lunes, 23 de mayo de 2011

TERREMOTO PREVISTO


E
l color azul tiñó el país. Ese es el tono que en gráficos y diagramas se le otorga al Partido Popular en sucesivas convocatorias electorales. Y ayer, ese fue el tono predominante. Las elecciones autonómicas y municipales han practicado el vuelco más abrupto de la historia de la democracia en España y se toma como un presagio de lo que puede pasar el próximo año en las elecciones generales, tal y como sucedió en 1995 (comicios regionales y locales donde el PP consiguió un poder mayoritario y que aupó a Aznar un año después a la Presidencia del Gobierno).

Los socialistas tienen que tomar nota. Más o menos sabían que la noche iba a ser aciaga para sus intereses. El PP consiguió su propósito: centrar el debate nacional en el epicentro de una campaña local y regional, y los españoles han decidido castigar la acción del Gobierno frente a una crisis que nos pilló sin avisar. Mucho deberán cambiar las cosas en estos diez meses que quedan para las generales, si el Partido Socialista quiere mantener su pueto en La Moncloa.

Los socialistas tienen mucho que reflexionar. Sendos ciclones los han borrado de la Junta de Comunidades y del Ayuntamiento de Albacete. Esos ciclones con nombre de mujer (María Dolores Cospedal y Carmen Bayod), entierran largos años de gobiernos del PSOE y abren una nueva etapa donde tendrán que confirmar lo que durante toda la campaña han repetido: que otro modelo de gobierno es posible. Tendrán que lidiar, eso sí, con la crisis y con la herencia socialista. Habrá que darles tiempo para ver de qué son capaces.

La ciudadanía ha demostrado estar hastiada de lo que el PSOE les ofrecía. El voto de castigo ha sido duro para José María Barreda (a pesar de su desapego de Zapatero), y para una Carmen Oliver, que ha fracasado de forma estrepitosa en su intento de ser la depositaria de la herencia de un alcalde como Manuel Pérez Castell que fue el último cabeza de cartel socialista.

El 11 de junio se conformará la nueva Corporación donde los populares tendrán mayoría absoluta. Esperemos que sepan gestionarla bien y que gobiernen en constante comunicación con el ciudadano.

Foto: Efe.



domingo, 22 de mayo de 2011

EL SAGRADO EJERCICIO DEL VOTO


E
spaña vota hoy para renovar sus instituciones municipales y autonómicas (salvo en las comunidades históricas). Las urnas decidirán quién gobierna en estas administraciones y para decidir el voto, los ciudadanos han tenido dos semanas intensas de campaña electoral, más lo que nos venía de añadido de la precampaña.

La ley establece la existencia de una jornada para la reflexión del voto personal de cada ciudadano. Sin embargo, conforme el sistema democrático se ha ido asentando en nuestro país, esta cita previa a la apertura de los colegios, se ha ido devaluando, puesto que el voto decidido ya lo está de antemano. No vamos a ser nosotros quienes soliciten una reforma en la Ley Electoral para modificar, anular o mantener la citada jornada de reflexión, puesto que es algo inherente a nuestra cultura democrática. No sucede así en países como Estados Unidos, donde no se recoge esta figura, ya que allí lo lógico es que el candidato se venda hasta el último momento en pos del anhelado sufragio. Lo que sí sería deseable es que, tras las manifestaciones del 15-M, la Junta Electoral Central, asumiera que hace falta una revisión de los mecanismos que regulan el derecho a la reunión y libre manifestación de las personas (recogido en la Constitución), para que exista un criterio unificado a la hora de permitir ciertos actos nacidos de la voluntad popular.

Hoy es una jornada grande para la democracia española. Pasada la campaña y la jornada de reflexión, los que deseen ir a votar, deben hacerlo con el convencimiento de que todo sufragio cuenta y que todos son útiles. Por otro lado, esta la opción respetable de la abstención para aquellos desencantados de la política, pero piensen que mucho nos ha costado conseguir el ejercicio sagrado de la democracia, para quedarse en casa un domingo.

