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lunes, 24 de julio de 2017

Todas las miradas con Gaza

En 2009 publicamos una portada en el diario El Pueblo de Albacete (un saludo a todos mis amigos y compañeros de esa aventura) en la que contábamos una protesta de ciudadanos de Gaza residentes en Albacete.

Entonces como ahora, Israel bombardeaba de forma inmisericorde los territorios ocupados. El rostro del pequeño lo dice todo. "Todas las miradas con Gaza", titulábamos ese día, en el que me sentí orgulloso de ser periodista y orgulloso de tener un compañero como Pablo Lorente, autor de la instantánea, que con un solo click supo captar la esencia del conflicto y la inocencia de los débiles.

Foto: Pablo Lorente.




martes, 8 de junio de 2010

LA SEGURIDAD BIEN ENTENDIDA


L
a seguridad bien entendida empieza por uno mismo. Y eso Israel lo lleva hasta las últimas consecuencias. Podríamos acudir al viejo axioma de que quien olvida su historia está condenado a repetirla pero sinceramente, creo que es un recurso fácil e insuficiente para explicar por qué Israel actúa como actúa.

Lo del ataque (desproporcionado a todas luces, a pesar de lo que la caverna mediática pueda decir), a la llamada Flotilla de la Libertad ha sido un error más (que no el último), de un estado que vive amparado por el miedo. El miedo a ser atacado por los enemigos que le rodean y el miedo que el propio estado instila en sus ciudadanos como medida preventiva. Un círculo vicioso en el que los sectores más ultras de Israel parecen ser los más beneficiados. Curiosamente, el “ala dura” de la política hebrea es la que sale fortalecida en etapas en las que el miedo crece por doquier. El miedo como arma política, siempre útil, siempre efectivo.

Miedo también es el que hay en la comunidad internacional, pacata y temerosa ante un pequeño país mediterráneo pero cuyos poderosos tentáculos sirven para que el terror se convierta en una simple acción de seguridad defensiva. Es normal que Estados Unidos (ni siquiera estando liderados por el 'progre' Obama), no condene estas acciones. La inservible ONU tampoco alza la voz, maniatada por poderes externos y vetos anticuados. Los demás, condenan pero este gesto ha quedado reducido a la mínima expresión. Entonces, ¿por dónde queda la salida para este conflicto?

El ataque a estos barcos que llevan ayuda humanitaria a Gaza es el pretexto. Desde hace más de medio siglo pervive un conflicto creado por las antiguas metrópolis (creación artificial del estado de Israel sobre suelos ocupados, contestación de la parte palestina, sojuzgamiento, guerras colaterales con los vecinos, nuevos conflictos, terrorismo de baja y alta intensidad por ambas partes, fundamentalismo religioso...), y precisamente tienen que ser esas antiguas metrópolis las que pongan paz en la zona. La comunidad internacional tiene que practicar una cirugía inmediata, una cirugía de hierro, para poner las cosas en su sitio. Israel se cree impune. Los árabes se creen con derecho a responder, y mientras tanto, nosotros asistimos atónitos al dantesco espectáculo de ocupación y terror mientras comemos acompañados por el telediario de las tres.



viernes, 17 de abril de 2009

SOBRE DERECHOS (II): EL DEDO EN LA LLAGA


H ace unos meses en EL PUEBLO...

Todo esfuerzo es poco. Sesenta años ha cumplido recientemente la Declaración Universal de Derechos Humanos y precisamente en estos días andamos escasos de ellos. Para azuzarnos y despertar conciencias dormidas o anestesiadas, tenemos a la gente de Amnistía Internacional, que casi seis décadas después de su fundación sigue encendiendo velas por todos aquellos encarcelados físicamente o emocionalmente a causa de la tiranía y la falta de escrúpulos.

Precisamente eso es lo que notamos hoy día en el conflicto palestino-israelí. Falta de escrúpulos. Sí señores. Por una y otra parte, motivo este por el que desde hace dos semanas comemos con los bombardeos de la Franja de Gaza en las noticias. Naturalmente que el más fuerte es el que golpea con mayor dureza, pero resulta especialmente escandaloso el silencio cómplice de la comunidad internacional para con el amigo Israel.

Nos damos otra vuelta por el mundo y en Darfur, la sangría es constante. Aquí tampoco se alza la voz. Unos y otros se matan, se desplazan, se roban, se hacen más seres sin conciencia y menos humanos. La ONU dimitió de Darfur. A Estados Unidos no le interesa. Ya saben, el interés económico. Falta determinación y sobra suficiencia de Primer Mundo para acabar con el disparate.

