Ola de... evidencias.
Sí, amigos, hace frío. Pero eso es porque (y atención al descubrimiento que voy a hacer), es invierno. Igual que en verano, hace..., sí, lo han adividado, calor. Y tanto en invierno como en verano cuando el termómetro sube o baja algunos grados de la media, pues hace algo más de frío o de calor.
Bien, hasta aquí la tontería. Pero no, seguimos viendo cómo nos inundan noticiarios, páginas de periódico, boletines radiofónicos, tweets, publicaciones de Facebook y memes de whatsapp con la sorprendente noticia de que... hace frío. Bravo por esta sagacísima muestra de periodismo de investigación.
Y mientras nos recuerdan a diario que hace frío contando los grados de menos que tenemos, lo bonito de los paisajes nevados, que un grupo de niños no ha ido a clase o que la abuela se ha quedado sin pan en una aldea asturiana, con lo que realmente deberíamos quedarnos congelados es con que la bombona de butano ha subido de precio, que la luz la pagamos ahora más cara, que ciertos impuestos también, que el Gobierno de Rajoy sigue in albis (así va a estar toda la legislatura gracias a Albert Rivera convertido ya en muñeco de nieve político), la guerra en Siria sigue, los refugiados siguen en Europa del Este helándose (estos de verdad) y este fin de semana Trump va a hacer fiesta en la Casa Blanca.
Como diría Forges... país.
De regalo, el ABC en una nueva muestra de "si quiere periodismo de verdad, a mí no me busque".
http://www.abc.es/sociedad/abci-como-tirita-cada-rincon-espana-frio-201701182209_noticia.html
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jueves, 19 de enero de 2017
martes, 22 de marzo de 2016
Inmigrant song
¿Qué es ficción (aunque esté basada en la realidad) y qué no?
Nos estamos acostumbrando a que lo que hacemos con nuestros actos supere a la más crueles de las ficciones. Europa ya no es el sueño que nos vendieron. Se ha convertido en un Leviatán sin alma (la tuvo, la tuvo), en un edificio de burocracias inútiles, de consejos de gobernantes inservibles, de guardián de las esencias neocon, de posibilitador del auge fascista, de la negación de la solidaridad más básica hacia el ser humano.
Y la Historia se repite. Miles de refugiados se amontonan en territorio de la Unión Europea. El sueño de prohombres como Robert Schuman o Jean Monnet que pareció culminar con Schengen y la moneda única, pero que no supo o no quiso desarrollar una solidaridad común. Demasiados intereses contrapuestos y demasiado miedo al bárbaros (al extranjero, tomado en el sentido etimológico de la palabra griega) como para dejarlo entrar en el paraíso europeo. Pero no voy a ser demagogo y no voy a echarle las culpas a la Unión Europea, tan solo las que les corresponde como mal gestora de una situación que puede tener otra salida. La culpa tampoco la tienen los refugiados hacinados en Idomeni, ni siquiera las mafias que se enriquecen con el sufrimiento ajeno. El problema está en que la comunidad internacional -como siempre- opta por lo fácil y no cercena como cirujano con mano de hierro (como diría Joaquín Costa), el núcleo del problema. Y ese se halla en el polvorín de Oriente Medio. Siria, con su guerra interminable aceptada por todos como algo que "tenía que ocurrir", con dos bandos irreconciliables apoyados por históricos enemigos que ahora babosean de forma asquerosa con la diplomacia buscando una solución que saben que podría producirse si ellos quisieran...
Pero no quieren. Estados Unidos y Rusia, no quieren. Les da igual que los sirios se masacren, que Bachar Al Asad gasee a su pueblo, que los rebeldes cometan ejecuciones sumarias del enemigo. Les da igual. Lo que no permitirían es que geoestratégicamente, la zona se convirtiera en un asunto irresoluble porque los intereses económicos para rusos y estadounidenses son demasiados. Que se solucione, pero poquito, que lo podamos medio controlar, aunque la sangre corra por las calles de Alepo y miles de personas tengan que huir a buscar otra vida.
