escasos recuerdos que tengo de ella. Tan pronto que siento la falta de sus consejos y sus enseñanzas.

Mi madre era una mujer culta aunque apenas supiera leer, escribir y las cuatro reglas. Su pena fue morir antes de emprender unos estudios básicos en los que había puesto los ojos. Quería aprender por aprender, pero sobre todo para poder leerse un libro en condiciones. Cuando yo leía, ella me miraba con ojos envidiosos (envidia de la buena). Mi madre quería irse con el Quijote a La Mancha y Sierra Morena, quería vivir las mil vidas de Dorian Gray, sentir las aventuras en la piel de Long John Silver, adentrarse en los bosques oscuros y tenebrosos de los cuentos de los hermanos Grimm. Ella quería disfrutar de la vida viviendo otras, pero no pudo ser...

Mi madre también era una mujer culta porque me enseñó que los garbanzos que recogía mi abuelo de la huerta se tenían que limpiar antes de forma minuciosa. Que cuando cocinas arroz, la paciencia es un grado. Que el respeto por el ser humano tiene que ser una regla inviolable... Y así, muchas cosas más.

Mi madre quedaba embelesada cuando le contaba cosas que yo aprendía en el cole. Seguro que hoy estaría encantada por ver a su hijo con una carrera (eso vestía mucho en una familia de clase media-baja hace unos años) y divirtiéndose con cosas como el teatro. Seguro que le encantaría leer lo que escribo en este blog. Estaría orgullosa como yo lo estoy de ella.

Mi madre decía que viviera disfrutando cada momento...






Mamá me ha enseñado bien
Me dijo cuando yo era joven:
"Hijo, tu vida es un libro abierto"
"No lo cierres hasta que termine"...

Mama said. Metallica.



martes, 11 de octubre de 2011

EL OTRO LADO DE LA MENTE


L
as cifras son claras: una de cada cuatro personas presentará una enfermedad mental a lo largo de su vida. Junto a ellas se encuentran sus familiares y allegados. Todos, también los profesionales del ámbito de la salud mental, soportan día a día el estigma y la discriminación asociados a estos trastornos. Subrayando la gravedad de sus consecuencias, hay que reivindicar la erradicación de esta lacra que llega a tal punto que incluso desalienta a las personas a reconocer que tienen un problema de salud mental, solicitar ayuda y seguir un tratamiento.

Las personas con enfermedad mental pueden llevar una vida plenamente normal. Son innumerables los ejemplos de quienes tienen una familia, una red social, un empleo y, en definitiva, un proyecto de vida. Sin embargo, para luchar contra tabúes, falsos mitos y prejuicios, es necesario que colaboremos en mejorar la atención a la salud mental, tanto para evitar la aparición de problemas como para facilitar la recuperación de los pacientes. Las herramientas ya las tenemos, aunque bien es cierto que nunca está de más “pedir un poco más”. Afortunadamente, en la actualidad disponemos de un marco legislativo que recoge iniciativas como la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia o la Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud, entre otras. Es importante señalar que este último documento fue aprobado por todas las comunidades autónomas y que favorece cuestiones como la prevención de conductas de riesgo y la educación en salud, la detección precoz, la erradicación del estigma, la investigación y la formación de profesionales de salud mental.

Es preciso seguir desarrollando sistemas de atención a la salud mental, especialmente del entorno comunitario por su eficiencia y eficacia, y evitar recortes en la inversión en este ámbito. La salud mental no es, ni más ni menos, que un asunto que nos afecta a todos de una forma extraordinariamente similar... y cercana.

Foto: El Pueblo.



jueves, 26 de mayo de 2011

ÍNDICES E INDICIOS


E
l euribor, regulador principal de las hipotecas, cerró el mes de abril con la media instalada el 2,086 por ciento, marcando de esta forma 13 meses de subidas medias consecutivas en el indicador. Todo ello, en medio de la crisis más perniciosa para las economías familiares.

