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domingo, 29 de abril de 2012

LA CULPA ES NUESTRA


Con un Gobierno que hace lo que le viene en gana puesto que para ello tiene el respaldo de casi once millones de españolitos, los que optaron por no votar al candidato y actual presidente, Mariano Rajoy, intentan sacar la cabeza entre tanta crisis desastrada y tanta mentira institucionalizada. La última, la de la subida del IVA, camuflada bajo eufemismos "guindescos".

Siempre quedará la respuesta ciudadana... o no. Si quieren pulsar el ambiente de descontento que se vive en la calle, solo tienen que acudir a alguna de las manifestaciones, marchas, huelgas que se están convocando en estos días (esta semana es especialmente proclive a ello con el escenario del 1 de mayo presto a montarse) en defensa del sector público, atalaya sobre el que unos asaetean y otros defienden con uñas y dientes. El panorama es el siguiente: sindicalistas de clase (aquellos que bailan el agua a los ahora gobernantes casi no aparecen, a no ser que vean las orejas al lobo demasido cerca); estudiantes melenudos que según las consideraciones neo con que se estilan tanto actualmente, son los que "no sirven para estudiar en la Universidad y le sale caro a los españoles"; abuelos que ven como queda cerca el fantasma que le quitará sus pensiones; militantes de Izquierda Unida y del Partido Socialista y algunos maestros y trabajadores de la Sanidad. No todos. ¿No están todos? No. Al parecer a muchos integrantes de los colectivos docente y sanitario, parece que no están viendo de forma clara que el hachazo de los (re)cortes se cierne sobre sus derechos. No vemos a profesores de distintos niveles educativos en las marchas, tampoco a interinos que han sido los primeros en pagar el pato. Tampoco a muchos médicos, no vayan a mancharse la bata. Enfermeros y celadores tampoco ven (en su mayoría), peligrar sus puestos de trabajo y sus sueldos. Total, la sanidad pública ni se cambia ni se destruye, solo se transforma... en privada.

Cualquiera podría preguntarse por qué en esta situación de emergencia nacional, con un Gobierno dubitativo, que se mueve a golpe de Real Decreto semanal a pesar de tener una amplia mayoría sustentada en que si el PSOE lo ha hecho fatal, el PP lo puede hacer mejor , con los seis millones de desempleados asomando tras el verano, con escasas luces de aquellos que tienen que solventar la papeleta al apostar inutilmente por reducir el déficit cuando lo que hay que hacer es aumentar el crecimiento... no ha habido ya una explosión social que intimide a un Gobierno y comience a buscar apoyos donde sea para arreglar el desaguisado. La respuesta está clara. Nos hemos cansado de ser demócratas. Nos hemos desideologizado. Nos hemos conformado con que los Gobierno de turno nos mangoneen. Esto no pasa ahora. Pasó prácticamente desde el primigenio Ejecutivo de UCD, cuando al españolito medio se le acabó el espíritu democratizador cuando vio que la teta del Estado proveía. El caso es que la ubre, si no se alimenta al animal, se seca.

Y en esas estamos. Mi trabajo peligra pero no se me mueve el alma en defenderlo pegando cuatro gritos en la calle porque es lo que está escrito. Desde la Transición (o transacción) nos han estado engañando con una pátina de disimulada libertad. Primero con el sistema político que nos endilgaron. Luego con una Constitución coja y mentirosa (¿o la hicieron mentirosa los políticos?).Los españoles nunca hemos sido buenos en creernos aquel bulo de que en nosotros reside la soberanía nacional.

Créditos: nation-of-domination.blogspot.com



viernes, 30 de marzo de 2012

SER CONSECUENTE

H emeroteca. Madrid, 6 de junio de 2010. Ese día, la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, se presentaba ante la prensa arremetiendo contra un plan de amnistía fiscal del Gobierno Zapatero. Hace un par de horas, su Gobierno acaba de hacer lo mismo. Siendo consecuente con sus ideas, se espera la furibunda reacción de la presidenta de la Junta de Comunidades contra esta iniciativa del Ejecutivo de Rajoy.

Otra prueba de ser consecuente es la que el Gobierno central ha mostrado hoy presentando un... digamos que esbozo, de lo que van a ser los Presupuestos Generales del Estado. Y digo que van a ser consecuentes, no con lo que a este país le hace falta, que es creer en una reactivación económica ligada al crecimiento, sino porque han plasmado en el documento lo que Bruselas quiere oir: cerco al déficit para alejar el fantasma del rescate, que es con lo que nos asustan cada dos o tres meses cuando parece ser que las cosas no van por el camino que a Merkel le interesa. Poca sorpresa ha traído la descripción de las líneas generales de los PGE. Plan contra el fraude, amnistía fiscal, subida del Impuesto de Sociedades en ciertos casos y subida de la luz y el gas, que para el caso, es lo que más preocupa a los ciudadanos. En total, recorte de 27.000 millones de euros. No sabemos cómo ni dónde.

A los sindicatos sí que les toca seguir siendo consecuentes después de la jornada de huelga general que ha dejado sensaciones para todos los gustos. Desde quien la tilda de fracaso (prensa de derechas, Gobierno y patronal), hasta quien la califica de éxito (la izquierda y los sindicatos). Una huelga general nunca va a conseguir parar España porque se ha perdido ese misticismo del ejercicio huelguístico como cortafuegos de los cercenadores de derechos. Sin embargo, mal haría el presidente del Gobierno en ignorar lo que ayer se vivió en la calle. Está bien que Rajoy lleve sus ideas hasta sus últimas consecuencias, pero tiene que escuchar, le guste o no lo que tenga que decir el pueblo. Que tiene un cheque de la ciudadanía donde pone mayoría absoluta, vale, pero que existe un clamor ante tanto recorte y "puteamiento" del personal, también. Observemos con atención lo que nos viene en los próximos días, a ver qué sorpresas nos tienen preparada los sindicatos (que amenazan con nuevas acciones), y el Gobierno, que seguro que saca el hacha una vez más. Y van... Foto:

noticias.terra.es



jueves, 29 de marzo de 2012

REWIND/PLAY


U
n silencio inexcusable como el que he mantenido durante los tres últimos meses da para tomarte las cosas de otra forma. Debo entonar el mea culpa de este vacío informativo que ha mantenido este blog desde el último día del pasado año, pero entre la desgana en que me había sumido tras unos meses un tanto delirantes y frustrantes a consecuencia de mis andanzas laborales, o ante la falta de ellas, y la desazón que me estaba provocando la situación política del país, no me atrevía a poner nada negro sobre blanco...

