El potro cabalga salvaje por la marisma. Tiene ganas de vivir, de sentirse libre, de buscar el horizonte sin detenerse por nada. El potro está pleno de fuerzas, derrochando ánimo, tesón y afán de supervivencia. El potro lo da todo, pero la vida no lo trata como es debido...
¿Qué podemos decir de Camarón? Leyenda, genio, icono, revolucionario... cantaor. De los cantes de Juana, su madre, bebió todo lo que tenía que saber. De las estrecheces de la vida, le vino la inspiración y las ganas de salir por patas hacia el éxito. Cuando lo obtuvo, empezó a escapársele de entre los dedos. Y le llegó la hora de irse, tan joven, con tanto aún por dar y cantar. Entre medias, la noche en que dejó con la boca abierta a Caracol en la Venta de Vargas, su marcha a Madrid, su encuentro providencial con Antonio Sánchez y su hijo Paco, su cambio de rumbo discográfico, Ricardo Pachón, La Leyenda del Tiempo, el triunfo, el mito y la muerte. Una vida digna de ser contada y conocida por todos.
Netflix nos ha dado la oportunidad de saber un poco más del genio de San Fernando por partida doble y en formato documental: una serie de seis capítulos (Camarón, de La Isla al mito) y una película (Camarón, flamenco y revolución). Un díptico imprescindible y estupendo para acercarnos a una figura capital de la música, apto tanto para profanos como para aficionados. En ambos casos, la figura del hombre no subyace sobre la del artista; son capas superpuestas ya que no se entiende la una sin la otra. Así era José.
Ambas aproximaciones diseccionan la figura de Camarón tomando como base fundamental la faceta de José Monge Cruz como hombre, en ocasiones superado por la inmensidad de Camarón. Se ven las fragilidades de una persona que anhelaba convertirse en lo que fue, pero que no comprendía por qué su arte trascendía más allá de los límites de lo comprensible. Su influencia se notará en décadas venideras y las razones son expuestas con sentido del ritmo, veracidad y profusión de datos y de comentarios de quienes estuvieron a su lado en todo momento. Abordar de seguidos tanto la serie de José Escudier como el largo de Alexis Morante permite descubrir no solo la leyenda que galopa sobre el tiempo sino también al hombre que solo quería cantar. Ambos son recorridos minuciosos y completistas si bien la película se acerca también a las sombras del cantaor sin que por ello, desmerezca la grandeza de una carrera musical que se antoja demasiado corta al verse truncada por la prematura muerte de Camarón.
Dos hitos que enmarcan la vida y la carrera de un artista único, alguien de otra galaxia que vino para iluminarnos aunque fuera con la simple luz de un cigarro con la que no perdamos su camino. En la serie, detallista y preñada de recuerdos y de vivencias, son sus amigos, sus familiares (emocionante La Chispa con sus hijos) o su biógrafo, quienes pintan el retrato de José. En la película de Morante es un gigantesco Juan Diego el que narra sin tapujos y con mucho duende, las etapas vitales y artísticas de un Camarón al que sentimos más cercano que nunca. Dos hitos, como decimos, imperdibles para todo aquel que quiera sentir un mínimo de emoción. Garantizamos el vellito de punta con serie y película.
Y el potro de rabia y miel busca el sol en el horizonte. Ya se siente libre. Nadie puede alcanzarle.
Artículo originalmente publicado en Berenjena Company.
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miércoles, 19 de septiembre de 2018
sábado, 11 de agosto de 2018
Torreznos de realidad
Paquita ha vuelto y lo hace más calmada, menos desenfrenada, más madura, igual de divertida y más comedida en sus raciones de Tigretones y torreznos. Paquita Salas ahonda en el universo interior del personaje, siendo menos protagonista en su segunda temporada (auspiciada por Netflix) pero dando hueco a una mayor coralidad en el reparto, cosa que es de agradecer puesto que tras los primeros cinco episodios nos quedamos con ganas de saber más de algunos secundarios. De hecho, el gran momento de estos nuevos capítulos se da en el episodio denominado El secreto donde Lidia San José es absoluta protagonista en un retrato agridulce, emocionante y que se sale por completo de la narrativa paquitasalasiana. Una agradable sorpresa que actúa de contrapeso –y a la vez de complemento- del resto de la serie.