Tras la decimotercera subida del citado indicador, las hipotecas que se actualicen anualmente en las próximas semanas, sufrirán un incremento mensual en sus cuotas que rondarán los 60 euros, que no es moco de pavo. Y es que esta nueva subida de intereses marca un +0,858 puntos respecto a la situación de abril del año pasado, es decir casi el uno por ciento más, por lo que la subida de las hipotecas es inevitable, según indican todos los expertos.

Según esos mismos expertos en hipotecas, el indicador podría cerrar el año 2011 en torno al 2,5 por ciento y, por consiguiente, parece que todos los indicios inspiran que la cosa va a subir más en los próximos meses.

Traducido: las familias lo van a pasar mal. Las que tienen contratada una hipoteca porque van a tener que pagar más mientras el poder adquisitivo no se “anima”. Los que no la tienen suscrita pero quieren disponer de una vivienda de propiedad porque le es más difícil acceder a ella. En otro plano, mientras tanto, el stock de vivienda nueva que está sin salir al mercado se ve perjudicado por el inmovilismo en las ventas. La cosa está así: la gráfica del aumento del euribor no se corresponde con la del aumento de las ventas de los constructores. Ni empresas del sector, ni las familias, disponen de liquidez para afrontar esta situación, y mientras tanto, las entidades financieras no liberan el crédito.

Subirán más las hipotecas. Asumámoslo. Pero lanzamos una pregunta al aire, ¿por qué la administración competente no regula este indicador que quita el sueño a miles de familias? Los indicios dicen que sería necesario.

Foto: creditoyprestamo.com



viernes, 11 de febrero de 2011

UN POCO DE MUCHOS


A
lgunos quisieron enterrarlo. Otros recelaron de una retirada subrepticia. Finalmente, unos pocos lamentaron que el euro solidario dejara de ser patente de corso del equipo de Gobierno municipal que había tomado la bandera de los servicios sociales como propia.

Sin embargo, nadie tenía razón (o quizás la tuvieran todos, aunque fuera sólo un poco). El euro solidario vuelve, en realidad envuelto en otros ropajes. El Ejecutivo local ha querido retomar los fondos dispuestos para ayudar a las familias a través de ese famoso euro que gravaba ciertos impuestos, tasas y precios municipales. Ahora se tratará de asistir a unidades familiares en peligro de exclusión social con esos remanentes y con el requisito de devolución pasado un tiempo para que el fondo pueda ser útil a otras personas que tampoco lo pasan bien en esta dichosa crisis.

No se le puede negar inventiva a este equipo de Gobierno. Al menos miran a la cara a los malos tiempos económicos con decisión y empeño de paliar sus efectos. A veces la cosa puede salir mal pero con una nueva mano de barniz, cierta medida puede ser resolutiva en otras casuísticas. Es lo que ha pasado con el euro solidario, esa apuesta que se hacía desde las filas del Gobierno de coalición hace algo más de un año y que ha sido objeto de luchas partidistas y, todo hay que decirlo, ciertas dosis de demagogia que en ningún momento ayudan a salir de esta situación.

La asistencia social ya no es la hermanita pobre de la política municipal. Pequeñas aportaciones, minúsculas ayudas, poco dinero de muchos, que sirven para atender dramas diarios no tan lejanos. La demagogia es, en estos casos, la que tiene que quedar lo suficientemente alejada.

Foto: Luis Lucas.



sábado, 13 de noviembre de 2010

CRECIMIENTOS (O NO)


Q
ué hacer en un momento en el que no hay circulante, pero en el que suben los precios y sin embargo, los salarios no lo hacen de la misma forma. Una cuestión importante.

El caso es que estando en plena crisis, con una importante carencia de fondos en las familias de clase media-baja, con un importante déficit en el ahorro y con los créditos dándose con contador a través de las entidades financieras, el Índice de Precios al Consumo vuelve a subir en el mes de octubre. Las cosas más caras y en ocasiones, sueldos que no se mueven.

