Estoy cabreado. Mucho.
A Partido Socialista y a Unidas Podemos no se lo voy a perdonar. PP y Ciudadanos estaban en su mundo y hasta entiendo que no apoyaran desbloquear la situación. Es la derecha. Pero Pedro Sánchez y Pablo Iglesias son unos irresponsables y unos negligentes. No me importa ir a votar; para mi es una satisfacción que costó mucho a nuestros padres y abuelos conseguirlo. Rindo honores depositando mi voto, pero cuatro veces en cuatro años, no. Y más aún, sabiendo que todo esto se podía evitar.
Se podía evitar el bochorno chabacano de la izquierda...
El cachondeito de la derecha...
La pérdida de tiempo...
Que tengamos inversiones paralizadas durante año y medio...
Que esa parálisis provoque que haya familias que sufran...
Que ahora tengamos que pagar una millonada por ir de nuevo a elecciones...
El problema viene ahora. Leo a muchos decir o escribir o gritar que no van a ir a votar. Casi todos son de izquierdas (o eso presumo). Y les entiendo, aunque no comparto que no quieran ir a votar. En efecto, Sánchez e Iglesias han demostrado ser unos incapaces. Somos conscientes de ello y en consecuencia lógica, no deberíamos votarles. Deberíamos botarles. Lo que sucede es que los de derechas votan a los suyos, aún sabiendo que también son unos analfabetos funcionales. Y así ganan. Y así, joden la vida a los españoles.
Y lo peor de todo es que de autocrítica, cero. Sois todos unos sinvergüenzas. Pero iré a votaros.
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miércoles, 18 de septiembre de 2019
martes, 22 de mayo de 2018
miércoles, 20 de septiembre de 2017
El absurdo superlativo
Hubo una vez un político al que se le ocurrió independizar un territorio para tapar las vergüenzas de un partido masacrado por la corrupción. Consiguió embaucar a partidos en las antípodas de su ¿ideología? para hacer saltar por los aires las básicas normas de convivencia con el resto del territorio del que se querían independizar. Mientras tanto, el gobierno central no hacía nada. Al pasar el tiempo y al no hacer nada, los que se quieren independizar siguen a lo suyo (yo lo llamo "El gran engaño" puesto que el proceso independentista solo es una cortina de humo de quienes lo pergeñaron desde un primer momento) y el gobierno central echa a la policía y a los jueces contra los díscolos de la periferia.
El próximo 1 de octubre unos intentarán votar algo que saben que no tendrán validez, los otros tratarán de imponer sus razones por la fuerza y el problema seguirá enquistándose mucho más.
Absurdo tras absurdo. Es lo que pasa cuando quienes nos gobiernan, no hacen política a pesar de llamarse así. Son unos absolutos descerebrados.
El próximo 1 de octubre unos intentarán votar algo que saben que no tendrán validez, los otros tratarán de imponer sus razones por la fuerza y el problema seguirá enquistándose mucho más.
Absurdo tras absurdo. Es lo que pasa cuando quienes nos gobiernan, no hacen política a pesar de llamarse así. Son unos absolutos descerebrados.
lunes, 27 de junio de 2016
La democracia no nos sienta tan bien
domingo, 26 de junio de 2016
El voto y la utopía
No hay pueblo que pueda tener un gobierno de hombres justos. Tendría que haber un medio social sano, cuerdo, en perfecto equilibrio. Es decir, que para sostener una utopía habría que inventar otra.
Memorias de un hombre de acción. Pío Baroja.
Memorias de un hombre de acción. Pío Baroja.
sábado, 25 de junio de 2016
Basura
Lo primero que debería hacer el partido (o los partidos) que llegue al Gobierno tras las elecciones de mañana es reformar el sistema electoral. La democracia es el sistema político de los iguales: un hombre, un voto. Lo que es inconcebible es que conseguir un diputado cueste menos en Soria que en Madrid, y que por circunstancias que se nos escapan al entendimiento, este sistema electoral pervierta esa desventaja, aplicando la ley de la compensación. Como me cuesta más conseguir un diputado, en contrapartida, me dan más escaños tanto en el Congreso como en el Senado. Una locura, señores.
Habrá que ver también cuántos votos de los españoles, por esta perversión ya comentada del sistema, se van a la basura. Serán muchos. Muchísimos. Seguro que el sufragio de muchos de ustedes no sirve para nada mañana.
Gracias Democracia.
Habrá que ver también cuántos votos de los españoles, por esta perversión ya comentada del sistema, se van a la basura. Serán muchos. Muchísimos. Seguro que el sufragio de muchos de ustedes no sirve para nada mañana.
Gracias Democracia.
martes, 10 de mayo de 2016
Política ficción
Domingo 26 de junio de 2016. 23.30 horas. Ya se conoce el resultado de las elecciones generales, las segundas en seis meses.
El Partido Popular vuelve a ganar aumentando un poco sus apoyos. La alianza entre Izquierda Unida y Podemos se coloca segunda, seguida tras el PSOE y Ciudadanos. No hay mayorías claras, pero sí dos bloques que uniéndose ideológicamente pueden formar gobierno.
A un lado, la derecha. PP y Ciudadanos pueden coaligarse y optar a la investidura de Rajoy pero... no llegan por poco a la mayoría absoluta y además Albert Rivera no traga con Rajoy. O sea, nada.
