miércoles, 7 de enero de 2009

UNA ASIGNATURA PENDIENTE MENOS


Y
a tocaba.. En pleno siglo XXI, una institución centenaria como la Guardia Civil alcanza la democracia. Inusitado era que mientras el resto del país disfrutaba de las comodidades de la libertad, los miembros de la Benemérita se guiaban aún por reglamentos estáticos, inmovilistas y más basado en lo consuetudinario que en la realidad palpable a pie de calle.

Muchas han sido las reticencias a las que han tenido que hacer frente los miembros del benemérito cuerpo. La lucha denodada por conseguir democratizar el Instituto Armado emprendida hace años por la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), da sus frutos en forma de futuro Consejo en el que estará representado el Gobierno en la figura del Ministro del Interior (ese es otro paso, desvincular de su carácter militar al cuerpo), y miembros de todas las escalas. Queda patente el deseo democratizador e integrador de todos los que forman parte de la Guardia Civil.

Pero no queda ahí la cosa, porque el próximo día 22, la Guardia Civil aparte de sumarse a la democracia, buscará lo que hace mucho debía haber conseguido de no haber sido un elemento deudor del régimen franquista: la consideración de “trabajadores” de todos sus agentes, porque hasta este momento, no había opción de discutir sobre cuestiones tan normales como los derechos que deben ser inalienables para cualquier “currante”. Eso se escapaba de la esfera de la Benemérita y con estas elecciones, por fin se va a subsanar.

Con un programa altamente progesista (desarrollo de políticas de igualdad, complementos salariales, fomento de la presencia social del cuerpo, etcétera), la Guardia Civil quiere enterrar aspectos negros de su pasado y reafirmar lo que una mayoría de españoles ya tiene en consideración: que es una de las instituciones más respetadas del país. Logros estos que no restan espacio a la memoria de aquellos que cayeron en el desempeño de su labor, entonces sin derechos algunos.



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C
orren malos tiempos para la defensa de las ideas. La cultura de lo pragmático ha ganado la partida al platónico mundo de las ideas. Mal lo tienen por tanto, aquellos adalides que luchaban por los trabajadores. El siglo XXI les sienta mal y llega la hora de la reconversión. Es más, hace tiempo que deberían haberse reconvertido y dejar aparcadas las declaraciones primeromayeras grandilocuentes y poner pie a tierra para afrontar los retos presentes y futuros que afectan al mundo de lo laboral.

En época de cambio de protagonistas de la izquierda tradicionalmente más apegada a la defensa de los trabajadores, es necesario dar un toque de atención a los sindicatos, actores fundamentales de la consecución de las libertades civiles en ese invento llamado Transición, pero que perdieron, en el trascurso de los años, el tren de la modernidad anclándose en una defensa cuasi decimonónica de los trabajadores.

Es de desear que la savia nueva que entra en las principales centrales sindicales del país aporten aire fresco a las ideas. Ahora que están de moda esos think tank que luego algunos dicen aplicar (afortunadamente, Aznar no podrá aplicar las “verdades” de su particular contenedor de ideas, la Fundación FAES, sobre cambio climático), los sindicatos deben plantearse por dónde tirar. Ahora más que nunca que corren malos tiempos para nuestros bolsillos. La desprotección de muchos ciudadanos en paro ante prácticas políticas que rayan lo neocon, debe ser punto de partida de la nueva acción sindical. No valen eslogans sesenteros. No vale el pancartismo de primero de mayo. Sobra palabrería y falta más determinación a la hora de convertirse en agentes sociales con capacidad para cambiar las cosas.

Ante la crisis de las ideas, los sindicatos tienen que acudir a apuntarse al pragmatismo para conseguir renovar su mensaje. Hoy más que nunca, la sociedad necesita de defensores de lo social porque el Estado del Bienestar no llega a todos.



lunes, 5 de enero de 2009

LA SEGURIDAD DE NO TENER ESCRÚPULOS


I srael ha invadido Gaza. ¡Qué novedad! Ya les tenían ganas. En ese conflicto que lleva medio siglo desangrando a unos y a otros (aunque más a unos que a otros), todos pierden por igual, pero... ¿no se ha parado usted a pensar en quién gana? ¿Israel? Me temo que no. ¿Palestina? Absolutamente no. ¿Oriente próximo? Negativo. ¿Entonces...?