El trabajo de Javier Calvo y Javier Ambrossi rezuma costumbrismo, humor canalla, momentos de gran inspiración y un marcado cambio de tono que hace evolucionar la historia de unos personajes que se engrandecen en estos cinco episodios que marcan el inicio de un arco argumental del que carecía la serie en su primera tanda. Brays Efe hace crecer a su personaje a base de una buena dosis de realidad, dejando de lado (pero sin renunciar a ello) a la astracanada, al humor visceral y a todo lo bueno que nos dio Paquita en su temporada de estreno.
Ese acercamiento a la realidad, a cierta dosis de drama en la vida de Paquita y de PS Management es uno de los aciertos de esta segunda temporada. El arco argumental además queda abierto para una continuación que ya está asegurada en Netflix y que puede desembocar en una nueva reinvención de un personaje que ya es oro puro en la ficción nacional. Solo nos queda ponernos unos buenos torreznos de Tarazona y brindar con un lingotazo de Larios por la buena salud (y el colesterol) de nuestra representante de actores y actrices 360.
Artículo originalmente aparecido en Berenjena Company.
martes, 19 de junio de 2018
Refugees welcome
En estos días de llegada masiva de pateras al Estrecho y de la acogida del Aquarius se escuchan muchas tonterías. Todas ellas son resultado de la desinformación y la ignorancia, adobadas por un poquito de odio exacerbado a todo lo que no sea español. En fin, es lo que nos toca como "civilización". Lo que más me llama la atención es escuchar a políticos de pacotilla del PP y de Ciudadanos, salvapatrias ellos, hablar del efecto llamada. Claro, vienen los negritos en barcas a España, al paraíso (vaya paraíso) y van a venir más negritos porque aquí se vive estupendamente bien. No pretendo que esos cambien de opinión porque es imposible. Así de cerril y limitado es su ideario. Y sin embargo no ven que el efecto llamada se provoca en el lugar de origen donde, por si no lo saben esas mentes limitaditas, existe la guerra, la persecución religiosa, política o por motivos de género o de identidad sexual. Allí donde el Primer Mundo no se atreve a actuar porque no quiere.
En Homeland, serie recomendable para conocer cómo funcionan los resortes de los servicios de inteligencia en su combate al fanatismo religioso en países de Oriente Medio, uno de los protagonistas daba la clave para acabar con esa plaga. Quizás si pusiéramos en práctica su idea (cara por otro lado), hoy no tendríamos que dar la bienvenida a aquellos que lo han perdido todo.
Resumiendo, un alto cargo de la CIA le pregunta a Peter Quinn, agente de campo en la ciudad siria de Raqqa -uno de los núcleos fuertes del Isis-, si la estrategia que implementa allí Estados Unidos funciona. Quinn le responde con una pregunta:
-¿Qué estrategia? Dígame cuál es la estrategia y yo le diré si funciona.
Todos los asistentes de miran inquietos y Quinn prosigue:
"Miren, es cierto que hay un problema porque ellos... ellos sí tienen una estrategia. Están reuniéndose en Raqqa aproximadamente unos 10.000 de ellos entremezclados entre la población civil, limpiando sus armas y sabiendo perfectamente qué hacen allí. Están allí por una única razón: morir por el Califato y gobernar en un mundo sin infieles".
El alto cargo de la CIA le pregunta a Quinn que sugiera una solución y él propone esto:
"Poner sobre el terreno de forma indefinida a 200.000 miembros del ejército para apoyar y defender a un número igual de médicos y de profesores de Primaria".
"Eso es imposible", dice el de la CIA.
"Entonces empiecen de nuevo bombardeando Raqqa hasta dejarla en los cimientos", termina Quinn.
Soluciones hay. Que se quieran tomar es otro cantar. Os dejo el clip en inglés del momentazo.
En Homeland, serie recomendable para conocer cómo funcionan los resortes de los servicios de inteligencia en su combate al fanatismo religioso en países de Oriente Medio, uno de los protagonistas daba la clave para acabar con esa plaga. Quizás si pusiéramos en práctica su idea (cara por otro lado), hoy no tendríamos que dar la bienvenida a aquellos que lo han perdido todo.