Esa vida estaba en Europa, donde hay sitio a pesar de que fascistas y liberales digan que no. Saben que es cierto, pero no les sale de los cojones reconocerlo. Hoy como ayer (vamos, como en 1936, o 1939, o 1942 en el guetto de Varsovia), estamos en las mismas. Ponemos rejas, levantamos muros, realizamos deportaciones porque sabemos que el bárbaros se va a quedar fuera y nosotros podremos seguir durmiendo tranquilos mientras en el telediario de turno, vemos el humo de los bombardeos y el barro en los pies de los refugiados. Esa es nuestra Europa. Triste Europa.
No soy más que un dolor cubierto de piel...
Las uvas de la ira. John Steinbeck.
martes, 7 de julio de 2015
OXI
Cuando todos los líderes (?) europeos se ponen de acuerdo contra una manifestación de la soberanía popular de un país que lo único que quiere es dejar atrás la jodienda a la que le han sometido gobiernos anteriores y tutelajes supranacionales presentes, lo único que queda por decir es OXI. Y no hay nada más que hablar.
Ahora, toca solucionar. Antes, solo había opción para acatar.
martes, 27 de mayo de 2014
¿Y?...
| Aquí es donde se decide el futuro de los jajaja... espera, europe.... jajajaja... |
Mi análisis, tardío, de las elecciones europeas es muy sencillo. Vale que han subido partidos como IU y UPyD, vale que en Cataluña los de Esquerra van a lo que van, vale que PODEMOS se ha colado ahí como zorro en corral de gallinas, vale que los minoritarios siempre tienen su trocito del pastel, vale que el bipartidismo "parece" que se va a pique (parecer y ser son dos cosas distintas, ojo), vale que el PP y el PSOE la han cagado y tienen que hacer una autocrítica que al final se convertirá en una automamada complaciente que cierre en falso cualquier atisbo de crisis, vale que Cañete ganó y Valenciano perdió, vale que Rubalcaba se va y Rajoy sigue en el limbo en el que lleva toda su vida política...
...pero lo que no nos vale (y es lo que cuenta) es que a nivel europeo hay dos cosas claras:
-El Partido Popular Europeo (o sea, la derecha), ha ganado claramente, y...
-La extrema derecha campa a sus anchas por Europa con la demagogia y el populismo por bandera, y no es precisamente la izquierda quien ha encendido la mecha...
Conclusión: seguirán gobernando los mismos de siempre. Llamémosle mercados, capital, hombres de negro... La imagen es realmente clara. Los tipos del FMI han visitado hoy España y han dicho que el camino es bajar los sueldos y más recortes.
Para eso vota uno en Europa, para que luego venga un tipo trajeado de Nueva York y le diga a tu presidente qué es lo que tiene que hacer
...
jueves, 15 de septiembre de 2011
PROFUNDIDADES ABISALES

U
n paso. Solo un paso es el que, al parecer, falta para que nos despeñemos por un abismo, según cuentan los expertos de la cosa económica. El espectro de la recesión sobrevuela de nuevo las economías casi que de todo el mundo, y ahora (antes no), los análisis se hacen en clave global. No aprendemos.
Con un problema grave de deuda, con la credibilidad por los suelos, con unos pocos valores seguros (el oro y la deuda de Estados Unidos y de Alemania), con tres países rescatados en la Unión Europea y uno de ellos que va camino de la quiebra técnica, los mandamases de la UE están desnortados, entre el ¿liderazgo? de Francia y Alemania, el “borrado” de los órganos de la Unión y varias e importantes decisiones que tomar.
Sin embargo, el problema no reside en la cantidad de poder con el que cuenta Europa, sino en que está gestionado de forma fragmentada. El declive no es irreversible pero hay que enseñar a Europa a mirar hacia afuera. Sin una visión común no puede existir un futuro común. A pesar de sus críticas hacia la falta de una política económica común o de una acción exterior coordinada, hay que destacar que incluso en época de crisis, Europa es la primera economía del mundo, el segundo bloque comercial y el primer donante de ayuda al desarrollo. No obstante la construcción europea -ese sueño de los padres fundadores de la Unión y en el que creían a pie juntillas europeístas como Kohl, Delors o González-, se halla en el momento más crítico de su Historia.
