lunes, 16 de marzo de 2009

POLIÉDRICA PATTI


S
i un marciano aterrizase en la tierra no tardaría en descubrir que es una bohemia. Dice que aún no está preparada porque tiene “muchos libros por leer”. Además, asegura que está viviendo una nueva etapa en su vida. Pionera, iniciadora, instigadora, investigadora. Patti Smith lleva más allá el concepto de creadora. Ahora se revela como hábil e improvisada fotógrafa. Antes (y sin dejarlo), es poeta, música, cantautora, reina del punk sin quererlo e influencia de muchos que han seguido su estela.

La Patti fotógrafa no esconde su respeto, admiración y amor por el fallecido Robert Mapplethorpe, fotógrafo bisexual y compañero sentimental en 1966, en la que ella llama “primera etapa”. Juntos vivían en una estrecha habitación en el mítico Chelsea Hotel en pleno huracán bohemio de Nueva York. Él hacía fotos y ella escribía poemas. “Como no teníamos dinero ni mucho sitio, hacíamos toda la vida en la cama. Allí dormíamos, bebíamos, escribíamos, soñábamos, nos colocábamos (sí sí, también hubo drogas) y hacíamos el amor”, cuenta.

Esa primera etapa terminó cuando Patti empezó a contactar con los músicos del primerísimo punk neoyorquino. En poco tiempo se convirtió en la personificación del simbolismo francés mezclado con el rock and roll. Penny Arcade, actriz, cantante y la única mujer con la que Patti tuvo una relación sexual, la recuerda andando por las calles del Village neoyorquino: “Quería parecerse a Keith Richards fumar como Jeane Moreau, andar como Bob Dylan y escribir como Arthur Rimbaud”. “Es cierto que quería parecerme a Keith. Sigo siendo amiga suya”, explica. ¿Y de Dylan? “También. Es el tío más independiente que conozco. Hace realmente lo que le da la gana. Un auténtico outsider. Gracias a él pude grabar mi primer disco”.

Ese disco vislumbró la luz allá por 1975. Su primer y quizás mejor trabajo se llamó Horses y fue la chispa que encendió la explosión punk. Con 30 años se convertía en una estrella. Había pasado de trabajar en una fábrica, inspeccionando pañales para bebés, a ser un icono del rock. Mucha culpa de eso la tuvo la portada de julio de 1978 de la revista Rolling Stone. En la foto, de Annie Leibovitz, Patti aparece despreocupada, desafiante, sudorosa, despeinada y con una blusa transparente que dejaba ver su sostén negro. A ella misma le sorprendió. “Annie captó algo de mí que ni yo misma entonces conocía”, confiesa. La foto refleja un way of life arquetípico de esos años. Bohemia, impostura, rebelión. La androginia de Smith en esa imagen nos traslada a los 70. ¿Años salvajes? “Nunca fuimos tan salvajes como se cree. Fumaba marihuana, tomaba café y otras drogas por razones espirituales, no para divertirme”, explica la creadora de himnos como Because the night (compuesta conjuntamente con Bruce Springsteen). Que cada uno saque sus propias conclusiones.

Esta segunda etapa, la del éxito, se interrumpió en los 80 cuando conoció al que fue su marido Fred Sonic Smith (miembro de la banda MC5, también precursora del punk). Con él se exilió a Seattle, medio dejó la música y se dedicó a educar a sus dos hijos. El mayor, Jackson, tiene ahora 27 años y toca la guitarra. Jessie tiene 21 y actualiza el MySpace de su madre, que entre los amigos agregados están Beethoven, su adorado Rimbaud y Dostoiesvki. “Cuando apareció internet lo odiaba. El 11-M en Madrid me abrió los ojos. Vi que la gente sí se unía a través de la red y los sms. Podía recuperar el poder y decidir el Gobierno en España. Cambió para bien mi concepción sobre la tecnología. Aún así sigo sin tener móvil”. No sé por qué me viene a la cabeza una de sus canciones: People have the power. Pues eso, la gente tiene el poder.