Resumiendo, un alto cargo de la CIA le pregunta a Peter Quinn, agente de campo en la ciudad siria de Raqqa -uno de los núcleos fuertes del Isis-, si la estrategia que implementa allí Estados Unidos funciona. Quinn le responde con una pregunta:
-¿Qué estrategia? Dígame cuál es la estrategia y yo le diré si funciona.
Todos los asistentes de miran inquietos y Quinn prosigue:
"Miren, es cierto que hay un problema porque ellos... ellos sí tienen una estrategia. Están reuniéndose en Raqqa aproximadamente unos 10.000 de ellos entremezclados entre la población civil, limpiando sus armas y sabiendo perfectamente qué hacen allí. Están allí por una única razón: morir por el Califato y gobernar en un mundo sin infieles".
El alto cargo de la CIA le pregunta a Quinn que sugiera una solución y él propone esto:
"Poner sobre el terreno de forma indefinida a 200.000 miembros del ejército para apoyar y defender a un número igual de médicos y de profesores de Primaria".
"Eso es imposible", dice el de la CIA.
"Entonces empiecen de nuevo bombardeando Raqqa hasta dejarla en los cimientos", termina Quinn.
Soluciones hay. Que se quieran tomar es otro cantar. Os dejo el clip en inglés del momentazo.
miércoles, 10 de enero de 2018
Cosas por las que merece la pena vivir XV
Por Malcolm Reynolds, por Inara, por Jayne, por Kaylee, por Whas y por Zoë, por el pastor, el médico y su hermana inquietante. Por Joss Whedon y todos los que hicieron posible Firefly, una serie que se hizo demasiado corta...
Ah, y para Sheldon Cooper, la mejor serie de la tele.
But you can't take the sky from me...
Ah, y para Sheldon Cooper, la mejor serie de la tele.
But you can't take the sky from me...
sábado, 11 de noviembre de 2017
La medalla de Chiquito
La luz de Chiquito, con la que nos ha guiado por el camino del humor, de la felicidad, se va apagando poco a poco. Tiene ganas de encontrarse con su Pepita que le dejó solito hace ya unos años. Y desde entonces, Gregorio, nuestro Chiquito, estaba más tristón. Ya no soltaba tantos jaaarl, ni llamaba fistros a los que se cruzaban con él agradeciéndoles con sonrisa eterna todo lo que este malagueño universal ha hecho por todos nosotros.
Creo que estamos en deuda con Chiquito de la Calzada. Por llevar toda la vida trabajando por hacer felices a los demás. El éxito le llegó de mayor pero a tiempo. Lo ha disfrutado mucho y bien. Hasta que se le van yendo las ganas de vivir. Por eso, antes de que pase algo que nadie quiere, yo quería darle mi reconocimiento -que es también el de todos vosotros, lo sé- y a buen seguro que él, estará contento con eso. Es así de humilde.
A los que pedís (con justicia) que a Chiquito había que darle la Medalla de Oro o de Plata de Andalucía e incluso el que le nombren Hijo Predilecto, creo que ya vamos tarde. Yo no le quiero ver en el listado de premiados junto a la Duquesa de Alba, Felipe, un arzobispo o la Pantoja. Para mi, la mejor medalla que se va a llevar el gran Chiquito es la sonrisa de la gente.
Y ahora, pecador de la pradera, deja de quedarte con todo el mundo y despierta de ese coma para cagarte en nuestras muelas una vez más.
Ale, un chistaco...
Y Gregorio por malagueñas...
jueves, 21 de septiembre de 2017
Hoy nominamos a...
A los creadores de la telebasura. Bueno, en realidad ellos no tienen la culpa de ofrecer mierda enlatada en los 16:9 que tienen nuestros novísimos televisores Full HD. Ellos solo acatan órdenes del público que es el que decide qué quiere ver (aunque son ciertamente sibilinos a la hora de inocularnos el virus previamente). Y lo que quieren ver es la miseria humana hecha telerrealidad.