Esto ha cambiado porque en las últimas semanas han sucedido muchas cosas. Y todas ellas han sido felizmente analizadas desde todos los puntos de vista. No voy a ser yo menos, así que aquí va una especie de foto-fija de la situación en los últimos meses, un rewind/play de lo que hemos vivido y de lo que nos toca vivir...

El 'PPrato'
Las urnas lo dejaron claro. El PP tenía mayoría absoluta y a pesar de los iniciales cantos al consenso y al acuerdo (ya saben... "quiero ser el presidente de todos los españoles bla bla bla"), la derecha hace lo que quiere. Un 'PPrato' en toda regla. Innegable es que vivimos una etapa de recortes, siendo la reforma laboral (segunda en año y medio), el epítome de estos hachazos neoliberales, tanto que ha llegado a provocar una huelga a un Ejecutivo que apenas llevaba tres meses en el poder. ¿Exagerado por parte de los sindicatos? Puede. Yo en su lugar, hubiese azuzado más al personal con una huelga tras el verano. Seamos sinceros, habrá más desempleo y la gente estará más calentita. El resultado de este paro será el sabido: éxito indiscutible para las centrales sindicales; normalidad para el Gobierno. Todos ganan... y nosotros nos reímos de ambos.



Pero este Gobierno, presa como el anterior de esa cosa llamada mercados en primera instancia y también de lo que dicte Merkel, sigue incurriendo en el clamoroso error de resolver el embrollo del déficit condenando a la población a empobrecerse aún más. No caen nuestros dirigentes en que es más sencillo atajar el déficit apostando por el crecimiento. Si hay crecimiento, habrá más consumo. Si hay más consumo, mayor reactivación económica. Si hay más actividad economica, más flujo de crédito (de dinero, en román paladino). Si hay más dinero, más recursos para tapar agujeros. Pero no. No lo ven. Se pican con el déficit haciendo caso a los mandatos de Bruselas y amenazando a los españoles con más paro y una devaluación de la calidad de vida de todos que nos puede dejar en donde estábamos 30 años atrás.

La huelga strikes back
Yo no habría convocado una huelga para hoy. Ya lo he dicho antes. Quizás es precipitado, quizás la gente no esté por la labor, quizás nos hayamos aburguesado tanto que ya el mero hecho de ir a la huelga no tiene el simbolismo casi idílico de tiempos pretéritos. La lucha obrera ha cambiado y sus modos de pelear por mejores condiciones para todos también.



Lo que está clarinete es que el Gobierno popular no va a dar marcha atrás. La reforma ya está aprobada con la mayoría que los españoles concedieron a la derecha en noviembre pasado. Tienen derecho a hacerlo, pero también podrían haber escuchado el malestar de los españoles que no entienden como con la sangría de empleos que vivimos desde hace tres años y medios, seguimos emperrados en esa cosa llamada déficit y no en otras vías que puedan sacarnos del agujero.

No negaré que razones hay para la huelga, pero en un país en el que muchos hablan de "retocar" (eliminar) este derecho consagrado en esa cosa llamada Constitución, mal nos va a ir. No en vano, hoy es el día para los que tienen el derecho a manifestarse en huelga para que el resto del año tengamos ese derecho a trabajar del que ahora muchos carecemos, así que le pediría un poco de respeto constitucional a patronal y políticos de la derecha.

Despeñapeperos
Este y otras chanzas se han escuchado mucho desde el domingo pasado. Un PP que se las prometía muy felices en Andalucía y que, salvo sorpresón mayúsculo, se va a quedar en la bancada de la oposición cuatro años más. En Asturias, tampoco hubo buenas noticias, aunque puede que gobiernen con el archienemigo Cascos y el más que posible voto de UPyD, ese partido sin ideología pero que es de derechas, dirigido por la ínclita Rosa Díez.

Javier Arenas tiene que estar pensando qué debe hacer para ganar en Andalucía, una región que seguirá gobernada por el PSOE a pesar del desgaste orgánico e institucional, de los evidentes casos de corrupción y ante la palmaria desilusión de muchos andaluces. Pero el impactante ascenso de Izquierda Unida va a permitir a los socialistas seguir "pagando el alquiler" del Palacio de San Telmo.

Tiene ante sí un reto mayúsculo el PSOE andaluz. Griñán, convertido ahora en el único barón regional de los socialistas, puede hacer limpia dentro del partido, ganada ahora la posición a los 'chavistas' y a los 'rubalcanianos' (no, no son habitantes de planetas lejanos del universo Star trek). Difuminar el fantasma de la corrupción, dejarse tutelar por Valderas y compañía y evidenciar ante el resto de la España azul (gobernada en su mayoría por el PP), que hay otra vía -por la izquierda- para salir de la crisis, son sus grandes desafíos. Si cumple, Mariano Rajoy sabe que tendrá un pilar fuerte más abajo de Despeñaperros, ese límite donde el pasado domingo empezaron a estrellarse las ilusiones conservadoras de convertirse en dueña de toda España.