A veces hemos manifestado la necesidad de encarar reformas estructurales en la economía dándole un barniz más humano a todas esas políticas. Se nos ha olvidado que los verdaderos paganos de la crisis es la inmensa mayoría de españoles inserta en eso que llamamos clase media. Un grupo social numeroso que ve complicado eso de llegar a final de mes cuando con el mismo sueldo ve como crecen un mes sí y otro también, los precios de los productos básicos: vestido, calzado, transportes, alimentación...

Algunos piden una aplicación de las cláusulas de revisión salarial de los convenios colectivos ante el nuevo aumento de los precios en el pasado mes, y lo que es peor, la previsión de que a finales de año se supere el IPC previsto a inicios de 2010. Está claro que el poder adquisitivo de muchos españoles se ha estancado, lo que repercute en que la demanda interna se haya quedado estabilizada en números preocupantes. Los stocks aumentan y lo curioso es que ante esta perspectiva, los precios suban, cuando la lógica económica manda que sea todo lo contrario. Quizás estemos en un mundo de locos que necesite una solución más racional.



jueves, 21 de octubre de 2010

AHORRA O MUERE


C
ómo llegar a fin de mes. De entre todas las disquisiciones que en tiempos de reveses económicos se analizan de forma sesuda, la más importante (viendo el llamado lado humano de la crisis), es cómo llegar a sobrevivir a los últimos días del mes. Otros, ni siquiera pueden pensar en eso, porque no tienen ni para empezarlo. Pero la cuestión del ahorro familiar, que en 2009 se situó en un valor récord en la moderna historia de España (sobre el 19 por ciento de la renta disponible), es una variable interesante para medir la temperatura de la crisis.

Las familias empiezan a ahorrar un poco menos que en las etapas más duras de la crisis. Las cuentas no financieras de la economía española, publicadas por el INE esta semana, reflejan que los hogares han reducido el ahorro y han gastado más pese a la caída del 1,5 por ciento en su renta disponible en el segundo trimestre. La tasa de ahorro ha bajado al 17,2 por ciento de la renta disponible (5,8 puntos menos que en el mismo periodo del año anterior). Las familias obtienen así una capacidad de financiación del 6,7 por ciento del PIB; es decir, su ahorro más el saldo de las transferencias netas de capital percibidas supera las inversiones en ese porcentaje.

Estos datos pueden denotar que los tímidos brotes verdes han sido aprovechados para distender la “economía de guerra” en la que estaban sumidas muchas familias. Hasta ahora, el aumento de la precaución que el paro y la incertidumbre sobre el futuro retraían el consumo. Los individuos ahorran para acumular un patrimonio que les sirva de colchón para mantener su nivel de vida en momentos imprevisibles (paro, enfermedad) o previsibles (vejez). La propensión al ahorro, desde este punto de vista, tiene poco que ver con el comportamiento del avaro de Molière, que disfrutaba contando su capital por la noche. Para el grueso de las familias, ahorrar es prevenir. Y cuando la situación se adivinaba complicada, la respuesta fue aumentar el ahorro.

Pero hay otro importante motivo para eso: la reducción de la riqueza familiar. Para un español medio, el valor de su piso o de sus colocaciones financieras ha sido menor que hace tres años. Dado que el motivo último del ahorro es la acumulación para la precaución, cuando los precios de los activos aumentan, como sucedió entre 1996 y el 2007, la riqueza se incrementa de la misma forma en que lo haría si las familias hubieran ahorrado, por lo que la necesidad de ahorro disminuye. Esto es lo que pasó en España hasta el comienzo de la crisis, de forma que las familias, sintiéndose más ricas y con unas expectativas de crecimiento de la renta al alza, redujeron intensamente su ahorro. Pues bien, precisamente, está ocurriendo lo mismo en este perezoso camino de la recuperación, en el que hay que recordar, España sólo crece un 0,2 por ciento, mientras que economías de nuestro entorno nos sacan ya varias cabezas.
Las previsiones de los principales foros económicos del país parecen que vuelven a equivocarse. El español medio, se relaja cuando ve indicios de recuperación. La barra libre de la economía puede ser una tentación demasiado poderosa, pero ¿caeremos en los mismos errores?



miércoles, 24 de febrero de 2010

¿FORMADORES O REPRESORES?


