Hubo una vez un político al que se le ocurrió independizar un territorio para tapar las vergüenzas de un partido masacrado por la corrupción. Consiguió embaucar a partidos en las antípodas de su ¿ideología? para hacer saltar por los aires las básicas normas de convivencia con el resto del territorio del que se querían independizar. Mientras tanto, el gobierno central no hacía nada. Al pasar el tiempo y al no hacer nada, los que se quieren independizar siguen a lo suyo (yo lo llamo "El gran engaño" puesto que el proceso independentista solo es una cortina de humo de quienes lo pergeñaron desde un primer momento) y el gobierno central echa a la policía y a los jueces contra los díscolos de la periferia.
El próximo 1 de octubre unos intentarán votar algo que saben que no tendrán validez, los otros tratarán de imponer sus razones por la fuerza y el problema seguirá enquistándose mucho más.
Absurdo tras absurdo. Es lo que pasa cuando quienes nos gobiernan, no hacen política a pesar de llamarse así. Son unos absolutos descerebrados.
Mostrando entradas con la etiqueta justicia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta justicia. Mostrar todas las entradas
miércoles, 20 de septiembre de 2017
viernes, 17 de marzo de 2017
Cachitos de "periodismo" XXXI
Hay algo en el código de justicia de los países democráticos que se llama presunción de inocencia. Es cuando alguien está siendo investigado por un presunto delito pero aún o se ha dictado sentencia. Por lo tanto, se presume que hasta que el juez no dictamine lo contrario, es inocente. Los políticos suelen mangonear mucho esta expresión según le convengan. Si es uno de los suyos quién está siendo investigado, hay presunción de inocencia. Si es el enemigo, no la hay. Así de claro lo tienen los políticos españoles, tan demócratas ellos.
En mis años al frente de una redacción (estoy hablando como si tuviera los mismos años que Lou Grant), cada vez que llegaba una recua de plumillas noveles al periódico siempre les decía lo mismo. Cuidadito con la presunción de inocencia. La palabra "presunto" siempre tiene que ir delante del investigado. Si no ocurren situaciones tan lamentables como la protagonizada por el ABC hace un tiempito:
http://www.publico.es/sociedad/tribunales-condenan-abc-respetar-presuncion.html
Lo que ya es desfachatez periodística es recurrir la sentencia cuando sabes que has metido la pata hasta el corvejón. Estos monárquicos...
En mis años al frente de una redacción (estoy hablando como si tuviera los mismos años que Lou Grant), cada vez que llegaba una recua de plumillas noveles al periódico siempre les decía lo mismo. Cuidadito con la presunción de inocencia. La palabra "presunto" siempre tiene que ir delante del investigado. Si no ocurren situaciones tan lamentables como la protagonizada por el ABC hace un tiempito:
http://www.publico.es/sociedad/tribunales-condenan-abc-respetar-presuncion.html
Lo que ya es desfachatez periodística es recurrir la sentencia cuando sabes que has metido la pata hasta el corvejón. Estos monárquicos...
lunes, 20 de febrero de 2017
La España gilipollas
Los españoles son gilipollas. Mucho. Lo razono.
Iñaki Urdangarín roba. Ha quedado demostrado en el juicio del caso Nóos. Pena de cárcel y multa como responsable civil por haber trincado. A su señora esposa -una tal Cristina de Borbón-, la condenan a pagar también un poquito de dinero porque se lucró (y esto es importante, señores)... SE LUCRÓ gracias a lo robado por su señor esposo. No lo digo yo. Lo dice la sentencia judicial. Quien tampoco dice nada es ella porque dice que no sabía nada. Que Dios coja confesados a los españolitos que se crean tal milonga.
Pues bien, los españoles son gilipollas porque todos aquellos que apoyan ciega e ilógicamente a la monarquía (solo en la religión y en los reyes se puede creer de esa forma), son los que van a pagar realmente el cuarto de millón de euros con que la Borbón tendrá que "resarcir" al pueblo español por haberse enriquecido ilegalmente gracias a las malas artes del delicuente de su marido.
Y lo españoles son (muy) gilipollas cuando aún así siguen prefiriendo mantener a una panda de paniaguados conocidos como la Familia Real.
Que os aproveche, gilipollas.
Iñaki Urdangarín roba. Ha quedado demostrado en el juicio del caso Nóos. Pena de cárcel y multa como responsable civil por haber trincado. A su señora esposa -una tal Cristina de Borbón-, la condenan a pagar también un poquito de dinero porque se lucró (y esto es importante, señores)... SE LUCRÓ gracias a lo robado por su señor esposo. No lo digo yo. Lo dice la sentencia judicial. Quien tampoco dice nada es ella porque dice que no sabía nada. Que Dios coja confesados a los españolitos que se crean tal milonga.
Pues bien, los españoles son gilipollas porque todos aquellos que apoyan ciega e ilógicamente a la monarquía (solo en la religión y en los reyes se puede creer de esa forma), son los que van a pagar realmente el cuarto de millón de euros con que la Borbón tendrá que "resarcir" al pueblo español por haberse enriquecido ilegalmente gracias a las malas artes del delicuente de su marido.
Y lo españoles son (muy) gilipollas cuando aún así siguen prefiriendo mantener a una panda de paniaguados conocidos como la Familia Real.
Que os aproveche, gilipollas.
lunes, 30 de mayo de 2011
DISCURSOS Y SACOS ROTOS