Créditos: revista-utopia.blogspot.com/youtube.es



sábado, 2 de julio de 2011

LOS QUE BIEN VENDEN


E
stamos de rebajas, por si no se han dado cuenta. Una época especial para el consumidor puesto que intenta buscar esas gangas (que ya no lo son tanto) a buen precio, iniciando con ello la temporada estival. La crisis ha modificado actitudes, y donde antes se compraba un tanto a la ligera, ahora se va a lo necesario. Cosas de apretarse tanto el cinturón.

Para el comercio también es una época señalada en rojo. Es la oportunidad de cuadrar números, de nivelar ingresos y gastos, y de tratar de buscar el beneficio, aunque tal y como está la cosa, sea mínimo. El momento que vivimos es especialmente delicado para el comercio, quizás no tanto para las grandes marcas que sobreviven mejor a la crisis, sino para lo que llamamos comercio tradicional. En Albacete, es tema señalado en todas las agendas informativas por varios asuntos, y no precisamente, porque hoy también den comienzo a las rebajas.

En primer lugar, desde el 31 de diciembre de 2009, los trabajadores del ramo están sin convenio colectivo. Fracaso tras fracaso, la negociación entre patronal y centrales sindicales se ha encallado sin visos de encontrar solución. Parece que la única solución pasa por la mediación que no dejará contenta a ninguna de las partes. La patronal no quiere ceder en dar más sueldo, mientras que los sindicatos ven escasa la retribución de los empleados del sector.

Claro, que (y este es otro tema candente), el comercio tradicional ha perdido posiciones frente a grandes superficies y multinacionales a pesar de los reiterados planes de dinamización puestos en marcha en los últimos años. Entre esas iniciativas, la peatonalización, como por ejemplo de la céntrica calle Rosario, que ahora vuelve a la “casilla de salida” a la espera de que el equipo de Gobierno defina su plan de movilidad.

Foto: d-shopping.net



martes, 21 de junio de 2011

MALVADOS DE STAR WARS


G
ota a gota, paso a paso, negociación a negociación, se han ido desbloqueando algunos convenios colectivos que entre sindicatos y patronal tenían pendientes. El último, si mi memoria no me falla, fue el del Campo, pero... ¿qué pasa con el de Comercio? Lo que pasa parece que no tiene nombre.

El anterior acuerdo colectivo expiró el 31 de diciembre de ¡2009! La lógica dicta que enseguida debería haberse propuesto otro acuerdo para los dos siguientes años, pero a mediados de 2011, estamos con la labor por hacer y sin visos de que la cosa pueda desencallarse. En toda negociación se buscan los puntos de acuerdo, se intentan pulir las aristas, se trata de evitar los inconvenientes y se trazan los puntos medios equidistantes de ambas posiciones, para llegar a un acuerdo que satisfaga a ambas partes... o por lo menos que no sea lesivo para nadie.

En este caso, los sindicatos han aceptado que en 2010, la subida fuera de cero euros... Es decir, han aceptado que no haya incremento salarial, dicen que para ser consecuentes con la situación de crisis económica que se vive en todo el país y que al sector comercial, afecta con especial virulencia. Es un paso que hay que agradecer a los negociadores de las centrales sindicales. Eso, claro, fue aceptado por la Federación de Comercio de Albacete, una entidad sumida en una especie de nebulosa desde que tomó el mando de la presidencia el polémico Lorenzo López, un empresario denunciado, por cierto, por sus empleados por conflictos laborales propios de su negocio. López también ha tenido problemas con sus compañeros-amigos-hermanos de otras confederaciones empresariales como FEDA, aunque éstos siempre tapan las vergüenzas de la casa.

En otro escenario, tanto CECAM como FEDA han dado pasos positivos hacia una normalización a niveles regional y provincial en la negociación colectiva del sector de Comercio, pero ¿por qué se encalla en la ciudad? ¿Por qué la Federación de Comercio no cede, después de que los sindicatos hayan aceptado una subida del 0 por ciento para 2010? No parece que el desacuerdo en el incremento salarial para 2011 (la Federación pone sobre la mesa un dos por ciento, los sindicatos, un tres), sea el único escollo a salvar... Hay algo más. La cuestión debería ser respondida por el señor López, pero da pocas señales de vida.

Al final, esta negociación se va a convertir en una lucha entre malos y buenos. Es curioso que en las últimas aventuras de Star Wars, los malos se alíen bajo el paraguas de la Federación de Comercio. No sabemos si la Fuerza está con los sindicatos o si estos tienen aún arrestos de ser caballeros jedis en una galaxia muy, muy cercana.

Foto: es.starwars.wikia.com



sábado, 4 de junio de 2011

FRACASO COLECTIVO


E
s un fracaso de todos. De los sindicatos porque no han impedido el llegar hasta el último minuto con la propuesta sobre la mesa. De la patronal porque, por no se sabe qué razones, un documento que parecía válido un día, ya no lo es (y por ello tendrán que dar explicaciones). Y del Gobierno, porque ahora se tendrá que poner en el papel de malo de la película para imponer unas cuotas mínimas en los convenios colectivos que todos tendrán que cumplir, y que a buen seguro, a nadie dejará satisfecho (a pesar de que tire del último documento que estuvo a punto de aprobarse hace unos días).

Los sindicatos se han apoltronado en los últimos años en unas posiciones estancadas de las que apenas salen por la inercia de ciertos elementos exógenos. Sin embargo, su posición en la negociación colectiva estaba siendo hasta el momento modélica en cuanto a los espacios de cesión que son la salsa de todo éxito en este tipo de acuerdos.
Lo de la CEOE es, sin embargo, algo menos entendible. Si el ambiente de consenso era bueno, si el diálogo avanzaba y si el acuerdo parecía cercano de cerrarse (15 minutos faltaban según Toxo), ¿por qué este parón?