Después de la Primera Guerra Mundial, la Sociedad de Naciones (predecesora de la ONU), aprobó un mandato británico en Palestina con la intención de crear un "hogar nacional para el pueblo judío". En 1947, Naciones Unidas aprobaron la división de Palestina en dos estados, uno judío y uno árabe. El 14 de mayo del 48 el estado de Israel declaró unilateralmente su independencia, lo que desencadenó la Guerra Árabe-israelí con sus vecinos de religión musulmana que se negaban aceptar el plan de la ONU. Las sucesivas victorias en una serie de guerras posteriores confirmaron su independencia y ampliaron las fronteras del Estado judío más allá de lo acordado en el Plan de Partición de las Naciones Unidas. La instalación de colonos en Gaza y Cisjordania, usurpando lugares en principio reservados para población palestino, alentó el sentimiento de humillación y de deportación interna de este pueblo, que echó manos de las armas para hacer frente a Israel. El resto es más o menos conocida. Intifada en los 80, inicio de las conversaciones de paz, acercamientos, desacuerdos, sublevaciones, invasiones del todopoderoso ejército israelí, asesinatos, matanzas... Por muchos premios Nobel concedidos, nadie ha sido capaz de poner en orden el gallinero árabe-israelí.

¿Quién puede hacerlo? A ver, dejen que piense... Ya lo sé. ¿Quizás Estados Unidos? Ah no. El Imperio veta día sí y otro también cualquier resoluciópn de la ONU que vaya en contra de los intereses de Israel. El lobby judío es demasiado poderoso como para cabrearlo. Ya se sabe que controla empresas y que incluso puede inclinar balanzas en decisiones políticas sumamente importantes para este país, con lo cual, amigos para siempre y a los palestinos que les den. ¿La Unión Europea? Me parece que tampoco. Aunque queramos, la UE no es la gran potencia política del mundo (ahí el Imperio nos gana por la mano). Encima, si la presidencia de turno corresponde a un país como la República Checa que en el tercer día de su mandato dice que la ilegal invasión de Gaza es por "cuestiones defensivas", pues uno no entiende nada. Claro, cuando Hitler anexionó la región checa de los Sudetes, también fue para defenderse. ¡Ay!, que pronto se olvida las lecciones de la Historia. ¿La ONU? Ya vemos que no han sido capaces ni de emitir un simple comunicado de condena de una acción que no lo olvidemos, es una invasión con todas las letras. Un país invade a otro (reconocido por todos, menos por Israel).

Visto el panorama y sin entrar en más disquisiciones históricas (que podríamos para abundar en el holocausto judío que ha cometido Israel con sus vecinos), parece harto probable que los soldados judíos continúen con su campaña en suelo extranjero sin que nadie mueva un dedo, no ya para evitarlo, sino para emitir una resolución de condena. Han entrado, arrasarán con todo, seleccionarán a sus muertos (mientras caerán otros inocentes), y se irán. Probablemente, pronto veamos a algún presidente israelí o americano siendo condecorado con el Nobel...



viernes, 2 de enero de 2009

¿QUÉ HAN HECHO PARA MERECER ESTO?


A
lgo falla, todos parecen saber el qué, pero todos desconocen la manera de pararlo. Echamos mano de la fría estadística, esa en la que los muertos son una mera cifra que no nos aterra pero que nos debe alertar del drama que se vive en los andamios de nuestro país. Con casi medio millón de parados más en el sector de la construcción, el número de fallecidos en el tajo, es casi idéntico a la de hace doce meses. Es para pararse y pensar detenidamente qué está fallando.

