Estoy cabreado. Mucho.
A Partido Socialista y a Unidas Podemos no se lo voy a perdonar. PP y Ciudadanos estaban en su mundo y hasta entiendo que no apoyaran desbloquear la situación. Es la derecha. Pero Pedro Sánchez y Pablo Iglesias son unos irresponsables y unos negligentes. No me importa ir a votar; para mi es una satisfacción que costó mucho a nuestros padres y abuelos conseguirlo. Rindo honores depositando mi voto, pero cuatro veces en cuatro años, no. Y más aún, sabiendo que todo esto se podía evitar.
Se podía evitar el bochorno chabacano de la izquierda...
El cachondeito de la derecha...
La pérdida de tiempo...
Que tengamos inversiones paralizadas durante año y medio...
Que esa parálisis provoque que haya familias que sufran...
Que ahora tengamos que pagar una millonada por ir de nuevo a elecciones...
El problema viene ahora. Leo a muchos decir o escribir o gritar que no van a ir a votar. Casi todos son de izquierdas (o eso presumo). Y les entiendo, aunque no comparto que no quieran ir a votar. En efecto, Sánchez e Iglesias han demostrado ser unos incapaces. Somos conscientes de ello y en consecuencia lógica, no deberíamos votarles. Deberíamos botarles. Lo que sucede es que los de derechas votan a los suyos, aún sabiendo que también son unos analfabetos funcionales. Y así ganan. Y así, joden la vida a los españoles.
Y lo peor de todo es que de autocrítica, cero. Sois todos unos sinvergüenzas. Pero iré a votaros.
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miércoles, 18 de septiembre de 2019
viernes, 23 de septiembre de 2016
Cachitos de "periodismo" XXIII
Inda, ¿en serio?
Años ha se hacía periodismo basado en el relato veraz de una noticia contrastada a veces, hasta en un par de ocasiones (ya saben, aquello de contrastar lo contrastado). Hoy se coge Twitter, un documento filtrado que tampoco tiene más valor que el meramente informativo para la cúpula de un partido (habría que ver hasta qué punto es verídico ese papel) y ya tenemos el notición del siglo. A saber: mezclamos un poquito de odio bolivariano, con meternos en la vida privada de una persona, para añadir rumores, cotilleos y suspicacias, salpicándolo de un trabajo intenso de chequeo de redes sociales y terminando por... no revelar nada. Ese es el periodismo de hoy, al parecer. Pero no es mi periodismo.
Eso es a lo que parece que se está dedicando Eduardo Inda en OKDiario, el digital que lanzó hace unos meses tras su injusta salida de El Mundo. Cierto es que, a pesar de la distancia ideológica que nos separa (además, yo soy del Barça y el merengón), a Inda le tengo cierto aprecio sobre todo por granjearse fama merecida de gran investigador junto a Esteban Urreiztieta. Me hice fan de sus informaciones sobre diversos casos de corrupción, en especial tras destapar brillantemente toda la trama del Caso Nóos. Pero sin el paraguas de un gran medio, parece que Inda se ha lanzado a lo senderos de la elucubración y de la rastrera cultura del gossip. Mal. Muy mal. Esta noticia da mucho que pensar sobre qué tipo de periodismo queremos en este país:
http://okdiario.com/investigacion/2016/07/29/podemos-borro-tuits-novia-pablo-iglesias-sobre-venezuela-283030
'Tuits', novia, Pablo Iglesias, Venezuela. En un titular no se pueden hallar más factores que conjuguen el Apocalipsis liberal. Les ha faltado decir que encima, su "novia" (relación no confirmada, por cierto), es "mora", algo que gusta mucho a la derecha de este país.
En serio. No es el camino. El periodismo ya ha sido asesinado y enterrado. Primero por los intereses financieros que mueven este universo. Luego por las propias empresas de comunicación que han preferido el parné a la verdad. Luego por los propios periodistas que han olvidado la investigación por el rumor. Así nos explicamos luego el seguidismo y el entreguismo más absoluto que antaño, algunos medios (coherentes y creíbles en su momento), muestran con los resortes del poder. Nauseabundo. Aún así, sigo siendo un idealista y espero que gente como Eduardo Inda, reoriente su labor (encomiable por otra parte), hacia otros derroteros. Amigo Inda, Pablo Iglesias tiene muchas cosas que se le pueda criticar, pero no esto. No conviertas el periodismo político en una tertulia más de El chiringuito de Jugones. Ese no es el Inda que me gusta.