El ser humano es especial. Le gusta el morbo. Ambiciona ver en pantalla los éxitos pero sobre todo, los fracasos del prójimo y si todo se acompaña de alharacas, ruido mediático, discusiones sin sentido y gritos, muchos gritos, mejor. That's entertainment!, que decían los yankees. Y así estamos, en un país donde el bochorno ajeno es vendido como producto de uso masivo para varios millones de españoles que quedan anestesiados gracias a la labor de la caja tonta. Siempre nos quedarán otros canales para aprender, para asombrarnos con la realidad que nos rodea, pero a esas horas estamos echando la siesta.
Da para mucho todo este mundillo de la telebasura y la telerrealidad. Tanto como para que el teatro se luzca sacando los higadillos de este sistema que nos corrompe como seres pensantes. La farsa, la comedia y la astracanada son armas efectivas para mofarse de estas pequeñas miserias humanas donde se despedazan las vidas de unos cuantos a cambio de un buen porcentaje de cuota de pantalla y de unos escasos miles de euros para el afectado. Grandes Hermanos, Supervivientes (con lujos ostensibles), Granjeros que buscan esposa o Príncipes para ciertas chicas que no saben que el cuento de hadas es eso, cuento y que no hay príncipe azul ni de otro color.
La Cía. Milagros nos trajo hace unos días a las tablas del Teatro Moderno una radiografía apasionada y cómica de todo este inframundo. Un príncipe para Leonor, escarnio de este tipo de reality shows a ritmo de comedia loca y desenfrenada, sirvió de catalizador a una noche en la que brillaron de forma absoluta los personajes. Bien caracterizados, perfectamente ensamblados en la historia y con una buena sincronización en escena, los personajes de esa presentadora con pocas luces pero mucha mala baba y esa pánfila candidata a casadera que al final demuestra más luces que cualquiera, son los verdaderos pilares sobre los que se asienta una historia sencilla que cumple perfectamente con su función: farsa, denuncia y divertimento. Sonia Astacio y Carolina Montoya se meten en la piel de unos personajes que tiran de la comedia del absurdo y se muestran desaforados, extremos y exagerados hasta el punto que son espejos donde mirarnos y descubrir todo lo malo que ofrecemos como especie.
El humor es la clave. El humor es la chispa con lo que todo empieza a funcionar en este último montaje de la compañía sevillana que da en la diana con un definición exacta de lo que es la sociedad española en su conjunto: una sociedad a la que le gusta explotar a cierta caterva de personajes para puro gozo del resto. Esto lo hacían los romanos hace dos mil años con leones en el Circo Máximo. Hoy, solo es necesario encender la tele. Afortunadamente, aún nos queda el teatro para reflejar nuestras miserias.
Foto: @zuhmalheur
El ser humano es especial. Le gusta el morbo. Ambiciona ver en pantalla los éxitos pero sobre todo, los fracasos del prójimo y si todo se acompaña de alharacas, ruido mediático, discusiones sin sentido y gritos, muchos gritos, mejor. That's entertainment!, que decían los yankees. Y así estamos, en un país donde el bochorno ajeno es vendido como producto de uso masivo para varios millones de españoles que quedan anestesiados gracias a la labor de la caja tonta. Siempre nos quedarán otros canales para aprender, para asombrarnos con la realidad que nos rodea, pero a esas horas estamos echando la siesta.
Da para mucho todo este mundillo de la telebasura y la telerrealidad. Tanto como para que el teatro se luzca sacando los higadillos de este sistema que nos corrompe como seres pensantes. La farsa, la comedia y la astracanada son armas efectivas para mofarse de estas pequeñas miserias humanas donde se despedazan las vidas de unos cuantos a cambio de un buen porcentaje de cuota de pantalla y de unos escasos miles de euros para el afectado. Grandes Hermanos, Supervivientes (con lujos ostensibles), Granjeros que buscan esposa o Príncipes para ciertas chicas que no saben que el cuento de hadas es eso, cuento y que no hay príncipe azul ni de otro color.