E
n cada comparecencia pública, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha aprovecha para lanzar a quien quiera y/o corresponda escuchar, la misma diatriba, que no por repetida, deja de tener sentido: hacen falta más medios materiales y humanos en los juzgados albaceteños en particular, y en los de todo el Estado, en general.
Vicente Rouco no habla por hablar. Lo dice porque así lo siente, aunque quizás sería más propicio decir que, porque así lo padece. No somos sólo nosotros, los ciudadanos de a pie, los que nos quejamos amargamente de la lentitud y la ineficacia (salvo honrosas excepciones), de la Administración de la Justicia, sino que también los propios profesionales del Derecho, deben trabajar con medios indignos del siglo XXI. Hace unos meses se presentó un plan para someter a digitalización los archivos de la Justicia española. Se ha comenzado por la Audiencia Nacional y se supone que le seguirán las principales instancias judiciales del país, pero hasta que lleguen al último juzgado...
Sedes inadecuadas, medios insuficientes, personal escaso... Muchas son las trabas que aparecen en el camino para que la Justicia pueda impartirse de manera eficaz y sobre todo, rápida. La crisis también ha afectado a este estamento puesto que por un lado, la mala coyuntura económica ha hecho que aumenten cierto tipo de vistas judiciales relacionadas con el mundo laboral, y por otro lado, porque, tal y como recordaba el propio Rouco, no hay dinero para ciertos dispendios (necesarios en todo caso). Ahí están los problemas que existen para completar las transferencias de Justicia a ciertas comunidades o la construcción de equipamientos que son vitales para que esta Administración siga creciendo.
Foto: Laura Arroyo.
miércoles, 13 de abril de 2011
OCHENTA AÑOS

M
e hace gracia, mucha. Aquellos que buscan por todos los medios que parte importante de nuestra historia y nuestra dignidad quede enterrada bajo la pesada losa de la indiferencia y de iniquidad, son también los que están continuamente revisando la historia de un periodo que fue paradigmático en muchos aspectos y que terminó de la peor de las formas posibles: con un enfrentamiento bélico entre compatriotas.
En realidad, no me hace ni chispa de gracia. Cuando veo que en países como Alemania se juzgan a los responsables de la dictadura nazi, se persigue el enaltecimiento de esa ideología, cuando veo que los rusos han ajustado cuentas con los crímenes de Stalin, cuando en Argentina o Chile se buscan a los desaparecidos y a los muertos para ofrecerles dignidad, la esperanza de que haya justicia crece por momentos. Pero la indignación pesa más cuando pensamos en esta España en la que una parte de la clase política, la sociedad y los jueces, imponen un bochornoso silencio y un laissez passer de un asunto que es de vital importancia, como el de ser justos con quienes sufrieron en una época reciente de nuestra historia.
Mucho se ha escrito de la Segunda República, a favor y en contra. También en Alemania o en Italia se ha escrito bastante sobre el nacional-socialismo o sobre los fascio, pero allí impera una corriente historiográfica que no relativiza, que no interpreta, sino que alumbra el camino de la verdad. En España todo lo politizamos en exceso, incluso con los muertos, a los que hemos instrumentalizado en demasía. ¿Por qué en ciertos sectores crea tanta desazón que se busquen a los desaparecidos? ¿Por qué esta nueva persecución contra los que no pensamos de cierta manera?
Se cumplen mañana 80 años de la proclamación de la República, una efeméride que tiene que ser recordada por cuanto de importante tiene en la sociedad actual. Fue la II República el primer momento real de democracia que vivió este país, sumido en un caos y desazón extremos (agotamiento del sistema político larvado por corruptelas, dictaduras “light” patrocinadas por el rey, una sociedad cansada de sus dirigentes, una España sin rumbo), y debemos extraer lo positivo de aquella experiencia para poner en valor lo que la Transición y estos 30 años largos de democracia nos han regalado. ¿O es que estamos tan ciegos como para obviar la realidad?
lunes, 11 de abril de 2011
PADRES CONTRA MADRES
S
eguro que muchos de ustedes se acuerdan de aquel lacrimógeno drama de finales de los 70 en el que Meryl Streep y Dustin Hoffman luchaban por la custodia de su hijo, después de divorciarse. En la oscarizada Kramer contra Kramer, vimos por primera vez lo que después hemos tenido que sufrir en infames telefilmes de sobremesa: ¿qué pasa con los hijos tras un divorcio?
El problema de conceder una custodia le “pertenece” a la Justicia. Habitualmente, tras escuchar a ambas partes, el juez decide a quién concede la custodia de los hijos menores de edad. Es una decisión fría, calculada, donde los sentimientos se dejan de lado, donde los niños no tienen nada que decir por aquello de su edad. Se imponen criterios consuetudinarios (en la mayoría de los casos la custodia es para la madre porque en la sociedad en la que vivimos “la madre es la que cuida de los niños”, circunstancia que afortunadamente cambia con la integración laboral de la mujer y el aumento de hombres que colaboran en las labores del hogar), y no se ha centrado en una solución que podría eliminar muchos problemas, no sólo a los ex cónyuges, sino también a los principales damnificados, que en este caso son los críos.
Existen por todo el país, y ahora nace en Albacete, asociaciones de padres pro custodia compartida. Luchan contra lo que ellos consideran decisiones injustas, esto es, el otorgar preminencia a una de las partes sobre la otra, y buscan una equiparación de los derechos de disfrutar de una relación paterno-filial que consideraríamos normal.
La legislación impone restricciones para que se consiga esa custodia compartida. Una modificación a tiempo de la Ley del Divorcio, podría implicar un cambio en las decisiones de los jueces que podrían empezar a aplicar custodias compartidas con mayor facilidad, todo ello en consenso con un criterio técnico que creemos tiene que ser necesario en las vistas en que se decida el futuro de los hijos.
Dejando de lado formulismos y aplicaciones tajantes de la legislación, es necesario una perspectiva más sensible y humana del asunto. No se trata de favorecer al padre sobre la madre, no hablamos de machismo. Se trata de aplicar criterios de igualdad en busca del bienestar de los hijos.
miércoles, 6 de octubre de 2010
LA JUSTICIA UNIVERSAL... Y LA OTRA

