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domingo, 1 de abril de 2018

Una mañana de abril

“Era un día luminoso y frío de abril y los relojes daban las trece”.

1984. George Orwell.

Este es el comienzo. El resto del libro es igual de apasionante.



miércoles, 17 de enero de 2018

Otra vez Galeano

"Hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez...".

Proclama insurreccional de la Junta Tuitiva en la ciudad de La Paz (Bolivia) el 16 de julio de 1809. Citado por Eduardo Galeano en Las venas abiertas de América Latina.

Una frase con tanto sentido hoy día...



viernes, 24 de marzo de 2017

#Yovoyalteatro

A misa, no. Pero al teatro, sí. En misa me dicen cómo tengo que comportarme. No hay libertad. En el teatro, eres libre, eres otros, eres otras, eres todos.

Y este fin de semana, Taetro celebra en Chiclana el Día Mundial del Teatro. Aquí os dejo el plan que tenemos y que no os podéis perder si no queréis sufrir las visitas -a modo de los fantasmas de Cuento de Navidad- de los candidatos a secretario general del PSOE (la visita de Susana Díaz es la más espeluznante de todas).

PROGRAMA DE ACTOS DEL DÍA MUNDIAL DEL TEATRO 2017

Viernes 24 de marzo

Representación de obras premiadas en el XVII Certamen de Teatro Mínimo Rafael Guerrero. Se pondrán en escena:

-Las Vegas de Alberto Palacios.
-Sin nombre, apellidos ni pasado de Nani de Julián.
-Carnushka de Juan Pablo Goñi.
-deCaídos de Tomás Afán.
-Ser feliz porque sí de Chema Rodríguez-Calderón.

Hora: 21.00.
Lugar: Teatro Moderno (calle Nueva, 20; Chiclana de la Frontera).
Precio: 5 euros.

Sábado 25 de marzo

Celebración del Día Mundial del Teatro con dos actos:

*Merienda de Taetro

-Lectura del manifiesto mundial a cargo de Francisco Hinojosa y del que confecciona la compañía teatral La Baranda.
-Imposición de la bufanda al busto de García Gutiérrez.
-Taetro invita a todos los asistentes a su tradicional merienda con chocolate  y pastas.

Hora: 18.00.
Lugar: Plaza Patiño (junto al busto de Antonio García Gutiérrez).
Acto de asistencia libre y gratuita.
(En caso de inclemencias meteorológicas, el acto se trasladará a la entrada de la Casa de Cultura, junto a la escultura de Dionisio Montero).

*Fiesta del Teatro

-Fallo del jurado del XVIII Certamen de Teatro Mínimo Rafael Guerrero.
-Representación de Carta de mamá a cargo de la Compañía Furtiva de Teatro.
-Imposición del Taetrero 2017.

Hora: 21.00.
Lugar: Bodega Sanatorio (calle Olivo, 1; Chiclana de la Frontera).
Acto de asistencia libre y gratuita.





domingo, 19 de marzo de 2017

#Yovoyamisa

Cuánto nos gusta un postureo a los españoles. Alguien de Podemos dice una tontería (creo que hay problemas más graves que intentar quitar la misa de TVE, aunque por lógica constitucional, así tiene que ser) y a la semana siguiente salen todos los peperos y todos los españoles de bien a decir que van a misa. Tranquilos, la semana próxima abandonarán los templos en busca de quehaceres dominicales más sabrosones.

La verdad es que hoy ir a misa no mola. Solo a ciertas personas mayores y a los de derechas a los que las tradiciones carcas les siguen gustando. Bueno, también a Pepe Bono. Pero hoy, ir a misa es algo que no casa con los tiempos. Podría daros muchas razones, desde filosóficas hasta propiamente religiosas, pasando por usar mi más exacerbado humanismo (para qué cojones quiero yo un Dios inventado por mi, si yo puedo hacer frente a mis problemas) o por la lógica. Pero les voy a dar una razón humana: ir a un lugar donde te dicen cómo te tienes que comportar, donde tienes que someterte a juicio constante si has "pecado", donde tratan de arreglar tu vida conforme a textos escritos hace dos mil años (en el caso más cercano), donde el propio ejemplo del fundador de ese credo es corrompido día tras día... donde simple y llanamente, te coartan tu libertad individual para elegir, tu libre albedrío, ya sería razón suficiente para decir #yonovoyamisa.

Pero el ser humano es gilipollas, así que seguirá creyendo en aquello que no se puede explicar.



jueves, 16 de febrero de 2017

Lorca, el homófobo

Un poquito de sensacionalismo en el título de la entrada y lo explico...

Lorca homenajea a Walt Whitman en Poeta en Nueva York (escrito entre 1929 y 1930, pero publicado en México en 1940). El poeta de la libertad ensalzado por su más distinguido seguidor en el panorama literario español. En Oda a Walt Whitman, Lorca pone en una esfera superior el "amor puro" del ser humano sin distinciones sexuales, sin necesidad de categorizar al hombre en tendencias afectivas o sentimentales. Lorca habla de lo sucio de los "maricas" frente a la posición libérrima que frente al amor posee la persona y la obra de Whitman.

Puede parecer homófoba la posición del poeta granadino pero hay que contextualizar su publicación en una época (los terribles años 30) y en un país (la terrible España pre Guerra Civil) donde ser "marica" no era precisamente plato de buen gusto. Y además, qué cojones, ser "marica" está hoy sobrevalorado. Yo soy marica y no quiero compartirlo con el mundo porque al mundo le da igual con quién folle. No quiero hacer proselitismo. Quiero ser yo. Simplemente yo. Así que si por eso soy homófobo, lo soy.

Por cierto, he aquí la Oda a Walt Whitman.

Por el East River y el Bronx
los muchachos cantaban enseñando sus cinturas,
con la rueda, el aceite, el cuero y el martillo.
Noventa mil mineros sacaban la plata de las rocas
y los niños dibujaban escaleras y perspectivas.

Pero ninguno se dormía,
ninguno quería ser el río,
ninguno amaba las hojas grandes,
ninguno la lengua azul de la playa.