En España también los tenemos. ETA lleva medio siglo haciéndonos la vida imposible. Su lenguaje es el terror y la tortura. También el hacer oídos sordos a lo que es una realidad palmaria. Que ya no tienen sentido, que no tienen sitio, que Euskadi no los quiere. Los cachorros abertzales, sin embargo, tienen aún bien echado el cerrojo mental. Pistolerismo compartido con Colombia, país que se ha (mal)acostumbrado a ello.

En esta tesitura, los que se dedican a fortalecer el ánimo de los olvidados, de los invisibles, de los que no cuentan con los favores de los poderosos, merecen todo nuestro reconocimiento. No encendemos velas por ellos. No hace falta. En vez de eso, lanzamos aparato pirotécnico para celebrar que están con nosotros y que desde 1961 continúan despertando conciencias dormidas.



lunes, 5 de enero de 2009

LA SEGURIDAD DE NO TENER ESCRÚPULOS


I srael ha invadido Gaza. ¡Qué novedad! Ya les tenían ganas. En ese conflicto que lleva medio siglo desangrando a unos y a otros (aunque más a unos que a otros), todos pierden por igual, pero... ¿no se ha parado usted a pensar en quién gana? ¿Israel? Me temo que no. ¿Palestina? Absolutamente no. ¿Oriente próximo? Negativo. ¿Entonces...?

Después de la Primera Guerra Mundial, la Sociedad de Naciones (predecesora de la ONU), aprobó un mandato británico en Palestina con la intención de crear un "hogar nacional para el pueblo judío". En 1947, Naciones Unidas aprobaron la división de Palestina en dos estados, uno judío y uno árabe. El 14 de mayo del 48 el estado de Israel declaró unilateralmente su independencia, lo que desencadenó la Guerra Árabe-israelí con sus vecinos de religión musulmana que se negaban aceptar el plan de la ONU. Las sucesivas victorias en una serie de guerras posteriores confirmaron su independencia y ampliaron las fronteras del Estado judío más allá de lo acordado en el Plan de Partición de las Naciones Unidas. La instalación de colonos en Gaza y Cisjordania, usurpando lugares en principio reservados para población palestino, alentó el sentimiento de humillación y de deportación interna de este pueblo, que echó manos de las armas para hacer frente a Israel. El resto es más o menos conocida. Intifada en los 80, inicio de las conversaciones de paz, acercamientos, desacuerdos, sublevaciones, invasiones del todopoderoso ejército israelí, asesinatos, matanzas... Por muchos premios Nobel concedidos, nadie ha sido capaz de poner en orden el gallinero árabe-israelí.

¿Quién puede hacerlo? A ver, dejen que piense... Ya lo sé. ¿Quizás Estados Unidos? Ah no. El Imperio veta día sí y otro también cualquier resoluciópn de la ONU que vaya en contra de los intereses de Israel. El lobby judío es demasiado poderoso como para cabrearlo. Ya se sabe que controla empresas y que incluso puede inclinar balanzas en decisiones políticas sumamente importantes para este país, con lo cual, amigos para siempre y a los palestinos que les den. ¿La Unión Europea? Me parece que tampoco. Aunque queramos, la UE no es la gran potencia política del mundo (ahí el Imperio nos gana por la mano). Encima, si la presidencia de turno corresponde a un país como la República Checa que en el tercer día de su mandato dice que la ilegal invasión de Gaza es por "cuestiones defensivas", pues uno no entiende nada. Claro, cuando Hitler anexionó la región checa de los Sudetes, también fue para defenderse. ¡Ay!, que pronto se olvida las lecciones de la Historia. ¿La ONU? Ya vemos que no han sido capaces ni de emitir un simple comunicado de condena de una acción que no lo olvidemos, es una invasión con todas las letras. Un país invade a otro (reconocido por todos, menos por Israel).

Visto el panorama y sin entrar en más disquisiciones históricas (que podríamos para abundar en el holocausto judío que ha cometido Israel con sus vecinos), parece harto probable que los soldados judíos continúen con su campaña en suelo extranjero sin que nadie mueva un dedo, no ya para evitarlo, sino para emitir una resolución de condena. Han entrado, arrasarán con todo, seleccionarán a sus muertos (mientras caerán otros inocentes), y se irán. Probablemente, pronto veamos a algún presidente israelí o americano siendo condecorado con el Nobel...