Algunas voces advierten de que la mesa de negociación se ha visto intoxicada por la politización instilada por un “ala dura” de la patronal, patrocinada fundamentalmente por Arturo Fernández, presidente de los empresarios madrileños y cercano en sus posturas ideológicas a Esperanza Aguirre. Probablemente, nunca sabremos qué ha pasado, pero politizar un asunto tan vital como es salvaguardar los derechos de los trabajadores, debe ser pecado mortal. El Gobierno impondrá su voz en este asunto pero los agentes sociales deberían alzar la suya en busca del bien común, y no del de unos pocos.

Foto: Efe.



lunes, 2 de mayo de 2011

LA MANIFESTACIÓN COMO ARMA


L
ejos queda aquel mayo del 68 parisino. Lejos quedan las barricadas, los lemas coreados al unísono y los gobiernos atemorizados por la ciudadanía. Mucho más lejos quedan los sucesos de Chicago por los que celebramos el Primero de Mayo como jornada señalada para los trabajadores. Lejos, muy lejos.

Lanzamos una pregunta. ¿Por qué en un país con cinco millones de parados no existe un estallido social contra la clase dirigente? Existen motivos más que de sobra, muchos más que en en el Chicago de 1887 o en el París de 1968, pero sin embargo, la atonía social es el denominador común de nuestros tiempos. Las manifestaciones ya no son lo que eran, no se ven como un arma, no es una acción que provoque una reacción, sino todo lo contrario.

El mundo y España han cambiado. Ya no hablamos en clave de patronos y obreros, sino de ciudadanos de primera o de segunda, o simpatizantes (cuando no militantes), de izquierda o de derecha. La desideologización juega también en contra de los movimientos de protesta como éste del Primero de Mayo, que de jornada reivindicativa se ha tornado en jornada repetitiva, y si no, acudan a la hemeroteca. Sólo cambian la cifra de parados y el nombre sobre el que se concentran todas las críticas.

Además, tenemos miedo de perder el Estado del Bienestar. Ya no se lanzan consignas para reclamar derechos de los trabajadores (quedan muchos por conseguir, entre ellos que 4,9 millones de españoles tengan un puesto de trabajo), sino que lo que “corre peligro” es el Estado del Bienestar, nuestra sociedad basada en el consumo. No podemos perder ese estatus. Esto se relaciona con el conformismo social. No se protesta porque no se cree en que los políticos puedan encontrar soluciones. Ni siquiera se cree en que escuchen al pueblo.

Pero gran parte de responsabilidad en este desencanto social la tienen los propios sindicatos, perdidos en un ombliguismo peligroso, en una endogamia que ha dejado de lado a la clase obrera. Con estas premisas es normal que la ciudadanía no se vea representada en los sindicatos. No es algo exclusivo de España, pero aquí algunos se lo tienen que hacer ver.

Foto: actuallynotes.com



domingo, 1 de mayo de 2011

REFORMA ¿QUÉ?


C
rece, crece, crece. El número de parados en España aumentó en el primer trimestre del año en 213.500 personas, lo que deja el total de desempleados en 4.910.200 personas, nuevo récord y muy cerca de los temidos cinco millones que nadie quiere mentar pero que todo el mundo ve. Algo vergonzoso para un país que quiere codearse con la Primera División económica, pero que sólo encuentra problemas para mantenerse y no descender al pozo. Comparado con el año pasado hay 297.400 parados más, según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). No por esperado, duele menos, pero algunos parecen querer encontrar en ese resquicio, el único consuelo de unas cifras que son para olvidar cuanto antes.

Vayamos al grano. ¿Para qué sirve la reforma laboral? Se nos presentó como la panacea, como el gran asidero al que sujetarse puesto que según el Gobierno de Zapatero, sería la herramienta ideal para corregir los desajustes de un mercado laboral que arrastra, y eso es totalmente cierto, defectos que no han desaparecido con el tiempo. Puede que sea falta de otra cultura del emprendimiento, de otra forma de ver la creación de riqueza por parte de los empresarios, pero lo que más parece es que sea una nueva muestra de la indefinición en la que se ha movido la política económica en general, y la laboral, en particular, del Ejecutivo presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, al que nadie negará su aportación en conceptos de políticas sociales, pero que dejará un pesado lastre en forma de cinco millones (sí, sí, admitámoslo), de personas desempleadas.

¿Por qué no funciona la reforma laboral? En primer lugar, por el propio escenario español, con un modelo de empleo totalmente descontextualizado, antiguo, obsoleto y con rémoras procedentes de sistemas precedentes (existen mecanismos legales que existían en la dictadura y que aún no han sido modernizados). Por otro lado, el documento fue presentado a patronal y sindicatos con ciertas dosis de imprevisión y con propuestas-parche (algo del modelo alemán como la reducción de la jornada laboral, algo del austriaco como los fondos de capitalización), pero con escasas ideas nuevas realmente aplicables a un mercado laboral, donde ha primado en la negociación el abaratamiento del despido como modo de crear empleo (parece un sinsentido, ¿no?).

Probablemente, haría falta un escenario más amplio donde una reforma laboral sensata se vea acompañada de incentivos para que las empresas encuentren suficiente crédito para rearmar su actividad. Eso, y que los de siempre no sean los que paguen el pato de incompetencias, imprevisiones y desatinos varios.

Foto: im-pulso.blogspot.com



domingo, 24 de abril de 2011

ECONOMÍA EMERGIDA


S
iempre me he preguntado qué sería de este país si no se estilara el trapicheo, el estraperlo, el contrabando, el bajo cuerda, el dinero negro, el trabajo sin contrato y la resignación ante esta deleznable situación, que por muchos años nos ha hecho ser dueños de ser líderes en Europa en eso de la economía sumergida.