En esta “cuarta etapa” (la tercera se considera aquella en la que volvió a la música gracias a la insistencia de Michael Stipe, de REM), Patti es feliz. Se siente más libre que nunca siendo un icono (aunque a ella no le vaya la etiqueta), y apuntando a ser alguien humanista en el sentido renacentista de la expresión. Viaja y expone en medio mundo. Acaba de estrenar Dream of life, un documental sobre su vida que toma su título del álbum que publicó en 1988, y además se interesa por la política. “Si en Estados Unidos gobernase Ralph Nader (Partido Verde) viviríamos en un mundo mejor”, asegura. También colecciona libros, algo que le interesa más que los discos. Escucha mucha ópera, mucho reggae y a John Coltrane, aunque se considera irredenta fan de Radiohead. De un nuevo disco, por ahora, nada. Lástima. Pero sí está escribiendo un libro, The traveler (El viajero), inspirado en su padre. Así que no parece dispuesta a perder ni un segundo más. Sea como sea, seguiremos disfrutando de la compañía de Patti, a través de sus fotos, de su prosa, de su forma de ser. Afortunados somos de poder escuchar una maravilosa versión del Gloria en la ajada voz de Miss Smith.

Hace un par de años, Patti publicó el que hasta el momento, es su último trabajo. Se llamó Twelve y en él recogía versiones... perdón, reinterpretaciones de temas que le han marcado a lo largo de su vida. En una reciente entrevista con el crítico musical Diego A. Manrique, Smith explica sus elecciones:

“Cuando intentas hacer un disco de versiones, quieres cubrir diferentes necesidades. Rendir tributo a tus maestros, desde luego, y situarte respecto a ellos. En mi caso, también quería tratar del presente, que es la guerra de Irak. Luego, están las coincidencias. Yo suelo soñar con canciones. Una noche soñé que estaba escuchando a los Doors tocando Soul kitchen. Al día siguiente me crucé con un camión enorme y en la cabina estaba sonando Soul kitchen. Durante una semana la escuché en muchos lugares. Así que miré hacia arriba y dije: De acuerdo, Jim Morrison, ya entiendo tu sugerencia”.

Twelve comienza con Are you experienced?, un tema poco interpretado de Jimi Hendrix, un Hendrix hasta reflexivo: “Le conocí fuera del escenario y no se parecía en nada al Hendrix salvaje de la leyenda. Era tímido y con una gran curiosidad intelectual. Tenía ideas revolucionarias: hablaba de juntar músicos de diferentes lugares para crear una Orquesta del Mundo. Había revolucionado la guitarra eléctrica y creo que buscaba una nueva misión: quería crear un esperanto musical”. Sobre los Stones también habla versionando Gimme shelter, “una canción tan arrolladora, tan buena para bailar, que quizá olvidamos que ofrece opciones. La letra comienza de forma ominosa; cuando la canto se me vienen a la cabeza fragmentos del Guernica de Picasso. Es un cuadro que me obsesiona. No dejo de visitarlo cuando paso por Madrid”. No podía faltar un tema de Bob Dylan: “Creo que no hay nadie que me haya influido tanto, desde la forma de vestir hasta las técnicas para componer”. Con estos amigos, es fácil.

Os dejo algunas perlas...






UN AGOBIO MENOS


V
amos a dejar la demagogia en fuera de juego y apostar por el jogo bonito a la hora de dejar claras unas cuantas cosas cuando tenemos que hablar de impuestos. Seguro que les sonará la cantinela neoliberal de ciertos partidos que dicen en tiempos de crisis como los que corremos, que hay que bajar impuestos urgentemente. Es una propuesta respetable, pero para nada acertada, y es que una cosa es hacer que la ciudadanía pague menos tributos y otra muy distinta es que una ciudad (pongamos por caso, Albacete), tenga una presión fiscal menor en comparación con otras ciudades del entorno.

Bajar los impuestos porque sí revela una absoluta demagogia por parte del político que lo diga (y lo ponga en práctica), ya que eso sólo va a servir para que el Estado del Bienestar se resienta. La ecuación es fácil: menos dinero en la caja, menos dinero para invertirlo en lo que el ciudadano necesita. ¿Lo ven claro, no?