La Cía. Milagros nos trajo hace unos días a las tablas del Teatro Moderno una radiografía apasionada y cómica de todo este inframundo. Un príncipe para Leonor, escarnio de este tipo de reality shows a ritmo de comedia loca y desenfrenada, sirvió de catalizador a una noche en la que brillaron de forma absoluta los personajes. Bien caracterizados, perfectamente ensamblados en la historia y con una buena sincronización en escena, los personajes de esa presentadora con pocas luces pero mucha mala baba y esa pánfila candidata a casadera que al final demuestra más luces que cualquiera, son los verdaderos pilares sobre los que se asienta una historia sencilla que cumple perfectamente con su función: farsa, denuncia y divertimento. Sonia Astacio y Carolina Montoya se meten en la piel de unos personajes que tiran de la comedia del absurdo y se muestran desaforados, extremos y exagerados hasta el punto que son espejos donde mirarnos y descubrir todo lo malo que ofrecemos como especie.
El humor es la clave. El humor es la chispa con lo que todo empieza a funcionar en este último montaje de la compañía sevillana que da en la diana con un definición exacta de lo que es la sociedad española en su conjunto: una sociedad a la que le gusta explotar a cierta caterva de personajes para puro gozo del resto. Esto lo hacían los romanos hace dos mil años con leones en el Circo Máximo. Hoy, solo es necesario encender la tele. Afortunadamente, aún nos queda el teatro para reflejar nuestras miserias.
Foto: @zuhmalheur
domingo, 25 de junio de 2017
Love is all you need
El programa se llamó One World y fue emitido por 14 países al unísono el 25 de junio de 1967. Fue la primera emisión vía satélite de la historia. Y ahí estaban The Beatles para hacer... eso, historia con All you need is love.
domingo, 19 de marzo de 2017
#Yovoyamisa
La verdad es que hoy ir a misa no mola. Solo a ciertas personas mayores y a los de derechas a los que las tradiciones carcas les siguen gustando. Bueno, también a Pepe Bono. Pero hoy, ir a misa es algo que no casa con los tiempos. Podría daros muchas razones, desde filosóficas hasta propiamente religiosas, pasando por usar mi más exacerbado humanismo (para qué cojones quiero yo un Dios inventado por mi, si yo puedo hacer frente a mis problemas) o por la lógica. Pero les voy a dar una razón humana: ir a un lugar donde te dicen cómo te tienes que comportar, donde tienes que someterte a juicio constante si has "pecado", donde tratan de arreglar tu vida conforme a textos escritos hace dos mil años (en el caso más cercano), donde el propio ejemplo del fundador de ese credo es corrompido día tras día... donde simple y llanamente, te coartan tu libertad individual para elegir, tu libre albedrío, ya sería razón suficiente para decir #yonovoyamisa.
Pero el ser humano es gilipollas, así que seguirá creyendo en aquello que no se puede explicar.
viernes, 11 de noviembre de 2016
Cosas por las que merece la pena vivir X
Penny:-Y, ¿cómo sabes todo eso?
Sheldon:-Penny... Soy un físico, tengo conocimientos básicos del universo entero y todo lo que contiene.
Penny:-¿Quiénes son Radiohead?
Sheldon:-...tengo conocimiento básico de las cosas importantes en el universo. Adiós.
lunes, 19 de septiembre de 2016
Besugos a la española
Los políticos españoles son... especiales, por llamarlos de alguna forma.
Los políticos daneses (aunque sean de ficción) se gritan, se interpelan, se pelean, discuten y al final de todo... llegan a un acuerdo.
Lo primero es diálogo de besugos. Lo de los españoles, digo. Pura pantomima de políticos que no merecen llamarse tal porque no tienen ni puñetera idea de las básicas ideas que rigen en democracia donde por encima de todo se encuentra algo que desconocen: el bien común.
Lo segundo lo pueden ustedes disfrutar viendo la excelente serie danesa Borgen. A Mariano, Pedro, Pablo y Albert les invito a que se la pongan de inmediato para que puedan aprender y luego, pedir perdón a todos los españoles. Porque en Borgen, se hace posible la utopía y uno se da cuenta que tampoco está tan lejos como creemos de obtenerla.
Los políticos daneses (aunque sean de ficción) se gritan, se interpelan, se pelean, discuten y al final de todo... llegan a un acuerdo.