Ciertamente, falta voluntad por todas las partes de meter mano a un asunto peliagudo. ¿Sería mejor destapar todo lo que hay bajo las alfombras? Esa riqueza encubierta, ¿forjaría riqueza “legal”? O por el contrario, lo que es tan diáfano fuera de los márgenes de la ley, se vuelve oscuro cuando sea un “negocio honrado”. ¿A quién interesa más que no cambien las cosas? De momento, el primero que ha movido ficha es el Gobierno, pero se ha encontrado con un escollo en forma de falta de acuerdo con los agentes sociales, que obligará previsiblemente a posponer la aprobación del plan contra el empleo sumergido hasta el viernes 29 de abril.

Lo que son las cosas. Aquí hay frente común. Ni a sindicatos ni a patronal le hace “tilín” los planes del Ejecutivo de Zapatero para soterrar estas prácticas alegales. Las organizaciones sindicales y empresariales acaban de rechazar el primer borrador que el Gobierno les entregó.

La propuesta del Ejecutivo contemplaba, entre otras medidas, un periodo de afloramiento voluntario del empleo sumergido hasta el próximo 30 de junio. Esto es, que paulatinamente se fueran normalizando las actividades que no contribuían de una manera legal a contribuir riqueza. Una vez terminado este plazo, las sanciones se incrementarían para las empresas que persistieran en estas prácticas irregulares.
Pero para las centrales sindicales, este primer boceto del plan contiene ventajas para las empresas y perjuicios para los trabajadores. Imaginen ahora, cuál es la opinión de los empresarios. La patronal cree además, que las sanciones que se plantean son demasiado duras. Será que en negro, tampoco se gana mucho.

En principio, este plan gubernamental para acabar con la economía sumergida estará vigente entre junio de este año y diciembre de 2012 y contemplará un primer periodo para que las empresas puedan regularizar voluntariamente su situación. El Gobierno ha dejado claro que estas empresas no gozarán de una amnistía, pero sí tendrán la posibilidad de acogerse a aplazamientos que hagan más fácil el pago de la deuda contraída con la Seguridad Social, que como todos ustedes podrán suponer, será una píngüe cantidad. Más recaudación para las depauperadas arcas estatales. ¿Me están siguiendo? No. Vale. Les doy sólo una cifra. Según el colectivo de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), cada año 245.000 millones de euros escapan al control del fisco en España debido a actividades de economía sumergida. Ahora sí. Seguro que ahora me entienden. Pues eso.

Foto: blogs.grupojoly.com



jueves, 24 de marzo de 2011

EL VALOR DE ENTENDERSE


E
n un contexto de crisis económica y con la intención de guarecernos de ella, sacando lo mejor de nosotros, todos tienen su parte alicuota de responsabilidad. Desde los políticos, hasta los ciudadanos, pasando por la patronal y los sindicatos, todos tienen que poner de su parte para llegar a esta travesía en el desierto que desde hace dos años y medio conocemos como crisis.

Y para conseguir llegar a ese objetivo, es bueno hablar, es bueno entenderse, en definitiva, es necesario el diálogo social, eso que en determinados momentos y contextos, parece ser una utopía, y si no, que se lo pregunten a José María Barreda, que por activa y por pasiva quiso que el PP se sumara al Pacto por Castilla-La Mancha (donde están todos), y lo único que consiguió fue una buena ración de palos.

Palos también recibió José Luis Rodríguez Zapatero cuando vio que su talante no servía por sí solo para combatir la crisis. Cuando comenzó a tomar medidas impopulares acercándose a posturas neo con, hizo votos por un cuasi imposible diálogo social, que desembocó en una huelga general, que si bien no tuvo el eco que los sindicatos deseaban, sí que fue un toque de atención.

En Albacete parece que lo tenemos algo más fácil. Al carácter conciliador de la alcaldesa, se une el empeño de la ciudadanía en sortear las dificultades, a pesar de que a veces el quehacer diario de los que mandan en la patronal empresarial y los sindicatos, deja mucho que desear.

Es deseable por tanto, un último esfuerzo, un último empujón en el que todos tienen que ceder y aunar voluntades para dejar Albacete en el sitio que le corresponde. No es tan difícil, simplemente es buscar posiciones en común, que las hay, y trabajar en la dirección marcada. No es tan difícil, de veras...

Foto: El Pueblo.



jueves, 17 de marzo de 2011

DANDO LA CARA

P
ueden gustar más o menos los argumentos, pero lo que no se le puede negar al Gobierno regional es que no dé explicaciones. Esta semana hemos tenido la prueba en Albacete, donde altos cargos en la Consejería de Educación, se reunieron con profesores interinos para explicarles el momento actual que se vive tras la supresión de la convocatoria de oposiciones en Educación Infantil y Primaria para este año.

Aunque algunos nieguen la mayor y quieran responsabilizar a la administración, la crisis es quien tiene la culpa de que no haya oferta de empleo público para este año. Nadie quería aprobarlas este año. Al final, tras las presiones del Gobierno central, algunas han respondido sacando una suculenta oferta (caso de Andalucía), y otras han cumplido el expediente (caso de Murcia o Madrid, abriendo una oferta tremendamente ridícula y claramente lesiva para los intereses de los interinos).

El caso es que la Junta ha explicado por qué no se convocan oposiciones y las razones son convincentes. La convocatoria sería cara en un momento de dificultad económica; al ser escasa la oferta en comunidades cercanas (salvo Andalucía), se provocaría un efecto llamada; por otro lado, la Junta preserva los intereses de los interinos que seguirán teniendo amplias opciones de cubrir bajas y vacantes durante los dos próximos años, puesto que en caso de celebrarse oposiciones y de producirse ese efecto llamada, lo tendrían algo más crudo por el aumento de la competencia exterior. Son más las ventajas anunciadas por la Junta y de eso damos buena cuenta en esta edición.