Años ha se hacía periodismo basado en el relato veraz de una noticia contrastada a veces, hasta en un par de ocasiones (ya saben, aquello de contrastar lo contrastado). Hoy se coge Twitter, un documento filtrado que tampoco tiene más valor que el meramente informativo para la cúpula de un partido (habría que ver hasta qué punto es verídico ese papel) y ya tenemos el notición del siglo. A saber: mezclamos un poquito de odio bolivariano, con meternos en la vida privada de una persona, para añadir rumores, cotilleos y suspicacias, salpicándolo de un trabajo intenso de chequeo de redes sociales y terminando por... no revelar nada. Ese es el periodismo de hoy, al parecer. Pero no es mi periodismo.
Eso es a lo que parece que se está dedicando Eduardo Inda en OKDiario, el digital que lanzó hace unos meses tras su injusta salida de El Mundo. Cierto es que, a pesar de la distancia ideológica que nos separa (además, yo soy del Barça y el merengón), a Inda le tengo cierto aprecio sobre todo por granjearse fama merecida de gran investigador junto a Esteban Urreiztieta. Me hice fan de sus informaciones sobre diversos casos de corrupción, en especial tras destapar brillantemente toda la trama del Caso Nóos. Pero sin el paraguas de un gran medio, parece que Inda se ha lanzado a lo senderos de la elucubración y de la rastrera cultura del gossip. Mal. Muy mal. Esta noticia da mucho que pensar sobre qué tipo de periodismo queremos en este país:
http://okdiario.com/investigacion/2016/07/29/podemos-borro-tuits-novia-pablo-iglesias-sobre-venezuela-283030
'Tuits', novia, Pablo Iglesias, Venezuela. En un titular no se pueden hallar más factores que conjuguen el Apocalipsis liberal. Les ha faltado decir que encima, su "novia" (relación no confirmada, por cierto), es "mora", algo que gusta mucho a la derecha de este país.
En serio. No es el camino. El periodismo ya ha sido asesinado y enterrado. Primero por los intereses financieros que mueven este universo. Luego por las propias empresas de comunicación que han preferido el parné a la verdad. Luego por los propios periodistas que han olvidado la investigación por el rumor. Así nos explicamos luego el seguidismo y el entreguismo más absoluto que antaño, algunos medios (coherentes y creíbles en su momento), muestran con los resortes del poder. Nauseabundo. Aún así, sigo siendo un idealista y espero que gente como Eduardo Inda, reoriente su labor (encomiable por otra parte), hacia otros derroteros. Amigo Inda, Pablo Iglesias tiene muchas cosas que se le pueda criticar, pero no esto. No conviertas el periodismo político en una tertulia más de El chiringuito de Jugones. Ese no es el Inda que me gusta.
lunes, 19 de septiembre de 2016
Besugos a la española
Los políticos españoles son... especiales, por llamarlos de alguna forma.
Los políticos daneses (aunque sean de ficción) se gritan, se interpelan, se pelean, discuten y al final de todo... llegan a un acuerdo.
Lo primero es diálogo de besugos. Lo de los españoles, digo. Pura pantomima de políticos que no merecen llamarse tal porque no tienen ni puñetera idea de las básicas ideas que rigen en democracia donde por encima de todo se encuentra algo que desconocen: el bien común.
Lo segundo lo pueden ustedes disfrutar viendo la excelente serie danesa Borgen. A Mariano, Pedro, Pablo y Albert les invito a que se la pongan de inmediato para que puedan aprender y luego, pedir perdón a todos los españoles. Porque en Borgen, se hace posible la utopía y uno se da cuenta que tampoco está tan lejos como creemos de obtenerla.
Los políticos daneses (aunque sean de ficción) se gritan, se interpelan, se pelean, discuten y al final de todo... llegan a un acuerdo.
Lo primero es diálogo de besugos. Lo de los españoles, digo. Pura pantomima de políticos que no merecen llamarse tal porque no tienen ni puñetera idea de las básicas ideas que rigen en democracia donde por encima de todo se encuentra algo que desconocen: el bien común.
Lo segundo lo pueden ustedes disfrutar viendo la excelente serie danesa Borgen. A Mariano, Pedro, Pablo y Albert les invito a que se la pongan de inmediato para que puedan aprender y luego, pedir perdón a todos los españoles. Porque en Borgen, se hace posible la utopía y uno se da cuenta que tampoco está tan lejos como creemos de obtenerla.
jueves, 30 de junio de 2016
Todo sea
¿Qué ha pasado?