Pedro Sánchez está con los cuernos revueltos porque Pablo Iglesias y Alberto Garzón han logrado el sorpasso y se niega a llegar a un acuerdo con los izquierdosos.
Mientras tanto, 47 millones de españoles (casi todos menos los televidentes de Mujeres, hombres y viceversa), se preguntan para qué coño han ido a votar otra vez si todo va a quedarse tal y como estaba...
Menos mal que todo esto es política ficción y nada de esto va a suceder...
viernes, 29 de enero de 2016
Todos se equivocan
PP, PSOE, Ciudadanos, Podemos. Todos se equivocan. Todos se están moviendo para que no se mueva nada. Todos irresponsables.
Francamente, estoy pasmado con la inacción, la ineficacia y el desdén con que los cuatro principales partidos de este país están tomándose el tiempo posterior a las elecciones que arrojaron el panorama político más complicado de armar. Cierto es que no hay mayorías claras pero sí que puede haber gobierno... pero no hay voluntad de que lo haya. En esta tesitura, los españoles pueden tener la seguridad plena de que estos cuatro partidos les están engañando. Todos se equivocan.
Se equivoca el PP con su total pasividad. No quiere mover pieza (la falsa entrevista radiofónica de Rajoy con Puigdemont así lo atestigua). El presidente en funciones no quiere ir a la investidura porque sabe que no tiene nada que hacer. ¿Solución? Hacer una dejación absoluta de sus funciones. ¿Qué pensarán los 7,2 millones de obnubilados votantes peperos al ver que su candidato no mueve ni un dedo? Iba a decir que sentirse contrariados, pero viendo que 7,2 millones de españoles han votado al PP problablemente les de igual.
Se equivoca el PSOE por su total indefinición. Pedro Sánchez es como un jedi seducido por el Lado Oscuro. Sabe que tiene que pactar con la izquierda, porque es la luz, lo que la historia de su centenario partido dicta, pero dentro de esa organización hay lores sith que buscan el camino más corto, más seductor, que es pactar con la derecha y que todo cambie para que todo siga igual. La salida digna para Sánchez (y sorprendente) sería la dimisión y que el PSOE -un juguete en manos de la vieja guardia socialista, de los barones interesados y de un Podemos que busca el sorpasso-, se consumiera en su propia salsa... hasta quedarse seco.
Se equivoca Ciudadanos por su exasperante actitud de falso centrismo. Rivera está a verlas venir después del fracaso a medias ver cómo quedaba cuarto en la carrera electoral, cuando ya se veía de presidente. La falta de modestia de los nuevos partidos es escandalosa y la pose de niño bueno y de centralidad de Rivera no deja de ser otro palo en las ruedas de la gobernabilidad de este país. Ciudadanos no propone porque no tiene nada que ofertar.
Se equivoca Podemos por su total falta de escrúpulos a la hora de acaparar poder. Pablo Iglesias (listo él) lanza el órdago a Sánchez para gobernar junto a IU, pero lo hace por pura autoidolatria y por su afán de protagonismo. Iglesias quiere liquidar al PSOE creyendo que gobernando con ellos tomarán la iniciativa. De ahí que busquen ministerios golosos. Pero en esa oferta a Sánchez, se ven las incoherencias ideológicas de un partido como Podemos que busca enarbolar la bandera de la izquierda cuando su verdadero ideario es el posibilismo. Puro y duro. Todo fachada. Aún así, el mal menos malo del que podamos soportar los españoles de bien.
Entre este panorama y las (falsas) líneas rojas que cada partido se autoimpone por el miedo a negociar y gobernar, los españoles estamos viendo cómo nuestro futuro se basa en cuatro opciones, cuatro partidos que están fundados en la falsedad y la inacción.
Suerte.
lunes, 21 de diciembre de 2015
jueves, 10 de diciembre de 2015
D'hont
viernes, 4 de diciembre de 2015
Sufragistas
(Hey man) oh leave me alone you know
(Hey man) oh Henry, get off the phone, I gotta
(Hey man) I gotta straighten my face
This mellow thighed chick just put my spine out of place
(Hey man) my schooldays insane
(Hey man) my work's down the drain
(Hey man) well she's a total blam-blam
She said she had to squeeze it but she..and then she..
Oh don't lean on me man, cause you can't afford the ticket
I'm back from Suffragette City
Oh don't lean on me man
Cause you ain't got time to check it
You know my Suffragette City
Is outta sight...she's all right
(Hey man) Ah Henry, don't be unkind, go away
(Hey man) I can't take you this time, no way
(Hey man) droogie don't crash here
There's only room for one and here she comes, here she comes
Oh don't lean on me man, cause you can't afford the ticket
I'm back on Suffragette City
Oh don't lean on me man
Cause you ain't got time to check it
You know my Suffragette City
Is outta sight...she's all right
Oh hit me!
Oh don't lean on me man, cause you can't afford the ticket
I'm back from Suffragette City
Oh don't lean on me man
Cause you ain't got time to check it
You know my Suffragette City
Don't lean on me man, cause you can't afford the ticket
I'm back from Suffragette City
Oh don't lean on me man
Cause you ain't got time to check it
You know my Suffragette City
Is outta sight...she's all right
A Suffragette City, a Suffragette City
I'm back on Suffragette City, I'm back on Suffragette City
Ooo, Sufraggete city, ooo, Suffragette City
Oooh-how, Sufragette City, oooh-how, Sufragette,
Ohhh, Wham Bam Thank You Ma'am!