Como si de una moda se tratase, se impuso lo de la seguridad laboral. Algo inaudito en países de nuestro entorno (por no irnos ya a los países escandinavos), lo de ponerse un arnés al cincho para evitar males mayores parecía más una molestia o una manía del Gobierno de turno, que una necesidad, que es lo que es en la práctica. Pero en esto también tendremos que ir por detrás por lo que se ve.

Las soluciones están ahí, al alcance de la mano. Mayor formación, mayor implicación de trabajadores, empresarios, sindicatos y administraciones para llevar a cabo una real erradicación de los accidentes laborales, o por lo menos para que disminuya la aterradora cifra de fallecidos en el trabajo.

Pero si hacemos caso a lo que dicen los sindicatos, hay algunos que se “escaquean” de su responsabilidad. Cada vez que hay alguna desgracia en una obra, las miradas se dirigen al empresario de turno por no proveer de mecanismos a sus empleados, pero hay que ir más lejos y no quedarse en una visión reduccionista del problema. No es cuestión de buscar culpables y en esto yerran los sindicatos. Algo de nuestra educación también tiene parte de responabilidad en el desaguisado, pero estamos a tiempo para evitar más disgustos y volviendo a lo formativo, apostemos por una concienciación real de los trabajadores. Por ellos empieza la tarea de poner coto a las muertes en el trabajo. Los periodistas agradeceríamos no tener que contar más fallecimientos.



martes, 30 de diciembre de 2008

LAS IDEOLOGÍAS ¿GUIANDO? AL PUEBLO


L
levaba ya varios días rumiando el ocuparme de la polémica generada por el presidente de la Federación Españolas de Municipios y Provincias. Pedro Castro llamó "tontos de los cojones" a los votantes de derecha, y claro, se ha formado un circo impresionante. Entre las tibias disculpas del socialista, el ataque en bandada de los populares y la cobertura mediática que se le ha dado al asunto (nimiedad por otro lado, de los millones de muertos por hambre que hay en el mundo o de los cientos de personas que cada día pierden la vida en Irak, nadie dice nada), hemos convertido un asuntillo menor en tema de conversación nacional.

Hay que rechazar que un representante de lo público y además presidente de una organización municipalista, se exprese de esa manera insultando a los votantes conservadores, pero lo que me extraña es que el Partido Popular se haya molestado. Total, no son de derechas, ¿o sí?

A ver que yo me entere. Cuando ese señor de melena ondulada al viento y mostacho ya casi inapreciable que dice ser sumo pensador de esa cosa llamada FAES, que en su día incluso llegó a ser presidente de este nuestro país y que responde al nombre de José María Aznar, hacía como que gobernaba, no se cansaba de repetir que su partido era de centro y rehusaba calificarse como de derechas. Vale Josemari. Oído cocina.

Luego cuando el de barba entrecana y voz atiplada que creía que los chorreones de petróleo del Prestige eran "hilillos de plastilina", que hace caso cuando se le nombra como Mariano Rajoy, asumió el poder, también reiteró su compromiso de "centralidad". Centrados pues en lo que no es derecha ni izquierda, el PP pasó a ser un partido "modelno" y ahuyentó pajarracos del pasado y fantasmas desvaídos.

Hete aquí que recuperamos al crucificado señor Castro al que de nuevo afeamos la conducta para con el contrario, pero al que absolvemos en parte, puesto que si el PP es un partido de centro, ¿a qué viene molestarse por lo de los votantes de derechas?¿Es que insunúan los próceres populares que ellos son de derechas?¿Qué pensará de ello el atribulado Mariano?¿Y Josemari?¿En qué mar de dudas ideológicas se halla sumido el electorado del PP? Dudas, dudas, dudas...