Otra cosa es lo de la carga fiscal de cada uno. Según el Ránking Tributario de los Municipios Españoles, Albacete es una de las ciudades del país que se encuentra en las posiciones medias en cuanto a este capítulo. Circunstancia similar experimenta si comparamos las cifras tributarias albaceteñas con las del resto de capitales castellano-manchegas.

Un análisis pormenorizado desvela que el Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras es el “rey” de los tributos a pesar de la crisis del sector de la construcción. Aún así, la hacienda municipal sigue haciendo caja gracias a este concepto, aunque las maltrechas arcas de los Ayuntamientos españoles, no hacen ascos a sacar dineros de la matriculación de vehículos o de los recibos del IBI, impuesto en el que la ponencia de valores la pone el ministerio de Hacienda, pero es el Consistorio el que recauda, todo ello con una única finalidad: dotar de servicios a la ciudad, algo que con bajada de impuestos no se puede hacer.



miércoles, 11 de marzo de 2009

EL GRAN MANÁ


Y
a es oficial. Castilla-La Mancha se ha dado cuenta de las inmensas posibilidades que se le abren haciendo del turismo una de sus principales industrias. Era ciertamente incomprensible que con la riqueza natural, paisajística, cultural, patrimonial, gastronómica y de ocio con la que cuenta la región, aún no fuera el turismo uno de las principales fuentes de ingresos. Finalmente, el Gobierno de José María Barreda a través de herramientas como el Instituto de Promoción Turística, se ha dado cuenta de la importancia de este sector, que a pesar de la crisis económica mundial, vive buenos momentos (dentro de la mala coyuntura general), en la comunidad.
Prueba de ese buen momento es que en la provincia de Albacete, el índice de pernoctaciones ha aumentado sensiblemente, tal y como publicó EL PUEBLO hace un par de semanas, siendo la segunda provincia del país en este capítulo, tan sólo superada por la Zaragoza de la Expo.

La región cuenta con los mimbres necesarios para hacer del turismo el maná del futuro. En turismo rural y enológico, podemos decir que el potencial es ingente. Sin embargo, fallan ciertas infraestructuras, tanto técnicas como físicas, que en este momento están siendo analizadas para poner soluciones de futuro.

Internet es otro gran aliado de la comunidad. El portal www.turismocastillalamancha.com, recibe numerosas visitas y es una herramienta valiosísima por cuanto procura ciertos recursos al visitante que son útiles para preparar una estancia en la región. La última edición de Fitur significó la puesta de largo de esa Castilla-La Mancha que se ha hecho grande en materia turística. Sabemos con qué recursos contamos y conocemos lo que queremos. Es momento por tanto de aplicar las enseñanzas que hemos acumulado durante los últimos años y aprovecharnos de un filón que a buen seguro, puede ser una ayuda válida para superar mejor el mal trago de la crisis. Los castellano-manchegos apuestan por ello.



martes, 10 de marzo de 2009

LOS GRITOS DEL SILENCIO




R
ecuerdo que esa mañana estaba constipado. Iba a llamar al trabajo para decir que no iba. Me encontraba mal y lo que menos deseaba era ponerme delante del ordenador en otra de esas jornadas maratonianas de diez u once horas escribiendo, metiendo notas de prensa, redactando algún reportaje que tenía olvidado. Antes de hablar con mi jefe, me fui a la cocina a por un ibuprofeno. Me lo tomé y puse la tele. Y allí ví el horror, en la expresión más cercana, quizás, a lo que describía Kurtz en El corazón de las tinieblas. Llamé a la redacción y allí estaban todos paralizados pegados a la tele que en esos momentos sólo nos relataba confusión mezclada con tristeza e impotencia.