A Suffragette City, a Suffragette City
Quite all right
A Suffragette City
Too fine
A Suffragette City, ooh, a Sufragette City
Oh, my Sufragette City, oh my Suffragette City
Oh, Suffragette
Suffragette!
lunes, 30 de noviembre de 2015
La izquierda gilipollas
Los de izquierdas son gilipollas...

Ergo, yo lo soy.
PSOE, Podemos, Izquierda Unida (o Unidad Popular) y varias decenas de partidos de ideología afín (comunistas, anticapitalistas, ecologistas, feministas, animalistas...)
PP y Ciudadanos (no vamos a contar ya a UPyD ni a VOX).
La diferencia está clara. Se nos plantea una nueva campaña electoral donde confluyen dos modelos sociológicos de electorado: uno constante (no falla a la hora de depositar su sufragio), uniforme y unificado que vota siempre por opciones más conservadoras y en época de bonanza económica, no gusta de cambiar. Se une a ello, la erupción del volcán Ciudadanos que es un blanqueamiento de la derecha azuzando la bandera de la regeneración democrática. Si lo pensamos bien, Rivera no aporta nada nuevo.
Ante eso, los socialistas por una parte, defendiendo como gato panza arriba su segunda posición (por mucho que lo desee Pedro Sánchez no va a ganar las elecciones), Podemos que ya vemos que no puede (tal y como adelanté hace unos meses en plena fiebre coletil) e Izquierda Unida que con Garzón trata de recuperar terreno perdido y lo está haciendo, aunque le va a faltar tiempo. La sociología del sufragio de izquierdas está difuminada. El voto útil que tanto usó Felipe para ganar en anteriores combates y tumbar las aspiraciones de alternancia de Anguita, es cosa ahora de la derecha. La gente de izquierda vive en reinos de taifas y cada uno quiere defender su terreno (cosa lógica por otra parte).
Entonces, ¿dónde se halla el problema? En que la gilipollez de unos cuantos no les deja ver lo que se avecina: una nueva victoria del PP que seguirá gobernando gracias a Ciudadanos (por mucho que lo niegue Rivera), mientras la izquierda gracias a su desunión, tendrá que chupar banquillo cuatro años más.
Lo dicho, gilipollas.

Ergo, yo lo soy.
PSOE, Podemos, Izquierda Unida (o Unidad Popular) y varias decenas de partidos de ideología afín (comunistas, anticapitalistas, ecologistas, feministas, animalistas...)
PP y Ciudadanos (no vamos a contar ya a UPyD ni a VOX).
La diferencia está clara. Se nos plantea una nueva campaña electoral donde confluyen dos modelos sociológicos de electorado: uno constante (no falla a la hora de depositar su sufragio), uniforme y unificado que vota siempre por opciones más conservadoras y en época de bonanza económica, no gusta de cambiar. Se une a ello, la erupción del volcán Ciudadanos que es un blanqueamiento de la derecha azuzando la bandera de la regeneración democrática. Si lo pensamos bien, Rivera no aporta nada nuevo.
Ante eso, los socialistas por una parte, defendiendo como gato panza arriba su segunda posición (por mucho que lo desee Pedro Sánchez no va a ganar las elecciones), Podemos que ya vemos que no puede (tal y como adelanté hace unos meses en plena fiebre coletil) e Izquierda Unida que con Garzón trata de recuperar terreno perdido y lo está haciendo, aunque le va a faltar tiempo. La sociología del sufragio de izquierdas está difuminada. El voto útil que tanto usó Felipe para ganar en anteriores combates y tumbar las aspiraciones de alternancia de Anguita, es cosa ahora de la derecha. La gente de izquierda vive en reinos de taifas y cada uno quiere defender su terreno (cosa lógica por otra parte).
Entonces, ¿dónde se halla el problema? En que la gilipollez de unos cuantos no les deja ver lo que se avecina: una nueva victoria del PP que seguirá gobernando gracias a Ciudadanos (por mucho que lo niegue Rivera), mientras la izquierda gracias a su desunión, tendrá que chupar banquillo cuatro años más.
Lo dicho, gilipollas.
lunes, 23 de noviembre de 2015
La nueva política
viernes, 24 de abril de 2015
No te puedo prometer
Mi amiga Ana, compañera de tantas venturas en el Chiclana Información, se presenta para alcaldesa por Izquierda Unida. Y yo la acompaño humildemente en la lista, en un maravilloso puesto número 13. Además, he tenido el gusto de ayudar a los compañeros a confeccionar el mejor programa de Cultura que ningún partido en Chiclana ha llevado en todos los años de democracia. Con la mejor lista posible, vamos a ser los portavoces del pueblo porque no tenemos deudas con nadie, porque sabemos lo que queremos y cómo llevarlo a cabo.
Y por si todavía no te he convencido, escucha a Ana...
No te puedo prometer soluciones mágicas. Si esperas eso, no sigas leyendo. Tampoco voy a prometerte lo que no pueda cumplir. No somos un partido político al uso, ni yo soy una política más. Soy una mujer de Chiclana, licenciada en periodismo, madre y trabajadora, como tú, como la mayoría. Soy una mujer ilusionada por cambiar mi pueblo, una mujer joven harta de que la política parezca esa élite ajena a los problemas de la mayoría.
Me presento a la alcaldía de Chiclana acompañada de un equipo de hombres y mujeres con preparación y honestidad, que, como yo, creen en la política de verdad, la política con mayúsculas. La política que debe estar para solucionar los problemas de la mayoría.