Por el East River y el Queensborough
los muchachos luchaban con la industria,
y los judíos vendían al fauno del río
la rosa de la circuncisión
y el cielo desembocaba por los puentes y los tejados
manadas de bisontes empujadas por el viento.

Pero ninguno se detenía,
ninguno quería ser nube,
ninguno buscaba los helechos
ni la rueda amarilla del tamboril.

Cuando la luna salga
las poleas rodarán para tumbar el cielo;
un límite de agujas cercará la memoria
y los ataúdes se llevarán a los que no trabajan.

Nueva York de cieno,
Nueva York de alambres y de muerte.
¿Qué ángel llevas oculto en la mejilla?
¿Qué voz perfecta dirá las verdades del trigo?
¿Quién el sueño terrible de sus anémonas manchadas?

Ni un solo momento, viejo hermoso Walt Whitman,
he dejado de ver tu barba llena de mariposas,
ni tus hombros de pana gastados por la luna,
ni tus muslos de Apolo virginal,
ni tu voz como una columna de ceniza;
anciano hermoso como la niebla
que gemías igual que un pájaro
con el sexo atravesado por una aguja,
enemigo del sátiro,
enemigo de la vid
y amante de los cuerpos bajo la burda tela.
Ni un solo momento, hermosura viril
que en montes de carbón, anuncios y ferrocarriles,
soñabas ser un río y dormir como un río
con aquel camarada que pondría en tu pecho
un pequeño dolor de ignorante leopardo.

Ni un sólo momento, Adán de sangre, macho,
hombre solo en el mar, viejo hermoso Walt Whitman,
porque por las azoteas,
agrupados en los bares,
saliendo en racimos de las alcantarillas,
temblando entre las piernas de los chauffeurs
o girando en las plataformas del ajenjo,
los maricas, Walt Whitman, te soñaban.

¡También ese! ¡También! Y se despeñan
sobre tu barba luminosa y casta,
rubios del norte, negros de la arena,
muchedumbres de gritos y ademanes,
como gatos y como las serpientes,
los maricas, Walt Whitman, los maricas
turbios de lágrimas, carne para fusta,
bota o mordisco de los domadores.

¡También ése! ¡También! Dedos teñidos
apuntan a la orilla de tu sueño
cuando el amigo come tu manzana
con un leve sabor de gasolina
y el sol canta por los ombligos
de los muchachos que juegan bajo los puentes.

Pero tú no buscabas los ojos arañados,
ni el pantano oscurísimo donde sumergen a los niños,
ni la saliva helada,
ni las curvas heridas como panza de sapo
que llevan los maricas en coches y terrazas
mientras la luna los azota por las esquinas del terror.

Tú buscabas un desnudo que fuera como un río,
toro y sueño que junte la rueda con el alga,
padre de tu agonía, camelia de tu muerte,
y gimiera en las llamas de tu ecuador oculto.

Porque es justo que el hombre no busque su deleite
en la selva de sangre de la mañana próxima.
El cielo tiene playas donde evitar la vida
y hay cuerpos que no deben repetirse en la aurora.

Agonía, agonía, sueño, fermento y sueño.
Éste es el mundo, amigo, agonía, agonía.
Los muertos se descomponen bajo el reloj de las ciudades,
la guerra pasa llorando con un millón de ratas grises,
los ricos dan a sus queridas
pequeños moribundos iluminados,
y la vida no es noble, ni buena, ni sagrada.

Puede el hombre, si quiere, conducir su deseo
por vena de coral o celeste desnudo.
Mañana los amores serán rocas y el Tiempo
una brisa que viene dormida por las ramas.

Por eso no levanto mi voz, viejo Walt Whítman,
contra el niño que escribe
nombre de niña en su almohada,
ni contra el muchacho que se viste de novia
en la oscuridad del ropero,
ni contra los solitarios de los casinos
que beben con asco el agua de la prostitución,
ni contra los hombres de mirada verde
que aman al hombre y queman sus labios en silencio.
Pero sí contra vosotros, maricas de las ciudades,
de carne tumefacta y pensamiento inmundo,
madres de lodo, arpías, enemigos sin sueño
del Amor que reparte coronas de alegría.

Contra vosotros siempre, que dais a los muchachos
gotas de sucia muerte con amargo veneno.
Contra vosotros siempre,
Faeries de Norteamérica,
Pájaros de la Habana,
Jotos de Méjico,
Sarasas de Cádiz,
Ápios de Sevilla,
Cancos de Madrid,
Floras de Alicante,
Adelaidas de Portugal.

¡Maricas de todo el mundo, asesinos de palomas!
Esclavos de la mujer, perras de sus tocadores,
abiertos en las plazas con fiebre de abanico
o emboscadas en yertos paisajes de cicuta.

¡No haya cuartel! La muerte
mana de vuestros ojos
y agrupa flores grises en la orilla del cieno.
¡No haya cuartel! ¡Alerta!
Que los confundidos, los puros,
los clásicos, los señalados, los suplicantes
os cierren las puertas de la bacanal.

Y tú, bello Walt Whitman, duerme a orillas del Hudson
con la barba hacia el polo y las manos abiertas.
Arcilla blanda o nieve, tu lengua está llamando
camaradas que velen tu gacela sin cuerpo.
Duerme, no queda nada.
Una danza de muros agita las praderas
y América se anega de máquinas y llanto.
Quiero que el aire fuerte de la noche más honda
quite flores y letras del arco donde duermes
y un niño negro anuncie a los blancos del oro
la llegada del reino de la espiga.






viernes, 30 de septiembre de 2016

Nosotros somos la revolución

"¿De qué sirve la libertad política para los que no tienen pan? Sólo tiene valor para los teorizantes y los políticos ambiciosos".

Jean Paul Marat (1743-1793).

Y Marat acabó así...

La muerte de Marat. Jacques-Louis David (1793).




viernes, 12 de agosto de 2016

El clan de los silenciosos

No se puede criticar. No se puede alzar la voz. El que critica, molesta.

No se puede decir que hay millones de españoles que prefieren el robo a la democracia.

No se puede hablar de memoria histórica porque entonces eres un revanchista y un mal español.

No se puede hablar de fútbol porque entonces te acusan de forofismo.