Lo primero es diálogo de besugos. Lo de los españoles, digo. Pura pantomima de políticos que no merecen llamarse tal porque no tienen ni puñetera idea de las básicas ideas que rigen en democracia donde por encima de todo se encuentra algo que desconocen: el bien común.
Lo segundo lo pueden ustedes disfrutar viendo la excelente serie danesa Borgen. A Mariano, Pedro, Pablo y Albert les invito a que se la pongan de inmediato para que puedan aprender y luego, pedir perdón a todos los españoles. Porque en Borgen, se hace posible la utopía y uno se da cuenta que tampoco está tan lejos como creemos de obtenerla.
viernes, 9 de septiembre de 2016
domingo, 29 de mayo de 2016
Cachitos de "periodismo" XX
El periodismo deportivo...
Para echarlo de comer aparte.
Empecé en esto de escribir trabajando de redactor deportivo. Ya saben. Campos de regional, de tercera, mucho deporte base y muy buenas sensaciones conociendo gente extraordinaria.
Lo de seguir al Madrid y al Barça y hablar solo de fútbol no es periodismo deportivo. Es prensa rosa, sensacionalismo, bazofia en ocasiones, todo muy alejado de la verdadera esencia del deporte y siempre arengado por adoradores del chillido vespertino o de la madrugada, benefactores de la morralla de la información (ya saben, CR7 fue al dentista, Neymar se fue a Brasil, Dani Alves tiene nueva novia...). Todo muy "interesante". Esas comillas me las podría haber ahorrado puesto que lo más triste de todo para la profesión es que sí interesa al personal. Tanto los periódicos deportivos de tirada nacional como las teles (esos infectos programas de Los Manolos o los Jugones del insufrible del Pedrerol) dan al público lo que quieren, pero ¿y si dieran una información más aséptica, más completista? ¿No se acostumbraría al público a otra cosa? No está hecha la miel para la boca del burro...
El caso es que desfallecen los Segurolas y se fortalecen los Ronceros, necesarios los primeros, prescindibles los segundos. Flaco favor se le hace al periodismo deportivo si se le dedican cinco minutos de una pieza en un informativo a analizar las caras y las risas de unos jugadores. Cinco minutos que podrían ir destinados a hablar de cantera, de deporte paralímpico o simplemente de cómo los deportistas españoles alcanzan las cumbres en deportes como el badminton o el triatlón. Pero no. Vende la última chorrada que diga tal o cual futbolista o insistir machaconamente en que Guardiola es el demonio (por cierto, de los pocos integrantes del planeta fútbol interesantes per se, más allá de su excelsa figura futbolística).
Y toda esta perorata empezó porque en el diario Marca estoy viendo estos días como una errata sigue sin ser corregida. En su especial sobre la Eurocopa, hablan de Burdeos (una de las sedes de la competición) como un "importante centro vinícula". Sí, con u. Así estamos en la profesión. Para echarlos de comer aparte.
Para echarlo de comer aparte.
Empecé en esto de escribir trabajando de redactor deportivo. Ya saben. Campos de regional, de tercera, mucho deporte base y muy buenas sensaciones conociendo gente extraordinaria.
El caso es que desfallecen los Segurolas y se fortalecen los Ronceros, necesarios los primeros, prescindibles los segundos. Flaco favor se le hace al periodismo deportivo si se le dedican cinco minutos de una pieza en un informativo a analizar las caras y las risas de unos jugadores. Cinco minutos que podrían ir destinados a hablar de cantera, de deporte paralímpico o simplemente de cómo los deportistas españoles alcanzan las cumbres en deportes como el badminton o el triatlón. Pero no. Vende la última chorrada que diga tal o cual futbolista o insistir machaconamente en que Guardiola es el demonio (por cierto, de los pocos integrantes del planeta fútbol interesantes per se, más allá de su excelsa figura futbolística).
Y toda esta perorata empezó porque en el diario Marca estoy viendo estos días como una errata sigue sin ser corregida. En su especial sobre la Eurocopa, hablan de Burdeos (una de las sedes de la competición) como un "importante centro vinícula". Sí, con u. Así estamos en la profesión. Para echarlos de comer aparte.
martes, 10 de mayo de 2016
Política ficción
Domingo 26 de junio de 2016. 23.30 horas. Ya se conoce el resultado de las elecciones generales, las segundas en seis meses.