Europa está mal, reacciona agónicamente y está ensimismada, pero por otra parte, las otras potencias, tanto las clásicas como las emergentes, tienen más fragilidades que la propia UE. Es el momento de que tal y como dijo Joaquín Costa ante el desastre de 1898, Europa (en este caso) se ponga en manos de un cirujano de hierro que acometa con urgencia las reformas necesarias. El enfermo espera.
Foto: blog.mastercaf.com
viernes, 26 de agosto de 2011
MONTA UNA REFORMA Y LE CRECEN LOS OPOSITORES
A
lgunos montan un circo y le crecen los enanos y José Luis Rodríguez Zapatero se saca de la chistera de las ¿grandes ideas? una posible reforma de la Constitución para elevar el techo de gasto público y sus propios compañeros (¡) se convierten en la más feroz oposición. Y no hablamos de militantes de base: Fernández Vara, Griñán, Josep Borrel, Antonio Gutiérrez... Hasta Alfredo Pérez Rubalcaba no las tiene todas consigo. No en vano hace unos meses disentía de tomar esta decisión para poner coto al desbocado déficit español.
Triste valle de lágrimas por el que transita Zapatero hasta llegar al 20-N. Ahora obedece a Merkel y Sarkozy, que se han arrogado el papel de decidir lo que sucede en Europa, sin tener en cuenta las peculiares connotaciones económicas de España. Parece que el presidente olvida que el déficit público es una manera de financiar en el largo plazo las actuaciones de hoy. Ya hemos renunciado a la política monetaria y se la “hemos cedido” a un banco central independiente, a pesar de que la Unión Europea carece de una política económica común. ¿Con qué instrumento va a hacer frente el poder público a las circunstancias cambiantes de la economía?
Lo que también deberíamos preguntarnos es por la naturaleza del último bandazo del presidente, los porqués de aceptar esta especie de “sacrificio ritual” ante la señora Merkel. Está claro que esta no es la Europa democrática y políticamente integrada por la que apostaron los españoles (los pocos que votaron) en el referéndum a favor de la Constitución europea.
Una reforma pactada con el PP pero ante la que muchos españoles están sintiendo verdadero asco porque ven que el Estado del Bienestar se va por el desagüe de la desverguenza política.
Foto: Efe.
lunes, 8 de agosto de 2011
LA TRAICIÓN DEL SUEÑO DE EUROPA
S
chuman, Monnet, Spaak, Werner, Delors... Puede que a Angela Merkel, Durao Barroso o Nicolas Sarkozy les suene a chino, pero estos nombres fueron los que idearon, los que soñaron y los que pusieron las bases para construir un proyecto de Europa que está resquebrajándose peligrosamente en los últimos tiempos como consecuencia de un nefasto desarrollo del modelo comunitario que se planteó a principios de los 90 y que bebía de las fuentes fundacionales defendidas por los “padres de Europa”. Ese modelo, que era bueno, ha sido desvirtuado por unos dirigentes inanes que no han sabido digerir una crisis polimórfica que les ha cogido con el paso cambiado.
Los que mandan en la actual UE se llenan la boca de europeísmo convencido pero en realidad buscan su propio beneficio, y cuando hablamos de su “propio beneficio”, nos referimos al de cada país. El sueño europeo de los Delors o Monnet, incluso de los Soares o los González, se está diluyendo por culpa del influjo de una política económica y monetaria errónea por cuanto tiene de localista. Precisamente ahí está el fallo: no pensar en clave europea.
Con tres países rescatados, dos al borde de ello (uno, España), una economía improductiva, una competencia cada vez más feroz de los mercados emergentes, y un acoso sin igual de actores externos a los parámetros macroeconómicos de la Unión, carecemos de una efectiva y eficaz política común económica, algo que ya se planteó en su día, justo cuando estábamos a punto de entrar en el euro. Ahora nos encontramos con una moneda común, pero sin una política económica unificada y centralizada desde Bruselas. Así están las cosas. Es normal que en este escenario, Merkel y Sarkozy tiren para lo suyo e incluso se permitan opinar de lo que pasa en otros países, dejando a los órganos directores de la Unión Europea con dos palmos de narices.
Hace falta reconducir el barco de la Unión. Para ello son necesarios timoneles mucho más decisivos y valientes de los que gobiernan ahora la nave sin rumbo de ese sueño llamado Europa.