No puedes criticar la religión porque entonces vas contra la libertad de expresión.

No puedes corregir fallos de otros porque entonces te juegas tu futuro.

Ante esta perspectiva, optemos por disfrazarnos de borregos, para que los "listos" no nos descubran y agazapados podamos atacarles como lobos...

Borregos no... ¡Unicornios! Que es más chupi y mariquita.

Me voy a disfrazar de esto...


Para convertirme en....
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Esto...






lunes, 13 de junio de 2016

En Cádiz hay muchos maricones


Y en Madrid, Cuenca, Calasparra, Chiclana, Moscú... y en Orlando, aunque desde hace un par de días hay unos cuantos menos debido al fanatismo, al odio y a las balas.

Digo lo de Cádiz porque históricamente se ha dicho que en la ciudad en la que nací siempre ha habido mucho marica suelto. Desde siempre. Bueno, no desde siempre. Fundamentalmente, el mito surgió en el siglo XIX cuando el entonces gobernador civil de Cádiz, Pascual Ribot, legalizó en la provincia la prostitución masculina y claro, la capital con su puerto era el sitio más proclive para que la población homosexual creciera. Lo cierto es que la norma fue muy progresista para la época porque incluso los prostitutos tenían seguro médico aunque a la par, también tenían que pagar impuestos. Al lío. Por eso siempre Cádiz ha tenido esa especie de sambenito de ser una ciudad más mariquita que otras, pero ya ven. Mariquitas hay en todos lados. Por cierto, si quieren ampliar un poco la información, pinchen aquí.

También hay gilipollas en todos lados. Incluso en Cádiz. Un día antes de la masacre del bar Pulse en Orlando, donde por si ustedes no lo saben, han muerto medio centenar de personas (sí, también eran gays pero eso es secundario), se paseaba uno de estos gilipollas gaditanos precisamente por el sitio de Cádiz donde históricamente paseaban más homosexuales, el Muelle (para los foráneos, así llamamos nosotros al Puerto de la ciudad). Este tonto supino se grababa con el móvil después de haber salido del gym de "hacer piernas" -porque lo de "hacer neuronas" no lo tenía contemplado en su agenda diaria-, y señalando la bandera arcoiris que ondeaba en la plaza de Sevilla, arremetía contra el alcalde José María González, instándole a cambiarla por la bandera de España, la rojigualda. Y lo hacía con una riqueza del lenguaje inusitada, habida cuenta de la gilipollez mostrada por el personaje, es decir, insultando a la comunidad gay, a la máxima institución de la ciudad, a todos los gaditanos que pregonan que Cádiz es cuna de la libertad y de paso, insultando al buen gusto.

Este tipo de personajes es el que hay que combatir, no porque vayan a liarse a tiros en un bar de gays cualquiera, aquí o en Orlando. Sino porque demuestra qué es lo que falla cuando hablamos de homofobia. Y lo que falla se encuentra en la base de nuestro sistema: la educación, tanto la que viene dada por la formación que se nos enseña en la escuela, como la de valores que debe ser estipulada por la familia. Y ahí es donde fracasamos estrepitosamente. Esa Educación para la Ciudadanía que la derecha se cargó por creer que era una mala influencia para nuestros jóvenes, era una herramienta fundamental para el desarrollo en valores de nuestra sociedad.

Y desde luego no ayuda para nada el machismo y la homofobia latente en la sociedad: en la política, en el deporte, en la religión. El terrorismo no solo se comete con balas. Las ideas suelen ser muy peligrosas y en este caso, se demuestra prácticamente cada semana.

Es triste lo de Orlando. Es triste también que un chiquillo de 14 años se suicidara hace unos meses en España por sentirse "diferente". Es triste esa idiocia que hace del hombre un ser que tiene que ser macho para demostrar no sabemos muy bien qué. Es triste que para colmo, haya gilipollas en Cádiz que busquen la fama buscando gresca.

En Cádiz hay muchos maricones. Afortunadamente la mayoría saben que antes que eso, son seres humanos como tú y como yo.



martes, 3 de mayo de 2016

Intruso

Soy periodista. Entre las muchas cosas que he hecho en mi vida laboral, la de periodista es de la que me siento más orgulloso. Les voy a contar una historia.

Verán. Trabajaba en Albacete para un periódico de ámbito provincial y lo hacía muy a gusto, la verdad. Antes de que me echaran para poner en mi puesto a la redactora que se estaba beneficiando al que por entonces era director de la publicación (sí, es bastante triste, qué quieren que les diga), yo me encargaba de varias cosas. Primero fui el jefe de Suplementos y Especiales y me lo pasé muy bien. Luego añadí a esa labor la de jefe de Local y también me lo pasé pipa a pesar de la cantidad de mierda que tuve que tragar (esas maravillosas reuniones mañaneras con el susodicho director) para que mis redactores no se llevaran el disgusto de cada día. Y no es que hiciéramos las cosas mal, que no. Todo lo contrario, pero es que allí era norma de la casa echar la bronca al trabajador para tapar la inoperancia propia.

Que me disperso. El caso es que otra de las atribuciones que acogí de buen grado (y sin cobrarlo) fue la de formador de los redactores que llegaban a la empresa. Gentes con su título de licenciado bajo el brazo pero que se tenían que enfrentar a algo que no habían vivido en las aulas: una redacción. Porque en las facultades de Periodismo o de Ciencias de la Información (o como quieran llamarle), les enseñaban la cara afable de este trabajo. La importancia del Cuarto Poder, la integridad y la libertad del periodista, el gran papel social que juegan los medios, blablabla... Y terminaban poniendo a los alumnos Todos los hombres del presidente como ejemplo de qué era el periodismo de verdad. O sea, el periodismo que nunca se van a encontrar en una redacción de un periódico de Albacete. En serio, deberían repensarse qué materias dan en Periodismo porque sirve de bien poco en la rutina diaria de un periódico, tele o radio.