L
a ciudad de Albacete tiene a gala ser un municipio integrador, solidario, abierto a todos. Su tupido tejido social y sus instituciones públicas trabajan conjuntamente para hacer desde lo local, algo mejor a nivel global. Mucho se habla de derechos humanos por estos lares. La gente está concienciada, la gente ayuda, pero a veces, no viene mal que venga alguien a recordarnos que echar una mano en beneficio del otro, sigue siendo una tarea en la que debemos aportar más.
El encargado de recordarlo en esta ocasión fue el juez Baltasar Garzón, alias el Perseguido. Refugiado en La Haya mientras no se da salida a las causas que se siguen contra él, Garzón pasó por Albacete para alertar de los peligros que tiene olvidarse de trabajar en pro de la cooperación al desarrollo, pero el magistrado jiennense no pudo obviar los grandes temas a los que ha unido su destino en los últimos tiempos.
En tiempos de globalización, la justicia cuenta en su debe con números rojos. Lo que puede ser perseguible en un país, no lo es en otro por mor de las jurisdicciones. Garzón se quiso saltar esa norma. Algunos pueden llamarlo prevaricador y quizá haya leyes que constaten que lo es, pero no se le puede negar un afán por demostrar que la Justicia es algo más que un concepto sobre el que lamentarse por si mal funcionamiento.
Esa Justicia Universal es, en la esfera nacional, lo que buscan los familiares de los casi 200.000 desaparecidos de la Guerra Civil que yacen en cunetas y fosas desconocidas. La derecha española se afana en seguir echando tierra sobre esos muertos, tierra metafórica en este caso, por eso ha instilado la duda sobre el proceder del juez. Una persona que al paso que vamos, convertiremos en mártir de causas que aunque él no lo quiera, parecer ser imposibles.
Foto: María Sanz.
martes, 28 de septiembre de 2010
LOS MISMOS DESAFÍOS... UN AÑO MÁS

N
o es que los jueces trabajen poco, todo lo contrario. El problema llega cuando no se tienen los medios adecuados. Así, el trabajo de los magistrados parece achicarse. Un año más (y van...), la apertura del año judicial vino marcado por ese hálito de la reivindicación, que ya hemos visto reflejado en actos precedentes de similares rasgos.
Tiene razón el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha al precisar que hacen falta más jueces. También que son necesarios más medios materiales para que la necesaria labor de la Justicia se desempeñe con corrección por el bien de toda la sociedad. Es preciso pues, un Plan de Modernización de la Justicia que coloque a esta administración en niveles del siglo XXI y no en los que está actualmente.
Pero aunque se hable de la construcción de nuevas sedes judiciales, de abrir la cartera de nuevos jueces, de modernización, en defintiva, esta debe pasar de forma inmediata por una tecnificación de los trabajos que se acometen en esas sedes judiciales. El gran problema de la administración de Justicia en España es que los manguitos y la visera aún ganan la partida a las tecnologías 2.0. La informatización del sistema es la gran asignatura pendiente de esta institución a pesar de las promesas por parte del Gobierno y de los tímidos intentos acometidos por otros ramales públicos.
Lo que sí se ha conseguido en la Administración general del Estado, en las autonomías, e incluso a nivel local, en Justicia no sólo no se ha catado... es que ni se ha olido.
Por eso, de los actos (que bienvenidos sean para tomar el pulso en este caso a la Justicia española y conocer un análisis en profundidad de su estado de salud), se tiene que pasar a realidades palpables basadas en compromisos estables por parte de quien tiene que poner límites al old fashioned sistema judicial español. Los juzgados minados de papeles, de sumarios metidos en carpetas, es una imagen que tiene que ser erradicada de una vez por todas.
martes, 7 de septiembre de 2010
UN HOMBRE DIGNO
C
omo usted lo vea. De perfecto desconocido a adalid de la noble causa de la defensa de la mujer (via paliza de un energúmeno), a figura emergente de la política aguirrista, pasando por portavoz de paridas en tertulias vomitivas de la extrema derecha mediática. Señoras y señores... Jesús Neira.
Resulta que el otro día lo pillaron con el triple de alcohol en las venas... y no, no había escuchado a Ramoncín por aquello de los “litros de alcohol, corren por mis venas, mujer”... Sólo bebió media copa de vino y un licor de café... adobado con un medicamento. Este hombre íntegro, digno, no bebió. Las eses que hacía por la M-40 las provocó la droga de marras. Claro, que el profesor a lo mejor desconoce que si te tomas un fuerte medicamento y lo mezclas con una pizca de alcohol, el cóctel puede ser explosivo.
Pero el caso es que el hombre digno estuvo a punto de provocar un accidente. Pero no hay que pedir perdón, ¿para qué? A él le da asco vivir en esta España, la justicia (esa que le ha condenado) es un cachondeo y la Constitución sobre la que se basa todo nuestro ordenamiento jurídico y social, es una “anomalía”. Una anomalía como la que a él le ocurrió el otro día por beberse media copa de un vino fuertecito y un licor de café pasado... Es lo que tiene beber con el estómago vacío.
Puede que Neira piense ahora que los alcoholímetros también son nefastas armas de Belcebú, porque con su media copita de vino y su licorcito triplicó la tasa permitida.¡A él con esas! ¿Cómo se puede dudar de la honorabilidad de un hombre digno como él por un simple licorcillo? Quizás, piensa uno, que los borrachos eran los agentes que le detuvieron, pero el caso es que transcurrido un buen rato, el efecto del medicamento no desaparecía. Demos gracias a Dios por el bienestar del señor Neira, revestido de dignidad cuasi senatorial pero al que el perdón le resbala.
A Neira el respeto y el crédito se le han acabado. Quizás se tenga que tomar unas cuantas copas para darse cuenta de que el disfraz de héroe se le ha caido y las vergüenzas se le han quedado al descubierto.
omo usted lo vea. De perfecto desconocido a adalid de la noble causa de la defensa de la mujer (via paliza de un energúmeno), a figura emergente de la política aguirrista, pasando por portavoz de paridas en tertulias vomitivas de la extrema derecha mediática. Señoras y señores... Jesús Neira.
Resulta que el otro día lo pillaron con el triple de alcohol en las venas... y no, no había escuchado a Ramoncín por aquello de los “litros de alcohol, corren por mis venas, mujer”... Sólo bebió media copa de vino y un licor de café... adobado con un medicamento. Este hombre íntegro, digno, no bebió. Las eses que hacía por la M-40 las provocó la droga de marras. Claro, que el profesor a lo mejor desconoce que si te tomas un fuerte medicamento y lo mezclas con una pizca de alcohol, el cóctel puede ser explosivo.
Pero el caso es que el hombre digno estuvo a punto de provocar un accidente. Pero no hay que pedir perdón, ¿para qué? A él le da asco vivir en esta España, la justicia (esa que le ha condenado) es un cachondeo y la Constitución sobre la que se basa todo nuestro ordenamiento jurídico y social, es una “anomalía”. Una anomalía como la que a él le ocurrió el otro día por beberse media copa de un vino fuertecito y un licor de café pasado... Es lo que tiene beber con el estómago vacío.
Puede que Neira piense ahora que los alcoholímetros también son nefastas armas de Belcebú, porque con su media copita de vino y su licorcito triplicó la tasa permitida.¡A él con esas! ¿Cómo se puede dudar de la honorabilidad de un hombre digno como él por un simple licorcillo? Quizás, piensa uno, que los borrachos eran los agentes que le detuvieron, pero el caso es que transcurrido un buen rato, el efecto del medicamento no desaparecía. Demos gracias a Dios por el bienestar del señor Neira, revestido de dignidad cuasi senatorial pero al que el perdón le resbala.
A Neira el respeto y el crédito se le han acabado. Quizás se tenga que tomar unas cuantas copas para darse cuenta de que el disfraz de héroe se le ha caido y las vergüenzas se le han quedado al descubierto.
lunes, 6 de septiembre de 2010
LA MISMA PALABRERÍA HUECA