O
tro asunto para sentarse, proponer ideas y debatirlas. Eso que no se hace en este país. Cada vez que hay alternancia en La Moncloa, los sistemas educativos sufren una conversión fulminante, sesgando todas las reformas aportadas por el Gobierno anterior y aportando nuevas medidas sustitutorias. Cuando de nuevo se produce un cambio, más reformas. Así se llega a prostituir un sistema educativo que ya no lo reconocen ni los legisladores que lo parieron.

Ahora la moda es la de hablar de la autoridad en clase. Debate ficticio, inventado, interesado, por algunos para poner contra las cuerdas al Gobierno de turno. ¿Existe violencia en las aulas? Sí, pero no vayamos a comparar un colegio o instituto de nuestro país con Columbine. Eso es hacerle un flaco favor a nuestra educación.

Es una realidad el hecho de que existen problemas en las aulas. Alumnos díscolos, con falta de disciplina, con graves faltas de comportamiento y convivencia que de vez en cuando tienen altercados con los profesores. Algunas, como la ínclita Esperanza Aguirre, busca infundir de “autoridad” la figura del maestro. Ya nos imaginamos a los docentes armados hasta los dientes en vista de la “peligrosidad del ganado” con el que se tiene que enfrentar (si me permiten el símil).

Sin embargo, como tantas veces ocurre cuando habla un político, el revestir de autoridad al profesor no es más que un brindis al sol que no ataca al problema en su génesis, que no es otro que la familia. El aspecto más urgente que debemos abordar en la cuestión educativa es el papel de los padres. En los últimos años, hemos asistido a una clamorosa dimisión de la figura paterna como elemento educador de sus vástagos. Sí, si. Han leído bien. Educador. Aquí quien educa son los padres. Quien forma, el profesor. Cuestión de matices (de grandes matices, diríamos), que se nos ha perdido por el husillo de la desinformación interesada que algunos hacen de este problema. En cuanto sepamos donde tenemos que actuar y busquemos prioridades, podremos empezar a hablar. Hacerlo antes de eso, es perder el tiempo.



miércoles, 30 de septiembre de 2009

UN SUFRAGIO VERDADERAMENTE UNIVERSAL


L
a lucha de la mujer por la equiparación de sus derechos con los del hombre ha sido producto de una lenta y difícil pugna, aún no concluida. Una de sus fechas clave fue la del 1 de octubre de 1931. Ese día, de verdad se pudo hablar de sufragio universal en el país, puesto que la mujer pudo acceder al voto en unas elecciones.

Cuando la mujer pudo salir de la esfera puramente doméstica y participar en los espacios públicos, comenzó a demandar y organizarse para la reclamación de sus derechos. Reino Unido, Canadá y Estados Unidos fueron los países precursores en el siglo XIX en la lucha por la consecución del sufragio femenino. España fue mucho más lenta que los países de su entorno en buscar ese logro, ya que tuvo una economía esencialmente agraria, donde la industrialización tardó en aparecer, iniciándose sólo de forma tímida en Cataluña y en el País Vasco. La clase burguesa liberal aún no está afianzada a fines del siglo XIX y principios del XX. Además, el absolutismo monárquico con sus ideas tradicionales y conservadoras, y el destacado rol de la Iglesia Católica, fueron factores determinantes para mantener a la mujer alejada de los temas políticos, actividad que se consideraba típica de hombres. Las féminas no se podían alejar de su papel de esposa y madre, porque se rompería con la estructura familiar, básica para el orden social de la época.