Izquierdas, derechas, centros, extremismos. Ideas para ser devotamente consideradas pero que en un país donde manda el pragmatismo más recalcitrante y el resultadismo más insultante, parecen más pasadas de moda que los tapetes de ganchillo del sofá de la familia Alcántara... ¡Ay!, si es que a veces creo que contra Franco se vivía mejor...



domingo, 21 de diciembre de 2008

CREO QUE NO ME VA A TOCAR LA LOTERÍA


F
undamentalmente, porque no llevo ni un décimo, ni participación, ni ná de ná. En fin, desastrado tipo que soy, que no sigo una de las tradiciones más españolas que existen que es jugar a la lotería de Navidad a ver si te cae algo. Ya ven. Aunque aún estoy a tiempo de irme a una administración y gastarme los cuartos en un trocito de papel a ver si me da la felicidad y me quita de trabajar (bueno, eso no... que a mi me da gustico levantarme e irme a la redacción a “juntar letras”. Sí, soy masoca, ¿qué pasa?).

Lo de las tradiciones tiene su miga, eh. Piensen en todas las cosas que hacemos todos los años en plan borrego. Porque eso somos, borreguillos que azuzados por la vara de una especie de demiúrgo, va derechito por la cañada en busca de su particular pasto. Y si no, ya me dirán. Llegan las navidades y todos nos entregamos a la espiral consumista. Comidas, regalos, compras, aguinaldos, más comidas, más regalos... y así hasta el infinito y más allá. Luego tenemos los rituales típicos de estas fechas como el comernos las uvas, brindar con champán (perdón, cava), jugar a la lotería, amén de otras frikadas por el estilo.

Fuera de estas fiestas, también hay ciertos hábitos aceptados de forma consuetudinaria que ya rozan lo pesadito. Vacaciones de verano, tralará. Aunque el niño tiene unos cuantos cates, la familia se mete en unas cuantas deudas (deporte nacional, oiga), y se marcha a la Manga del Mar Menor o Torrevieja (que recuerdos del Un, dos tres), a darse chapuzones. La barbacoa, no está de más. Pues ahí tienen a millones de españoles protagonizando primeras páginas de periódicos y entradillas de informativos de la tele con lo de la Operación Salida. Erre que erre. Todos los añitos igual.

Nos enteramos de que tenemos que regalarles a nuestros novios/novias por San Valentín porque unos grandes almacenes, fiel a su cita anual con el desvalijado económico de los españoles, prepara sus spots y sus cuñas. Tradicional como la vida misma.
Analicemos ahora las fiestas patrias. No me diga que algo se le revolvería en su interior si no disfrutarse usted, querido lector, de la Semana Santa de Tobarra, de Hellín o si nos vamos más lejos de Zamora o de Sevilla. Cita obligada. También lo es el correr delante de morlacos cada 7 de julio, ¡San Fermín! o acordarse de Cádiz cuando llegan las fechas de Carnestolendas. San Juan lo relacionamos con Alicante y San José con Valencia... Tradiciones apañadas a lo largo de los siglos.

En el acto circunspecto y genuinamente español de la caña y la tapa también somos muy tradicionales. Nos equiparamos incluso a los hijos de la Pérfida Albión con su té de las cinco. Nuestra cervecita y el pincho correspondiente que nadie nos lo toque antes de ir a comer y lo mismo podemos decir de la costumbre albaceteña del almuerzo, que para el que no es oriundo se asemeja a ese segundo desayuno que practicaban los hobbits de El señor de los anillos.
Después de este exiguo recorrido por todo aquello que nos define (para bien o para mal, seamos sinceros), queda claro que al españolito de pie le van las tradiciones. Y por eso, acude como ovejilla a su cita anual con la suerte. Así que hoy comprueben sus décimos o participaciones a ver si les cae algo al zurrón. Lástima que eso no sea tan tradicional. Seguro que la puñetera crisis no se notaba tanto con un aporte monetario anual gracias a la tradición.



martes, 16 de diciembre de 2008

¿CUÁNTO VALEN LOS DERECHOS HUMANOS?