Ahora les cuento una anécdota que me ocurrió con una de estas redactoras a la que tuve el honor de "formar" (buena trabajadora y buena amiga, por lo demás). Tras llevar varios meses en la redacción, un día estuve explicándole no sé qué cosa a cuenta de la importancia de conformar un buen titular para dejar en segundo plano el subtítulo con algún detalle que enriquezca a la información principal. Y en ese momento, me preguntó en qué facultad había estudiado yo. Viendo por dónde iban los tiros le dije que Cádiz a lo que ella, sorprendida, me espetó que en Cádiz no había facultad de Periodismo. Yo me volví a mi mesa respondiéndole que yo no le había dicho que había estudiado Periodismo...

El caso es que al parecer la tuve engañada unos cuantos meses creyendo que yo sí había estudiado Periodismo. Como bien indican los colegios profesionales del ramo es lo que debe hacer todo buen periodista y quien no lo haya hecho, es un intruso. No merece llamarse periodista, informador, plumilla, gacetillero, reportero, investigador... Es un puto intruso que no merece trabajar en esto y menos con lo mal que ha tratado la crisis al sector. Es cierto. Soy un intruso y lo acepto...

Lo que no acepto es que los colegios profesionales sean unos "racistas" al aceptar entre sus miembros solo a los que hayan estudiado la carrera. Es decir, pueden aceptar a alguien que no haya trabajado nunca en una redacción, que no se haya pateado las calles, que no haya seguido una noticia hasta la extenuación, que no haya recibido insultos de ciertos políticos, que no se haya matado por este trabajo, pero que sí a aquel que haya aprobado con un Suficiente los estudios conducentes a obtener un título que tienen colgado en el salón de su casa.

Lo que no acepto es que los colegios profesionales "obliguen" a las administraciones públicas a contratar a periodistas de carrera aunque estos cometan barbaridades en su día a día tales como esta y se queden tan panchos. "Da igual, aunque se redacte mal una nota de prensa, la ha redactado un periodista de carrera". Flaco favor a una profesión donde algunos de sus más brillantes ejemplos, no han pisado nunca los pasillos de esas facultades.

Lo que no acepto es que cuando el periodismo está muriendo a base de empresarios sin escrúpulos, periodistas mal formados, falta de libertad, escasez de medios y community managers, los colegios profesionales no se dediquen a poner las bases de un periodismo de futuro y sí a meterse en imbecilidades como en decirle a una persona a quién tienen que contratar.

Soy un intruso, lo sé. Lo siento, pero en el Día de la Libertad de Prensa, déjenme decir libremente que lo soy con mucho orgullo porque amo más que nadie el arte de informar a la gente. Y eso, no hay colegio profesional que me lo pueda quitar.



domingo, 13 de septiembre de 2015

Reservoir pics XXXIV

Un bombardeo nazi destruye una librería londinense en 1940. Un niño demuestra
que las ganas de leer son más grandes que la guerra.




martes, 14 de abril de 2015

Jovito Roch, un republicano



Hoy 14 de abril, aniversario de la II República, quiero acordarme de un amigo, de una persona especial, a la que conocí al final de sus días pero que me insufló ánimos y ganas de luchar por lo que pienso. Fue en 2005 cuando Jovito Roch llegó a la redacción con su gorra de teniente de la República, su bastón y su personalidad arrolladora. Hablamos de su participación en la Guerra Civil, de sus compañeros, de Enrique Líster, de la Batalla del Ebro y de las masacres fascistas. Siempre me traía recortes de prensa, libros, videos sobre la República y la Guerra Civil y se le anegaban los ojos de lágrimas recordando aquellos días y la dura posguerra.

Un día, ya con 90 años, me dijo que no se quería morir sin ver la III República. Jovito nos dejó hace tres años con el puño bien alzado y seguro que se fue entonando la Internacional y el Himno de Riego. Aunque él ya no está, su presencia sigue. Yo me encargo de que así sea... hasta ver llegar la Tercera...

¡Salud y República, compañero!



sábado, 14 de febrero de 2015

Todos los hombres de Pablo

En 1949, Robert Rossen despachó una de sus grandes películas. En España se la conoce como El político, mientras que su título original es All the king's men (Todos los hombres del rey), nomenclatura que luego fue aprovechada por Alan J. Pakula para su maravillosa adaptación del libro homónimo que narraba el caso Watergate. En el film de Rossen, un político salido de la nada y cuya principal obsesión era luchar contra el sistema establecido y la corrupción, acabado enfangado precisamente por todo aquello que denunciaba. Yo no miro a nadie...



“Los medios de comunicación tienen que tener control público”.

Miedo... Como periodista y como ciudadano.

Esto lo dice el líder de Podemos, estrella fulgurante de la política patria y auténtico madafacka actual, Pablo Iglesias en un libro de Jacobo Rivero que fue publicado tras las elecciones europeas.

Poco o nada se ha hablado de las medidas que Iglesias y los “circulinos” quieren implantar si llegan a gobernar. Un control de los medios de comunicación públicos y privados. De lo público ya lo sabíamos porque todos los gobiernos en mayor o menor medida han metido mano en la radiotelevisión pública, pero lo de intervenir en medios privados desprende tufo. Me van a permitir ustedes que me tome la licencia de declararme en contra de cualquier tipo de intervencionismo y/o manipulación de la prensa libre. Soy un idealista y me voy a morir así.

Podemos quiere meter mano en la prensa libre. A mi hay parte de esa prensa libre que me parece una puta mierda, pura bazofia, pero quiero que sea una mierda libre al servicio de tal o cual interés. Pero libre. Entrar en una guerra sin cuartel con los dos “imperios” mediáticos (uso la nomenclatura “circulina”) que existen en nuestro país puede dejar mucha sangre en el campo de batalla y sería una torpeza absoluta por parte de Iglesias y los suyos. Pero allá ellos y quienes les voten.

"Si el derecho a la información es un derecho democrático, la concentración de la propiedad es incompatible con ese derecho". Chorrada absurda. Se da la circunstancia de que vivimos en una sociedad capitalista en el que la empresa privada genera riqueza y eso no molesta a casi nadie, salvo si eres Fidel Castro. Si hay una corporación que tenga suficientes recursos para concentrar varios medios de comunicación, no podemos meter la mano para evitarlo. ¿Qué propone Podemos? ¿Una nacionalización de los medios para que todos tengan el mismo punto de vista, el de Papá Estado? Chorrada absurda, ya les digo. Lo que tienes que hacer si no te gusta la "manipulación" de Atresmedia o Mediaset (o la Iglesia con la Cope), es tratar de hacer de la libertad lo que impere en la información de RTVE (o sea, que te puedan criticar a gusto si lo haces de puta pena, en caso de que seas presidente).