L
o decíamos ayer en este mismo espacio. Deponer las armas y entregarse a la Justicia. Esa es la única salida que le queda a los asesinos. El resto, el discurso típico independentista y victimista aderezado con unas cuantas dosis de odio hacia todo lo que huela a español, es el vestido que los terroristas siguen utilizando a pesar de encontrarse en coma profundo tras una lucha sin cuartel planteada desde el Estado de Derecho con las herramientas de la ley.
ETA decreta un alto al fuego. Bien, ¿y qué? Se supone que los que blanden pistolas quieren ahora un gesto de cesión por parte de las instituciones democráticas, en este caso, el Gobierno español. Pero la ceguera que sufren desde hace años les impide ver que quienes tienen que hacer gestos no son los que están de parte de la ley, si no ellos mismos que han asesinado, torturado y maniatado la voluntad de los vascos (y del resto de españoles) durante tantos decenios. Con un gesto basta: dejar las armas de forma incondicional. No valen excusas, no cabe la palabrería hueca y vana de los comunicados etarras. No valen las capuchas. No vale ETA como interlocutora para solucionar el problema vasco porque ETA misma se ha desautorizado utlizando la violencia para obtener fines políticos.
Parece que la izquierda abertzale se ha dado cuenta (tan tarde), de que la banda terrorista es una rémora, un parásito que ha estado alimentándose de una prefabricada refriega política en la que las armas siempre imponían la última palabra. Ahora quiere soltar lastre invocando un alto al fuego permanente y verificable. Pues ni una ni otra cosa. ETA cesa el fuego y ya está. Pero no hay nada nuevo bajo el sol. Con la acción judicial y policial, ETA ya había cesado sus acciones porque simplemente estaba asfixiada. No hay que dar pábulo por tanto, a cierto tipo de demagogia con mucha forma, pero sin ningún fondo. Los demócratas esperamos sin bajar la guardia. ETA ya sabe lo que tiene que hacer. Ahora es hora de que lo haga.
domingo, 1 de agosto de 2010
CHISMORREOS

