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lunes, 26 de septiembre de 2011

EL ARTÍCULO 47


E
s una preocupación que está en la calle. El sobredimensionamiento del mercado inmobiliario provocó un acceso rápido e inusitadamente fácil a unas hipotecas que en cuanto ha caído el castillo de naipes, se han vuelto, en la mayoría de casos, impagables. Jueces para la Democracia emitía un comunicado en el que abogaba por regular la dación en pago, de modo que la entrega de la vivienda permita saldar la deuda hipotecaria de los afectados, en la forma en que también se está haciendo en otros países. Pero eso parece ser dificilísimo de conseguir en este país, en el que el Gobierno de Zapatero no puso coto a los desmanes inmobiliarios a sabiendas de que se estaba hinchando una burbuja que ha terminado por mancharnos a todos.

El apoyo de esta asociación de jueces a la dación en pago coincidía con la celebración de marchas en 50 ciudades españolas entre las que se encontraba Albacete, convocadas por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca para exigir el fin de los desahucios (esta misma semana hubo uno en Hellín) y la puesta en marcha de un alquiler social. En esa línea, JdP destaca su “preocupación” ante los “crecientes desalojos en procedimientos hipotecarios, que están dejando sin vivienda a decenas de miles de familias”. El reverso tenebroso de la crisis no se ha dado cuenta aún (y tiene bemoles la cosa) de que en su mayor parte los desalojados son deudores de buena fe, que han perdido sus ingresos en el contexto de una crisis de la que no son responsables, sin que desde las instituciones públicas se hayan adoptado medidas suficientes de protección.

El actual marco legislativo está limitando las posibilidades de defensa de unos ciudadanos que se encuentran indefensos ante esta situación y, además, da una inusitada ventaja procesal a las entidades bancarias, por lo que sería necesaria una regulación más detallada de la legislación para evitar esa situación de superioridad de bancos y cajas sobre ciudadanos que solo buscan disponer de lo que es de recibo: una vivienda digna. Vivienda digna. Que no lo decimos nosotros. Lo dice el artículo 47 de una cosa llamada Constitución.

Foto: El Pueblo.



viernes, 8 de julio de 2011

DE FECHORÍA EN FECHORÍA


P
repárense porque el dinero es más caro. Prepárense porque las hipotecas también lo serán. Y claro, todo ello, sin haber salido de la crisis. El culpable de la ocurrencia, Jean Claude Trichet, o mejor dicho, la institución que dirige: el Banco Central Europeo.

Una mala noticia en una semana de nuevo, convulsa por la nueva “fechoría” de las agencias de “descalificación” estadounidenses, al poner por los suelos la deuda de Portugal (ya de Grecia, ni hablamos). Mala noticia sobre mala noticia. Así es normal la indignación del personal.

Pero al ciudadano normal quizás le afecte más lo de la subida de los tipos de interés. El BCE los eleva por segunda vez este año, después de que en abril abandonaran el 1 por ciento, su nivel más bajo de la historia. Ahora lo tenemos en el 1,5 por ciento. La mayoría de expertos coinciden en que no es una medida adecuada en las actuales circunstancias económicas (la recuperación sigue siendo frágil, sobre todo en los países periféricos de la UE) y creen que puede ser bastante contraproducente y un golpe adicional a países con un crecimiento más ralentizado, entre ellos España.

Por otro lado, la inflación de la zona euro se situó en marzo en el 2,6 por ciento, dos décimas por encima del dato del mes anterior. El PIB de la zona euro registró en los tres primeros meses del año un crecimiento del 0,8 por ciento. En términos interanuales, la economía de la zona euro registró una expansión del 2,5 por ciento respecto al primer trimestre de 2010. En teoría, no es lo más aconsejable subir el precio del dinero. Pero Trichet es pesimista: espera que la actividad económica registre un menor ritmo de crecimiento en el segundo trimestre del año. Eso sí, no sugirió nuevas subidas de tipos en los próximos meses. Si es que no ganamos para sustos.

Foto: El Pueblo.



domingo, 3 de julio de 2011

DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA RAZÓN


P
ues ya está, ya se acabó. Tres días de Debate sobre el Estado de la Nación, y sinceramente, en el plano general, más de lo mismo. Zapatero defendiendo su ya legado (Rubalcaba callado, miraba ensoñando que en el próximo él será el que defienda la labor del Gobierno... o de la oposición), y Rajoy pidiendo elecciones anticipadas en vista del agotamiento del Gobierno.