P
ara alguno como para el amigo Bush nada, que para eso tiene abierto Guantánamo, ese gran parque temático de la tortura y la hijoputez. Pero, aunque no soy amigo de celebrar el "Día Internacional de...", sí que voy a aprovechar que el Pisuerga pasa por Valladolid, para recordar que esta semana se han cumplido 60 años de la publicación de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, documento deudor de otros como la ilustrada Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano o el Bill of Rights del siglo XVII. Y aunque estos días de ¿celebración? no sirven de gran cosa (bueno sí, para que el político de turno se haga la foto de la bienintencionalidad y la bonhomía), por lo menos puede ser útil para recordarnos que hay algo ahí que nos lanza piedras contra nuestra corrupta moral occidental que no se da cuenta del desaguisado que hemos montado a lo largo de los siglos.

Este fin de semana he visto en el cine un remake del clásico de ciencia ficción de serie B de los 50, Ultimátum a la Tierra, una patochada encubierta de peli de catástrofes que se queda en una nadería a pesar de la siempre estimulante presencia de Jennifer Connelly. Pero el film deja un mensaje sobre la superficie y sobre el que no ahonda: el respeto al medio natural, a lo que tenemos y podemos dejar en herencia a nuestros descendientes. Esta semana, el concejal de Medio Ambiente, Ramón Sotos, hacía referencia a que ese respeto al entorno era otro derecho humano. Me pareció bien que Sotos lo remarcara, pero no pude evitar pensar que con lo que nos queda por hacer en aspectos tan simples como el respeto a la vida, no sé si tendremos cuerpo para "luchar" a la hora de reivindicar este "nuevo" derecho, aunque a mi sí me tienes convencido para la causa, Ramón...

Me disperso. Está claro que la lucha por los derechos humanos (primero de los hombres, luego el de las mujeres gracias a la labor de Olympia de Gouges), no es nueva. La llevamos sobre nuestras espaldas desde hace siglos, desde que hay conciencia de opresión, de sometimiento, de dictaduras de las personas sobre sus semejantes. Y si no, ¿qué reivindicaba el bueno de Espartaco cuando se levantó contra todo un imperio?¿Por qué los siervos de la gleba protagonizaban de cuando en cuando revueltas contra los señores feudales?¿Qué es si no las rebeliones de indígenas contra el poder establecido español en sus colonias?¿Qué fueron las guerras de Indochina primero contra el poder francés y luego contra el yankee?

Esto es una carrera que comenzó hace mucho y en la que la Declaración Universal de Derechos Humanos es sólo un ítem más en este camino que continúa porque la maldad intrínseca del ser humano, su inquina hacia el semejante, su depravación moral, su vileza, aún sigue siendo moneda de uso común entre aquellos que manejan los hilos.



viernes, 12 de diciembre de 2008

Y A PESAR DE TODO... LLEGA LA NAVIDAD


O
jo avizor a la crisis, con una mano en el bolsillo (vacío) y la otra puesta en la boca tratando de no vomitar por los obscenos beneficios de una banca que se las da de pedigüeña deambulando ante las sedes de los Gobiernos europeos. El IPC dando tumbos y los pensionistas intentando sacar algunos cuartos más a principios de año. De aumentos espectaculares de sueldos, ya ni hablamos. En estas estábamos cuando el Gobierno nos anuncia para terror propio que la luz va a volver a subir, porque parece que las eléctricas no tienen suficiente con los dos incrementos que hemos tenido en el recibo este año (recordamos, enero y junio). Será una “subida moderada”, pero subida al fin y al cabo que es lo que fastidia a las economías familiares.

Menos mal que Zapatero se ha travestido de Rey Mago en pleno mes de diciembre y va a soltar, a costa de hacer crecer la deuda por encima de ese tres por ciento que no conviene traspasar, 8.000 millones de euros sobre las maltrechas haciendas locales. Debe ser la primera vez en democracia que el Gobierno central es tan dadivoso con los ayuntamientos de este país que sufren una crónica hipertrofia en sus cuentas. Por eso es de aplaudir la iniciativa de Zapatero, aunque hay que alertar que estas medidas no pueden ser un punto final y sí seguido si no queremos que esto sea pan para hoy y la inanición de mañana. Los consistorios de todo el país lo lamentarán si eso se produce finalmente y no hay continuación plausible de estas medidas iniciales consideradas migajas por el Partido Popular (que por cierto, bien que se van aprovechar de etos fondos).