Pero siempre tiene que haber alguien descontento. Algunos sindicatos critican el perjuicio que se le hace a los interinos, aunque deberían plantar los pies en el suelo y darse un baño de realidad. No pueden generalizar. Que pregunten a los interinos si no. Una cosa es defender derechos de todos... algunos los defienden de unos pocos.

Foto: El Pueblo.



miércoles, 17 de noviembre de 2010

ENCIERRO NO NEGOCIADO


S
i en el país de los ciegos, el tuerto es el rey, y si no hay más sordo que quien no quiere oír, el combate entre empresarios y sindicatos a cuenta de la negociación colectiva parece que sólo va a dejar una víctima en la cuneta: los trabajadores. Curioso, ¿no?

Es escandaloso que a estas alturas, existan más de 40.000 empleados en la provincia que no están sujetos a convenio. Particularmente odioso es que la patronal de comercio impida que la anhelada firma se estampe en un documento (el señor Lorenzo López debería hacérselo mirar). Sin regulación, sin normativa, sin red que los sustente, los trabajadores se sienten desamparados, con derechos parciales y obligaciones totales. Eso en el siglo XXI es una nueva forma de esclavitud.

Pero quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. A buen seguro, los sindicatos tendrían que guardarse el proyectil que tienen reservado para los empresarios puesto que parte de la responsabilidad también es suya. En un juego en el que las cesiones tienen que estar a la orden del día, las centrales sindicales tienen que darse cuenta de que son los empresarios los que generan empleo y que tampoco lo están pasando especialmente bien en un contexto de crisis económica donde el crédito no fluye como tiene que fluir. Actos extemporáneos como la ocupación de una sede empresarial durante 24 horas, no parecen tampoco una medida de presión adecuada. El tiro les puede salir por la culata y además, pueden salir con una denuncia por allanamiento de una propiedad privada.

El caso es que en este diálogo de sordos, como decíamos al principio, quien sale perdiendo es el trabajador. Ni puede disfrutar de plenitud de derechos, ni siente una representatitividad real en brazos de los sindicatos. Ante esta perspectiva, ¿qué les queda? Es momento de mesura y no de salidas de tono. Es momento de hechos y no de gestos sin sentido. Es el momento de hablar... pero para eso hacen falta armas que algunos parecen no tener.

Foto: M. Carmen Jiménez



viernes, 1 de octubre de 2010

¿BOLIS CAIDOS ? (Y III): UNA HUELGA... ARDIENTE


U
na huelga ardiente para este simpatizante o militante de Comisiones Obreras (suponemos que habrá sido uno de ellos) que quiere levantar un ninot en pleno centro de Albacete en la propiedad de un comerciante que estaba a punto de abrir. ¿Es este el modo de hacer huelgas en este sindicato? Puede que luego vengan con que eso es un hecho aislado, porque lo de Hitler también lo fue y así nos lució el pelo. Para otras huelgas, recomendamos a los “jefes” de Comisiones que insten a la mesura y a la buena educación... además de a unas clases de ortografía.

Foto: M. Carmen Jiménez.



jueves, 30 de septiembre de 2010

¿BOLIS CAIDOS? (II): LA HUELGA EN HUELGA


L
a guerra de cifras no puede ocultar una realidad. La huelga general del 29 de septiembre de 2010 ha sido un rotundo fracaso. Lo ha sido en su génesis, habiendo sido convocada tarde y mal. Razones había para manifestarse, aunque las mismas (o más) había hace un año cuando la crisis atacaba de forma más virulenta.

Ha sido un fracaso en su camino hacia el día del paro, porque los sindicatos, a pesar de ser convocantes, no han sido militantes, esto es, no han creído en un acto de protesta con el que quieren hacer recapacitar al Gobierno.

Ha sido un fracaso porque a nivel institucional, el apoyo a la huelga ha sido mínimo. Sólo IU o ERC han unido su firma al manifiesto de huelga. También ha fallado porque a nivel social, la gente ha “pasado olímpicamente” de la misma. Normalidad absoluta, dicen las crónicas.

Ha sido un fracaso porque por muy increíble que parezca, la culpa de la reforma laboral (una norma defectuosa y que el Gobierno la ha elaborado con bastante retardo), la tienen los sindictos y los representantes de la patronal. En caso de haber llegado a un acuerdo plausible en la mesa del diálogo social, quizás la reforma hubiese incluido otros aspectos menos lesivos a los derechos de los trabajadores. Esas conversaciones entre patronal y sindicatos terminaron mucho antes de lo deseado.
Ha sido un fracaso porque la gente no está para protestas extemporáneas. El ciudadano busca el bienestar en tiempos malos. Busca trabajar, busca que le dejen ejercer su derecho a ir a su centro de empleo.

Ha sido un fracaso porque los propios sindicatos querían un “cierto” fracaso, por eso han focalizado sus esfuerzos en paralizar grandes industrias y los servicios en las grandes ciudades. Ahora, lo que toca es templar gaitas con el Gobierno y buscar nuevas vías de diálogo. Esperemos que ahí no haya fracaso alguno.

Foto: María Sanz



miércoles, 29 de septiembre de 2010

¿BOLIS CAÍDOS? (I): CUARTO Y MITAD DE HUELGA


C
uando lean estas líneas estaremos en plena jornada de huelga general. Las consecuencias de la crisis han provocado esta convocatoria un tanto atípica. No lo es tanto en cuanto estamos en situación franca de riesgo económico (ya saben, esos brotes verdes anunciados hace un año y que han sido pisoteados por la frialdad de cifras terribles para la economía nacional), sino porque parece que todo el mundo quiere que este día pase como si nada, y a partir de mañana, hacer borrón y cuenta nueva.