Venga Miguelito, la has cagado porque Pablo apunta en el libro a que no tiene por qué ser el Estado el que gestiones de manera directa esos medios: "¿Por qué no va a existir una regulación que garantice la libertad de prensa en el mejor sentido del término, sin condicionantes de empresas privadas o de la voluntad de partidos políticos? La sociedad civil tiene que verse reflejada con independencia y veracidad en los medios de comunicación", dice Iglesias. Ese Jauja periodístico existiría si las condiciones laborales de la profesión no fueran las que son (y las que eran antes de la crisis). El modelo Todos los hombres del presidente ya murió. No existen intrépidos plumillas a la búsqueda de la noticia. Gargantas Profundas hay en cada esquina. Todo está calculado y todo está pagado para que salga de tal o cual manera. Ojalá la sociedad se viera reflejada en la información que se publica en los medios, pero tengo claro que eso no puede venir de una regulación estatal. La solución vendría de un cambio de modelo, de estrategia empresarial que posibilite una tercera vía en el mundo del periodismo, pero como hoy el cuarto poder se confunde con los otros tres, mal van dadas las cosas.

En fin, podría seguir, pero me llamarían casta, porque todo lo que sea criticar a Podemos es casta y de la mala. Pero os dejo una idea para que le vayáis dando vueltas: si los “circulinos” siguen pensando en que sus ideas sobre los medios de comunicación son ideales de la muerte, los periodistas no tendremos más remedio que someternos a algo muy peligroso: la autocensura hecha ley.

Miedo, mucho miedo...




viernes, 6 de febrero de 2015

Pablo, yo soy de la casta



Querido Pablo:

Sirvan las presentes letras para agradecerte todo lo que has hecho por la democracia en este país. Hacía falta aire nuevo, una nueva forma de ver y vivir la democracia desde unas posiciones nada doctrinarias y que diera un sustito a la vieja política que los que solo hemos conocido lo que es vivir en libertad, es la que nos ha acompañado durante todos estos años. Hacía falta un impulso, un cambio de aires, nuevas caras. Renovación en definitiva de los usos y los modos de hacer política. Y llegaste tú con tu ceño fruncido, tu permanente cara de mala leche, tu coleta, tus camisas y esa magia de encantador de serpientes que, con un discurso convencido aunque vacuo de pragmatismo, ha sabido atraer a las masas.

Los de izquierdas, como un servidor, te agradece que hayas espoleado a unos ciudadanos dormidos a pesar de que hayan sido esquilmados y puteados por una crisis que no hemos creado los de abajo. Tus enemigos y los míos son los mismos. Yo los llamo “derecha”, “neoliberales”, “conservadores”; tú los conoces como “los de arriba”.

Me gustan tus pintas y cómo analizas lo que nos ha pasado en estos años. Ahí me encuentras contigo al cien por cien. Pero no te voy a votar porque soy casta, y te lo digo con todo el cariño que te profeso. Soy casta porque siempre he votado a la casta, -o a lo que yo creo que es casta-, aunque casi siempre he ido en el bando de los que casi nunca ganan unas elecciones. Soy la casta que lucha contra el poder establecido, contra los privilegios instaurados casi por decreto, contra las pequeñas (y grandes) corruptelas que suceden cada día en este o aquel partido, contra el enchufismo, contra los voceros resguardados tras una cabecera de periódico pagada con dinero de los políticos (o sea, con nuestro dinero), contra los abusos diarios, contra un sistema electoral que (tú y yo lo sabemos), difícilmente hará que a los minoritarios nos dé el poder suficiente para cambiar las cosas, contra una sociedad a la que veo que la democracia le viene demasiado grande.

Porque Pablo, coincidirás conmigo en que a los españoles no les sienta bien ser demócratas. Y me pongo pedante para contarte que el 1 de octubre de 1975 había en la Plaza de Oriente de Madrid un millón de españolitos enarbolando banderas fachas y lanzando vivas al dictador. Dos meses después, murió el sátrapa y la conciencia democrática se despertó (¡oh, sorpresa!) en muchos de los que vitoreaban al asesino. En poco tiempo, esos mismos iban a votar a un partido de “centro” y en menos que canta un gallo, esos mismos se enfundaron la chaqueta de pana para darle el poder mayoritario al socialismo. En siete años, de la Plaza de Oriente y la "conjura judeo-masónica-bolchevique" al Palace y el “Felipe gobernará”. Entre medias, una Transición apresurada y que cerró en falso muchos debates que hoy se antojan necesarios. Después, muchas elecciones y muchos compatriotas creyendo que la democracia es votar cada cuatro años. Y ya. Que tengo trabajo y dinero en el bolsillo, voto al que lo ha hecho posible. Que no, voto al otro partido mayoritario. Y así en un juego infame, sin importar que más allá de pajarracos y capullos, hay vida inteligente. Los españoles se han acomodado a una democracia ficticia y ahora que las cosas vienen mal dadas y están cabreados con razón, buscan la salvación en tu partido, en Podemos, sin ni siquiera preguntar en qué bases ideológicas os plantáis o qué proponéis para salir de este asqueroso círculo vicioso. Lo sabes, Pablo. Hoy son necesarias las ideologías aunque a ti te dé vergüenza decir que eres de izquierda. A mi no me engañas con ese discurso generalista, porque las generalizaciones son siempre inadecuadas.

Los españoles te votarán en masa y lo vas a aprovechar. Bien que haces y yo me alegraré de ello (por supuesto, antes de que voten a los de siempre), pero eres consciente de que o tocas poder y te sacas de la chistera un buen programa para gobernar o te quedas en una oposición frentista y te comerás los mocos. En cualquier caso, si no eres avispado y no lo haces bien, tendrás solo cuatro años para pervivir. Luego vendrá el ostracismo, el olvido y luchar contra la mayoría.

