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sábado, 21 de abril de 2012

EL FILO DE LA OSCURIDAD

Se me vienen a la cabeza algunas imágenes. Los trabajadores de RTVE pensando en qué han hecho ellos para merecer eso; los opositores andaluces pensando en qué han hecho ellos para merecer eso; los pensionistas pensando en qué han hecho ellos para merecer eso; José Antonio Griñán, presidente andaluz in pectore, pensando en qué ha hecho él para mercer eso; Javier Arenas, sentado en su poltrona opositora, pensando en qué ha hecho él (sí, él también), para merecer eso.

La cuestión es que no salimos del asombro perpetuo y pasmoso en el que nos hallamos sumidos a cuenta de un Gobierno inoperante, jactancioso, vacilante, esquivo, malo de cojones por qué no decirlo. Tan pésimo, que Zapatero va camino de convertirse en un gestor de la hostia... que ya es decir. Cuando ya nos habíamos resignado -por decir algo- a las mentiras de Rajoy y su equipo (en cualquier otro país, tanta ofensa a la verdad ya habría soliviantado al personal), nos llega ahora una nueva versión del Ejecutivo conservador: el Gobierno niñato, tocapelotas, pandillero, malote que como no le salen bien las cosas busca al más débil para robarle el bocata y pegarle dos hostias bien pegadas. Y aquí el nerd es Andalucía. Una región que por casualidades de la vida, va a ver como gobierna el perdedor, cosa que escoció mucho en Génova, no la ciudad, sino el sitio ese donde la presidenta de Castilla-La Mancha pierde el tiempo durante la semana.

Resulta que tras chivarse a la Unión Europea de que Andalucía no cumple con el déficit, ahora el Gobierno deja en la estacada a miles de opositores -33.000- que iban a optar por una plaza de EMPLEO a partir de este año. Así que, siendo malicioso (que lo soy), cínico (que también) y demagógico (y mucho), el PP busca acabar con una convocatoria pública de empleo en plan gangsteril. Si nosotros no tenemos ni puñetera idea de cómo crear puestos de trabajo, no van a venir estos rojos a solucionarlo. Se la reventamos y listo. El déficit tiene la culpa... (¡no es el déficit, estúpidos!). Supongo que habrá muchos votantes del PP que esto le parecerá de rechupete y tras limpiarse el culo con estos desaires a andaluces, pensionistas, currantes, parados e inmigrantes, se van de barbecue con Maripilis y Borjamaris.

Ya lo ven. Más de 30.000 sueños rotos a menos de dos meses de unas oposiciones que si bien no iban a arreglar el clamoroso dato del paro andaluz, sí que ponía algo de iniciativa para luchar contra este mal de nuestro tiempo. Pero el matonismo peperil adobado con un poquito de odio tras quedarse fuera de la Junta (Arenas, háztelo revisar muchacho), ha podido más que el arrimar el hombro para salir de esta tela de araña. No, eso el PP no lo sabe hacer. Dudamos que sepa hacer algo más.

Menos mal que el 20 de noviembre, los españolitos optaron (tan sabios ellos) por buscar un nuevo futuro a esta nuestra patria bajo el paraguas ideológico y el ¿programa? político de un partido que en el tiempo que lleva gobernando se ha dedicado a transitar por el filo de la oscuridad, por elegir la destrucción y al rencor, más que a trabajar... por mucho mohín de interesada que ponga Soraya cada vez que le sostiene el palo a su jefe delante de unos micros.

Créditos: loscalvitos.com



domingo, 28 de agosto de 2011

LA LEVEDAD DEL SER... ECONÓMICO


N
o nos da tiempo a asimilar acontecimientos. Si hace dos semanas nos devanábamos los sesos, escribíamos artículos, analizábamos situaciones y adelantábamos el futuro con la dichosa crisis de la prima de riesgo, ahora ese tema ha pasado ya al baúl de los recuerdos y “lo que está de moda” es el techo de gasto... vía reforma constitucional pactada por los dos principales partidos políticos del país. Claro, que ahora la polémica no es en esencia que se establezca por ley ese techo de gasto público (que habría que analizar detenidamente), si no la forma de hacerlo.