Como te decía al principio de mi carta, no voy a prometerte lo que no pueda cumplir. Pero puedo garantizarte una manera totalmente distinta de hacer las cosas. Puedo garantizarte que si eliges Izquierda Unida estás eligiendo a un grupo de gente honrada que te mirará de frente, que gobernará obedeciendo a su pueblo, que elegirá siempre pensando en el interés de la mayoría trabajadora y no en el interés propio.
Puedo garantizarte que el camino para darle un vuelco a esta ciudad y conseguir nuevos modelos productivos que generen empleo no será fácil, pero estoy dispuesta a dejarme la piel en pelearlo. Y puedo garantizarte que será sin trampa ni cartón, con una única fórmula: trabajar sin descanso, crear una administración transparente y cercana al pueblo. Abrir las puertas del Ayuntamiento, que es tan tuyo como nuestro, para que la ciudadanía no sólo conozca, sino que participe en las decisiones municipales.
Llevamos cuatro años luchando por defender a la mayoría social en esta ciudad. Cuatro años con una línea coherente: diciendo SÍ a las propuestas positivas para Chiclana, vengan de donde vengan, y un NO rotundo a la privatización de servicios públicos, NO a los desahucios, NO a las viviendas vacías en manos de los bancos, NO a la falta de transparencia, NO al enchufismo, NO a los engaños constantes a las personas que viven en el extrarradio, NO al desempleo. NO, en definitiva, a jugar con la ilusión y la voluntad de nuestros vecinos y nuestras vecinas.
Frente a los grandes partidos que siempre buscan el voto fácil comprando voluntades y a otros tantos que se suben al carro de la indignación sin propuestas concretas, la gente de Izquierda Unida hemos elaborado un programa realista, con propuestas realizables. Un programa que recoge todas las aportaciones de los cientos de colectivos sociales y personas con las que nos hemos reunido. Un programa para que Chiclana cambie de rumbo y ahora sea el pueblo el que sonría. Los trabajadores y trabajadoras de Chiclana también tenemos derecho a ser felices, a tener un trabajo y una vivienda digna y disfrutar de nuestra gente. Ese es nuestro objetivo. Y esperamos conseguirlo con tu apoyo.
Te invito a que conozcas nuestro proyecto y nuestras propuestas para Chiclana en www.iuchiclana.org
Ana Rodríguez
Y por si todavía no te he convencido, escucha a Ana...
No te puedo prometer soluciones mágicas. Si esperas eso, no sigas leyendo. Tampoco voy a prometerte lo que no pueda cumplir. No somos un partido político al uso, ni yo soy una política más. Soy una mujer de Chiclana, licenciada en periodismo, madre y trabajadora, como tú, como la mayoría. Soy una mujer ilusionada por cambiar mi pueblo, una mujer joven harta de que la política parezca esa élite ajena a los problemas de la mayoría.
Me presento a la alcaldía de Chiclana acompañada de un equipo de hombres y mujeres con preparación y honestidad, que, como yo, creen en la política de verdad, la política con mayúsculas. La política que debe estar para solucionar los problemas de la mayoría.
Como te decía al principio de mi carta, no voy a prometerte lo que no pueda cumplir. Pero puedo garantizarte una manera totalmente distinta de hacer las cosas. Puedo garantizarte que si eliges Izquierda Unida estás eligiendo a un grupo de gente honrada que te mirará de frente, que gobernará obedeciendo a su pueblo, que elegirá siempre pensando en el interés de la mayoría trabajadora y no en el interés propio.
Puedo garantizarte que el camino para darle un vuelco a esta ciudad y conseguir nuevos modelos productivos que generen empleo no será fácil, pero estoy dispuesta a dejarme la piel en pelearlo. Y puedo garantizarte que será sin trampa ni cartón, con una única fórmula: trabajar sin descanso, crear una administración transparente y cercana al pueblo. Abrir las puertas del Ayuntamiento, que es tan tuyo como nuestro, para que la ciudadanía no sólo conozca, sino que participe en las decisiones municipales.
Llevamos cuatro años luchando por defender a la mayoría social en esta ciudad. Cuatro años con una línea coherente: diciendo SÍ a las propuestas positivas para Chiclana, vengan de donde vengan, y un NO rotundo a la privatización de servicios públicos, NO a los desahucios, NO a las viviendas vacías en manos de los bancos, NO a la falta de transparencia, NO al enchufismo, NO a los engaños constantes a las personas que viven en el extrarradio, NO al desempleo. NO, en definitiva, a jugar con la ilusión y la voluntad de nuestros vecinos y nuestras vecinas.
Frente a los grandes partidos que siempre buscan el voto fácil comprando voluntades y a otros tantos que se suben al carro de la indignación sin propuestas concretas, la gente de Izquierda Unida hemos elaborado un programa realista, con propuestas realizables. Un programa que recoge todas las aportaciones de los cientos de colectivos sociales y personas con las que nos hemos reunido. Un programa para que Chiclana cambie de rumbo y ahora sea el pueblo el que sonría. Los trabajadores y trabajadoras de Chiclana también tenemos derecho a ser felices, a tener un trabajo y una vivienda digna y disfrutar de nuestra gente. Ese es nuestro objetivo. Y esperamos conseguirlo con tu apoyo.
