Mostrando entradas con la etiqueta leonard cohen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta leonard cohen. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de diciembre de 2018

So long, Leonard...


Cada vez que Leonard Cohen susurra en algunas de sus canciones, los vellitos se erizan inmediatamente. Le seguimos echando de menos...





jueves, 2 de noviembre de 2017

El poeta del fuego sagrado

You live your life as if it's real
A thousand kisses deep...


El poeta del fuego sagrado se fue lentamente, desvaneciéndose, susurrando palabras, recitando poemas y dejándonos You want it darker, un disco lúgubre y mágico como testamento vital. No hacía falta que nos maravilláramos de su gloria pero Leonard Cohen quiso morir cantando y contando, llevándonos de nuevo al séptimo cielo de los trovadores de lo milagroso. El poeta del fuego sagrado mantiene su compromiso con la vida a través de versos y canciones.


Cohen entendió como pocos que en el crisol de estilos estaba la salvación de la poesía y la música. Todos recordamos aquel benéfico encuentro con ese español mendigo en Montreal que le enseñó cuatro acordes y le contó historias del flamenco viejo y de Lorca. Ahí cambió la vida de Leonard Cohen. Ahí se magnificó su figura. Entramos en una nueva dimensión. Años más tarde, los flamencos conocieron al genio canadiense. Una noche, un amigo suyo puso un disco de Cohen a Pepe Habichuela y Enrique Morente y los maestros quisieron conocerlo. La sinergia estaba lista. Y de esa noche al homenaje continuo del cante jondo, a las traducciones y traslaciones del cancionero de Cohen al universo flamenco, a Omega, pocos pasos fueron dados.

Ese amigo de Cohen que abrió los ojos a los flamencos fue Alberto Manzano, biógrafo y traductor del poeta canadiense y una de las figuras que más y mejor le conoce. Se pasó por Chiclana para hablarnos, para recitarnos y para ofrecernos como regalo un espectáculo -Flamencohen- que aúna versos y música, canciones y flamenco bajo la inspirada égida de la cantaora Rocío Segura y la Banda del Corazón, agraciado grupo de acompañamiento (que contaba con uno de los violinistas que acompañó a Leonard en su última gira). Todo el conjunto se desvivió por ofrecernos un repaso de la confluencia entre la obra de Cohen y su impronta flamenca. Textos que pasaron por las manos de Duquende, Mayte Martín, Enrique Morente (en su inmortal disco Omega) y que sonaron frescos, vibrantes y emocionales en la voz de Rocío Segura y en la magnífica pulsión musical de la banda de acompañamiento. A thousand kisses deep, Hallelujah, Chelsea Hotel #2, Famous blue raincoat, The gypsy wife... Temas inmortales que traducidos por Manzano, llenaron de poesía y flamenco el Teatro Moderno de Chiclana.

Un precioso recuerdo a un artista inconmensurable, un acercamiento para neófitos, una gozada para los ya iniciados. Flamencohen nos recordó cuánto le debemos a Leonard Cohen, ese protector del fuego sagrado, ese poeta que nunca pudo agradecerle a aquel vagabundo todo lo que le pudo enseñar en cuatro tardes.

Fotos: @berenjenacompany



jueves, 6 de octubre de 2016

Canciones nocturnas X

Hoy: Hallelujah. Leonard Cohen (porque sí, porque siempre es necesario escuchar la voz del viejo maestro).





jueves, 4 de agosto de 2016

Nos vemos por el camino

Dedicatorias cuando uno muere... Como esta de Leonard Cohen a su Marianne...

“Bien, Marianne, hemos llegado a este tiempo en que somos tan viejos que nuestros cuerpos se caen a pedazos; pienso que te seguiré muy pronto. Que sepas que estoy tan cerca de ti que, si extiendes tu mano, creo que podrás tocar la mía. Ya sabes que siempre te he amado por tu belleza y tu sabiduría pero no necesito extenderme sobre eso ya que tú lo sabes todo. Solo quiero desearte un buen viaje. Adiós, vieja amiga. Todo el amor, te veré por el camino.”

Poco más que decir. Que una muerte es de nuevo, como en mi anterior post, buena excusa para celebrar la vida. Y si es en el susurro de Leonard, mucho mejor. Gracias amigo.





martes, 16 de febrero de 2016

Vals por tres

En el principio fue Lorca...                                                                              


En Viena hay diez muchachas,                                                                        
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.

Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados.
Hay frescas guirnaldas de llanto.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals del "Te quiero siempre".

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orilla tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.

Pequeño vals vienés
Poeta en Nueva York. Federico García Lorca (1929-1930; publicado en 1940).


Luego Leonard Cohen cantó esto...

Now in vienna there are ten pretty women
there's a shoulder where death comes to cry
there's a lobby with nine hundred windows
there's a tree where the doves go to die
there's a piece that was torn from the morning,
and it hangs in the gallery of frost
ay, ay, ay, ay
take this waltz, take this waltz
take this waltz with the clamp on its jaws
i want you, i want you, i want you
on a chair with a dead magazine
in the cave at the tip of the lilly,
in some hallway where love's never been
on a bed where the moon has been sweating,
in a cry filled with footsteps and sand
ay, ay, ay, ay
take this waltz, take this waltz
take its broken waist in your hand
This waltz, this waltz, this waltz, this waltz
with its very own breath of brandy and death
dragging its tail in the sea
There's a concert hall in vienna
where your mouth had a thousand reviews
there's a bar where the boys have stopped talking
they've been sentenced to death by the blues
ah, but who is it climbs to your picture
with a garland of freshly cut tears?
ay, ay, ay, ay
take this waltz, take this waltz
take this waltz, it's been dying for years
There's an attic where children are playing,
where i've got to lie down with you soon,
in a dream of hungarian lanterns,
in the mist of some sweet afternoon
and i'll see what you've chained to your sorrow,
all your sheep and your lillies of snow
ay, ay, ay, ay
take this waltz, take this waltz
with its "i'll never forget you, you know!"
This waltz, this waltz, this waltz, this waltz
with its very own breath of brandy and death
dragging its tail in the sea
And i'll dance with you in vienna
i'll be wearing a river's disguise
the hyacinth wild on my shoulder,
my mouth on the dew of your thighs
and i'll bury my soul in a scrapbook,
with the photographs there, and the moss
and i'll yield to the flood of your beauty
my cheap violin and my cross
and you'll carry me down on your dancing
to the pools that you lift on your wrist
o my love, o my love
take this waltz, take this waltz
it's yours now. it's all that there is...

Take this waltz del álbum I'm your man (1988). Leonard Cohen.



Y Enrique Morente terminó por llevarnos a estos tránsitos con Lagartija Nick...


Enrique Morente con Lagartija Nick. Omega (1996).