El caso es que la ECONOMÍA (así en mayúsculas, como cosa ignota que no acertamos a comprender en toda su magnitud), nos lleva un adelanto considerable, puesto que surge un tema ¿interesante?, lo analizamos, lo manoseamos hasta la náusea, maldecimos por la mala suerte que tenemos por pasar esta maléfica crisis y... nos olvidamos de ese asunto... hasta la próxima cochinada que nos hagan los MERCADOS (también en mayúscula... otra cosa que desconocemos cómo funcionan pero que está ahí dando la mandanga todos los días).

Volverán las oscuras golondrinas de la macroeconomía de su maldades, los déficits de los países a colgar (me ha quedado muy rebuscado, sí, pero para rebuscadas las explicaciones que dan algunos para aclarar lo que no tiene luz alguna).

El caso es que ahora nos toca hablar de techo de déficit, cuando todo el mundo está ocupado en hablar de la reforma de la cosa constitucional... Que no, que esa no es la cuestión. Lo que está en juego es (venga, preparo mayúsculas), el ESTADO DEL BIENESTAR, eso que tanto mola, de lo que tanto fardamos, pero que puede irse al garete si no tenemos capacidad de encontrar suficiente liquidez para poder sufragar ciertos gastos “nimios” como la educación o la sanidad gratuitas. Si limitamos la capacidad de endeudarnos, probablemente nos limitemos también los recursos con los que podamos contar en ese Estado del Bienestar.

Probablemente Zapatero no ha pensado (Rajoy no piensa) en clave nacional, en las necesidades de los ciudadanos, y se ha dejado llevar por los “consejos” de los que parten el bacalao en la Unión Europea (ya saben, los de siempre, Merkel y Sarkozy), y también por los famosos mercados a los que en ocasiones (siempre), habría que obviar. Pues en estas estamos, con el debate de la semana planteado, pero que con la insoportable levedad del ser económico, no se preocupen ustedes que la semana que viene les hablaremos de otra cosa super importantísima... Seguro, seguro.

Foto: tonterias.com



viernes, 26 de agosto de 2011

MONTA UNA REFORMA Y LE CRECEN LOS OPOSITORES


A
lgunos montan un circo y le crecen los enanos y José Luis Rodríguez Zapatero se saca de la chistera de las ¿grandes ideas? una posible reforma de la Constitución para elevar el techo de gasto público y sus propios compañeros (¡) se convierten en la más feroz oposición. Y no hablamos de militantes de base: Fernández Vara, Griñán, Josep Borrel, Antonio Gutiérrez... Hasta Alfredo Pérez Rubalcaba no las tiene todas consigo. No en vano hace unos meses disentía de tomar esta decisión para poner coto al desbocado déficit español.

Triste valle de lágrimas por el que transita Zapatero hasta llegar al 20-N. Ahora obedece a Merkel y Sarkozy, que se han arrogado el papel de decidir lo que sucede en Europa, sin tener en cuenta las peculiares connotaciones económicas de España. Parece que el presidente olvida que el déficit público es una manera de financiar en el largo plazo las actuaciones de hoy. Ya hemos renunciado a la política monetaria y se la “hemos cedido” a un banco central independiente, a pesar de que la Unión Europea carece de una política económica común. ¿Con qué instrumento va a hacer frente el poder público a las circunstancias cambiantes de la economía?

Lo que también deberíamos preguntarnos es por la naturaleza del último bandazo del presidente, los porqués de aceptar esta especie de “sacrificio ritual” ante la señora Merkel. Está claro que esta no es la Europa democrática y políticamente integrada por la que apostaron los españoles (los pocos que votaron) en el referéndum a favor de la Constitución europea.

Una reforma pactada con el PP pero ante la que muchos españoles están sintiendo verdadero asco porque ven que el Estado del Bienestar se va por el desagüe de la desverguenza política.

Foto: Efe.



miércoles, 24 de agosto de 2011

EL TECHO DE CIERTAS POLÍTICAS


R
eculando, tarde... y casi que mal. Zapatero está planeando, volando sin motor e intentando llegar a pista antes de que se pegue la torta final. Aunque a él ya ni le va ni le viene, habida cuenta que el 20 de noviembre, España se jugará el futuro en unas elecciones llenas de incógnitas.

Zapatero se está despidiendo con medidas de reactivación económica día sí y otro también. Lo hace por aquello de que no lo tachen de pasividad ante la crisis, pero lo hace al dictado de quien manda en la Unión Europea: Francia y sobre todo, Alemania, países que, está demostrado, sólo miran por intereses propios tratando de arrastrar en su peligroso juego a otros países. Zapatero ha cometido el error de querer equipararse a ambos, cuando los datos macroeconómicos nos dicen que ni España tiene las cifras de desempleo, ni de déficit, ni de competitividad económica que presenta Berlín. Creer lo contrario es de ilusos.