Te invito a que conozcas nuestro proyecto y nuestras propuestas para Chiclana en www.iuchiclana.org
Ana Rodríguez
lunes, 6 de abril de 2015
¿El futuro de Chiclana?
lunes, 23 de marzo de 2015
Código fuente
1. Sigue el bipartidismo (¿o qué os habíais creído?).
2. Andalucía no se empalma con el Partido Popular. Y con un Moreno Bonilla de la vida, la excitación es cero (con Arenas al menos tenía el PP un aire canallita y seductor).
3. Izquierda Unida encalla. Supongo que se llevarán dos meses discutiendo los por qués, pero no hay nada que discutir. Al electorado le gustan las moditas y ahora lo más in es ser de Podemos y de Ciudadanos, aunque estos no hayan hablado de propuestas en los últimos tiempos. A nadar, guardar la ropa y esperar el efecto corrector en las próximas.
4. Podemos, puede pero no tanto. En todo caso, más que Podemos, Pudimos. Exitazo, desde luego (15 actas de diputado no son desdeñables), pero se notaba en sus caras que se veían con más de 25 y... La soberbia, amigos, la soberbia, algo que yo ya venía diciendo. Ahora les tocará poner en práctica lo que en campaña han propuesto... Bueno, espera, les toca hablar de sus propuestas, porque en campaña les he escuchado pocas.
5. No sé si Juan Marín se hizo ayer un favor. Recopilamos lo que dijo el candidato de Ciudadanos: "Doy las gracias a los andaluces porque si hace menos de un año nos votaron en las europeas 47.000, hoy nos han votado diez veces más". Tiene mérito. Y tiene cojones votar a algo que no se conoce. "Señora, ¿conoce usted el funcionamiento de la Magnum .44? No, señor, pero me voy a disparar en la cabeza a ver qué tal". Pues eso. Ahora tienen cuatro años para contar de qué van.
Proféticamente, La 1 de TVE programó después del debate de las elecciones una película llamada Código fuente en la que un ex soldado vuelve a repetir la misma escena una y otra vez para intentar salvar de la muerte a unas personas. O sea, que la vida en Andalucía sigue igual... ¿o qué os habíais creído?
Mi única alegría, que Chiquito de la Calzada no se abstuvo...
2. Andalucía no se empalma con el Partido Popular. Y con un Moreno Bonilla de la vida, la excitación es cero (con Arenas al menos tenía el PP un aire canallita y seductor).
3. Izquierda Unida encalla. Supongo que se llevarán dos meses discutiendo los por qués, pero no hay nada que discutir. Al electorado le gustan las moditas y ahora lo más in es ser de Podemos y de Ciudadanos, aunque estos no hayan hablado de propuestas en los últimos tiempos. A nadar, guardar la ropa y esperar el efecto corrector en las próximas.
4. Podemos, puede pero no tanto. En todo caso, más que Podemos, Pudimos. Exitazo, desde luego (15 actas de diputado no son desdeñables), pero se notaba en sus caras que se veían con más de 25 y... La soberbia, amigos, la soberbia, algo que yo ya venía diciendo. Ahora les tocará poner en práctica lo que en campaña han propuesto... Bueno, espera, les toca hablar de sus propuestas, porque en campaña les he escuchado pocas.
5. No sé si Juan Marín se hizo ayer un favor. Recopilamos lo que dijo el candidato de Ciudadanos: "Doy las gracias a los andaluces porque si hace menos de un año nos votaron en las europeas 47.000, hoy nos han votado diez veces más". Tiene mérito. Y tiene cojones votar a algo que no se conoce. "Señora, ¿conoce usted el funcionamiento de la Magnum .44? No, señor, pero me voy a disparar en la cabeza a ver qué tal". Pues eso. Ahora tienen cuatro años para contar de qué van.
Proféticamente, La 1 de TVE programó después del debate de las elecciones una película llamada Código fuente en la que un ex soldado vuelve a repetir la misma escena una y otra vez para intentar salvar de la muerte a unas personas. O sea, que la vida en Andalucía sigue igual... ¿o qué os habíais creído?
Mi única alegría, que Chiquito de la Calzada no se abstuvo...
jueves, 5 de marzo de 2015
Elecciones
Juan Manuel Moreno el Desconocido, candidato del Partido Popular a la Junta de Andalucía se tiró el moco el otro día. Pone sobre la mesa la creación de 100.000 empleos en la construcción, eso sí, para hacer vivienda social.
A ver, amigo. ¿En la construcción? ¿En serio? Déjame que te explique, pequeñuelo, que centrar la actividad económica y la creación de empleo en un sector tan voluble como la construcción provoca una cosa llamada "burbuja inmobiliaria". No sé si te suena. Además, ¿para qué quieres construir viviendas sociales si ya están construidas y se están vendiendo a fondos buitre de Estados Unidos? ¿En serio no lo ves? Vale, sigue con lo tuyo.
Susana Díaz, archilideresa del socialismo andaluz y candidata también a la Presidencia de la Junta, va de un lado a otro de Andalucía con un ojo en San Telmo y el otro en Ferraz, no vaya a ser que se le desmande aquello más de lo debido. Y como va y viene, dice muchas cosas pero de propuestas económicas y de empleo poco. Que si vamos a crear tal, que si vamos a hacer cual y mientras tanto las reformas que cambien de una p... vez las anquilosadas estructuras económicas de Andalucía, siguen sin aparecer. Que sí, que se fomente el empleo también en la construcción, que si un plan minero (habrá que reestructurar también la minería, digo yo) subvencionado con dinero público...