A
rchiva la Fiscalía del Tribunal Supremo las pesquisas iniciadas para investigar el patrimonio del señor Bono. El PP se queda sin ariete contra los socialistas en un momento de la legislatura particularmente delicado. En un instante de alta incertidumbre económica, sin saber aún si las medidas del Gobierno que se han aplicado para empezar a sacar cabeza son eficaces o no (vista la descoordinación y la tardanza de Zapatero en asumir que los desacelerones era un frenazo en toda regla), y con las elecciones generales ya en el horizonte (sí señores, 2011 huele a precampaña), con indícios ambivalentes sobre el posible ganador de los comicios, toda artillería pesada que saque el principal partido de la oposición contra el PSOE es poco. Se han lanzado los populares a la yugular de la tercera institución del Estado, un hombre al que nadie había osado discutir su honorabilidad y que "caía bien" en todos los ámbitos. Sin embargo, el PP se juega mucho el año que viene en las elecciones autonómicas, donde quiere colocar a su número dos de presidenta de Castilla-La Mancha.
Y en este juego político hace unos meses empezaron a instilarse dudas, insidias, inquinas personales y políticas, chismorreos, algunas infamias y unas cuantas gotas de difamación. Tras las insinuaciones, las salidas de tono, las ruedas de prensa sobre los dineros y las actividades patrimoniales de la familia Bono, surgieron las denuncias en los tribunales. Si hay dudas, es la mejor salida. Hasta ahí, de acuerdo con el Partido Popular, pero es lastimoso que poco hayamos aprendido del arte de la política. Que después de un fallo tan cristalino como el de la Fiscalía del Supremo, la sombra de la duda siga incólume como serpiente de verano alentado por la infundada sospecha de algunos pocos que cuentan además, con la ayuda de cierto tipo de prensa amarillenta y poco dada a la contrastación, prensa que es respaldada precisamente por la derecha de este país.
Pierdan todo cuidado. El perdón y la retractación no van a aparecer por ningún sitio. Más de una vez lo he dicho en este espacio de opinión. En otro país, el difamador ya habría agachado la cabeza, habría pedido disculpas y se hubiera marchado a su casa con la macula de pervertir las reglas del juego. En España, no. Los que conspiran, los que lanzan piedras y esconden manos, callarán y buscarán nuevos resquicios para atacar al oponente. La honra significa poco, la decencia aún menos y entre unas cosas y otras, el oficio del político sigue perdiendo a marchas forzadas un prestigio que alguna vez creemos que tuvo.
viernes, 28 de mayo de 2010
INJUSTICIAS Y DESCONFIANZA

V
ayan preparando el cilicio que vamos a purgar nuestros pecados un ratito porque no lo hemos hecho bien... Vale, creo que he empezado por el final y como no quiero ser un aprendiz de David Lynch travestido de columnista semanal, vamos a dar a este artículo forma canónica con su planteamiento, nudo y desenlace.
La justicia está en boca de todos. En el último año con casos tan publicitados como los de Mari Luz, Marta del Castillo o la odisea de Garzón, todos hemos opinado y parece que todos somos doctos en Derecho. Que si aplicación íntegra de las penas, que si luz verde a la cadena perpetua, que si endurecimiento de la ley, que si cambio en al Código Penal, que si cárcel para los menores, que si prevaricaciones por aquí y por allá... Mano dura, palo y tentetieso. Todos estamos invitados al festín donde cada uno toma el ala o la pechuga que más le conviene.
Los periodistas nos relamemos con los casos judiciales. Seguimos con denuedo los problemas del juez Garzón, damos nuestra opinión sobre la cadena perpetua (e incluso sobre la pena capital), aplaudimos o reprobamos las actuaciones de los magistrados según causen más o menos alarma social o analizamos sesudamente sentencias que creemos pueden ser interesantes para el que recibe el fruto de nuestro trabajo. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones somos nosotros los culpables de una maximalización de la justicia, del hacer de un grano una montaña de arena, de abrir falsas vías de debate implicando a agentes que poco o nada tienen que decir sobre ciertos casos. Tomemos el supuesto de un caso en el que una niña desaparece, existen unos presuntos culpables y el cadáver no aparece. Eso no es un caso aislado, no es sólo Marta del Castillo. Desgraciadamente ocurre en muchas ocasiones (¿qué sabemos si no, del caso de Yeremi, el niño canario? Antes era el foco de atención, ahora nada y mientras la familia sigue con su sufrimiento). Sin embargo, hemos focalizado nuestra atención en ese caso y parece que no hay más. La gente, al oír hablar de ello, opina y muchas veces lo hacen de forma inadecuada. La justicia sale perdiendo en este fuego cruzado de afirmaciones porque a menudo, los medios de comunicación no saben canalizar la información que se desprende de esos casos ni tampoco sabe explicar los métodos que están al alcance de la justicia para imponer el imperio de la ley.
¿Por qué tenemos una opinión preconcebida de la justicia basada en un par de supuestos? Es lo que vende. Es lo que la gente parece que quiere oír. Lo que pasa es que nos llega una visión totalmente sesgada de nuestro sistema judicial (al que también habría que enmendarle la plana por ciertos fallos). Falta amplitud de miras y sobra la soberbia de quien cree tener en la mano todos los datos.
miércoles, 21 de abril de 2010
ESTATUTOS, JUEGO POLÍTICO Y LA JUSTICIA EN MEDIO

E
n la semana en la que podemos saber (o no) si la ponencia del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha sale adelante (hoy mismo se debería votar), otro texto estatutario provoca los desvelos de muchos: el de Cataluña.
Dos documentos distintos y polémicas políticas semejantes en medio de todo. En el caso castellano-manchego todo parece ser cuestión de unas “gotas” de agua: las que algunos dicen que sobran por aquí ya que por allá no llueve, a pesar de los húmedos ejemplos que hemos tenido en el último invierno. La reserva hídrica de 4.000 hectómetros cúbicos parece ser el punto de discordia, aunque a estas alturas del partido no sabemos si es así o no, puesto que PP y PSOE dicen lo mismo: defensa de los intereses de los castellano-manchegos y agua para todos. En el Levante, lo mismo pero cambiando el origen de los destinatarios de ese agua, donde parece que además se quiere “para todo”.
Sin embargo, al ciudadano le debe extrañar por qué el Estatuto lleva un año encallado en el Congreso sin atisbos de solución. Si dos partidos están pensando lo mismo, ¿por qué no se aprueba la ponencia? ¿Quién pone las trabas? ¿Existen intereses ajenos a los de los castellano-manchegos que vetan un acuerdo? ¿Quién tiene que tirar del carro?
En el caso catalán, la justicia juega un papel fundamental. Los magistrados del Constitucional miran del derecho y del revés un texto al que le ven muchas pegas... unos, porque otros lo ven perfecto. Mientras tanto, socialistas (junto a nacionalistas catalanes) y populares, andan a la gresca por el recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP. En el fondo del asunto se halla la politización de un órgano que la Constitución consagra como independiente y que en modo alguno lo es: los jueces del Constitucional son elegidos por preferencias ideológicas y no por su valía y su independencia.
Se cumplen los peores presagios. El interés de los dos grandes partidos por imponer sus posiciones debilita dos textos de desarrollo legislativo. Esperemos que la prosperidad de los ciudadanos no se vea también menoscabada.
jueves, 3 de diciembre de 2009
A LOS DESMEMORIADOS