Los últimos globos sonda del Gobierno central atañen a un impuesto que eliminó el propio Zapatero justo cuando todo el mundo hablaba abiertamente de crisis y él aún creía en los cuentos de hadas de la “desaceleración”. El Impuesto de Patrimonio volverá, en versión 2011, suficientemente retocado y con la pátina de un lema triunfador en la crisis: que pague más quién más tiene. ¿Un brindis al sol? Eso parece.

Lo de imponer un techo de gasto en las cuentas públicas parece, a primeras de cambio, una medida acertada. Incluso el señor Rajoy ha salido de su letargo para apoyarla. Pero si en este país el Estado del Bienestar se ha estado construyendo a base de déficit (controlado eso sí, pero nunca limitado como pretende ahora el Ejecutivo), lo que nos queda por preguntarnos es ¿podremos seguir manteniendo el gasto social que ha caracterizado a nuestro sistema democrático en estos últimos años? ¿Ha tocado Zapatero techo en sus políticas?

Foto: El Pueblo.



sábado, 20 de agosto de 2011

EL AFÁN RECAUDATORIO


E
xiste en el Museo del Louvre una pequeña pero bellísima pintura de la escuela flamenca: El cambista y su mujer, obra mestra de Quentin Massys, en la que se muestra a un cambista o prestamista pesando monedas, mientras su esposa asiste a la escena más pendiente del vil pecunio que del libro de oraciones que tiene sobre la mesa. El poder del dinero sobre la propia fe.

María Dolores Cospedal tiene que ver al Gobierno de Zapatero como una especie de cambista más preocupado del dinero que de otra cosa porque, tras enunciar el Ejecutivo un nuevo paquete de medidas anticrisis, apuntó al “afán recaudatorio” del Gobierno como fin último de estas acciones.

Cuesta entender que haya afán recaudatorio tras una rebaja del IVA porque entre otras cosas, el Estado percibirá menos dinero. Menos impuestos, menos dinero... ¿Fácil no? Otra cosa es a quien beneficie más la rebaja... a los bancos o al cliente. La cuestión es que se reduce del 8 al 4 por ciento del IVA que se aplica a la compra de vivienda nueva. La actuación forma parte de ese paquete de medidas económicas para la reducción del déficit y la consolidación fiscal a las que ha dado el visto bueno el Consejo de Ministros. Lo malo es que esta rebaja del IVA estará vigente solo durante cuatro meses, así que el que se quiera beneficiar, tiene que andar presto. El ministro de Fomento, José Blanco, ha admitido que la idea responde a una “reivindicación del sector de la construcción”, incluidos los bancos y cajas que tienen un stock gigantesco de viviendas a los que no puede/no sabe dar salida. (Vale... beneficia más a esos que han creado la crisis).

Otras medidas para ajustar el maltrecho déficit estatal son la racionalización del gasto farmacéutico a través de la obligación de recetar por principio activo y no por marca, y una reforma parcial del impuesto de Sociedades que facturan más de 20 millones y que afectará a 4.000 empresas (menos del 1 por ciento del total, o sea, casi nada).

No se puede caer en el error de hablar de avaricia cuando está en juego “salvar” el déficit del Estado. Eso sí, tampoco se puede ser cicatero en proponer ciertas medidas de ahorro. Aquí uno no llega, y el otro (la otra) se pasa.

Foto: Musée du Louvre.



domingo, 7 de agosto de 2011

EL DÍA DE LA MARMOTA


C
omo Bill Murray en esa fantástica película que es Atrapado en el tiempo, en los últimos meses estamos asistiendo a nuestro particular Día de la Marmota económico. Que si nuevos mínimos en los mercados bursátiles, que si la prima de riesgo sube, sube y vuelve a subir, que si los inversores no recuperan la confianza y que si las agencias de (des)calificación imponen un corsé a ciertos países con sus “notas” del que es complicado escapar. Por cierto, con Estados Unidos al borde del colapso económico, ¿por qué Standard and Poor’s, Fitch o Moody’s no han rebajado la calificación y la siguen manteniendo en tripe A? Aunque afirmen ser firmas independientes, S&P, Moody’s y Fitch están controladas por los mismos fondos de inversión que dirigen gran parte de los destinos de los mercados; y que tienen construida gran parte de su cartera en valores estadounidenses, por lo que se verían perjudicados por una rebaja de rating. Primero, porque cuando se baja la calificación de un país, suele haber un efecto dominó entre sus compañías. Esto es así porque se considera que no existe activo más solvente que el propio país.