Y mientras tanto, Teresa Rodríguez con Podemos y a lo loco, tratando de hacer campaña en dos meses (tranquilos, se llevará un porrón de votos; luego ya explicará a los votantes exactamente qué han votado), y el candidato de Ciudadanos que aún ni sabemos quién es, también avasallará en las votaciones. El amigo Maíllo tendrá que tragar sapos, esperar cuatro añitos trabajando duro y ver como para las próximas elecciones el panorama se volverá a despejar. PP y PSOE serán los más votados, los Mesías de ahora desaparecerán y los de Izquierda Unida volverán a ser los terceros en discordia...
A ver, amigo. ¿En la construcción? ¿En serio? Déjame que te explique, pequeñuelo, que centrar la actividad económica y la creación de empleo en un sector tan voluble como la construcción provoca una cosa llamada "burbuja inmobiliaria". No sé si te suena. Además, ¿para qué quieres construir viviendas sociales si ya están construidas y se están vendiendo a fondos buitre de Estados Unidos? ¿En serio no lo ves? Vale, sigue con lo tuyo.
Susana Díaz, archilideresa del socialismo andaluz y candidata también a la Presidencia de la Junta, va de un lado a otro de Andalucía con un ojo en San Telmo y el otro en Ferraz, no vaya a ser que se le desmande aquello más de lo debido. Y como va y viene, dice muchas cosas pero de propuestas económicas y de empleo poco. Que si vamos a crear tal, que si vamos a hacer cual y mientras tanto las reformas que cambien de una p... vez las anquilosadas estructuras económicas de Andalucía, siguen sin aparecer. Que sí, que se fomente el empleo también en la construcción, que si un plan minero (habrá que reestructurar también la minería, digo yo) subvencionado con dinero público...
Y mientras tanto, Teresa Rodríguez con Podemos y a lo loco, tratando de hacer campaña en dos meses (tranquilos, se llevará un porrón de votos; luego ya explicará a los votantes exactamente qué han votado), y el candidato de Ciudadanos que aún ni sabemos quién es, también avasallará en las votaciones. El amigo Maíllo tendrá que tragar sapos, esperar cuatro añitos trabajando duro y ver como para las próximas elecciones el panorama se volverá a despejar. PP y PSOE serán los más votados, los Mesías de ahora desaparecerán y los de Izquierda Unida volverán a ser los terceros en discordia...
| La típica pegada de carteles |
viernes, 6 de febrero de 2015
Pablo, yo soy de la casta
Querido Pablo:
Sirvan las presentes letras para agradecerte todo lo que has hecho por la democracia en este país. Hacía falta aire nuevo, una nueva forma de ver y vivir la democracia desde unas posiciones nada doctrinarias y que diera un sustito a la vieja política que los que solo hemos conocido lo que es vivir en libertad, es la que nos ha acompañado durante todos estos años. Hacía falta un impulso, un cambio de aires, nuevas caras. Renovación en definitiva de los usos y los modos de hacer política. Y llegaste tú con tu ceño fruncido, tu permanente cara de mala leche, tu coleta, tus camisas y esa magia de encantador de serpientes que, con un discurso convencido aunque vacuo de pragmatismo, ha sabido atraer a las masas.
Los de izquierdas, como un servidor, te agradece que hayas espoleado a unos ciudadanos dormidos a pesar de que hayan sido esquilmados y puteados por una crisis que no hemos creado los de abajo. Tus enemigos y los míos son los mismos. Yo los llamo “derecha”, “neoliberales”, “conservadores”; tú los conoces como “los de arriba”.
Me gustan tus pintas y cómo analizas lo que nos ha pasado en estos años. Ahí me encuentras contigo al cien por cien. Pero no te voy a votar porque soy casta, y te lo digo con todo el cariño que te profeso. Soy casta porque siempre he votado a la casta, -o a lo que yo creo que es casta-, aunque casi siempre he ido en el bando de los que casi nunca ganan unas elecciones. Soy la casta que lucha contra el poder establecido, contra los privilegios instaurados casi por decreto, contra las pequeñas (y grandes) corruptelas que suceden cada día en este o aquel partido, contra el enchufismo, contra los voceros resguardados tras una cabecera de periódico pagada con dinero de los políticos (o sea, con nuestro dinero), contra los abusos diarios, contra un sistema electoral que (tú y yo lo sabemos), difícilmente hará que a los minoritarios nos dé el poder suficiente para cambiar las cosas, contra una sociedad a la que veo que la democracia le viene demasiado grande.
Porque Pablo, coincidirás conmigo en que a los españoles no les sienta bien ser demócratas. Y me pongo pedante para contarte que el 1 de octubre de 1975 había en la Plaza de Oriente de Madrid un millón de españolitos enarbolando banderas fachas y lanzando vivas al dictador. Dos meses después, murió el sátrapa y la conciencia democrática se despertó (¡oh, sorpresa!) en muchos de los que vitoreaban al asesino. En poco tiempo, esos mismos iban a votar a un partido de “centro” y en menos que canta un gallo, esos mismos se enfundaron la chaqueta de pana para darle el poder mayoritario al socialismo. En siete años, de la Plaza de Oriente y la "conjura judeo-masónica-bolchevique" al Palace y el “Felipe gobernará”. Entre medias, una Transición apresurada y que cerró en falso muchos debates que hoy se antojan necesarios. Después, muchas elecciones y muchos compatriotas creyendo que la democracia es votar cada cuatro años. Y ya. Que tengo trabajo y dinero en el bolsillo, voto al que lo ha hecho posible. Que no, voto al otro partido mayoritario. Y así en un juego infame, sin importar que más allá de pajarracos y capullos, hay vida inteligente. Los españoles se han acomodado a una democracia ficticia y ahora que las cosas vienen mal dadas y están cabreados con razón, buscan la salvación en tu partido, en Podemos, sin ni siquiera preguntar en qué bases ideológicas os plantáis o qué proponéis para salir de este asqueroso círculo vicioso. Lo sabes, Pablo. Hoy son necesarias las ideologías aunque a ti te dé vergüenza decir que eres de izquierda. A mi no me engañas con ese discurso generalista, porque las generalizaciones son siempre inadecuadas.