Pablo, los españoles creen que Podemos eres tú. Que eres omnipresente y omnisciente, pero España es grande y no te presentas en todos lados. En Albacete, Tarragona o Lugo verán a otra persona que no serás tú y no confiarán en ella, así que aprovecha los cuatro años de Podemos, porque después vendrá la nada. Ya sabes, el bipartidismo otra vez, volver al juego de “voto al PP y si lo hace mal, voto al PSOE, y si lo hace mal, voto al PP...”. Ya no serás el Mesías prometido.

Soy de la casta y tú también porque queremos lo mismo. Somos hijos, para mal o para bien, de esta democracia coja, muda y tuerta que nos dieron ya elaborada. Queremos cambiarla y juntos, tú desde Podemos, y yo desde la izquierda real, pondremos nuestro granito de arena para conseguirlo. Y no te enfades por lo que aquí lees. Te aprecio mucho y alabo tu trabajo, siempre seré tu fan, pero no cometas el pecado de la soberbia: ni todo lo que dices está bien, ni tampoco te creas todo lo que dicen de ti. Tú y los tuyos ya os creéis vencedores cuando ni siquiera os habéis presentado. Yo os invito a que habléis con la gente y le digáis qué queréis hacer, más allá de esperar a que el "tic tac" os acerque a la hora de las elecciones.

Lo dicho, me gustan tus hechuras. Pero el problema no eres tú, soy yo. No voy a estar toda la vida peleando contra el bipartidismo, para hacerlo ahora contra el tripartidismo. Así que mucha suerte, yo seguiré trabajando con mis ideas y mis acciones.


Un saludo afectuoso,
Miguel.




lunes, 12 de enero de 2015

Homo nesciens

El miedo. Todo fue por el miedo. Prometeo, al ver que el hombre estaba desprovisto e indefenso, robó a Zeus el fuego, que posibilitaría la habilidad técnica al ser humano para avanzar sobre los animales. Zeus, temiendo que los progresos del hombre fueran más allá de lo aconsejable para su posición como dios regente del Olimpo, montó en cólera y les otorgó un regalo envenenado. La alegre Pandora, portadora de una jarra llena de males. Males que afligen al hombre. El miedo a lo desconocido, como generador de cambios.

La insatisfecha curiosidad de los primeros filósofos en aquella Grecia clásica hizo que prosperara un conocimiento racional, sistemático y crítico. La filosofía daría la explicación que el mito proponía, pero de forma injustificada. Caería el miedo. Se alzaría la razón y la luz.

Los romanos tomaron de los griegos tantas cosas... Incluso el modelo de religión politeísta. Aunque la filosofía en Roma también trató de comprender de un modo racional la realidad, el panteón ganaba. La amenaza de una nueva religión que explicaba las cosas atemorizaba a los emperadores portadores del derecho divino por nacimiento. El miedo al nuevo y desconocido credo surgido en la veneración de un tal Jesús provocó matanzas y persecuciones. Las sombras volvían a aparecer.

Divisando el tiempo desde una posición de preeminencia, los cristianos querían arrinconar a los infieles musulmanes a recónditos parajes. El objetivo: liberar Tierra Santa; el medio: las Cruzadas. Todo en nombre de la cruz. Sangre y fuego, muerte y horror en honor a la verdadera religión. Ni rastro de la luz ni de la razón.

"¡Herejes! Van contra la verdad de Cristo. ¡Quemadlos!". La Inquisición puso de su parte. Vuelve el miedo a ganarle la partida a la razón. Más sombras.


A Mahoma no se le puede representar iconográficamente. Un dibujante piensa que la religión no es tan importante porque su función explicadora de la realidad ya la cumplen la filosofía y la ciencia. Creer en lo intangible es algo personal, pero podemos criticarlo. Dibuja a Mahoma, satiriza, hace humor. Libertad de expresión. Unos terroristas, cegados por la luz divina, matan en nombre de Mahoma. "Él dibujó antes", señala con su AK-47 aún humeante los cadáveres de los infieles. "Imponemos el miedo como verdad absoluta", añade.

Tengo miedo a que el hombre siga pensando en que una propia invención puede dirigir sus vidas. A veces pienso que la evolución ha dado de sí y tenemos ante nosotros una nueva especie: el Homo Nesciens. En eso sí que creo a pie juntillas.



viernes, 4 de mayo de 2012

ESTE NO ES OTRO ESTÚPIDO ARTÍCULO

No sé cómo he tenido ganas de irme esta tarde a la albaceteña Plaza del Altozano para ¿celebrar? el Día Mundial de la Libertad de Prensa. No porque no quisiera estar con los compañeros ni reclamar por todo aquello que nos falta y que nos ha convertido en una de las profesiones más depauperadas por esta crisis. Sencillamente uno no tiene cuerpo cuando no cree en esa tan cacareada libertad de prensa.

No, no la hay. Empezando por uno mismo que, aunque creyendo expresarse en libertad, en realidad no lo hace; no sé si por aquello del qué dirán ("hay que ver lo que ha escrito este tipo"), o porque no se ve con redaños suficientes para meter mano en asuntos de cierta enjundia. El ser libre en los límites de un blog como este... eso es relativamente fácil.

Tampoco la hay indudablemente en ningún medio de comunicación, por muy progre y avanzado que se considere. Siempre estará esa lacra llamada línea editorial que más que unos apuntes sobre en qué dirección tiene que discurrir el discurso periodístico, acaba siendo todo un ataque a la línea de flotación de la información pura, libre, sin cortapisas, sin depurar. El que casi todos los medios de comunicación (no hablo ya de los públicos, que eso es para mear y no echar ni gota) estén en manos de empresarios -muchos de ellos sin vinculación con el mundo de la comunicación-, que sólo buscan el tanto por cierto, el rédito político y los balances cuadrados y favorables, hacen un flaco favor a la profesión. También es perniciosa la cultura del subsidio en el que se ha visto sumido el periodismo en los últimos años, aún siendo conscientes de que gracias a la publicidad institucional muchos hemos vivido pegados a un sueldo más o menos digno. Pero la publicidad institucional te hace preso de unas ideas. Ideas que luego tendrás que extrapolar a lo que escribes sin salirte de la línea... editorial.

