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sábado, 7 de noviembre de 2015

Noche en el cine

Ir al cine, sentarte, ver cómo te rodean unos estúpidos que comen en la sala, hacen ruido y comentan la peli como si estuvieran en casa... Y sentir irrefrenables ansias de acabar con todos.




miércoles, 7 de abril de 2010

¿CÓMO SER UN BUEN POLÍTICO?

E
n este momento, en el que ser político no está precisamente de moda, presentar un código de buen gobierno puede sonar a positivo, porque supone un compromiso con la sociedad. El Ayuntamiento de Albacete se ha querido mojar en este sentido y aprobará el código elaborado por la Federación Española de Municipios y Provincias. En éste se reflejan aspectos como que los munícipes actuarán en el desempeño de sus funciones de acuerdo con la Constitución, los respectivos Estatutos de Autonomía y el resto de ordenamiento jurídico; que las actuaciones de los políticos se regirán bajo la eficacia y el buen servicio a la ciudadanía, amén de trabajar en pro de la inclusión social, respetar los derechos humanos y fomentar los valores cívicos, entre otros asuntos.

Pero lo más destacable de este documento, que como tal puede ser bueno (en caso de llevar a cabo todas las acciones mencionadas) o quedar en papel mojado (si se guarda en un cajón a dormir el sueño de los justos), viene dado por las menciones a buenas prácticas como el fomento de la transparencia y la democracia participativa, además de instar a la clase política a que se abstengan de utilizar las prerrogativas de su cargo para intereses privados (ese concepto que se llama prevaricación y que los políticos usan tan a la ligera cuando de acusar al contrario se trata). Se hace también mención a los posibles regalos que se pueden recibir. En este caso, no se deben aceptar por aquello de no caer en ciertos vicios de la política que en los últimos tiempos han estado tan en boga. Es un buen punto de partida. Sin sacar las cosas de sus casillas, es una buena guía de conducta, pero cuesta creer que con lo que llevamos vivido, nuestros representantes aún tengan que tirar de manuales para saber cómo se juega a esto de la política.



sábado, 2 de enero de 2010

BARRIENDO PARA CASA


L
as cosas como son. Probablemente, esta “ama de casa” tenga su ídem más limpia que la guarida de Mister Proper. Ahí la ven, dejando la calle como una patena no vaya a ser que los participantes en la San Silvestre albaceteña se encontraran con algún obstáculo en la vía. Una gran muestra de civismo, querido lector, que esta “buena mujer” ha dado a todos... Lo que no entendemos es por qué se ríen los de detrás...

Foto: Laura Arroyo



martes, 18 de agosto de 2009

UNA LEY QUE NO VENDA HUMO


E
l paso hay que darlo. Nuestros vecinos, una vez más, nos ganan por la mano e incluso un país al que se le presupone cierto atraso con respecto a nosotros como es Turquía ya ha avanzado en la senda de la prohibición de fumar en lugares públicos. España intenta vivir sin malos humos desde 2006, pero las lagunas y cierta ineficacia en la aplicación han lastrado una ley antitabaco que nacía con buenos propósitos pero que se ha quedado a medio camino.

Por otro lado están las encuestas. Dice la ministra de Sanidad que la mayoría de españoles está por la labor de endurecer las medidas antitabaco, pero como las encuestas tampoco son exactas debemos ir a la experiencia concreta y al razonamiento más lógico, aquel que dice que fumar mata en muchos casos y, cuanto menos, molesta al que sin ser fumador, tiene que aguantar los hábitos de otros.

Con el respeto por bandera para unos y otros, la legislación debe ir encaminada a erradicar esas deficiencias con las que nació. La pequeña “trampa” de dejar al hostelero la decisión de permitir o no fumar en su establecimiento en base a los metros cuadrados de su local no ha sido más que una rémora para la plena instauración de una ley que se equiparaba a las normativas más adelantadas de Europa.

Supongo que el lector también se preguntará por el posible menoscabo económico que pueda suponer que los fumadores no entren en un sitio vedado para los malos humos. En ese caso debemos apelar al cambio de mentalidades y visitar ejemplos cercanos. Holanda, paradigmática de muchas acciones tildadas de progresistas, prohíbe desde hace tiempo en sus bares y restaurantes el tabaco. Sin embargo, los clientes no han dejado de entrar. Quizás deberíamos preguntarnos si existe una clara falta de civismo de los fumadores sobre la libertad que tienen los “abstemios de la nicotina” de no aguantar el pernicioso humo. El reto de una ley que no nos venda humo está lanzado.