Foto: El Pueblo.
domingo, 13 de marzo de 2011
NEGOCIACIÓN A LA VISTA

L
levamos más de dos años hablando de la crisis, de sus causas, de sus culpables, de rescates de bancos y de llegar a fin de mes. Sin embargo, poca importancia se le ha dado a un sector productivo que hasta hace unos años era piedra de toque de nuestra economía y que aún sigue siendo importante, sobre todo en regiones como la nuestra.
El sector agrario vive ahora tiempos convulsos, con una crisis no sólo coyuntural, sino también estructural, puesto que el campo ya vivía en recesión antes que las agencias de calificación nos bajaran las notas día sí y otro también. Además, en el negro horizonte se cernía el final de las ayudas de la Política Agraria Común, con una fecha marcada en rojo (o negro): 2013.
Sin embargo, los países miembros de la Unión Europea están negociando una nueva remesa de fondos para la PAC, un salvavidas que puede ayudar a muchas explotaciones garantizar su futuro en pos de esa anhelada reconversión del sector, que se plantea, pero que nunca llega. Sin embargo, no a todo se puede decir que sí. La PAC que ahora se negocia debe contener ciertas consideraciones tales como la incorporación de medidas para aumentar la transparencia de los mercados, incluyendo acciones en materia de control de calidad de los productos importados de terceros países. Los acuerdos agrícolas con países como Marruecos pueden ser especialmente lesivos para España y ahí Bruselas tiene que establecer ciertas limitaciones. Además, la nueva PAC debe ligar la producción a la comercialización, a través de contratos.
Otra de las peticiones de las organizaciones agrarias son medidas específicas complementarias para la incorporación de los jóvenes a la agricultura y la ganadería, sectores muy envejecidos en la Unión Europea. Estos sectores son aún capaces de generar empleo, además de que en las zonas rurales fija la población, evitando el abandono de muchos pueblos. Su labor medioambiental, con la conservación de paisajes y razas animales, es otro punto a favor del sector. Queda claro que ante la reforma de la PAC hay que defender una única posición, firme y consensuada entre la Administración y las organizaciones agrarias. Todos saldremos ganando.
Foto: anticapitalistas.org
miércoles, 16 de junio de 2010
LA EUROPA DE ENTONCES (Y LA DE HOY)

L
isboa y Madrid fueron testigos hace exactamente 25 años de un hito histórico: la firma del ingreso de Portugal y España en la Comunidad Económica Europea, una oportunidad única para dos países que querían engancharse al tren del progreso que representaba la Europa en la que se reflejaba el fulgor de países como Alemania o Francia.
Un cuarto de siglo después, la actual Unión Europea cuenta con 27 socios y moneda única, configurándose como uno de los actores principales en la geopolítica mundial. El euro es referencia económica en todo el orbe plantándole cara al poderoso dólar.
Sin embargo, durante la celebración de esta efeméride, los protagonistas de la misma alertaron de la situación en la que se encuentra actualmente la Europa comunitaria. La crisis ha destapado las vergüenzas del sistema productivo, totalmente inadaptado a las nuevas corrientes económicas y despojado de toda defensa ante los embates de una recesión fortísima que, aunque surgida en Estados Unidos, donde más afecta es al Viejo Continente.
Nos queda la cuestión de la irrelevancia. La UE corre el peligro de perder protagonismo ante el empuje de nuevas potencias emergentes como China, India o Brasil, mientras que Estados Unidos mantendrá su palmito de “primera vedette”, por muchas crisis que azoten su sistema económico. La UE tiene que reivindicarse para no caer en un papel secundario. Para ello, tiene que vertebrar resortes no ya para salir de esta crisis, sino para impedir la germinación de similares escenarios. Ojo, si no se cambian hábitos, la próxima crisis ya está a la vuelta de la esquina.
Veinticinco años dan para mucho. España ha aprovechado su adhesión a la Europa comunitaria para avanzar a pasos agigantados, pero ha pasado el tiempo de ser el hermano pobre del club porque ahora tenemos por detrás a otros socios. El futuro está a la vuelta de la esquina. Falta por saber si podremos mirarle a la cara.
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