Tuve mis reservas al principio sobre la confluencia entre Izquierda Unida y Podemos, pero participé en la consulta interna de IU y les di el beneficio de la duda. Todo sea por echar a Rajoy. Pablo Iglesias nunca tuvo mi confianza (y he aquí la prueba) pero Alberto Garzón sí. Todo sea por echar a Rajoy. La campaña quizá no fue la mejor, pero todo sea por echar a Rajoy. Como votante de IU, probablemente la visibilidad de su marca electoral no fue la mejor, pero todo sea por echar a Rajoy. Como el lema fundamental era echar a Rajoy, echar a la derecha e imponer unas políticas más sociales, no entiendo como "mi" gente de izquierdas, votantes de IU o votantes de Podemos han podido quedarse sin votar a esta opción... por poco que nos gustase.
Remedando a aquel... es la derecha, estúpidos.
Pues ahí tenemos lo que nos merecemos.
Tuve mis reservas al principio sobre la confluencia entre Izquierda Unida y Podemos, pero participé en la consulta interna de IU y les di el beneficio de la duda. Todo sea por echar a Rajoy. Pablo Iglesias nunca tuvo mi confianza (y he aquí la prueba) pero Alberto Garzón sí. Todo sea por echar a Rajoy. La campaña quizá no fue la mejor, pero todo sea por echar a Rajoy. Como votante de IU, probablemente la visibilidad de su marca electoral no fue la mejor, pero todo sea por echar a Rajoy. Como el lema fundamental era echar a Rajoy, echar a la derecha e imponer unas políticas más sociales, no entiendo como "mi" gente de izquierdas, votantes de IU o votantes de Podemos han podido quedarse sin votar a esta opción... por poco que nos gustase.
Remedando a aquel... es la derecha, estúpidos.
Pues ahí tenemos lo que nos merecemos.
lunes, 27 de junio de 2016
La democracia no nos sienta tan bien
martes, 10 de mayo de 2016
Política ficción
Domingo 26 de junio de 2016. 23.30 horas. Ya se conoce el resultado de las elecciones generales, las segundas en seis meses.
El Partido Popular vuelve a ganar aumentando un poco sus apoyos. La alianza entre Izquierda Unida y Podemos se coloca segunda, seguida tras el PSOE y Ciudadanos. No hay mayorías claras, pero sí dos bloques que uniéndose ideológicamente pueden formar gobierno.
A un lado, la derecha. PP y Ciudadanos pueden coaligarse y optar a la investidura de Rajoy pero... no llegan por poco a la mayoría absoluta y además Albert Rivera no traga con Rajoy. O sea, nada.
Pedro Sánchez está con los cuernos revueltos porque Pablo Iglesias y Alberto Garzón han logrado el sorpasso y se niega a llegar a un acuerdo con los izquierdosos.
Mientras tanto, 47 millones de españoles (casi todos menos los televidentes de Mujeres, hombres y viceversa), se preguntan para qué coño han ido a votar otra vez si todo va a quedarse tal y como estaba...
Menos mal que todo esto es política ficción y nada de esto va a suceder...
lunes, 25 de abril de 2016
Una jaula de grillos (I)
España es una jaula de grillos...
Cinco meses sin gobierno tras unas elecciones que cristalizaron en un nuevo parlamento con más variedad, más color y más esperanza... Pero, la jaula de las locas pronto empezó a tomar cuerpo. Yo no quiero hablar contigo, yo quiero pactar con la izquierda pero mi partido (de izquierdas) no me deja. Yo quiero la unidad popular pero a IU lo voy a joder dejándole sin grupo parlamentario. Yo quiero ser centrado pero se me ve la pluma derechista. Yo firmo un convenio de paja contigo para hacer el paripé y que vean que somos serios pero en realidad estamos haciendo el panoli. Como esto se atranca, yo propongo que una "persona de prestigio" sea el presidente (oh wait!). Yo sigo con mi matraca happy flower porque me quiero muchísimo aunque el pragmatismo y la realidad la deje en las esquinas. Yo, como estoy en funciones, funciono poco... Niños. Niños que se pelean en el recreo. Tenía razón Manuela Carmena. Mucha razón.
España no se merece esto. No se merece a unos políticos avejentados en sus ideas. No se merece a un Partido Popular podrido por la crisis pero al que casi ocho millones de españoles siguen votando por no se sabe qué misterio divino. No se merece a un Rajoy, en plan autómata, esperando a ganar unas nuevas elecciones sin haber movido un dedo.
Tampoco se merece a un Partido Socialista en declive, falto de idas, de esperanza, de lucha, con un discurso vacuo, repetitivo y preocupante para el verdadero militante socialista. Pedro Sánchez, entre su falta de carisma y las puñaladas traperas de sus compañeros, se ha dejado embaucar por Ciudadanos en un acuerdo de gobernabilidad fútil y sin sentido...