De lo poco interesante que dio de sí el debate, algunas medidas propuestas por el Gobierno en materia económica, pero no en el marco macroeconómico (que de eso ya estamos servidos), sino en una esfera que nos toca más a cada uno de nosotros. Y es curioso que detrás de esas medidas propuestas por Zapatero (y algunas de las que ha dejado sobre la mesa el Partido Popular tras el debate), esté el espíritu del 15-M. No es que sus señorías se hayan desvelado por cumplir todo lo que los indignados solicitan, pero algo de eso sí hay... por ejemplo en la cuestión de las hipotecas.

El Congreso aprobó por unanimidad una resolución sobre hipotecas transaccionada entre PSOE, PP y CiU que sí es un claro guiño al 15-M, aunque no llega a la petición de la llamada dación en pago, esto es, que cuando alguien no pueda pagar su hipoteca, entregue su piso al banco y con eso quede resuelta la deuda, como sucede en otros países, en especial en EEUU. Eso era lo que pedía la izquierda parlamentaria pero el Congreso no llegó tan lejos, pero sí decide iniciar el proceso para modificar las normas que rigen las hipotecas, en la línea que prometió Zapatero en el debate, la de subir el límite de inembargabilidad.

El fondo de la cuestión es que se produzca una transformación en el modelo de mercado hipotecario. Así, se incentivará que la banca ofrezca más hipotecas llamadas de responsabilidad limitada. Con ellas, si no se puede hacer frente a los pagos, basta con entregar la casa y la deuda está saldada. Estas hipotecas existen, pero prácticamente no se usan en España (sí, por ejemplo, en Estados Unidos). La lógica indica que serán más caras y con más condiciones, salvo si el Estado se decide a ser un poquito intervencionista.

La resolución también urge a analizar y supervisar las exigencias para la concesión de créditos hipotecarios, a fin de evitar cláusulas abusivas, que en muchos casos, es donde las entidades financieras obtienen amplios margen de ganancia.

Sobre la inembargabilidad, se insta a elevar a un 50 por ciento del salario mínimo interprofesional el límite no embargable del salario en proceso de ejecución hipotecaria y un 30 adicional por cada miembro de la familia que no disponga de ingresos propios. De esta forma, la cuantía media pasará de 641 euros a 961 euros para personas sin familiares a cargo y podría alcanzar los 1.350 euros para quien tenga a cargo dos familiares sin ingresos.

Esta resolución será trasladada a la subcomisión parlamentaria contra los abusos hipotecarios, en la que se pretende que comparezcan en septiembre representantes de todos los grandes bancosa los que seguro que no gustan demasiado estas medidas, pero corren tiempos difíciles para todos, incluidos para los que piden hipotecas... o sea, los clientes de los bancos. ¿Estarán dispuestos a quedarse sin esos clientes?

Foto: lacasadelarcerojo.es



jueves, 26 de mayo de 2011

ÍNDICES E INDICIOS


E
l euribor, regulador principal de las hipotecas, cerró el mes de abril con la media instalada el 2,086 por ciento, marcando de esta forma 13 meses de subidas medias consecutivas en el indicador. Todo ello, en medio de la crisis más perniciosa para las economías familiares.

Tras la decimotercera subida del citado indicador, las hipotecas que se actualicen anualmente en las próximas semanas, sufrirán un incremento mensual en sus cuotas que rondarán los 60 euros, que no es moco de pavo. Y es que esta nueva subida de intereses marca un +0,858 puntos respecto a la situación de abril del año pasado, es decir casi el uno por ciento más, por lo que la subida de las hipotecas es inevitable, según indican todos los expertos.

Según esos mismos expertos en hipotecas, el indicador podría cerrar el año 2011 en torno al 2,5 por ciento y, por consiguiente, parece que todos los indicios inspiran que la cosa va a subir más en los próximos meses.

Traducido: las familias lo van a pasar mal. Las que tienen contratada una hipoteca porque van a tener que pagar más mientras el poder adquisitivo no se “anima”. Los que no la tienen suscrita pero quieren disponer de una vivienda de propiedad porque le es más difícil acceder a ella. En otro plano, mientras tanto, el stock de vivienda nueva que está sin salir al mercado se ve perjudicado por el inmovilismo en las ventas. La cosa está así: la gráfica del aumento del euribor no se corresponde con la del aumento de las ventas de los constructores. Ni empresas del sector, ni las familias, disponen de liquidez para afrontar esta situación, y mientras tanto, las entidades financieras no liberan el crédito.

Subirán más las hipotecas. Asumámoslo. Pero lanzamos una pregunta al aire, ¿por qué la administración competente no regula este indicador que quita el sueño a miles de familias? Los indicios dicen que sería necesario.

Foto: creditoyprestamo.com