Problemas, problemas, problemas, que diría el bueno y dubitativo de Hamlet, pero no se amohine, querido lector porque el alumbrado extraordinario en nuestras calles ya se ha encendido y como nos recuerdan unos grandes almacenes todos los años por estas fechas, ya estamos en Navidad. El que no se consuela es porque no quiere...



jueves, 11 de diciembre de 2008

OLIVER NO PIERDE EL TIEMPO... NI LAS MANERAS


T
empus fugit. No para este equipo de Gobierno que le ha tomado la palabra (y diríamos que también la cartera), al Rey Mago Zapatero, que ante su dispendio de millones para los Ayuntamientos, ha visto como alumnas aventajadas como Carmen Oliver no se han cruzado de brazos y ya tiene sobre la mesa un tocho con varias propuestas en las que gastarse los millones del Gobierno central.

La alcaldesa ha presentado las primeras medidas para gastarse los 29 millones de euros que le corresponden a Albacete de ese Fondo Estatal para la Inversión Local que ZP presentó hace poco. Como las prisas mandan y estas no son buenas consejeras, Oliver ha aprovechado que el Pisuerga pasa por Valladolid para proveer de inversión a algo tan demandado por los vecinos como el arreglo de calles y plazas. De esta forma, varias zonas de la ciudad (no especialmente céntricas), se verán beneficiadas. Pero también están de enhorabuena los habitantes de algunas de las pedanías de la capital, que verán mejorar instalaciones esenciales como depuradoras y colectores pluviales.

Ante la asfixia de las haciendas locales, esta financiación estatal, aunque imperfecta, representa lo que puede ser el inicio de un nuevo escenario de las relaciones entre administraciones locales y la central. A partir de ahora, Madrid debería mimar más a los Ayuntamientos sumidos (en su mayoría) en las deudas y sin atisbo de salir de ese embrollo. Oliver aplaudió la iniciativa del presidente por obligar a gastar el dinero en un año difícil para la economía del país y de paso, con este argumento “manda callar” a su socia de Gobierno, Rosario Gualda, que en su papel de portavoz de IU “tuvo” que criticar un plan al que le ve cosas buenas. Sin embargo, la alcaldesa, tan prudente y precavida, no vio ofensa en las palabras de su colega y echó balones fuera diciendo que Gualda prioriza estas actuaciones. Por dentro, a buen seguro que Oliver tragó algún sapo y miró al futuro. Y es que a ella le va el carpe diem.



viernes, 5 de diciembre de 2008

HOY NO ME QUIERO RETRATAR


P
ues no. No tengo ganas de criticar. No quiero (aunque podría) hablar de la enésima cagada de la Iglesia Católica contra los homosexuales, a los que la ONU quiere "despenalizar" -madre mia- porque en algunos países se les cuelga por soplarle en el cogote a otros tios. Y total, Benedicto y sus colegas pues se apuntan a eso que para eso son unos defensores de cojones del derecho a la vida. Amén.

También podría hablarles de la crisis económica, pero maldita la gracia que me hace tener que hacerlo en este huequecito en el que trato de explayarme. Además, que doctores tiene la Iglesia (¡otra vez ellos por aquí!), para analizar el crash bursátil y su puñetera madre. Podría indagar en las razones por las que un gilipollas sale de la cárcel, se va a ver a su mujer y la mata, mientras el chip que le han colocado no va y el funcionario de turno no se da cuenta de que el sujeto anda suelto. Porca miseria.