No veo claro el futuro del periodismo. Estoy de acuerdo en luchar contra la precariedad, contra los contratos leoninos, contra la explotación de becarios, contra los horarios abusivos, contra las amenazas (las hay, y no precisamente veladas), contra los sueldos de mierda, contra las prácticas de ciertos políticos (y sus gabinetes de prensa), que ponen palos en las ruedas del carro de la información... Tantas y tantas cosas. Por todas esas y más, hoy estuve detrás de la pancarta. Y gracias a verme allí, ahora me han entrado ganas de escribir este otro post que no parece tan estúpido como creía al principio...




jueves, 2 de junio de 2011

¿Y POR QUÉ NO?


P
arece que el espíritu del 15-M empieza a perder fuelle. Este fin de semana se levantaba el campamento albaceteño de los “indignados”, aunque es su voluntad la de mantener la llama reivindicativa con diversas acciones puntuales, mesas informativas y el mantenimiento de los postulados que impulsaron este fenómeno hace un par de semanas. El globo se ha hecho demasiado grande y para no correr peligro de que explote, hace falta perder un poco de fuerza para sobrevivir en el marasmo que vivimos.

Ciertamente, las peticiones de los manifestantes son lógicas y hasta cierto punto, totalmente realizables. El propio sistema democrático en su pura esencia es lo que exige, aunque por los bandazos que éste ha dado en los treinta años largos que llevamos de libertad, es normal que ciertas derivas lo hayan desvirtuado.

Soy bastante pesimista. Creo que ningún cargo importante (no digo ya el presidente del Gobierno o alguno autonómico), baje a las plazas a charlar con este heterogéneo grupo social disconforme con el modelo actual de política que se practica en este país y acepte alguna de sus propuestas, pero analizándolas más concienzudamente y yendo al grano, sí que podrían tener hueco en un nivel del ejercicio de la política más concreto, más cercano, más local si se quiere. En este caso, las nuevas corporaciones que se conformarán el próximo 11 de junio, podrían dar cierto protagonismo a estas exigencias, dando salida a unas reivindicaciones que la mayoría de la sociedad cree justas. Todos queremos más democracia, más libertad, más participación y más justicia social. ¿Por qué no empezar a ganarlas desde la esfera municipal?

Podría ser un buen inicio de gestión para el Partido Popular en Albacete. Asumir como propias estas reivindicaciones que sanearán nuestra democracia y posibilitarán un ejercicio más limpio de la libertad que este sistema nos ha regalado. Dar más voz al ciudadano, abrir los presupuestos a la participación de más colectivos (o de individuos en concreto), ejercer un control más exhaustivo de las cuentas públicas, crear un sistema mixto, mitad asambleario, mitad representativo, en el que el ciudadano de a pie esté libre de tutelas organizativas para llevar a cabo ciertas acciones, hacer de los plenos municipales, el altavoz de los ciudadanos (ahora se habla, pero ¿por qué no debatir entre los concejales y aprobar directamente en esa sesión lo que los ciudadanos propongan a nuestros representantes?)...

Son muchas las acciones que se pueden realizar desde los ayuntamientos. Tienen resortes para ello y comenzar con ésto, podría ser una buena válvula de escape de esa indignación que ha acampado en nuestras calles durante las últimas dos semanas. El error sería mirar hacia otro lado. ¿Por qué no darles una oportunidad?

Foto: Carmen Moya.



domingo, 29 de mayo de 2011

DEMOCRACIAS AMORDAZADAS


A
cabamos de vivir el momento culminante de la democracia. Unas votaciones, en este caso a nivel municipal y regional, que de nuevo, han dado voz a los ciudadanos para elegir a sus representantes más cercanos.

Este simple hecho tan común en las sociedades del mal llamado Primer Mundo (en España desde hace escasamente 30 años, no lo olvidemos), es un sinsentido en muchas sociedades en las que no se respetan mínimas cuotas de derechos humanos.

Ahora que estamos embuidos de ese espíritu democrático que cada cuatro años nos conducen a las urnas, debemos reflexionar sobre la situación de muchos países donde esos derechos humanos son constantemente conculcados. Para ello, basta con acudir al Informe Anual de Amnistía Internacional (que ayer presentaron en Albacete, miembros de esta entidad), para pintar un panorama desolador en este asunto.

Está claro que no es exclusivo de países donde la democracia no ha calado (¿o es que en Estados Unidos no se tortura?), pero bien es cierto que actitudes como que la homosexualidad sea penada con la muerte en un buen puñado de países, o que el papel de la mujer quede totalmente sojuzgado por la decisión del hombre, están a la orden del día en no pocas naciones. Los intentos por “importar” democracias ya no se llevan. El uso de las armas para conseguir este objetivo ya no se estila y además, es contraproducente y si no, ahí tenemos el ejemplo de Irak o Afganistán. Sin embargo, una dura batalla diplomática en la que se arrinconen actitudes perniciosas para los derechos humanos, seria más que deseable.

La libertad de expresión también está en peligro. El Informe 2011 de Amnistía Internacional documenta restricciones específicas a este derecho en al menos 89 países, destaca casos de presos de conciencia en al menos 48, documenta tortura y otros malos tratos en al menos 98, e informa de juicios injustos en al menos 54. Cifras frías para pararse a reflexionar.

Foto: El Pueblo.



miércoles, 23 de febrero de 2011

GRACIAS POR FUMAR


I
maginemos que todos los hosteleros españoles cabreados con la Ley Antitabaco consiguen lo imposible. Imaginemos que obtienen una merced del Gobierno mediante la cual la norma queda derogada (o en suspenso), y la gente puede volver a fumar. Vuelven los humos, vuelven los viejos hábitos, vuelven esos cafés acompañados de pitillos, el cubata del sábado por la noche mientras se “liga” (o se intenta) con la de al lado. Imaginemos las cajas registradoras llenas de billetes y los semblantes contentos de los hosteleros. Qué bonito es soñar.