Me fui directamente al trabajo. Lo primero que hice aquel jueves 11 de marzo de hace cinco años fue ponerme a escribir (sin saber exactamente qué es lo que había pasado), un artículo de opinión como este. Lleno de desazón, mis dedos apenas podían recorrer el teclado para expresar lo que sentía. Mientras escuchaba los comentarios de mis compañeros, dirigiendo exabruptos hacia los responsables (desconocidos en esos momentos), de la masacre, yo sólo pensé en los ocupantes de esos trenes, sólo pensé en Atocha, El Pozo, Santa Eugenia... en los trabajadores, en los estudiantes, en sus padres, madres, hijos, esposos... en sus vidas truncadas.

Poco a poco íbamos sabiendo más. Nadie escribía. Todos mirábamos la tele. A las doce del mediodía, concentración en el Ayuntamiento. Alguien tenía que ir. Me tocó. Sólo se escuchaban los gritos del silencio. Puede que ese sea el momento más doloroso al que pueda asistir en toda mi carrera. Fue insoportable, pero a la vez dolorosamente bello porque la gente no acudió a una convocatoria, sino que fue algo espontáneo. Todos perdimos algo en esos raíles ensangrentados por el fanatismo y por eso estábamos allí.

Seguimos paralizados. Cada cinco minutos se conocían datos nuevos. El Gobierno, mientras tanto, zozobraba y nos mentía. Muchos pensamos en un primer momento que fue ETA pero Arnaldo Otegi condenó el atentado. Algo olía a podrido en La Moncloa. No fue ETA. Todos lo supimos en ese momento, incluso Aznar, pero él se empeñó en mentir y en pasar a la historia como el presidente que jugó con la memoria de 191 muertos y 1.858 heridos. Dos días después, supo cómo se lo pagó el pueblo.

Por la tarde fue momento de empezar a escribir algo. Sin ganas, sin pulso, sin ánimo. Mientras trataba de esbozar un artículo con un mínimo de cordura y de imparcialidad, a uno le entraron ganas de arremeter contra el fanatismo, contra el odio de un ser humano contra otro, contra la (mala) política, contra el engaño, contra la distorsión informativa. Aquella tarde, sólo pude escribir de historias mínimas, del señor que iba a hacer algunas compras al centro de Madrid, del estudiante que acudía a la universidad, de la señora que visitaba el hospital a ver a un pariente. No quise hablar de versiones oficiales o de líneas de investigación. Hubiese vomitado encima de todo ello. No tenía cuerpo para copiar y pegar de agencias y sólo para poner negro sobre blanco lo que me salía del alma.

Ese fue el único día que toqué el asunto del 11-M. Esas horas me dejaron KO. No he vuelto a escribir de ello desde ese jueves 11 de marzo de 2004, y creo que tampoco he tenido una conversación sobre ello desde aquellos días. Cinco años pasan rápido pero a uno le quedan marcados a fuego ciertos recuerdos. Ese día es uno de ellos.



lunes, 9 de marzo de 2009

UN PEQUEÑO OASIS


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ecíamos hace unos meses en EL PUEBLO...

Aunque en términos absolutos no estamos para tirar cohetes, cualquier pequeño respiro económico lo celebramos como si de un triunfo se tratase. Los datos del IPC hablan de que los precios bajan (buena noticia), pero que si lo sectorizamos o lo regionalizamos, hay alguna de otra subida alarmante (mala noticia). Pero lo dicho, si lo miramos en conjunto, nos quedamos con una cifra que desciende y eso para nuestros maltrechos bolsillos que no reciben inyecciones monetarias por parte del Gobierno, es como si estuviéramos sedientos en pleno desierto y encontrásemos un refrescante oasis.
Tampoco estamos para tirar cohetes en Castilla-La Mancha, puesto que en la región, contradiciendo la dinámica estatal, ha vivido algún que otro repunte de la inflación. Tampoco es algo alarmante, aunque grupos de precios como los de alimentación, vivienda, transportes o enseñanza (curiosamente, los que más afectan a las economías familiares), sufren aumentos importantes que en algunos casos casi llegan al cuatro por ciento.