Al Gobierno parece resbalarle un tanto este paro. No va a ser ni mucho menos como el de 1988, ni tampoco como el que atacó las políticas de empleo de Aznar en 2002. El Gobierno asume que debido a su debilidad y a su precario seguimiento de la huelga, ésta era un mal necesario, que no le va a hacer más daño del que le ha sobrevenido ya. Suficiente tiene Zapatero con lo suyo.

Por otro lado, el PP vive entre dos aguas. No quiere la huelga porque quiere ver arriconados a esos sindicatos a los que acusa reiteradamente de, como poco, “vividores”, pero no quiere que Zapatero salga de rositas. Así que, a estas alturas del partido, aún no sabemos como respira un Rajoy que ya nos tiene acostumbrados a estas indecisiones.

Por su parte, los sindicatos van a la huelga, pero como si no quisieran hacerlo. Convocaron tarde y mal este paro, su seguidismo de las recetas económicas del Gobierno en la era ZP, han arrojado una negra sombra sobre su independencia y el anquilosamiento de sus estructuras, hace que, tanto a UGT como a CCOO, se les vea como dos grandes elefantes que están a punto de enfilar el camino del cementerio. Ambas centrales esperan que esta huelga (mejor dicho, este “poquito” de huelga, este paro, con perdón), no sea el punto final de su camino.



martes, 15 de junio de 2010

HUELGA ¿HABEMUS?


P
arece que va a haber huelga. Aunque nadie lo diga, todo el mundo sabe que tarde o temprano los dos sindicatos principales terminarán llamando a los trabajadores a un paro general, aunque viendo el ánimo de la gente, parece que no hay muchas ganas de manifestarse. Si es que viendo los ánimos que se adivinan en los rostros de los líderes sindicales, a uno no le da por ‘cogerse’ libre ese día para cantarle las cuarenta a Zapatero por sus vaivenes económicos.

Por otro lado, reforma laboral habemus... pronto. Pero ni al PP parece que le va a convencer, ni a los sindicatos gusta, ni a la ‘otra izquierda’ seduce... y para colmo los empresarios dicen que no va a crear empleo. Todo eso señores, sin que se haya presentado. Suspicacias, rumores, cuchicheos... Zapatero va a tener que hilar fino...



jueves, 19 de noviembre de 2009

LA MUERTE SE ACERCA AL TAJO... OTRA VEZ


A
costumbrados como estamos los periodistas a dar noticias negativas, a veces el gremio tiene la sensación de que quedamos insensibilizados ante ciertas tragedias. Cada cierto tiempo, los accidentes laborales copan nuestros titulares. Una lacra que a pesar de la reducción experimentada en los últimos años gracias a que inequívocamente la prevención es el arma más efectiva para luchar contra ella, sigue siendo noticia. Y ahí sí que los que trabajamos en medios de comunicación, debemos dejar de lado nuestro particular “aislamiento” para contar las cosas como son y hacer votos en la defensa de un puesto de trabajo seguro en el que tanto patrón como obrero salgan ganando, uno con sus beneficios y el otro consiguiendo llevar el salario mensual a sus hogares.

La noticia del fallecimiento de dos trabajadores en Valladolid mientras montaban una torre eólica ha caido como un jarro de agua fría en Albacete puesto que ambos trabajaban para una empresa de la capital. El más joven de los dos era natural de la ciudad. Una vez más, tenemos que estar junto a sus familias y mostrarles nuestro más sentido pésame.

En estos tiempos duros para los trabajadores, hay motivo para reclamar una potenciación de las medidas de seguridad en el entorno laboral. Ahora que parece que los sindicatos y la patronal se ponen de acuerdo en la negociación colectiva, es momento para recordar que el cumplimiento de las medidas de seguridad debe ser el pan nuestro de cada día en el tajo. No valen tibiezas en la defensa del bienestar del trabajador en este ámbito y todos deben poner de su parte para que la tasa de siniestralidad siga cayendo en picado.

También es buen momento de reclamar un grado mayor de cumplimiento de estas medidas en las marchas o manifestaciones que las centrales sindicales quieren realizar próximamente, actos que deben servir para construir alternativas ante la posibilidad de se sigan destruyendo vidas.



martes, 27 de octubre de 2009

ESA COSA LLAMADA MORAL


É
rase una vez un empresario que se metió en negocios de transporte. Junto con un socio se sacaron de la manga una nueva aerolínea en el momento en el que el sector acababa de liberalizarse. Con una profunda ¿visión? de futuro, intentaron hacerse con un pedazo del pastel que suponen los vuelos transoceánicos con destino a Sudamérica, unos trayectos muy golosos para las compañías aéreas puesto que son miles los inmigrantes que cruzan el charco y miles los españoles que hacen el trayecto inverso para conocer aquello que una vez fue “nuestro”. También tendieron sus redes, estos avispados empresarios, en algunas rutas potencialmente rentables del continente europeo. Así fraguaron lo que en principio pareció ser buena idea y con el paso del tiempo se ha convertido en ruinosa aventura tanto para propietarios, como para trabajadores. Y eso sin hablar del servicio (por decir algo), que se le ofrece a los usuarios (y creánme que les hablo por experiencia).

El caso que llegado el momento, uno de los socios de esa compañía llegó a ser elegido presidente de los empresarios españoles. El techo de su carrera adonde había llegado rápido, rápido. Probablemente no en uno de sus aviones. Desde la poltrona patronal aconsejaba en tiempos de vacas flacas al presidente del Gobierno, a los sindicatos, a sus compis empresarios y al sursum corda, que había que acudir a la reforma laboral y al abaratamiento del despido como soluciones urgentes para acabar con la crisis. Y todo lo decía muy serio y con la conciencia tranquila que otorga el creer que otros piensan como tú. Lo que pasa es que casi siempre predicaba en el desierto porque el presidente hacía oídos sordos y los sindicatos se hacían cruces cada vez que el dueño de la aerolínea tomaba la palabra.