I
van trabajaba en una fábrica de automoción en Ucrania. Era su tierra natal. Un día, comisarios del Ejército Rojo entraron en la factoría e hicieron una selección de la mano de obra masculina para reclutarlos. El frente esperaba. El invierno también. En plena refriega en los duros campos de combate soviéticos, Ivan cayó preso de las fuerzas nazis. Su futuro ennegrecía por momentos mientras buscaba respuestas y una salida a su situación. Pero la tentación alemana triunfó. Ivan fue enviado a Treblinka y luego a Sobibor... pero no como preso al que eliminar, sino como carcelero. Ivan había vendido su alma al diablo nazi y en los campos de la muerte polacos iba a comenzar una nueva vida.
Vitaly también nació en Ucrania. Al paso de la apisonadora alemana que buscaba el frente de Stalingrado, fue capturado junto a su familia... judía, como él. Fue trasladado en un vagón de mercancías a Sobibor donde iba a comprobar de primera mano cómo se las gastaban los nazis. Allí conoció a uno de los carceleros, a uno de los aplicadores de la "solución final" encomendada por Hitler. Era paisano, un hombre normal convertido en máquina de matar. Vitay e Ivan se conocieron mientras el primero iba camino de la cámara de gas. Un operario preparaba el Zyklon B. Abrió el conducto donde vertía cuidadosamente la mortífera sustancia. Vitaly exhaló su último aliento en media hora. Por el pequeño ventanuco de la sala, Ivan contemplaba la escena.
Cuando Hitler estaba entre la espada y la pared, los aliados asediaban Berlin y Alemania lo veía todo perdido, Ivan dejó a sus compañeros en la estacada y decidió pasarse a Estados Unidos. Allí comenzaría una nueva vida con cambio de nombre incluido. Ahora sería John. John Demjanjuk y nadie debería conocer su historia, pero...
Alguien lo buscaba. La justicia universal y la memoria hicieron el resto. John se tenía que enfrentar a los que hace años eran sus prisioneros. Con 89 años, esta semana debe escuchar acusaciones de genocidio y de crímenes de guerra. Sus víctimas claman justicia mientras él no recuerda a Vitaly ni a las otras 250.000 personas que fueron aniquiladas en Sobibor. El Alzheimer tiene la culpa. Sin embargo, en lo más recóndito de su mente aún aullan los gaseados en el campo de exterminio.
Alemania busca explicaciones de su pasado. Juzga a los responsables a pesar de la excusa de la edad y la enfermedad. Quiere quedar en paz e intenta remediar lo irremediable. Busca aplicar lo que en España algunos se empeñan en desprestigiar y tirar por el sumidero. La memoria histórica, señores. Esa que a los sectores ultraconservadores de este país de tibios de corazón, provoca escalofríos mientras algunos aún yacen en cunetas sepultados no sólo por metros de tierra, sino también por el olvido y la indiferencia de los demás. ¡Qué país! Unos tanto y otros tan poco.
domingo, 22 de noviembre de 2009
EXECRABLE POLITIZACIÓN

D
icen los familiares de los tripulantes vascos del Alakrana que no acudieron a dar la bienvenida a sus familiares a Seychelles (en viaje organizado por el Estado) porque se sentían utilizados por el Ejecutivo. Partiendo de la base de que el Gobierno ha hecho lo que tenía que hacer (poner de su parte para solucionar este conflicto), y que el secuestro fue “facilitado” por el propio armador del barco por consentir que se faenara en zona vedada para los pescadores al estar infestada de piratas, resulta inconcebible que se piense que Zapatero va a sacar réditos políticos de ese traslado a las Seychelles de las familias que llevaban penando 47 días sin saber casi nada de sus familiares.
Por otro lado, la actitud del Partido Popular en estos días dista mucho de lo que se entiende por elegancia política y respeto institucional. Nada más tocar puerto seguro, las cohortes de Rajoy fueron a la yugular de un Gobierno que ha actuado cuando la sensatez lo requería. ¿Quién quiere sacar partido del secuestro del Alakrana?
Donde también intenta picar estos días el PP es en el asunto SITEL, ese sistema de escuchas que consideran reprochable cuando los papeles muestran que fueron Acebes, Rajoy y Aznar los que lo instalaron. La Justicia le ha otorgado pátina de legalidad al sistema y aún así, a cuenta de la trifulca entre González Pons y Rubalcaba del otro día, el PP ataca con este nuevo ariete a un Gobierno zarandeado por la crisis económica, que en estos momentos, es el principal problema del país.
Sin embargo, debemos preguntarnos a qué viene el interés del PP por este sistema y por qué contadiciendo el sentir de los jueces, pide encarecidas explicaciones al Gobierno. Es curioso como un caso de corrupción, como el Gürtel, fraguado en escuchas telefónicas, esté desvelando el sueño de los populares. Huele y mucho a que el PP quiere “matar” un sistema que puede enterrar las aspiraciones de Rajoy de ser presidente del Gobierno.
miércoles, 14 de octubre de 2009
CON LAS ARMAS DE LA LEY