Los españoles te votarán en masa y lo vas a aprovechar. Bien que haces y yo me alegraré de ello (por supuesto, antes de que voten a los de siempre), pero eres consciente de que o tocas poder y te sacas de la chistera un buen programa para gobernar o te quedas en una oposición frentista y te comerás los mocos. En cualquier caso, si no eres avispado y no lo haces bien, tendrás solo cuatro años para pervivir. Luego vendrá el ostracismo, el olvido y luchar contra la mayoría.
Pablo, los españoles creen que Podemos eres tú. Que eres omnipresente y omnisciente, pero España es grande y no te presentas en todos lados. En Albacete, Tarragona o Lugo verán a otra persona que no serás tú y no confiarán en ella, así que aprovecha los cuatro años de Podemos, porque después vendrá la nada. Ya sabes, el bipartidismo otra vez, volver al juego de “voto al PP y si lo hace mal, voto al PSOE, y si lo hace mal, voto al PP...”. Ya no serás el Mesías prometido.
Soy de la casta y tú también porque queremos lo mismo. Somos hijos, para mal o para bien, de esta democracia coja, muda y tuerta que nos dieron ya elaborada. Queremos cambiarla y juntos, tú desde Podemos, y yo desde la izquierda real, pondremos nuestro granito de arena para conseguirlo. Y no te enfades por lo que aquí lees. Te aprecio mucho y alabo tu trabajo, siempre seré tu fan, pero no cometas el pecado de la soberbia: ni todo lo que dices está bien, ni tampoco te creas todo lo que dicen de ti. Tú y los tuyos ya os creéis vencedores cuando ni siquiera os habéis presentado. Yo os invito a que habléis con la gente y le digáis qué queréis hacer, más allá de esperar a que el "tic tac" os acerque a la hora de las elecciones.
Lo dicho, me gustan tus hechuras. Pero el problema no eres tú, soy yo. No voy a estar toda la vida peleando contra el bipartidismo, para hacerlo ahora contra el tripartidismo. Así que mucha suerte, yo seguiré trabajando con mis ideas y mis acciones.
Un saludo afectuoso,
Miguel.
jueves, 1 de enero de 2015
2015
Angus Pérez tenía trabajo. También tenía una familia (mujer y dos hijos en edad universitaria), pero lo que no tenía era un puto duro para llegar a fin de mes. Jodida crisis de los cojones. Alégrate que tienes trabajo, le decían algunos. Se alegraba, pero le entraban ganas de rebanar pescuezos con una katana.
Angus era un buen tipo. Trabajo decente, empleado modelo, nunca daba problemas, con la familia, bien gracias... Pero estaba harto de un país que se parecía mucho a una escena de Un día de furia. Había perdido la confianza en su país, en los políticos, en las soluciones dichas pero no hechas. Había perdido confianza en sí mismo. Quería ser positivo. La crisis pasará y volveremos a aquellos años en los que no se había tantas estrecheces:
-Aunque no creo yo que veamos de nuevo aquello de tener los Porsches Cayennes ni la casita en la playa... Que va, que va. Esos tiempos ya pasaron. La gente mirará más por lo poco que tiene,- se decía el pobre infeliz.
Angus no sabía qué malabarismos perpetrar para llegar a fin de mes. La Navidad lo había crujido pero bien. Lo normal, claro. A la vuelta de enero a pagar la luz, el agua, el gas y unos cuantos gastos más con lo que se exprime del sueldo, porque la extra hace ya muchos años que no se ve. Los chicos también querrán ir a las rebajas de renovar algo de vestuario, que hace tiempo que no piden nada. La mujer se apaña con lo que hay. No quiere pensar qué pasaría si se quedara sin trabajo. El sudor frío le recorre todo el cuerpo, piensa en el futuro de sus hijos y le entran ganas de potar. "Será posible que estos inútiles del Gobierno no hagan nada". Es su mantra y el de tantos y tantos.
Angus vuelve a casa después de trabajar. Enciende la tele. Lola, su mujer, le pone el plato de garbanzos. Cocina de puta madre. "Qué suerte tengo de tenerla", piensa para sí Angus. ¿Qué haría él sin su mujer? La tele vomita noticias: los precios que bajan por sexto mes consecutivo, la prima de riesgo que cae a niveles de 2005, el ahorro familiar que se dispara hasta límites insospechados... Sale un político de medio pelo perteneciente al partido en el Gobierno y se manosea sus puercas manos en señal de triunfo. "Las cifras macroeconómicas dicen que ya estamos enfilando el final de la crisis", gorjea el hijoputa. No hay ni un periodista que le lance una pregunta descarada que le incomode. Triunfa.