El Partido Popular vuelve a ganar aumentando un poco sus apoyos. La alianza entre Izquierda Unida y Podemos se coloca segunda, seguida tras el PSOE y Ciudadanos. No hay mayorías claras, pero sí dos bloques que uniéndose ideológicamente pueden formar gobierno.
A un lado, la derecha. PP y Ciudadanos pueden coaligarse y optar a la investidura de Rajoy pero... no llegan por poco a la mayoría absoluta y además Albert Rivera no traga con Rajoy. O sea, nada.
Pedro Sánchez está con los cuernos revueltos porque Pablo Iglesias y Alberto Garzón han logrado el sorpasso y se niega a llegar a un acuerdo con los izquierdosos.
Mientras tanto, 47 millones de españoles (casi todos menos los televidentes de Mujeres, hombres y viceversa), se preguntan para qué coño han ido a votar otra vez si todo va a quedarse tal y como estaba...
Menos mal que todo esto es política ficción y nada de esto va a suceder...
martes, 2 de febrero de 2016
martes, 26 de enero de 2016
lunes, 16 de noviembre de 2015
¿Por qué EEUU es el mejor país del mundo?
Ya no lo es...
The newsroom (2012-2014). Creada por Aaron Sorkin.
miércoles, 16 de septiembre de 2015
miércoles, 15 de abril de 2015
Kaos, ¿qué?
El Jefe: ¿Qué sabes tú de KAOS?
Maxwell Smart: ¿Qué dijo usted?
El Jefe: ¡KAOS!
Maxwell Smart: ¿Qué?
viernes, 6 de febrero de 2015
Pablo, yo soy de la casta
Querido Pablo:
Sirvan las presentes letras para agradecerte todo lo que has hecho por la democracia en este país. Hacía falta aire nuevo, una nueva forma de ver y vivir la democracia desde unas posiciones nada doctrinarias y que diera un sustito a la vieja política que los que solo hemos conocido lo que es vivir en libertad, es la que nos ha acompañado durante todos estos años. Hacía falta un impulso, un cambio de aires, nuevas caras. Renovación en definitiva de los usos y los modos de hacer política. Y llegaste tú con tu ceño fruncido, tu permanente cara de mala leche, tu coleta, tus camisas y esa magia de encantador de serpientes que, con un discurso convencido aunque vacuo de pragmatismo, ha sabido atraer a las masas.
Los de izquierdas, como un servidor, te agradece que hayas espoleado a unos ciudadanos dormidos a pesar de que hayan sido esquilmados y puteados por una crisis que no hemos creado los de abajo. Tus enemigos y los míos son los mismos. Yo los llamo “derecha”, “neoliberales”, “conservadores”; tú los conoces como “los de arriba”.
Me gustan tus pintas y cómo analizas lo que nos ha pasado en estos años. Ahí me encuentras contigo al cien por cien. Pero no te voy a votar porque soy casta, y te lo digo con todo el cariño que te profeso. Soy casta porque siempre he votado a la casta, -o a lo que yo creo que es casta-, aunque casi siempre he ido en el bando de los que casi nunca ganan unas elecciones. Soy la casta que lucha contra el poder establecido, contra los privilegios instaurados casi por decreto, contra las pequeñas (y grandes) corruptelas que suceden cada día en este o aquel partido, contra el enchufismo, contra los voceros resguardados tras una cabecera de periódico pagada con dinero de los políticos (o sea, con nuestro dinero), contra los abusos diarios, contra un sistema electoral que (tú y yo lo sabemos), difícilmente hará que a los minoritarios nos dé el poder suficiente para cambiar las cosas, contra una sociedad a la que veo que la democracia le viene demasiado grande.