Foto: aesbadajoz.blogspot.com



sábado, 21 de mayo de 2011

PROYECTOS PARA CREER


V
ivienda y empleo. ¿Les suena? En la campaña electoral mucho se ha hablado de estos dos asuntos, puesto que en la crisis que estamos viviendo, han sido duramente castigados. Se han destruido puestos de trabajo y el mercado inmobliario ha visto el mayor reajuste de las últimas décadas, aunque ni en uno ni en otro caso, hayamos llegado a orillas salvadoras... todo lo contrario.

Por ello, las administraciones se afanan en arreglar el desaguisado. Hace unos meses, la Junta de Comunidades ponía en marcha el programa Primer Contrato, por el que se subvencionaría a las empresas de la región la contratación de jóvenes desempleados entre 23 y 27 años, con un compromiso firme de formación y la posibilidad de alargar la relación contractual.

En Albacete, son varias las sociedades que han querido probar las bondades de esta iniciativa, y a fe que está funcionando. El desempleo juvenil es quizás, el mayor quebranto que tiene el mercado laboral en este país, con porcentajes que se acercan hasta un escalofriante 50 por ciento.

La vivienda causa también preocupación. Al gran stock de vivienda nueva, los precios de las hipotecas, la ausencia de crédito para las familias y la subida de los alquileres, se unen los problemas de mantenimiento que tienen muchas de ellas. La Junta también ha impulsado un ambicioso programa de rehabilitación donde han confluido fuerzas para dar servicios a los ciudadanos que así lo demanden, así como reactivar un sector (ingenieros, delineantes, constructores, albañiles, sectores afines...), para así encontrar actividad si bien no en la construcción de nueva planta, sí en trabajos de reforma de inmuebles.

Buenas ideas, propuestas imaginativas y acertadas. Eso se les pide a los que gobiernan.

Foto: Ana Fernández.



TRADICIÓN ES SINÓNIMO DE FUTURO


S
en estos días finales de mayo con aroma a elecciones, hay un evento que no deja de acompañarnos... y ya son tres décadas sin faltar a su cita. Es Expovicaman, la feria más importante del país dedicada a ese sector primario que calladamente, ha resistido a una crisis que ha menoscabado aún más si cabe, las obsoletas estructuras que venía arrastrando desde décadas pasadas.

Sometida a una reconversión que se ha hecho de forma parcheada y bastante trastabillada, el sector primario afronta retos importantes en los tiempos que están por venir. Una reforma de la Política Agraria Común, una regulación del mercado de precios entre origen y consumidor, la mejora de la competitividad y de las exportaciones... Asuntos pendientes que tienen que ventilarse para la supervivencia de un sector clave, sobre todo en Castilla-La Mancha, donde es una de las actividades productivas que por tradición y también por futuro, tiene que ser de las que tire del carro de la economía en los próximos años.

Por eso Expovicaman es una oportunidad única, no sólo para ver las últimas novedades en el campo agrario y de la industria agroalimentaria, sino también para poner en valor a esta actividad, a menudo denostada pero que con los ajustes necesarios puede ser un buen nicho de empleo, ahora que este escasea.

Difundir esos valores que tradicionalmente han sido inherentes a la agricultura y la ganadería, entre los jóvenes que se encuentran sin una oportunidad de empleo, puede ser una buena idea. Apuntalar los resortes del sector, mejorando las estructuras, es otra tarea pendiente en busca de afrontar esos retos de los que hablábamos antes. Expovicaman cerrará sus puertas el domingo pero el trabajo de las gentes del campo seguirá ahí, los 365 días del año. Eso es ganar el futuro.

Foto: Laura Arroyo.



jueves, 19 de mayo de 2011

EL MAYO DEL 2011


S
in barricadas pero con consignas. Sin algaradas, pero con embestidas policiales. Sin Danny el Rojo, pero con muchos manifestantes anónimos. Sin Torre Eiffel, pero con Puerta del Sol. Ambas en mayo. En realidad, una única matriz ideológica une el mayo del 68 francés con el mayo del 2011 español: el hastío y la indignación.