Segundo, porque muchos fondos sólo pueden invertir en activos con triple A, con lo cual, una rebaja de Estados Unidos conllevaría tomar decisiones similares en empresas norteamericanas e impediría a muchos inversores poder hacer negocios con ellas, aunque sean grandes grupos, que ofrecen grandes oportunidades de ganar dinero a los fondos.
Se da la circunstancia de que algunos de los fondos más importantes del mundo son, precisamente, los accionistas de referencia de las agencias de rating. Y aquí aparece uno de sus grandes conflictos de interés. Si es que, no van a ir contra ellos mismos, ¿no? La siguiente pregunta es por qué seguimos confiando en estos estafadores encubiertos que encima han puesto en jaque la economía de muchos países.

Por otro lado, está el asunto de la prima de riesgo, algo que al común de los mortales nos da lo mismo, porque lo que nos importa es cómo llenamos el carro de la compra con menos dinero o como poder hacer frente a nuestra hipoteca. Eso es lo importante, pero eso no implica que la prima de riesgo no nos influya.

En realidad, el aumento de la prima de riesgo no afecta a la deuda ya emitida por un país, pero influye en la deuda que emita esos días: la desconfianza que representa se traslada al mercado primario de deuda y los inversores institucionales exigirán un mayor tipo de interés en las próximas subastas.

Además, también influye en los bancos del país -habitualmente, grandes tenedores de deuda pública de su gobierno-, que deberán pagar más intereses cuando traten de conseguir dinero en el mercado interbancario. A partir de los bancos, se distribuye en cascada por toda la economía: cuando las familias o las empresas acudan a pedir créditos, tendrán que pagar también más intereses.

Esta situación se agrava en un contexto de falta de liquidez como el actual: los países, los bancos, las familias y las empresas compiten por la financiación, lo que también eleva al alza los tipos de interés. España, en concreto, arrastra una deuda privada mucho mayor que la pública (en torno al 120 por ciento del PIB, frente al 45 de la deuda pública), lo que eleva su riesgo. Un paréntesis para preguntarnos por qué tampoco se habla de esta circunstancia y sí nos llevamos las manos a la cabeza con el endeudamiento público

Pero, ¿cómo se detiene la espiral alcista? En pocas palabras, recuperando la confianza de los inversores. Estados Unidos tiene unos problemas similares a los de España (estallido de la burbuja inmobiliaria, elevado desempleo, abultado déficit público), pero los inversores están seguros de que pagará y hasta hace muy poco no han penalizado sus emisiones -ya se encargan las agencias de (des)calificación de ello-. Sin embargo, las dudas están alcanzado incluso a la primera economía mundial, que ya ha iniciado el camino de los recortes.

Los países de la zona euro, además, no tienen capacidad para devaluar su moneda e inyectar liquidez -como ha hecho la Reserva Federal comprando deuda-, puesto que dependen del Banco Central Europeo. Por el momento, los inversores no perciben que la autoridad monetaria europea esté por la labor de poner a funcionar la máquina de hacer dinero, así que los países están al albur de quienes les prestan dinero. Así las cosas, la credibilidad se está intentando ganar realizando ajustes del gasto, pero los recortes frenan el crecimiento, lo que implica más problemas para pagar la deuda y, a largo plazo, nuevas dudas sobre la solvencia, además de hacer crecer el descontento ciudadano. El círculo vicioso de la desconfianza sigue agrandándose.

Foto: scriptshadow.blogspot.com



domingo, 17 de julio de 2011

¿HASTA CUÁNDO?