Porque Pablo, coincidirás conmigo en que a los españoles no les sienta bien ser demócratas. Y me pongo pedante para contarte que el 1 de octubre de 1975 había en la Plaza de Oriente de Madrid un millón de españolitos enarbolando banderas fachas y lanzando vivas al dictador. Dos meses después, murió el sátrapa y la conciencia democrática se despertó (¡oh, sorpresa!) en muchos de los que vitoreaban al asesino. En poco tiempo, esos mismos iban a votar a un partido de “centro” y en menos que canta un gallo, esos mismos se enfundaron la chaqueta de pana para darle el poder mayoritario al socialismo. En siete años, de la Plaza de Oriente y la "conjura judeo-masónica-bolchevique" al Palace y el “Felipe gobernará”. Entre medias, una Transición apresurada y que cerró en falso muchos debates que hoy se antojan necesarios. Después, muchas elecciones y muchos compatriotas creyendo que la democracia es votar cada cuatro años. Y ya. Que tengo trabajo y dinero en el bolsillo, voto al que lo ha hecho posible. Que no, voto al otro partido mayoritario. Y así en un juego infame, sin importar que más allá de pajarracos y capullos, hay vida inteligente. Los españoles se han acomodado a una democracia ficticia y ahora que las cosas vienen mal dadas y están cabreados con razón, buscan la salvación en tu partido, en Podemos, sin ni siquiera preguntar en qué bases ideológicas os plantáis o qué proponéis para salir de este asqueroso círculo vicioso. Lo sabes, Pablo. Hoy son necesarias las ideologías aunque a ti te dé vergüenza decir que eres de izquierda. A mi no me engañas con ese discurso generalista, porque las generalizaciones son siempre inadecuadas.
Los españoles te votarán en masa y lo vas a aprovechar. Bien que haces y yo me alegraré de ello (por supuesto, antes de que voten a los de siempre), pero eres consciente de que o tocas poder y te sacas de la chistera un buen programa para gobernar o te quedas en una oposición frentista y te comerás los mocos. En cualquier caso, si no eres avispado y no lo haces bien, tendrás solo cuatro años para pervivir. Luego vendrá el ostracismo, el olvido y luchar contra la mayoría.
Pablo, los españoles creen que Podemos eres tú. Que eres omnipresente y omnisciente, pero España es grande y no te presentas en todos lados. En Albacete, Tarragona o Lugo verán a otra persona que no serás tú y no confiarán en ella, así que aprovecha los cuatro años de Podemos, porque después vendrá la nada. Ya sabes, el bipartidismo otra vez, volver al juego de “voto al PP y si lo hace mal, voto al PSOE, y si lo hace mal, voto al PP...”. Ya no serás el Mesías prometido.
Soy de la casta y tú también porque queremos lo mismo. Somos hijos, para mal o para bien, de esta democracia coja, muda y tuerta que nos dieron ya elaborada. Queremos cambiarla y juntos, tú desde Podemos, y yo desde la izquierda real, pondremos nuestro granito de arena para conseguirlo. Y no te enfades por lo que aquí lees. Te aprecio mucho y alabo tu trabajo, siempre seré tu fan, pero no cometas el pecado de la soberbia: ni todo lo que dices está bien, ni tampoco te creas todo lo que dicen de ti. Tú y los tuyos ya os creéis vencedores cuando ni siquiera os habéis presentado. Yo os invito a que habléis con la gente y le digáis qué queréis hacer, más allá de esperar a que el "tic tac" os acerque a la hora de las elecciones.
Lo dicho, me gustan tus hechuras. Pero el problema no eres tú, soy yo. No voy a estar toda la vida peleando contra el bipartidismo, para hacerlo ahora contra el tripartidismo. Así que mucha suerte, yo seguiré trabajando con mis ideas y mis acciones.
Un saludo afectuoso,
Miguel.
jueves, 5 de febrero de 2015
Cosas que debería saber antes de morir
Acabo de enterarme de algo excepcional. En los Autos locos, si aplicáramos la puntuación actual de la Fórmula 1, el coche vencedor sería el Rocomóvil, conducido por Piedro y Roco, aunque no fue el bólido que más victorias atesoró, pero si fue el más regular con muchos segundos puestos. Por ejemplo, Penélope Glamour se alzó con el primer lugar del podio en cuatro carreras, lo cual da una idea de lo igualado de la competición. Cerraría la clasificación el Súper Perrari de Pierre Nodoyuna y Patán, siempre tan tramposos.
Pues ea, una cosa más que sé antes de palmarla....
Pues ea, una cosa más que sé antes de palmarla....
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