Haciendo caso al filósofo Stephan Hessel, que en su libro ¡Indignaos!, clamaba contra un despertar de la población ante los abusos de las políticas guiadas por los mercados, miles de españoles, en su mayoría jóvenes, pero también parados de mediana edad y pensionistas, se han echado a la calle de forma pacífica para reivindicar un cambio en las maneras políticas que imperan.

Era el esperado encuentro de los cuatro gatos que se ha ido convirtiendo, cual bola de nieve, en un movimiento general e integrador de las cuitas de una sociedad que está demostrando estar harta de ciertos manierismos políticos que convencen a cada vez menos.

Su programa, nada oculto, se basa en dos cosas muy simples: mayor participación popular en la política y mayor igualdad social. Las manifestaciones (no sólo la de Sol, también las de Barcelona, Granada, Sevilla o la del pasado sábado en Albacete), han sido una muestra de que la gente quiere más democracia en el sentido etimológico del término. Está sedienta de poder elegir libremente, aunque la elección directa de candidatos haya sido hasta ahora un aspecto vetado para las grandes formaciones de este país.

El mayo parisino acabó en la nada más absoluta. El idealismo se desvaneció un año más tarde en una nueva mayoría absoluta de Charles de Gaulle, mientras quedaron las imágenes y los lemas. España tiene ahora una buena oportunidad para sanear estructuras y poner en valor nuestro sistema democrático. Que sea el mayo más largo...

Foto: Efe.



miércoles, 18 de mayo de 2011

PROMESAS Y REALIDADES


M
ucho se está hablando en esta campaña electoral de la ascendencia de la política nacional sobre unos comicios que deben leerse en clave regional y municipal. Más en Castilla-La Mancha, si cabe, por el protagonismo de la número dos del PP, a la sazón candidata a la Presidencia de la Junta de Comunidades.

Sin embargo, el escenario principal preñado de temas de carácter nacional, no empaña que se hable también de asuntos que tocan la cotidaneidad de los ciudadanos. El paro, la crisis, la falta de oportunidades... centran muchos discursos que ya hemos analizado en días previos. Sin embargo, tímidamente se va haciendo hueco otro tema que parecía aletargado por el marasmo de la campaña: la vivienda.

Génesis española de la crisis, la vivienda, o mejor dicho, la burbuja inmobiliaria creada en la década anterior, estalló dejando al descubierto un gran stock de viviendas nuevas que no encuentran comprador por el actual contexto de crisis económica.

Los partidos saben que es un apunte fundamental en sus programas. La gente necesita un acceso a la vivienda no condicionado por hipotecas leoninas. Hace falta crédito para que las familias puedan disponer de viviendas en condiciones ventajosas, y poder liberar un stock demasiado elevado. Las constructoras podrían emprender nuevas promociones, aunque bien es cierto que, para que eso ocurra, hacen falta medidas imaginativas y valentía política para desahogar un sector que atenaza la economía nacional.

Hasta ahora, PSOE e IU han presentado sus medidas sobre vivienda. En resumidas cuentas, apuesta por el alquiler, bajada de precios y facilidades. Los otros partidos también traerán un pan (o un ladrillo) bajo el brazo. O no...

Foto: El Pueblo.



martes, 17 de mayo de 2011

CUATRO ENCUESTAS Y UN FUNERAL


L
es aseguro que vivir una campaña desde dentro es realmente agotador. Lo es para quien pone su cara en un cartel electoral y se presenta a unos comicios para querer ser representante de la ciudadanía. Lo es para quien sigue, informativamente hablando, las andanzas de los políticos en sus caravanas. De un acto para otro, sin solución de continuidad. Miles de palabras, cientos de páginas... aunque en muchos casos, pocos cambios vemos en sus discursos.

Esta campaña está siendo dura, feroz. Se busca hasta el último apoyo, el último sufragio. Hay miedo al fracaso, a que el mensaje no cale... y en estos comportamientos, el influjo de las encuestas tiene mucho que ver.