E
n sus Catilinarias, Cicerón emplazaba al hartazgo de la sociedad civil ante quien pretendía hacerse con el poder de una forma inusual. Cicerón se preguntaba aquello de “¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia? ¿Hasta cuándo esta locura tuya seguirá riéndose de nosotros?”. Pues 2074 años después de esos discursos que muchos hemos traducido en nuestras clases de latín, podemos emplear los mismos argumentos para hablar de las agencias de calificación de riesgos, entidades que han jugado un papel muy cuestionable en la actual crisis financiera. Las tres grandes (Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch; las tres de Estados Unidos), no sólo erraron simultánemente en la calificación de las hipotecas subprime, génesis de este cataclismo financiero que estamos viviendo desde mediados de 2008, sino que han manipulado deliberadamente la información de la que disponían para sacar inversiones de los países europeos (al bajar la calidad de su deuda) y llevarlas a Estados Unidos, donde la calificación sigue siendo alta. Esto es así. Lo sabe todo el mundo pero nadie ha hecho nada. Ahora tímidamente, la Unión Europea a través de Durao Barroso y hasta la mismísima Angela Merkel ponen el grito en el cielo. ¿Tanto tiempo han tardado en darse cuenta del despropósito de fiar el análisis económico a estos foros especuladores? Lamentable.

Estas acusaciones no deben sorprender a nadie. El comportamiento de estos organismos es el resultado casi inevitable de una situación en la que los principales bancos seleccionan y pagan a las propias agencias para que emitan sus informes. Las agencias entregan una opinión altamente subjetiva y de escaso rigor técnico. La fuerte dependencia de estas entidades con la banca es el principal obstáculo para esta clamorosa falta de transparencia. Estos organismos, claramente especuladores, opinan por la vía de los compromisos y no tienen parámetros objetivos. De ahí que nunca advirtieran la crisis y que etiquetaran con AAA (triple A, la máxima calificación con la que juegan) a las hipotecas basura que reventaron en Wall Street. Sin embargo, han castigado duramente la calidad crediticia de España o Grecia, sin penalizar la deuda de Estados Unidos, el epicentro de la crisis.

Varios son los ejemplos en los cuales las agencias de calificación hicieron mal su trabajo, incluyendo el fraude del caso Enron, que fue informado por The New York Times seis meses antes. Asimismo, se cuestiona fuertemente el valor dado a las hipotecas subprime, considerando que se sobreestimó groseramente su calidad crediticia. Este hecho desempeñó un rol crucial en la actual crisis financiera, dado que no sólo se concedieron créditos a diestro y siniestro sin ningún resguardo, sino que además fueron certificados como deuda de alta calidad (triple A). El derrumbe de Lehman Brothers (también se le dio la máxima confianza por parte de estos jinetes del apocalipsis financiero), tampoco fue advertido, y ahora buscan minar la confianza de los inversores en la deuda de países como Grecia, Portugal, Irlanda... y en menor medida, España.

¿Qué necesidad tenemos que aguantar estos dictámenes basados en presupuestos falsos y que buscan claramente seguir cebando el fantasma de la especulación? ¿Hasta cuándo van a abusar de nuestra paciencia?

Foto: attacmadrid.org



jueves, 7 de julio de 2011

COMPROMISOS INELUDIBLES


H
ace unos días la Consejería de Sanidad alertaba de que el 70 por ciento del presupuesto anual para esta materia estaba ya agotado... faltando aún seis meses de gestión antes de que acabe el año. Una mala noticia que sin embargo, ha sido asumida con una inusitada valentía por el nuevo Gobierno regional con ganas de afrontar el reto de finalizar el presente ejercicio sin tener que acudir al endeudamiento. Confiemos en que así sea.

María Dolores Cospedal recordaba este dato en su primera visita a Albacete como presidenta de Castilla-La Mancha, a donde acudió a apoyar a Francisco Núñez en su toma de posesión en la Presidencia de la Diputación Provincial, y en una posterior visita a la sede de COCEMFE. Allí abogó claramente por mantener el edificio de los servicios sociales como bandera de su gestión, a pesar del mal momento económico en el que nos encontramos.

Cospedal sabe que se juega mucho manteniendo y promoviendo una gestión seria y eficaz en el campo de la educación, la sanidad y la dependencia, pilares del Estado del Bienestar y también como generadores de empleo. A pesar de la dificultad para hallar recursos económicos sin que se tenga que recurrir al endeudamiento (una posibilidad que no deberíamos ni contemplar), Cospedal se ha apuntado al mantra que también repite estos días la alcaldesa de Albacete, Carmen Bayod: “hacer más con menos”, esto es, aprovechar las sinergias económicas, aprovechar cada recurso al máximo y proponer la eficiencia en el gasto como una seña de identidad que debe extenderse a lo largo de este mandato en el que esperamos ver el final de la crisis.