No se deben lanzar por tanto, las campanas al vuelo puesto que estas cifras no son definitorias. La realidad es que aunque estemos mal, tampoco estamos perdidos. Eso sí, hacen bien los sindicatos en alertar de que esto no es el inicio de la recuperación económica. Ya es unánime la opinión de que lo peor está por llegar y tiene razón Comisiones Obreras cuando dice que ahora mismo la prioridad es la de proteger a los que peor lo están pasando. Las economías familiares sienten de forma profunda los embates de la crisis económica y eso se constata en lo más sencillo: la cesta de la compra, los gastos necesarios, los cotidianos...

Toca sufrir por tanto, pero dejando lamentos a un lado (protestar por los desmanes cometidos en nuestras economías de libre mercado), lo que toca es remangarse y remar todos juntos para hacer que el quebranto para las familias sea el menor posible.



EL FEIL (Y II): MOMENTO DE ACTUAR


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alma tensa, espera impaciente, las cifras que atosigan y que cada vez más, asustan. El paro sigue ahogando el sistema económico español (y el mundial), y por eso se necesita la puesta en marcha de políticas activas que por lo menos hagan menos doloroso el tránsito in hac lacrimarum vallem en el que se ha convertido la dichosa crisis económica.

De vuelta al tan cacareado Fondo Estatal de Inversión Local (del que desde este mismo foro ya hemos cantado sus excelencias), reiteramos su utilidad en momentos de incertidumbre conómica. Albacete fue de las primeras ciudades en apuntarse al “chollo” de los millones de Zapatero, y en seguida presentó una batería de acciones a realizar a lo largo y ancho de la ciudad... y también de las pedanías, grandes olvidadas en ocasiones, de forma injusta en la gestión municipal. Pero ahí están las medidas publicitadas por el Ejecutivo presidido por Carmen Oliver: equipamiento social, infraestructuras, instalaciones deportivas, dinero para iniciativas medioambientales... Un maná que ha sido acogido con regocijo por todos los ayuntamientos de España (bueno, por casi todos), y que aunque no asegura una salida de la crisis, ni tan siquiera un problema al galopante aumento del desempleo, sí que servirá para reactivar en cierto modo el tejido industrial y empresarial del país.

Lo que ocurre es que, siendo bueno, el plan de Zapatero debería reformularse para el futuro como una aportación continuada de la Administración General del Estado hacia el poder local, tan olvidado en los años que llevamos de democracia. Los ayuntamientos ya no son el cortijo particular de un cacique, sino una institución en la que participamos todos y que todos sufrimos si su supervivencia es tan precaria.

El equipo de Gobierno de Albacete es avispado. Sabe que tenía que agarrarse a ese clavo. La ciudad aprovechará el FEIL pero en esta situación no cabe bajar la guardia.



viernes, 6 de marzo de 2009

EL FEIL (I): TORMENTA DE MILLONES


P
osts sobre el maravilloso, inconmensurable, egregio y excelente Fondo Estatal de Inversión Local (el FEIL para los amigos)...

Zapatero riega de millones los Ayuntamientos de nuestra España. Eso al menos es lo que parecía a primera vista después de la intervención del presidente en el Congreso donde puso sobre la mesa 11.000 millones de euros para paliar los efectos de la crisis. De ellos, 8.000 van a parar a las arcas de los municipios españoles, sedientos de financiación externa que contrarrestara el ahogo económico secular que sufren.

A Albacete, los dineros del Estado llegan como agua de mayo, sobre todo para poner una tirita en una herida sangrante que se cobraba parados a cada mes que pasaba. Es precisamente el desempleo, la cara más amarga de esta crisis que se quiere aliviar a golpe de talonario y de endeudamientos futuros, puesto que con este desembolso, las cuentas estatales sobrepasarán el tres por ciento que se impone como límite para no quebrantar la estabilidad presupuestaria.

Pero ante el riesgo del endeudamiento, hacía falta una clara apuesta del Gobierno por impulsar las frágiles economías de los ayuntamientos. Por mucho que haga, el poder municipal no se basta por sí sólo para luchar contra la desaceleración. Es por ello que con aportaciones más o menos suculentas por parte de La Moncloa, se puede trabajar en medidas concretas de fomento de la inversión pública (adecuación, rehabilitación y mejora de espacios públicos urbanos, promoción industrial, obras con coste no superior a cinco millones, etcétera), y de paso, que eso revierta en una disminución de las magras listas del paro.