De tan manido, se convierte ya en pesado el escucharlo. “La verdadera encuesta es el 22 de mayo”. Siempre escuchamos eso. Los políticos dicen no creerse los múltiples sondeos que han aparecido en los medios de comunicación en las últimas semanas, pero en realidad, le hacen más caso del que en público son capaces de reconocer. No me aventuro a afirmar que incluso son capaces de cambiar estrategias electorales, pero que a una semana aparezcan en medios, presumiblemente progresistas, encuestas manifiestamente negativas para los socialistas, indica algo. En primer lugar, que el PSOE no las tiene todas consigo y que necesita “movilizar” al electorado, cosa harto complicada por el hastío de la gente y porque sólo se ha movido en determinadas circunstancias.

Otras encuestas de medios presumiblemente conservadores, indican una tendencia similar, circunstancia que podría ser asumida por el Partido Popular, provocando cierta relajación en el personal.

A nivel local, las espadas están en todo lo alto. Han aparecido varios sondeos y casi todos indican lo que ya sabíamos más de uno sin necesidad de hacer encuestas: que Bayod sube, que Oliver baja y que Delicado puede estar ahí ahí. Con este panorama, es normal que la pelea sea cruda y que cada voto sea considerado como un pequeño triunfo que conduce a uno mayor. El reparto de fuerzas va a quedar más o menos, igual que está ahora, aunque el poder lo pueda ostentar otro partido. Lo que está claro es que el día 22, el de la gran encuesta, se define un modelo de ciudad: o el que propone el PSOE, con lo cual se hablaría de cierta continuidad en las políticas desarrolladas hasta este momento, o el de el abrupto cambio que supondría darle el poder al PP, que en cierto modo, cambiaría las estructuras del ejercicio de mandato municipal. Las opciones están claras. Alguna de ellas, estará de funeral el domingo por la noche.

Foto: torreviejadigital.blogia.com



martes, 10 de mayo de 2011

DEL PAPEL A LOS HECHOS


L
os ciudadanos exigen hechos. Obras son amores que decía aquel, y eso es lo que al final queda de una gestión política. Una promoción de viviendas, un arreglo de calles, un nuevo parque, suelo para un colegio o un centro de salud, juegos infantiles, una piscina... Esas son las cuentas que tiene que justificar un político cuando se presenta a concejal o a alcalde. Sus vecinos le exigen hechos materiales, por encima de promesas o de ideas, a veces un tanto difusas cuando no incongruentes, y que muchas veces se pierden como lágrimas en la lluvia.

Ahora que estamos en pleno mercadeo electoral con nuestros políticos vendiendo esos panfletos a los que llaman programas electorales (esos documentos que alguien dijo que están para no cumplirlos), están sobre el papel muchas propuestas, algunas procedentes de los vecinos que a través de reuniones se lo han trasladado a nuestros representantes, y otras, directamente sacadas de la imaginación de algún asesor. Probablemente en un tanto por ciento no muy elevado, esas propuestas llegarán a ver la luz. Es lo malo de este sistema. Decía hace unas semanas que nos hemos mal acostumbrado a ciertos aspectos de la democracia. En este caso, hemos normalizado el romper el contrato social que supone una promesa de un político con sus electores.

Pero me quiero centrar en ciertos proyectos que los ciudadanos de Albacete han conocido en los últimos años y que parece que se han estancado porque no hemos visto, palpado, tocado o sentido, algo físico que nos diga que ya están al servicio de los ciudadanos. Algunos tildarán de prosaicos ciertos proyectos como el desarrollo del futuro Plan de Ordenación Municipal, pero es lo que toca. Dicen que en el horizonte de 2020 se verán resultados tangibles, pero el ritmo al que vivimos parece imponer una solución más a corto plazo. Sin embargo, el futuro de una ciudad requiere pequeños sacrificios, como el esperar unos añitos para ver qué derroteros toma Albacete en su crecimiento urbanístico.