Las mujeres que trascendían el ámbito doméstico y se agrupaban, lo hacían con un fin de caridad cristiana, aunque lentamente comenzaron a preocuparse por su situación social, requiriendo ser tenidas en cuenta en los terrenos culturales y laborales. Ese fue el fin planteado por la Junta de Damas de la Unión Iberoamericana de Madrid, en los albores del siglo XX. El centro Iberoamericano de Cultura Popular Femenina, fue creado en 1906. Sin embargo, a pesar de estos fugaces intentos por darle un “sitio” a la mujer en la sociedad del momento, los puestos más importantes eran ocupados por hombres.

La política empezó a ver en las mujeres un nuevo “instrumento” para sus fines. El nacionalismo catalán encontró en ellas la posibilidad de apoyo para su causa, creando el Partido Conservador Catalán, en 1906, una sección femenina de la Lliga Regionalista: La Lliga Patriotica de Dames, para apoyar a los hombres, pero sin cumplir un papel electoral activo, sino de influencia sobre sus maridos. Si bien en esos años comienzan a surgir algunos proyectos de incluirlas en el electorado aunque de manera parcial (incluir a las mujeres solteras como electoras, pero no como candidatas), todos son rechazados.

Las feministas
Pero las cosas comenzaron a cambiar. Carmen de Burgos fue una de las pioneras en exponer a través de las páginas de El Heraldo de Madrid, dos encuestas cuyos temas eran respectivamente el voto femenino y el divorcio.

Los partidos empezaron a moverse y en reconocer en la mujer un posible agente político de futuro. El PSOE fundó en Madrid la Agrupación Femenina Socialista en 1912, y en 1913 fue por primera vez incluida una mujer en su Comité Nacional: Virginia González. Por su parte, el sector católico conservador creó sus propias organizaciones en defensa del statu quo. Así en 1912 liderado por María Doménech, se fundó la Federación Sindical de Obreras. María Echarri también creo en esos años el Sindicato de la Inmaculada.

Una revista hecha por mujeres en aquellos años fue El pensamiento femenino destinada a las mujeres, pero con un sentido basado en la religión cristiana, fomentando la participación en la órbita de la asistencia social. Con el mismo criterio surgió en 1917 La voz de la mujer, dirigida por Celsia Regis que un año más tarde, fomentó la creación de la Asociación Nacional de Mujeres Españolas, liderada por María Espinoza de los Monteros, que en su discurrir logró que las mujeres pudieran acceder a la universidad y a la administración pública. Esta organización básicamente inclinada a la derecha, e integrada por mujeres de clase media, tenía su correlato de izquierda en la Unión de Mujeres de España que funcionaba en Madrid, con admisión más abierta a todo tipo de clases y creencias religiosas. Estos dos grupos se distanciarán de manera decidida a partir de 1920, los que les impedirá tomar intervención en la Alianza Internacional de Mujeres Sufragistas.

De nuevo de la mano de la Iglesia surgió en 1919 la Acción Católica de la Mujer en defensa de los derechos de la mujer dentro del ámbito de la familia, reivindicando su papel importante dentro de la órbita del hogar.

En plena crisis del sistema político de la Restauración borbónica, a fines de 1919, se presentó un proyecto de Burgos Mazo, diputado conservador, que nunca llegó a tratarse, sobre el voto femenino, que les permitía siendo mayores de 25 años, elegir pero no ser elegidas, votando un día diferente al asignado a los hombres.

Bajo la dictadura de Primo de Rivera, se dictó en 1924 el Estatuto Municipal que concedía la posibilidad de sufragar en las elecciones municipales a ciertas damas, que debían ser emancipadas, solteras, y mayores de 23 años. La mujer casada era excluida de esta posibilidad, pues según la concepción bastante arraigada en la época, podría originar rencillas domésticas, si los cónyuges optaran por votar a diferentes candidatos. Se basaba además en el concepto de voto familiar, considerando a la familia como unidad de criterio al momento de sufragar.