Angus tiene ganas de dejar la cuchara y hacerle un feo a Lola con los garbanzos, pero la venera demasiado para hacer eso. Se deprime viendo la tele. Desahucios, protestas, colectivos pidiendo ayuda social, recortes, el reportaje de perfil humano sacando a estudiantes en el extranjero y media hora del futbolista de moda haciendo el gilipollas. Luego viene el tiempo. Hace calorcito y con eso nos conformamos. El país va bien.
Angus se pone un café antes de volverse al tajo. Mientras lo toma a sorbos apresurados, se agobia al pensar que apenas tiene vida social. No hay conciliación de vida familiar y laboral porque el patrón de eso no entiende. Cosas de rojos trasnochados. Antes de salir pitando para su puesto de trabajo, escucha de soslayo en la tele que el presidente del Gobierno ha anunciado que bajan los impuestos en el año entrante. Claro, hay elecciones... "En fin, algo bueno tendrá lo de votar", musita para si mismo. En el curro, un compañero le habla de esperanza, de que hay nuevas opciones políticas a las que votar:
-¡Sí joder! Son tipos bien formados, cultos y educados. Se llaman la NuevaPoliticaInterna. ¡Los NPI!,-aclara Gregorio, la sempiterna sombra de Angus en el trabajo.
-NPI... y, ¿qué proponen?
-Cambiarlo todo. Mandar a tomar por culo lo anterior.
-¿Y cómo lo van a hacer? ¿Cuál es su programa?
-No sé. Pero su líder habla que te cagas...
-Las palabras vuelan...,- sentencia Angus.
Angus vuelve a casa rozando las diez de la noche. Ni se para en el bar de abajo a tomarse una caña, quizás porque mira cada moneda, quizás porque ya no tiene ganas de que los vecinos y parroquianos le hablen de la crisis. Piensa en los NPI... "Ni Puta Idea me parece a mi que tienen". La vida le ha enseñado que las ideas son buenas cuando son realizables. Lo demás es vano. Angus cambia de tercio mental, vuelve a caer en que va de casa al trabajo y del trabajo a casa. No hay vuelta de hoja. Quiere "socializarse" y piensa que le gustaría sacar a Lola más a menudo. A ella le gusta el teatro, pero está caro. Los impuestos han subido y ya uno no puede ni darse el lujo de ir al cine o a ver un espectáculo. "Nos quedamos en casa viendo la tele".
Angus sabe que si ve la tele se cabreará más. No le gusta el fútbol, no aguanta los programas de moda, si pone un informativo le tocan los huevos con la corrupción. La corrupción es lo que más le jode. "Que unos tipos puestos por nosotros metan la mano, es para cortárselas", le dijo a su cuñado una vez, sabiendo que éste era votante del partido en el poder. Ya le daba igual cumplir con las formas. Se sentía robado.
Angus empieza un año nuevo sin felicitar a nadie. Quiere hacerlo dentro de doce meses, sabiendo qué ha pasado. Si es algo bueno, se alegrará por ello. Si es algo malo, mirará al futuro con cierto halo de esperanza sabiendo que a peor no podemos ir... ¿o sí?
-Con qué cambiaría algo, ¿la katana o el voto?
lunes, 23 de mayo de 2011
TERREMOTO PREVISTO

E
l color azul tiñó el país. Ese es el tono que en gráficos y diagramas se le otorga al Partido Popular en sucesivas convocatorias electorales. Y ayer, ese fue el tono predominante. Las elecciones autonómicas y municipales han practicado el vuelco más abrupto de la historia de la democracia en España y se toma como un presagio de lo que puede pasar el próximo año en las elecciones generales, tal y como sucedió en 1995 (comicios regionales y locales donde el PP consiguió un poder mayoritario y que aupó a Aznar un año después a la Presidencia del Gobierno).
Los socialistas tienen que tomar nota. Más o menos sabían que la noche iba a ser aciaga para sus intereses. El PP consiguió su propósito: centrar el debate nacional en el epicentro de una campaña local y regional, y los españoles han decidido castigar la acción del Gobierno frente a una crisis que nos pilló sin avisar. Mucho deberán cambiar las cosas en estos diez meses que quedan para las generales, si el Partido Socialista quiere mantener su pueto en La Moncloa.
Los socialistas tienen mucho que reflexionar. Sendos ciclones los han borrado de la Junta de Comunidades y del Ayuntamiento de Albacete. Esos ciclones con nombre de mujer (María Dolores Cospedal y Carmen Bayod), entierran largos años de gobiernos del PSOE y abren una nueva etapa donde tendrán que confirmar lo que durante toda la campaña han repetido: que otro modelo de gobierno es posible. Tendrán que lidiar, eso sí, con la crisis y con la herencia socialista. Habrá que darles tiempo para ver de qué son capaces.
La ciudadanía ha demostrado estar hastiada de lo que el PSOE les ofrecía. El voto de castigo ha sido duro para José María Barreda (a pesar de su desapego de Zapatero), y para una Carmen Oliver, que ha fracasado de forma estrepitosa en su intento de ser la depositaria de la herencia de un alcalde como Manuel Pérez Castell que fue el último cabeza de cartel socialista.
El 11 de junio se conformará la nueva Corporación donde los populares tendrán mayoría absoluta. Esperemos que sepan gestionarla bien y que gobiernen en constante comunicación con el ciudadano.
Foto: Efe.
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