A veces que la alcaldesa y candidata socialista a repetir en la poltrona municipal, insista en su apuesta por una ciudad sostenible parece una cuestión menor, pero no lo es. Lo será para quien quiera centrar el debate en uno o dos asuntos puntuales, que siendo importantes, no son los únicos que hay que analizar para trazar el futuro de Albacete.

En definitiva, visión global y de futuro es lo que hay que valorar. El ejercicio de la política municipal es sinónimo de cotidaneidad, pero en esta aldea global, parece buen negocio apostar por proyectos comunes y aglutinadores en vez de prometer el oro y el moro una vez cada cuatro años.

Foto: fernandotellado.com



viernes, 6 de mayo de 2011

EL PODER DE UNO


S
on pocos, pero no cobardes. No tienen el poder, la presencia mediática, los medios y la experiencia de los partidos tradicionales, especialmente de los dos “grandes” de este país, en el que experimentamos, en la práctica, un sistema bipartidista, aunque no llegamos a los extremos de los Estados Unidos (estamos cerca, eso sí).

Son formaciones que buscan su hueco. Se conforman con poco, con hacer llegar el mensaje, habitualmente progresista y un tanto en los márgenes del sistema. Sin querer acabar con él, buscan respuestas, una reforma en el sentido de mejorar lo bueno que tiene la democracia, deshechando lo que ya está desvirtuado. En definitiva, son movimientos que buscan una participación ciudadana real, directa, decisiva, cuasi asamblearia.

Probablemente, se nos venga a la cabeza una palabra para definirlos: utopía. Probablemente, haya un mucho de idealismo, y un poco de pragmatismo en el corpus de pensamiento de estos “no partidos” como a ellos les gusta denominarse, pero si alguien no lucha porque esas utopías puedan hacerse realidad, ¿quién lo va a hacer?

Curiosamente, Albacete es una de las ciudades que cuentan con formaciones de este estilo. Ciudadanos en Blanco o Democracia Participativa, por poner dos ejemplos, buscan “despertar” a la población, a base de mensajes que pretenden, no destruir el edificio democrático, sino todo lo contrario, fortalecerlo informando de lo bueno que tiene este sistema. Además, pretenden recuperar a los deprimidos, a los hastiados, a los cansados de que los partidos tradicionales ofrezcan lo mismo, o que se sirvan de la democracia para sus propios intereses.

Cierto es que tienen escasísimas posibilidades de obtener representación. Lo mastodóntico de los partidos mayoritarios lo impide, pero nunca viene mal que te recuerden que existen otras opciones, no en vano “soy solamente uno. Pero soy uno. No puedo hacer todo, pero puedo hacer algo. Y como no puedo hacer todo, no me negaré a hacer ese algo que puedo hacer”. Pues eso, algo se podrá hacer.

Foto: portalsostenibilidad.upc.edu



jueves, 5 de mayo de 2011

¿DONNIE DARKO?


P
ues algo así parece. En la película de culto Donnie Darko, el protagonista principal Jake Gyllenhall veía en visiones (¿o no?), a un conejo negro gigante que actuaba en plan Pepito Grillo. Esperemos que esta asistente al festival Albanime, no actúe de la misma forma que el fantasmagórico roedor de la película mencionada y no cause tanto canguelo, entre sus compañeros... Aunque éstos parecen reirse un rato...

Foto: María Sanz.




lunes, 2 de mayo de 2011

LA MANIFESTACIÓN COMO ARMA


L
ejos queda aquel mayo del 68 parisino. Lejos quedan las barricadas, los lemas coreados al unísono y los gobiernos atemorizados por la ciudadanía. Mucho más lejos quedan los sucesos de Chicago por los que celebramos el Primero de Mayo como jornada señalada para los trabajadores. Lejos, muy lejos.

Lanzamos una pregunta. ¿Por qué en un país con cinco millones de parados no existe un estallido social contra la clase dirigente? Existen motivos más que de sobra, muchos más que en en el Chicago de 1887 o en el París de 1968, pero sin embargo, la atonía social es el denominador común de nuestros tiempos. Las manifestaciones ya no son lo que eran, no se ven como un arma, no es una acción que provoque una reacción, sino todo lo contrario.