Imaginemos que los bares se quedan medio vacíos. Sí, sí, vuelven los fumadores (¿se fueron alguna vez?), pero se marchan los no fumadores, a los que les molesta un ambiente cargado, esos que se salen porque les lloran los ojos, aquellos que prefieren tomarse en su casa un gin tonic a salvo de humos que provoquen algunas molestas enfermedades respiratorias. Oh, perdón. Creo que los hosteleros no habían pensado en ese pequeño detalle, en la cantidad de gente que puede no entrar en un bar cuando la Ley Antitabaco quede vencida. Estos clientes podrán volver a entrar, pero creo que estarán por buscarse ambientes más sanos. ¿Harán los hosteleros otra huelga para reclamar su atención?

No hacen falta hipérboles para darse cuenta lo maniqueo que puede llegar a ser el debate sobre la Ley Antitabaco. Ya lo comentaba hace unos días y en esta ocasión lo vuelvo a repetir. Los hosteleros pierden dinero con la Ley Antitabaco, pero probablemente lo pierdan también si se da marcha atrás. Habrá que pensar tanto en la libertad de los fumadores como en quienes no desean estar en un sitio cerrado y lleno de humo. Está claro que los españoles somos especiales para todo, y lo que para otros países es normalidad para los españoles es un ataque en toda regla a los derechos fundamentales.

Sinceramente creo que lo que han montado los hosteleros es un circo con pocas pistas y con tantos remiendos en la carpa, que con poco puede llegar a caerse. Dejémoslo en rabieta. Y si tan preocupados están por la pérdida de efectivo en sus registradoras siempre puede acudir a un viejo truco: subir los precios del café, de los bocatas o del gin tonic. Ya es algo que hicieron cuando entró el euro y entonces no había haciendo huelga contra los bares.



miércoles, 22 de septiembre de 2010

UNA BUENA PERSONA

A
nte todo, Labordeta era eso, una buena persona. Una persona que quiso servir a sus semejantes como buenamente pudo, ya fuera a través de su vertiente docente como profesor de Geografía, Historia y Filosofía (donde tuvo como alumno a Federico Jiménez Losantos), o como cronista de la Transición aunque sólo sea por ser el compositor del Canto a la libertad, o como diputado “raso” con un punto a medio camino entre el pragmatismo y el idealismo. Labordeta caía bien, por eso era buena persona. Por eso, su muerte nos deja un hueco profundo en el corazón a todos aquellos que nos echamos con él la mochila al hombre recorriendo los paisajes de nuestro país, tomando un vino con los lugareños de Cariñena o comiendo pulpiño en alguna aldea gallega.



Labordeta es un personaje necesario. Y digo es, en presente, porque su legado tiene que servir de inspiración. A aquellos que luchan por una vida mejor, a los que aman las artes, a los que quieren dignificar la canción (cantautor con mayúsculas, a pesar de no ser un brillante cantante, sí que fue brillante contador de historias), a los que quieren hacer de la política un oficio bello al servicio de los demás, y no un vehículo para el lucimiento personal y el empeño en prosperar a cuenta de lo ajeno.

También es una lástima que a este gran aragonés se le reconozca simplemente por su último papel en la vida pública, por esos exabruptos (que caían bien, todo hay que decirlo), que lanzaba a aquellos que no le dejaban hablar en el hemiciclo. Pero es que él era así. Era Labordeta dentro y fuera de su casa, y lo mismo se tomaba un chato de Somontano con el presidente del Gobierno o con un labriego baturro. Para él no habría distinciones y quizás, ese sentido de la ecuanimidad social era lo que le hacía un personaje especial.

Estamos tristes porque Labordeta nos ha dejado, porque ya no cantará a la libertad, porque no podrá mandar a la mierda a quienes osen callar una voz única. Descanse en paz.



martes, 4 de mayo de 2010

LA PALABRA AMORDAZADA

E
ntre dos bandos en conflicto, pasan cosas. Historias cotidianas desapercibidas, ignotas, notas a pie de página de esta magna obra que es la vida. Son hechos poco destacables por cuanto no protagonizan los grandes titulares en los medios de comunicación. Entre dos bandos en conflicto, al lado de los civiles están ciertas personas que se juegan el tipo trabajando en una pasión... que a veces lleva a la ruina personal más absoluta.

Con una cámara de televisión al hombro... con una de fotos colgada a modo de bandolera. Con lápiz y papel a mano... Da igual. Lo que siempre está alerta es el instinto... el de supervivencia, para que el otro (el asesino), no alcance a aquel que se levanta cada mañana no con el interés de "ganarse las papas", sino de contar lo que el mundo no sabe, lo que el mundo no conoce. Se "ganan las papas" y se juegan la vida en el intento, pero ahí están ellos: miles de periodistas que aprenden en la redacción más dura de todas, en la que el fallo más mínimo puede dejarte sin libertad... o muerto.

Nueve reporteros han muerto este año y 165 han sido encarcelados. Otras 120 personas han sido detenidas por usar internet como medio de expresión. Corren malos tiempos para un tipo de periodismo que se aleja mucho de lo que se practica hoy en redacciones, acostumbradas a ir con el piloto automático puesto. Es buena ocasión por tanto de reivindicar y recordar el trabajo del PERIODISTA, tan denostado, por lo que tiene de conexión entre la realidad de ahí afuera y el acomodo al que estamos acostumbrados. La libertad de expresión es un bien escaso a merced del mercadeo de corruptelas y traiciones a los derechos humanos. En países como México, Colombia, Rusia, Birmania y tantos otros, pueden dar fe de ello. Sin embargo, la autocensura aplicada en muchos países del llamado Primer Mundo es un cáncer pernicioso para la profesión que diluye los principios esenciales: ya saben, eso de contar cómo está el mundo. Debemos entonar todos un mea culpa general si queremos dejar de emponzoñar los parámetros en los que se mueven los profesionales de la información.

Llega un punto en el que la verdad como fin último de nuestro trabajo diario, ha dejado de ser una prioridad, para convertirse en un peligro. Triste realidad para una profesión que ya sea en un país en conflicto o en el calor de una redacción cualquiera, mantiene a sus operarios atrincherados (diferentes tipos de trinchera, eso sí). Hay demasiadas cosas de las que protegerse.