Porque el sentido del PSOE es que se entienda con la izquierda. Podemos, las Mareas, Izquierda Unida. Pero tampoco ha sido posible por el inútil pacto entre Sánchez y Rivera y porque los podemitas han tensado la cuerda hasta más de lo debido pensando en unas elecciones en las que creen que darán el sorpasso. Así de soberbios se muestran los chicos de Pablo Iglesias, que empieza ya a dar síntomas de cansancio como proyecto político (luchas internas, decisiones bastante sorprendentes y pobres, falta de carácter político, indefinición en las ideologías, falta de programa realista...). Un partido al que le veo un final precipitado y a medio plazo.
Un Podemos al que sintiéndolo mucho, no debería unirse Izquierda Unida. Los 923.000 dignos votos que consiguió Garzón se multiplicarán en una nueva cita electoral, porque IU es así de impredecible. Puede estar en el fango, pero de pronto renacer. Y lo va a hacer a cuenta de un puñado de votos que ganará de PSOE y Podemos. Sufragios desencantados con unos políticos que tenían ocasión de ser estadistas, ante una ocasión de hacer verdadera historia, pero que no han querido... o no han sabido. Ante tipos así de lamentables, lo mejor es volver a las urnas y taparnos los ojos porque nada bueno nos espera en esta España tan triste, tan lamentable, que ante la imposibilidad de hablar, de llegar a un acuerdo, lo único que nos quedan son lloriqueos, pataletas y acusaciones cruzadas. Niños...
| Como esta, pero sin tanta pluma... |
Cinco meses sin gobierno tras unas elecciones que cristalizaron en un nuevo parlamento con más variedad, más color y más esperanza... Pero, la jaula de las locas pronto empezó a tomar cuerpo. Yo no quiero hablar contigo, yo quiero pactar con la izquierda pero mi partido (de izquierdas) no me deja. Yo quiero la unidad popular pero a IU lo voy a joder dejándole sin grupo parlamentario. Yo quiero ser centrado pero se me ve la pluma derechista. Yo firmo un convenio de paja contigo para hacer el paripé y que vean que somos serios pero en realidad estamos haciendo el panoli. Como esto se atranca, yo propongo que una "persona de prestigio" sea el presidente (oh wait!). Yo sigo con mi matraca happy flower porque me quiero muchísimo aunque el pragmatismo y la realidad la deje en las esquinas. Yo, como estoy en funciones, funciono poco... Niños. Niños que se pelean en el recreo. Tenía razón Manuela Carmena. Mucha razón.
España no se merece esto. No se merece a unos políticos avejentados en sus ideas. No se merece a un Partido Popular podrido por la crisis pero al que casi ocho millones de españoles siguen votando por no se sabe qué misterio divino. No se merece a un Rajoy, en plan autómata, esperando a ganar unas nuevas elecciones sin haber movido un dedo.
Tampoco se merece a un Partido Socialista en declive, falto de idas, de esperanza, de lucha, con un discurso vacuo, repetitivo y preocupante para el verdadero militante socialista. Pedro Sánchez, entre su falta de carisma y las puñaladas traperas de sus compañeros, se ha dejado embaucar por Ciudadanos en un acuerdo de gobernabilidad fútil y sin sentido...
Porque el sentido del PSOE es que se entienda con la izquierda. Podemos, las Mareas, Izquierda Unida. Pero tampoco ha sido posible por el inútil pacto entre Sánchez y Rivera y porque los podemitas han tensado la cuerda hasta más de lo debido pensando en unas elecciones en las que creen que darán el sorpasso. Así de soberbios se muestran los chicos de Pablo Iglesias, que empieza ya a dar síntomas de cansancio como proyecto político (luchas internas, decisiones bastante sorprendentes y pobres, falta de carácter político, indefinición en las ideologías, falta de programa realista...). Un partido al que le veo un final precipitado y a medio plazo.
Un Podemos al que sintiéndolo mucho, no debería unirse Izquierda Unida. Los 923.000 dignos votos que consiguió Garzón se multiplicarán en una nueva cita electoral, porque IU es así de impredecible. Puede estar en el fango, pero de pronto renacer. Y lo va a hacer a cuenta de un puñado de votos que ganará de PSOE y Podemos. Sufragios desencantados con unos políticos que tenían ocasión de ser estadistas, ante una ocasión de hacer verdadera historia, pero que no han querido... o no han sabido. Ante tipos así de lamentables, lo mejor es volver a las urnas y taparnos los ojos porque nada bueno nos espera en esta España tan triste, tan lamentable, que ante la imposibilidad de hablar, de llegar a un acuerdo, lo único que nos quedan son lloriqueos, pataletas y acusaciones cruzadas. Niños...
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