Pero esta medida de ZP puede ser pan para hoy y hambre para mañana, si una vez superado el mal momento económico, no se sientan en torno a la misma mesa los ayuntamientos y el Estado, para obtener soluciones definidas y eficaces para sacar del atraso económico en el que se encuentran las arcas de los consistorios españoles. Treinta años después de la promulgación de la Constitución, es el poder municipal el que aún acusa las rémoras de un pasado franquista demasiado pesado.



jueves, 5 de marzo de 2009

PROMOCIONA QUE NO ES POCO



H
ace unas semanas en EL PUEBLO...

Se queja el presidente de los empresarios albaceteños de que los premios de Promoción Empresarial que anualmente entrega la Cámara de Comercio no distingan iniciativas empresariales de valor y que por eso, el galardón se lo ha llevado el cineasta albaceteño José Luis Cuerda. Desconocemos si el mandamás de la patronal rechaza que una de las personas que más ha hecho por su tierra con su trabajo sea digno de recibir el citado premio, pero con sus declaraciones parece curarse en salud de lo que parece ser “un mal año” para el empresariado de la localidad.

Pero rompamos una lanza por José Luis Cuerda, esperando que el también presidente de la Cámara no le eche en cara al director de cine que produzca vino en Galicia y no en La Manchuela. Cuerda marcó un hito en la historia del cine español con una película absolutamente maravillosa, absurda, hilarante, magistral, descacharrante y que para colmo, ha hecho por la imagen turística de la provincia mucho más de lo que cualquier campaña institucional ha hecho hasta el presente. Amanece que no es poco, de la que precisamente ahora se cumplen veinte años de su estreno, probablemente haya dado mucho dinero a Albacete... y el líder de nuestros empresarios parece no saberlo. Si no, vayan a Ayna, a Liétor, a Férez o a Molinicos, que entre otros parajes, acogieron el rodaje de la cinta. Seguro que allí agradecen el carácter “empresarial” del amigo Cuerda al elegir esas localizaciones y hacerlas ya famosas en toda España, donde esta película se ha convertido en objeto de culto.

Probablemente, el jefe de los empresarios no considere el Séptimo Arte como una industria que además de amasar millones (que mire a Hollywood), sirve para generar importantes ingresos por publicidad. La promoción turística en una provincia donde en este asunto aún estamos en bragas también se consigue a través de pantallas de cine. Así que, habrá que aprender de otras experiencias... que no es poco.

De regalo, otro momento de la peli...




miércoles, 4 de marzo de 2009

LOS HAN DEJADO MUY SUELTOS


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ecíamos hace unos meses en EL PUEBLO de Albacete...

Reconocen parte de culpa... pero la mayor responsabilidad es del Gobierno por haberlos dejado “muy sueltos”. No, no son fieras peligrosas en libertad (!) escapadas de algún zoo. Son... ¡los constructores! La cita no es nuestra. Es del presidente de la patronal que engloba a constructores y promotores de la provincia, que analizaba la crisis económica del sector. Se les agradece ese esfuerzo en sincerarse, pero creemos que se han quedado cortos. Quizás, a Bienvenido Rosa se le escaparon unas declaraciones que no tendría que haber dicho. Por ejemplo, cuando “aclara” que los promotores no se han lucrado con los buenos años del ladrillo, sino que los que se han enriquecido son unos particulares y los ayuntamientos. De especulación poco habló cuando es vox populi que en ciertos sectores de la ciudad algunos promotores han aumentado de forma artificial los precios de venta. Sin embargo, la especulación, principal problema del sector, reconocido por los mayores expertos en la materia, no es asunto de interés para los constructores albaceteños.