E
TA volvió ayer a tener un mal día. La mil veces descabezada banda terrorista vuelve a trastocar a la izquierda abertzale en busca de interlocutores aunque no se sabe muy bien para qué. Ayer, el juez Baltasar Garzón tocaba a rebato contra un nuevo intento de poner en pie el edificio abertzale, esos que buscan soluciones al conflicto vasco pidiendo compromiso a los que están con la Constitución, mientras reivindican la lucha armada por otro lado.
Cayó el nuevo invento auspiciado por ETA para intentar vertebrar un discurso político que sostenga la acción asesina que mantiene desde hace medio siglo. Y en la nueva aventura abertzale, cómo no, está Arnaldo Otegi, que otra vez tendrá que responder ante la Justicia por buscar nuevos caminos políticos donde la ley no lo permite. Con él, destacados miembros del sindicato LAB y del mundillo tétrico que rodea a la banda de asesinos (como ex miembros de la disuelta mesa nacional de Batasuna o ex afiliados al Partido Comunista de las Tierras Vascas).
El caso es que esta nueva “idea” de ETA, bautizada como Bateragune (que significa “todos juntos”) cae en los errores del pasado. El camino para la paz se busca fundamentando el discurso precisamente en eso, en la paz, y no en la negación de lo evidente y en meter la cabeza bajo tierra cada vez que ETA pone una bomba-lapa o dispara a alguien a sangre fría. Quien quiera diálogo que lo busque, pero bajo la premisa de la no violencia. Antes de que se produzca eso, presión policial y judicial frente a los violentos.
La nueva operación policial que ha cercado otra vez al entorno etarra y a los que los vindican, es la prueba palmaria de que el camino emprendido es el adecuado. A cada nueva tentativa de montar un aparato político que sostenga a ETA, los terroristas deben saber que las armas de la ley están prestas para cortarle las alas.
lunes, 31 de agosto de 2009
CUANDO VIVIR, ES LO QUE CUESTA

V
olver a vivir. Tan simple como eso... y tan justo. Que la despiadada faz del terror y la muerte se aleje, que no afecte a vecinos que sólo quieren normalidad. Dicen que el fin de ETA está cercano, que está más debilitada que nunca. Tendremos que creerlo, pero mientras tengan una pistola a mano, una bomba que poner en los bajos de un coche, aún tendremos ese pesar que nos acompaña desde hace medio siglo.
Entre los que aseguran que la banda terrorista está más debilitada que nunca está el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, voz autorizada (no en vano, está en el punto de mira de los asesinos), como perseguidor de los etarras y como vasco. Pero tras el titular que vende, el juez ha dicho aún algo más interesante y que creo que la sociedad vasca aún no se ha parado a analizar: la desaparición de ETA “no traerá una Euskadi normalizada”. Da que pensar. Grande-Marlaska aprieta las tuercas a los suyos, dando un toque de atención a la sociedad vasca que se ha instalado en el victimismo sin pensar que el problema no sólo está en los muertos que dejan tras de sí los pistoleros sino que la política (y sus diversas tomas de consideración en Euskadi), divide aún más a esta sociedad, donde más de una generación no sabe qué es vivir sin terrorismo. Cuesta recuperarse de eso.
Buena piedra de toque la dejada por el superjuez, que abre la senda a una ardua labor que debe ser asumida por todos en el País Vasco, empezando por su lehendakari. Patxi López, en el escaso tiempo que lleva en Ajuria Enea, ha impuesto un nuevo estilo de ser el presidente de todos los vascos, aunque haya muchos de ellos que lamentablemente, lo vean como el enemigo.
Mediante la acción policial y la determinación política, Grande-Marlaska cree que se puede minar tanto a la izquierda abertzale como a los terroristas pero avisa que desde el punto de vista judicial, un endurecimiento de las penas no serviría para mucho. Doctores tiene la iglesia. Quizás debemos apuntarnos esta advertencia.
miércoles, 8 de julio de 2009
RUBALCABA I EL IMPLACABLE

A
lfredo Pérez Rubalcaba es el gran capo de la lucha antiterrorista. El ministro más valorado del Gobierno Zapatero. La hormiguita trabajadora que pasito a pasito va poniendo granitos de arena uno encima de otra para enterrar bajo el manto de la justicia a la gente de ETA. Clausurada la via del diálogo por el empecinamiento de la izquierda abertzale y por las bombas puestas en Barajas, la acción de las Fuerzas de Seguridad del Estado y el imperio de la ley es lo que toca en estos tiempos duros que vivimos.
En este contexto, Rubalcaba es la personificación de la tenacidad, de la fuerza implacable contra los violentos. El de gesto adusto y determinación a prueba de las balas de los mafiosos de ETA. Es la bestia negra de los terroristas vascos porque bajo su imperio, han ido cayendo cúpula tras cúpula de los asesinos. Lo que seduce de este hombre (no van a escuchar ustedes críticas del PP al ministro del Interior), es su prudencia, su humildad y su afán por buscar el trabajo bien hecho. En el Gobierno no hay quien le tosa y Zapatero le deja manga ancha para actuar en su departamento porque los resultados están a la vista.
ETA tiene motivos para estar preocupada con un ministro como Pérez Rubalcaba. Su caza sin cuartel al terrorista está dejando diezmada a la organización hasta el punto de que cada vez los presos son más jóvenes. No van a prisión a temprana edad porque sean reclutados de adolescentes, sino porque las Fuerzas de Seguridad los cogen antes. Pero, ojo, Rubalcaba sabe, y así lo repite cada dos por tres, que a pesar de estar en horas bajas, ETA sigue matando, algo tremendamente fácil cuando no se tienen escrúpulos de ningún tipo.
Escrúpulos que tampoco tiene el ministro, pero esta vez para ver el final de ETA. Sabe que será difícil mientras él se mantenga en el Ministerio, pero también es sabedor de que está poniendo las bases para que en un futuro, esperemos que no muy lejano, los que siembran de cadáveres nuestra democracia cejen en su empeño desvastador. Rubalcaba lo tiene en mente y su departamento cumple a pie juntillas sus órdenes. La coordinación entre los distintos cuerpos policiales del país y la intensa colaboración internacional (sobre todo, con Francia), ha provocado que los pistoleros se vean cercados. Para ellos sólo existe una salida. Lo dice el propio Rubalcaba: “entrar a formar parte de ETA es entrar directamente en prisión”. El ministro sabe que tras el fallido diálogo (algo que había que intentar una vez más, así que a ver si dejamos de hablar de traición de Zapatero), cuenta con un respaldo importante: el de los 46 millones de españoles que ven en el político cántabro un azote implacable de los malhechores.
martes, 31 de marzo de 2009
A LA CAZA DEL TRAFICANTE