Hace bien María Dolores Cospedal en acallar voces y fundamentar su gestión presente y futura en una defensa encendida de las políticas públicas y sociales. Si sigue así, tiene ganada la confianza ciudadana. Esperemos que no sean promesas que se van con el viento...

Foto: El Pueblo.



martes, 7 de junio de 2011

¿LA 'GRECIA' DE LA ESPAÑA AUTONÓMICA?


E
l titular corresponde al conservador periódico económico Financial Times, biblia neocon que también ha tenido su parte de culpa en el surgimiento de la crisis amparando a esos “amadas” agencias de calificación y a los paladines de la causa liberal.

El caso es que Castilla-La Mancha y su famosa deuda han saltado a las páginas de internacional a cuenta de las acusaciones vertidas en los últimos días por los dirigentes del PP, mientras se ventila el traspaso de poderes, que no, que no se ha parado, sino que simplemente se han suspendido los contactos a “alto nivel”. De hecho, el traspaso de poder efectivo sólo puede hacerse una vez que María Dolores de Cospedal tome posesión de su cargo de presidenta de la Junta en la tercera semana de junio, y posteriormente nombre a su gabinete. Será entonces cuando los consejeros salientes entreguen el mando a los entrantes. Ese es el verdadero traspaso de poderes. Lo demás es pantomima y gasolina para incendiar muchas páginas de periódico y muchos minutos en televisión y radio.

Lo decíamos desde esta misma tribuna hace unos días y el tiempo nos está dando la razón. Quien tenga pruebas de que hay una bancarrota del tamaño de la que habla el PP, tendrá que aportarlas y luego pedir responsabilidades a quienes la hayan causado, amén de poner sobre la mesa medidas para paliar en lo sucesivo la situación creada. Los socialistas, por su parte, repiten que de bancarrota nada. Simplemente, la situación económica no es buena, como tampoco lo es la de las 16 comunidades autónomas restantes. Y para corroborarlo están los datos, datos que precisamente obvia el FT en su análisis. Por ejemplo, no se dice que la Comunidad Valenciana tiene más deuda que Castilla-La Mancha, pero quizás no interese meter el dedo en la llaga.

Conviene serenarse. Es un mensaje que lanzamos a las dos partes en conflicto, porque parece que van a quedar seriamente tocadas en su prestigio como partidos ante la ciudadanía.

Foto: labamba.com.mx



viernes, 7 de enero de 2011

DEPENDENCIA SÍ; DEPENDIENTES NO


N
o se puede negar el titánico esfuerzo que hace la Junta de Comunidades por cumplir con el tan manoseado Estado del Bienestar. Lo dicen las estadísticas, pero también el sentir general de los ciudadanos. Castilla-La Mancha es una de las comunidades donde más y mejor se atienden a cuestiones sociales. La sanidad, por ejemplo, que recibe un alto grado de satisfacción por parte de la sociedad.

Por otro lado, el Gobierno regional se ha volcado en cumplir con la Ley de Dependencia, una norma ambiciosa, atrevida, social, integradora, pero que requería de un esfuerzo presupuestario mayor para arcas que tampoco estaban para alegres dispendios. Castilla-La Mancha ha querido cumplir desde el primer día y para ello tan sólo en 2010, se han invertido más de 200 millones de euros para cumplir con los requisitos planteados por la misma. De aquellos polvos vienen ahora estos lodos. Se critica a la región por su elevado índice de endeudamiento que, aunque asumible, ha sido criticado desde diversos frentes, incluso desde el “fraternal” Gobierno de la Nación.

Ese esfuerzo extra, y otros de similares características en educación o sanidad, hace que Castilla-La Mancha esté por encima de los niveles adecuados de endeudamiento. Y ese esfuerzo extra tiene que ser reconocido por un Gobierno central que no “suelta cuartos” para cumplir con su parte de responsabilidad en el desarrollo de la Ley de Dependencia, una propuesta fomentada desde el propio Ejecutivo de Zapatero y que ahora corre el peligro de quedarse en papel mojado por la falta de financiación.

Castilla-La Mancha no va a dejar tirados a los miles de personas que se están beneficiando de esta ley. La imprevisión del Gobierno central no es excusa para continuar con una ley que si bien nació con todos los parabienes de la sociedad, no puede permitirse el lujo de quedarse sin fondos. Y es que, tenemos que tener clara una cosa... entre la bolsa y la vida, siempre hay que defender la vida.