Tiene también miga el que la patronal de este sector considere “desorbitado” que se paguen más de 25 millones de las antiguas pesetas por un piso del extrarradio. Que sepamos, no son los compradores los que ponen estos precios. Tendrán que hacer serios ejercicios de conciencia unos promotores que en sus comparecencias públicas ponen carita de corderos degollados por las “severas” pérdidas que han tenido en el último año. Quizás piensen que el que en la ciudad haya 3.000 viviendas sin vender sea culpa de los albaceteños que son muy pérfidos y no quieren comprar para arruinar al sector de la construcción. Y es que parece ser que los márgenes de beneficios de antes de la crisis (¿del 100, del 200 por ciento?), tienen que ser los mismos ahora que la cosa no está tan boyante.

Al final, va a resultar que los que estamos sueltos son los que sufrimos euríbores desbocados y constructores pasados de listos.



martes, 3 de marzo de 2009

DIÁLOGO DE BESUGOS


S
ean acertadas o no las medidas que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha puesto en marcha para aliviar (sí sí, aliviar, porque de eliminar la recesión, que se vaya olvidando), lo que no se le puede negar al presidente es voluntad para que los efectos de la mala coyuntura económica no afecten en demasía a los pobres que sufrimos en nuestras carnes las perversidades de la "mala economía". Nadie le puede echar en cara (bueno sí, se lo pueden echar, pero estarán equivocados), que ZP no hace nada para salir de esta situación.

Otra prueba más del esfuerzo del Ejecutivo por intentar poner un poco de orden en todo este marasmo es la reunión que ayer tenía lugar en el Ministerio de Trabajo para intentar llegar a la concertación social a través de un acuerdo en el que se impliquen patronal, sindicatos y el propio Gobierno. Pero ahí nos topamos con la piedra en el camino. Los empresarios (tan listos ellos), quieren flexibilizar el despido. Que bonito. Su razonamiento poco racional es el siguiente: si una empresa puede despedir con mayor facilidad, tendrá más dinero para continuar con su actividad y crear empleo. ¿Cómo? ¿Despides para contratar a otra persona? ¿Nos han tomado por tontos? ¿O los tontos son ellos? A mi no me extraña que algún día pidan lo del despido gratis, que alguno lo habrá pensado ya.

Al "tacto" de la patronal ya estamos acostumbrados. Ahora me estoy acordando de otros empresarios... los que montan su propio negocio abocándose a ser autónomos. Ellos sí que están desprotegidos, desamparados y están sufriendo las consecuencias de los desmanes de la economía en primera persona.

También quiero reivindicar y hacer propias las declaraciones que este fin de semana hacía a EL PUEBLO el eurodiputado Alejandro Cercas. El histórico político socialista ha luchado con denuedo en Bruselas en contra de la infamante jornada laboral de 65 horas que algunos propusieron ante el Parlamento Europeo, entre ellos, un tal Sarkozy cuyo simplista planteamiento para defender esta atrocidad era el de "si se trabaja más, se produce más y hay más riqueza". Más, más y más... Más tonto imposible. Algunos como el presidente francés van en contra de todo lo que ha significado durante años la construcción europea y aún más, torpedea todo por lo que algunos hemos envidiado durante años al país vecino. Se ha querido cargar el carácter laico de la Constitución francesa y ahora ha ido en contra de la lucha obrera en busca de mejoras en las condiciones del trabajo. Recuerdo que no hace mucho, en París se manifestaban miles de personas por las 35 horas semanales. De 35 a 65, casi nada.

Y hablando de sindicatos... Al otro lado de la mesa negociadora que ha propuesto el Gobierno, están los sindicatos buscando su norte. En Comisiones Obreras, Fernández Toxo sigue aterrizando, mientras que en UGT, Cándido Méndez se mantiene al frente de la nave del sindicato socialista, pero...

Pero en ambas aceras se pide a gritos un cambio en el sindicalismo que practican. Corren nuevos tiempos y da la impresión de que las centrales obreras no se han adaptado. No vale con consignas primeromayeras, sino verdadera acción de defensa de los trabajadores. En ocasiones eso se echa en falta, porque con unos (patronal) y otros (sindicatos) mimbres, el que tiene que hacer el canasto lo va a tener más que complicado.



lunes, 2 de marzo de 2009

YA NADA VOLVERÁ A SER IGUAL



A
pasionante jornada electoral la que se vivió ayer en Galicia y el País Vasco. E interesante el panorama que se abre (novedoso a todas luces), en ambas comunidades.