H
ay desaprensivos que trafican con seres humanos. Despreciable, pero cierto. Además ocurre bien cerca. En esta misma provincia hemos tenido conocimiento de casos de trata de blancas, de prostitución obligada por proxenetas al por mayor. La Audiencia Provincial está juzgando estos días en Albacete a cinco personas que se dedicaban a este “negocio” en la localidad de Alcaraz. Se pueden enfrentar a penas de hasta 30 años por presuntos delitos de trata de blancas y contra los derechos de los trabajadores, pero a buen seguro, estas cinco personas son sólo la punta de iceberg, puesto que los que tienen que dar la cara ante la Justicia por mor de estos delitos, tan sólo es lo que aparece rascando en la superficie de todo este entramado.
Detrás de toda esa fachada lo que existen son mafias organizadas que trafican con personas. El esclavismo del siglo XXI. Promesas que se convierten en presidios en forma de prostitución en algún país occidental. Las mafias tejen sus hilos por países en vías de desarrollo como pueden ser los del Sudeste asiático o los de la Europa ex comunista. Captan a jóvenes con ansias de buscarse una nueva vida y van colocando el “producto” en países occidentales. Un par de meses en una ciudad, otro par en otra. Así de fácil. La “mercancía” se va moviendo para que sean muchos los clientes que disfrutan de ella. Mientras, la sociedad occidental se pone la venda ante lo que es un tráfico esclavista puro y duro controlado por organizaciones de las que poco o nada sabemos.
Es precisamente ahí, donde hay que rascar. Las estructuras de estas mafias prácticamente salen indemnes. Aunque hay pistas, apenas hay acción. Sucede como en el caso de la droga. Se culpa y se pena al dealer, al camello de poca monta. Sin embargo, el pezzo da novanta (los italianos llaman así a los padrinos, a los jefes de organizaciones criminales), queda impune dispuesto a pescar en otras aguas menos turbulentas donde no pueda ser cazado.
Y JUSTICIA PARA TODOS

L
legaron a una fría llanura mandados por el régimen colaboracionista de Vichy. Allí les esperaba el infierno en la Tierra. Pertenecían al bando de los perdedores en la Guerra Civil española, a los que estaban al otro lado del Eje que comandaba Hitler con la connivencia de Mussolini y el apoyo tácito de Franco. Miles de españoles (según algunas estimaciones, unos 7.000), estuvieron confinados en algún campo de concentración nazi hasta la liberación de los mismos por los aliados bien entrado 1945. Las vidas anónimas de estas personas continuaron con el recuerdo marcado a fuego por los modos y formas nazis. Arbeit macht frei, rezaba un cartel a la entrada de Auschwitz. El trabajo os hará libres... qué ironía.
Los años pasaron. El manto del olvido se fue cebando con la vida de estas personas. Algunos se fueron quedando por el camino preguntándose que dónde estaba la justicia, que por qué la impunidad campaba a sus anchas. Alguno se miraba el número tatuado en su brazo y se alegraba porque esa prueba no podría desaparecer... Esas cifras forman parte de cada uno de esos españoles recluidos en el infierno terrenal de sitios que con sólo nombrarlos ya dan escalofríos: Mathausen, Auschwitz-Birkenau, Dachau, Flossenberg... Campos de muerte en pleno corazón del Viejo Continente.
La justicia no llegaba. Las canas y arrugas aparecían en las maltrechas vidas de tantos supervivientes que deseaban una reparación, cuanto menos moral. Lo que ellos han vivido no debe ser revivido, pero tampoco debe ser olvidado. El olvido es el mejor aliado de quienes intentan remover fantasmas. Y es que la memoria histórica funciona, sirve para algo, es pertinente cuando aún existen supervivientes de la locura nazi clamando justicia. Precisamente, un grupo de supervivientes españoles han denunciado ante la Audiencia Nacional a varios miembros de la SS que dirigían varios campos de internamiento y que aún viven en Estados Unidos. El de ayer fue un día grande para esos ancianos que pasaron varios años de su vida enjaulados por los nazis y con la certeza de que iban a morir sí o sí. Pero no, consiguieron sobrevivir y ahí están, denunciando a sus captores gracias a un concepto maravilloso que algún jurista se inventó un día: la justicia universal.
Lo bueno es que cualquier juez del mundo (Garzón es especialista en ello, y ahora la ha invocado Ismael Moreno), puede hacer uso de ella. Lo malo es que sin un organismo que garantice la validez de ese concepto, rara es la ocasión en la que se puede celebrar el triunfo de la justicia universal, aunque en el caso de los cuatro altos cargos de la SS denunciados por españoles, esa esperanza puede hacerse realidad puesto que Estados Unidos está por la labor de entregarlos a la justicia española.
Veremos si ese capítulo, aún por escribir, llega a tener final feliz y de paso, podríamos en que en este mundo aún hay hueco para la justicia... una justicia que sea para todos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