Foto: Laura Arroyo.



miércoles, 5 de enero de 2011

UNA DÉCADA NUEVA, ¿UNA CUENTA NUEVA?


A
cudamos a los tradicionales tópicos. Acabó el 2010 y aprovechamos para hacer borrón y cuenta nueva. Queremos eliminar de la lista las tragedias colectivas e individuales (desastres naturales, hambruna, violencia de género, terrorismo...). Queremos dejar atrás la ominosa influencia de una crisis que no ceja en el empeño de perseguirnos por tercer año consecutivo. Queremos descolgarnos de la corrupción en política y los inútiles servilismos de ciertas conductas que no llevan a nada.

Por otro lado, anhelamos volver a ser centro de los comentarios por nuestro progreso y crecimiento económico, por saber hacer los deberes (que sí, que parece que los hacemos, pero han llegado tarde), por estar a la vanguardia en políticas sociales y de igualdad, por ser el país en el que todo el mundo puede contar con una oportunidad.

Desgraciadamente, esos deseos están lejos de cumplirse a día de hoy. Quedan doce meses por delante para demostrar(nos) que 2011 puede ser el año del relanzamiento, del despegue económico (ciertamente, lo que más nos preocupa en la actualidad).

Es el gran desafío que tenemos por delante. Zapatero y su Gobierno van a quemar las naves (las pocas que le quedan), en tratar que este año vea el aumento de la ocupación y la disminución de esa tragedia cotidiana que es el desempleo. Por delante, el Ejecutivo tiene otros retos por delante: déficit, pensiones, terrorismo, el paso por las elecciones de mayo que serán tomadas como un plebiscito de su gestión...

Sea como sea, este nuevo 2011 que ha echado a andar no puede ser otro año perdido, no puede quedarse en otra mancha negra en el calendario del siglo. Demasiado tiempo hemos desperdiciado analizando las causas que nos ha llevado a esta crisis, así que levantémos la mirada y busquemos la puerta de salida. España (y Castilla-La Mancha, por consiguiente), tienen condiciones de sobra para sortear esta peliaguda situación. Deseamos de todo corazón, que el trabajo no esté en peligro de extinción... por el bien de todos.

Foto: definanzas.com



sábado, 1 de enero de 2011

CON LOS PLOMOS FUNDIDOS


Y
a lo saben. La luz vuelve a subir. No es algo que nos coja por sorpresa. Cada trimestre hay una revisión de precios, y ya estamos obligados a que las subidas sean mayores que las bajadas en lo que pagamos por obtener luz eléctrica. Quizás la pregunta pertinente sea si el Gobierno de Zapatero no vuelve a fallar a los miles de ciudadanos que no pueden llegar a final de mes con una subida (estimada en un diez por ciento), que dañará aún más los bolsillos de muchos.

El Ejecutivo esgrime razones de peso. Concretamente, busca reducir el déficit que se mantiene con las eléctricas, una pesada losa que llevamos arrastrando varios años y que no hay manera de quitarse de encima. Según estimaciones de Industria, en tres años, el tijeretazo supondrá un ahorro de 2.220 millones de euros. Si primero le tocó a las eólicas y luego a las termosolares, ahora ha llegado la hora de que el esfuerzo para reducir el déficit tarifario, algo que está fijado por ley, lo hagan las fotovoltaicas y las llamadas eléctricas tradicionales. Este déficit de tarifa es la deuda que se reconoce a las eléctricas y que va aumentando año tras año, ya que los precios que se pagan por la luz no cubren los costes de generación de la electricidad.

La subida del diez por ciento de de enero sólo responde al alza de la materia prima y no evita que el déficit siga aumentando hasta la siguiente revisión de tarifas en abril. Además, como por culpa del deterioro económico generalizado no se están cumpliendo los cálculos de ingresos, las metas incluidas en la ley son a todas luces imposibles de alcanzar, según ha reconocido la Comisión Nacional de la Energía.

Por este motivo, el Gobierno ha tenido que corregir los objetivos de recorte de déficit para 2010, 2011 y 2012, puesto que sabe que a todas luces, no puede cumplirlo, aunque la previsión de eliminarlo por completo en 2013 se mantiene. El caso es que mientras al Ejecutivo se le ha encendido la lucecita para atajar el déficit con una medida “fácil”, a algunos se les pueden fundir los plomos al leer su recibo.

Foto: El Pueblo.