El mundo y España han cambiado. Ya no hablamos en clave de patronos y obreros, sino de ciudadanos de primera o de segunda, o simpatizantes (cuando no militantes), de izquierda o de derecha. La desideologización juega también en contra de los movimientos de protesta como éste del Primero de Mayo, que de jornada reivindicativa se ha tornado en jornada repetitiva, y si no, acudan a la hemeroteca. Sólo cambian la cifra de parados y el nombre sobre el que se concentran todas las críticas.

Además, tenemos miedo de perder el Estado del Bienestar. Ya no se lanzan consignas para reclamar derechos de los trabajadores (quedan muchos por conseguir, entre ellos que 4,9 millones de españoles tengan un puesto de trabajo), sino que lo que “corre peligro” es el Estado del Bienestar, nuestra sociedad basada en el consumo. No podemos perder ese estatus. Esto se relaciona con el conformismo social. No se protesta porque no se cree en que los políticos puedan encontrar soluciones. Ni siquiera se cree en que escuchen al pueblo.

Pero gran parte de responsabilidad en este desencanto social la tienen los propios sindicatos, perdidos en un ombliguismo peligroso, en una endogamia que ha dejado de lado a la clase obrera. Con estas premisas es normal que la ciudadanía no se vea representada en los sindicatos. No es algo exclusivo de España, pero aquí algunos se lo tienen que hacer ver.

Foto: actuallynotes.com



domingo, 1 de mayo de 2011

REFORMA ¿QUÉ?


C
rece, crece, crece. El número de parados en España aumentó en el primer trimestre del año en 213.500 personas, lo que deja el total de desempleados en 4.910.200 personas, nuevo récord y muy cerca de los temidos cinco millones que nadie quiere mentar pero que todo el mundo ve. Algo vergonzoso para un país que quiere codearse con la Primera División económica, pero que sólo encuentra problemas para mantenerse y no descender al pozo. Comparado con el año pasado hay 297.400 parados más, según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). No por esperado, duele menos, pero algunos parecen querer encontrar en ese resquicio, el único consuelo de unas cifras que son para olvidar cuanto antes.

Vayamos al grano. ¿Para qué sirve la reforma laboral? Se nos presentó como la panacea, como el gran asidero al que sujetarse puesto que según el Gobierno de Zapatero, sería la herramienta ideal para corregir los desajustes de un mercado laboral que arrastra, y eso es totalmente cierto, defectos que no han desaparecido con el tiempo. Puede que sea falta de otra cultura del emprendimiento, de otra forma de ver la creación de riqueza por parte de los empresarios, pero lo que más parece es que sea una nueva muestra de la indefinición en la que se ha movido la política económica en general, y la laboral, en particular, del Ejecutivo presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, al que nadie negará su aportación en conceptos de políticas sociales, pero que dejará un pesado lastre en forma de cinco millones (sí, sí, admitámoslo), de personas desempleadas.

¿Por qué no funciona la reforma laboral? En primer lugar, por el propio escenario español, con un modelo de empleo totalmente descontextualizado, antiguo, obsoleto y con rémoras procedentes de sistemas precedentes (existen mecanismos legales que existían en la dictadura y que aún no han sido modernizados). Por otro lado, el documento fue presentado a patronal y sindicatos con ciertas dosis de imprevisión y con propuestas-parche (algo del modelo alemán como la reducción de la jornada laboral, algo del austriaco como los fondos de capitalización), pero con escasas ideas nuevas realmente aplicables a un mercado laboral, donde ha primado en la negociación el abaratamiento del despido como modo de crear empleo (parece un sinsentido, ¿no?).

Probablemente, haría falta un escenario más amplio donde una reforma laboral sensata se vea acompañada de incentivos para que las empresas encuentren suficiente crédito para rearmar su actividad. Eso, y que los de siempre no sean los que paguen el pato de incompetencias, imprevisiones y desatinos varios.

Foto: im-pulso.blogspot.com