Kent, Campoamor...
En 1926, surgió en Madrid el Lyceum Club donde personajes de la talla de Victoria Kent, María de Maeztu y Zenobia Camprubí, entre otras, abogaron por reformas más trascendentes en la equiparación de derechos entre los sexos, como las reformas de los artículos del Código Civil, que establecieran privilegios por razones de masculinidad. Pero los logros concretos en favor de la mujer llegaron de la mano de la instauración de la Segunda República, en abril de 1931, que elaboró una constitución de corte liberal. Con respecto a los derechos políticos de las mujeres, las primeras en ejercer cargos de diputadas en junio del 31, al inicio de la República cuando se les permitió acceder a los escaños pero no elegir, por un decreto del gobierno provisional de la República de mayo de 1931, fueron Clara Campoamor, por el Partido Radical y Victoria Kent, por Izquierda Republicana. A estas se agregó a fines de ese año, por el PSOE, Margarita Nelken, quien sostenía que solo la mujer educada y la obrera, debería poder sufragar, por su mayor conocimiento del mundo y de las circunstancias político-sociales, que aquellas confinadas al ámbito doméstico. Ellas fueron las que abrieron la senda para que el Congreso de los Diputados diera luz verde al verdadero (ahora sí) sufragio universal, el 1 de octubre de 1931.

La Constitución republicana, basada en la efectiva equiparación de derechos constituyó un antes y un después en los derechos de la mujer. Las causas que se reconocían en el texto no debían dar lugar a privilegios jurídico. Dentro de ellas figuraba el sexo gracias a la intervención de Clara Campoamor, que se opuso férreamente al planteamiento de Kent, que sostenía que acordarle derechos a la mujer era lógico, pero inoportuno, ya que sus votos irían para los partidos de derecha, por la gran influencia de la iglesia sobre la conciencia femenina.

El artículo 36 era el que le otorgaba la calidad de sufragante en iguales condiciones que al hombre (siempre siendo mayores de 23 años). Esta disposición se complementó con el artículo 40, donde se eliminaba la discriminación por sexo en los empleos y cargos públicos. Por el artículo 46 se protegía a la mujer en su desempeño laboral, sobre todo con respecto a la maternidad. Por el artículo 53, podían acceder a ser diputadas siendo mayores de 23 años. Aún se avanzó sobre otras reivindicaciones, como la igualdad de sexos dentro del matrimonio, aceptándose el divorcio cuya ley fue aprobada en 1932, con notable oposición de la iglesia y de los conservadores.

Tal como temían los partidos de izquierda, en las elecciones de 1933, las primeras en la que participaron los grupos femeninos, ganó la derecha. A ellas se les culpó de la derrota de la izquierda, aunque parece más plausible que la causa fue la unión de los partidos de derecha en la CEDA. Este gobierno conservador, sin embargo, no recluyó a la mujer de su participación ciudadana, ya que seis mujeres ocuparon bancas de diputadas.

En 1936, el triunfo fue para la izquierda unificada en el Frente Popular, lo que demostró que tal vez en la unión estaba la posibilidad del triunfo. Pero sin importar demasiado en este caso quien ganaba, las vencedoras reales eran las mujeres que comenzaban tímidamente a asomarse a la vida política, aunque no duró mucho tiempo. La Guerra Civil y la dictadura de Franco hicieron que los logros femeninos conseguidos (y los masculinos también), retornaran a una penosa casilla de salida. La participación política popular se limitó en estos años a plebiscitos para asegurar a Franco su poder absoluto.

Cuando en junio de 1977 se celebraron las primeras elecciones tras la dictadura, la mujer pudo participar libremente. Ahora la lucha continúa por otros derroteros.