Desde la posición que da el verse dueño del cotarro empresarial, este señor hablaba de austeridad en el gasto público, criticaba la mala gestión del Gobierno y alababa a quien creía que lo podía hacer mejor. Pero de lo suyo no hablaba. Porque lo suyo resulta sangrante. Una compañía en práctica bancarrota que aunque alentada por la crisis del sector, algo también tendrá que ver la escasa eficacia en la gestión, unos sueldos que no se pagan desde hace cinco meses, huelgas anunciadas desde todos los frentes sindicales, pasajeros que han comprado su billete de esa compañía y que ven cómo los problemas laborales de los empleados repercuten en un penoso servicio tanto en aeropuerto como dentro de los aviones de la compañía.

Ésta es la “casa” del señor que quiere arreglar el país con sus “prácticas” soluciones. Un personaje que sin ningún pudor representa lo peor de la clase empresarial, que dicho sea de paso no se merece tener como representante a alguien así, puesto que empresarios los hay muchos y cumplidores con la decencia establecida por ley. Con la que está cayendo (fuera y en su casa), no sabemos a qué juega el presidente de la CEOE. Gerardo Díaz Ferrán está aún desplegando alas como representante de la patronal. Lo malo es que nada más iniciado el viaje, quiere impedir a sus propios trabajadores un pasaje hacia una vida normalizada en una empresa que desde el principio está cayendo en barrena. Y eso, para algunos como Díaz Ferrán, entra dentro de lo moral.



domingo, 26 de abril de 2009

CODO CON CODO





S
e acerca el 1 de mayo, día del Trabajo, festividad que se presume calentita habida cuenta del marasmo económico en el que estamos sumergidos. Ante las dificultades que vivimos (indicadores negativos, crecimiento bajo cero, cifras de paro por las nubes y subiendo), los sindicatos alertan en estos días del peligro de la desunión entre las fuerzas sociales.

Con un precavido planteamiento, las centrales obreras de este país llaman a la unión de esfuerzos para sortear los efectos de la recesión, ahora que ésta parece que incide con más virulencia sobre la ciudadanía. Es de alabar esta llamada a la cordura, a la sensatez y al trabajo conjunto puesto que el poner palos en la rueda sólo servirá para reavivar los males que penamos en estos momentos. Toque de atención por tanto, el que recibe la oposición que de boquilla llama a la coordinación de esfuerzos y por detrás tira la piedra contra el tejado del Gobierno buscando réditos políticos e inmediatos efectos electorales.

Está claro que Zapatero y su equipo económico pecaron de inocencia a la hora de prever la incidencia de esta feroz crisis, pero no menos cierto es que el Partido Popular no ha presentado soluciones. Estas son las que los sindicatos quieren ver sobre la mesa para poder trabajar en una senda común que nos lleve a mitigar los latigazos que nos llevamos con cada mal dato que se nos ofrece.

Tampoco vale apuntarse a la vía fácil. Bajo el eufemismo de la flexibilidad laboral se esconde otra tragedia: el despido libre y la indefensión de los trabajadores ante un sistema que no les ofrece alternativas. No es la panacea por tanto, la que quiere probar una patronal que se empeña en darle la razón a un José María Aznar que sin atisbo de clemencia para con la clase trabajadora, se apuntó a la reforma laboral.
Ante los derrotistas, la próxima jornada del 1 de mayo, debe ser una inmensa reclamación de la preservación de los derechos de todos los trabajadores.



sábado, 28 de marzo de 2009

OLIVER LOS ENCANDILA


D
ecíamos hace unas semanas (bueno, mejor meses) en EL PUEBLO...


Como el encantador de serpientes que mira fijamente al ofidio y mientras toca la flauta, va llevando a su terreno al bichillo. Carmen Oliver ha conseguido (trabajo le ha costado), aunar los intereses municipales, con todo lo que conlleva poner de acuerdo a PSOE, PP e IU, con los de los representantes de los empleados del Ayuntamiento. Consenso total entre sindicatos y políticos, y satisfacción ¿desmesurada? por llevar a buen puerto un acuerdo que en circunstancias normales podría ser tachado de ordinario o de lógico. Pero no señores. Que estamos en crisis y el nuevo acuerdo marco/convenio colectivo que el Consistorio de nuestra ciudad tendrá hasta la conclusión del actual periodo corporativo, roza lo inusitado por los avances salariales de los trabajadores (aumento anual del complemento específico de un 3,25 por ciento hasta llegar al 13 a la finalización del acuerdo), por la protección laboral del empleado (con medidas potenciadoras de la formación, la salud laboral y la promoción interna), y por el amplio capítulo dedicado a los derechos sociales. Se nota la mano de los sindicatos en este aspecto, pero creemos que la sensibilización de la alcaldesa por estos temas (sin olvidar la inestimable acción de Teresa Losa), ha jugado un papel fundamental en que se amplíen derechos como el aumento de días por paternidad.

Novedoso y pionero también el Ayuntamiento de la ciudad al asumir como propio un compromiso de igualdad en sus instalaciones. Loable por tanto el esfuerzo municipal en hacer cumplir una ley que algunos “traviesos” tratan de obviar.

En este éxito, Carmen Oliver ha jugado fuerte. No ha querido tener problemas en lo que resta de periodo corporativo. El horizonte de 2011 está cerca y la alcaldesa sabe que se la juega. Ella no puso su cara en el cartel electoral. Ella no ganó las elecciones. La oposición acecha y ella tiene que reivindicarse. Obtener un acuerdo tan amplio como este, es un tanto a su favor.