En los que fueron antaño territorios de don Manuel Fraga, un discípulo suyo, aunque a priori, no continuista con la labor del viejo dinosaurio popular, abrirá una nueva etapa de Gobierno conservador tras el lapso que significó el bipartito de PSOE y BNG. Se las prometían ambos muy felices al creer que el pueblo gallego respaldaría de nuevo esta opción de Gobierno. Sin embargo, ha vuelto a salir a la luz el gusto por el tradicionalismo de aquella región. Galicia es y seguirá siendo popular, por mucho que hace cuatro años socialistas y nacionalistas encontraran un resquicio para intentar cambiar el rumbo ideológico de aquella comunidad. Feijóo cuenta ahora con mayoría absoluta para demostrar que puede superar la gestión de Touriño... y la de Fraga.

Por su parte, el lío se ha instalado en Euskadi. Ibarretxe ha pagado caro su deriva soberanista, y el fulgurante ascenso socialista en las elecciones generales se ha visto refrendado en la jornada de ayer. Patxi López tiene ahora la sartén por el mango pero la papeleta que le ha tocado al socialista no es de agrado, puesto que no lo tiene nada claro. En campaña se hartó de decir que no quería nada ni con el PNV, ni con el PP, pero ahora va a tener que aclarar el futuro de los vascos con una decisión que causará, sea cual sea, polémica.

Por un lado, López puede postularse como lehendakari, pero necesita los apoyos de la gente de Antonio Basagoiti. El escaño de UPyD no le vendría tampoco mal. Un Gobierno en minoría sería una auténtica majadería y una tomadura de pelo para los electores, pero para los vascos que están hartos de casi tres décadas de peneuvismo, dejar que Ibarretxe siga al frente de la lehendakaritza cuatro años más puede ser un sufrimiento que no desean. Las cartas están boca arriba. Hagan juego.



domingo, 1 de marzo de 2009

UNA ASIGNATURA A APROBAR


D
ejémonos de hipocresías y reconozcámos, que con sus fallos, sus defectos y deficiencias, el sistema educativo español no es de los peores de Europa. Quizás hayan faltado partidas presupuestarias para hacer del nuevo ordenamiento educativo algo más eficaz. O quizás la cesión de competencias a según qué comunidades autónomas, ha hecho que el modelo haya quedado desprovisto de una vertebración deseable (por lo menos para que el alumnado atienda a unas nociones básicas y comunes en todo el Estado).

Sin embargo, el logro en los últimos treinta años ha sido el de universalizar la educación hasta el punto de hacer desaparecer (o casi) el analfabetismo en un país que se caracterizaba precisamente por tener una rémora importante en este capítulo.
Sin lugar a dudas, la difusión de un modelo de escuela pública ha tenido mucha culpa de ello. Frente a la educación privada (o concertada), la instrucción estatal pasa por ser el modelo ideal por cuanto provee de formación global al alumnado por mucho que el Partido Popular se empeñe en eliminar una asignatura tan necesaria en los tiempos que corren como es Educación para la Ciudadanía.

Sin embargo, el caballo de batalla de los padres en la actualidad es el aumento del gasto en educación. ¿Lo público es gratis o no? En teoría lo es, pero en estos tiempos que corren, entre material, libros, comedores, uniformes, etcétera, algunas familias se echan las manos a la cabeza cuando llega el mes de septiembre.

Por ello son loables ciertas iniciativas de algunos gobiernos autonómicos que buscan aliviar esa carga económica familiar proporcionando libros de texto gratuitos. Pero, el quid de la cuestión reside en que algunos padres aún desconfían de un modelo público que a pesar de lo que algunos creen, aún tiene cuerda para rato. La opción de un concertado está ahí, pero el librepensamiento no se compra con dinero.