Me encantaría tener tiempo para poner a caldo a los cabronazos de ETA que vuelven a sembrar de sangre y vileza una tierra a la que quiero tanto y a la que acompaño en el sentimiento cada vez que uno de sus hijos cae por las balas de esos eunucos mentales de gatillo fácil y poca vergüenza cotidiana. Me encantaría comentarles lo que pienso, o mejor dicho, por donde me paso lo de la Navidad, las lucecitas, los regalos, los Reyes (Magos), y la madre que los parió, pero estoy viendo que me quedo sin tiempo y sin espacio.

Daría lo que fuera por aportarles mi visión de la maldad intrínseca del ser humano al ver cosas como los atentados de Bombay y la ligereza que Espe tuvo en huir del infierno en la Tierra. Entre balas andaba el juego mientras la lideresa por un día fue émula de Usain Bolt y deseó tener a su vera un helicóptero para poner pies en polvorosa, y eso que a ella los aparatejos esos le da un miedo atávico. También, ahora que se acerca esa Navidad de la que no quiero hablar, escribiría algunas palabras sobre el hambre en el mundo ahora que vamos a llenar nuestras barrigas con menús navideños anticrisis. O sobre la paz mundial, en plan Miss de lo que sea.

También tengo sitio para dar mi opinión de la ¿entrevista? a Cachuli y a Luisito Roldán, dos santos varones víctimas de una conspiración socialista-judeo-bolchevique (por lo menos), que hizo que sus bolsillos se llenaran de dinero que ellos no querían. ¡Me cago en la corrupción y en los fondos reservados! A lo sumo podrían compartir conmigo los pensamientos que se me vienen a la cabeza de la forma de hacer televisión (es un decir), de ese invento berlusconiano llamado Tele 5.

Podría... pero no quiero. Hoy no tengo cuerpo de hablarles, ni de opinar, ni de siquiera criticar. Cuando ustedes lean esto, estaré de puente (lo siento por los envidiosos), y ahora mismo lo único que tengo en la cabeza es qué voy a meter en la maleta y dónde voy a estar esta noche después de que tras unas horas en coche llegue a mi destino. ¿Dónde estaré?... Búsquenme el próximo día en cualquier Reino de Taifa. Ciao.



jueves, 4 de diciembre de 2008

APÚNTATE A SER UN VIAJERO Y NO UN TURISTA


P
uente a la vista. Bolsillos vacíos y terrores para nada infundados. Navidad y Reyes se aproximan como hordas dispuestas a sangrarnos económicamente. Pero, ¡qué caray! Los albaceteños se preparan para pasar unos días de asueto y buscan entre las ofertas para echar estos días en algún destino (lejano o no). La crisis no afecta a los ánimos de viajar, y cada vez son más los que se apuntan a aquello del be a traveller, not a tourist. Viajar para conocer. Conocer pueblos en el sentido antropológico de la palabra. Conocer personas, experiencias. Sí, sí y también echen fotos. Pero algo cambia en las tendencias de nuestros viajes, cuando aumentan los destinos culturales y los rurales.

Aunque no conviene gastar mucho, lo clásico siempre está de moda. Ahí están Madrid con un cien por cien de ocupación en estos días. Y las capitales europeas de toda la vida... y Nueva York, que para eso llevando euros, se puede comprar allí más barato. O eso dicen.

Lo cierto es que el ciudadano, ante una crisis de las magnitudes que sufrimos, piensa en la evasión y actualmente no hay nada mejor para ello que preparar un viaje aunque sea a la sierra. Además, dentro del Estado del Bienestar que hemos construido a lo largo de las últimas tres décadas, le hemos cogido el gusto a eso de dejar reservado algo de dinero para ciertas escapadas. Los puentes para ello, son especiales y teniendo en cuenta de que España es de los países con mayor número de festivos, no nos extraña que en fines de semana como estos, haya más de cinco millones de desplazamientos.

El viajar te llena. Conocimientos, diversión, cumplir aspiraciones, saber de otras culturas. Múltiples son los alicientes de escaparse durante unos cuantos días. Dicen los expertos que ahora se viaja más barato que nunca y si no se han convencido del todo sigan lo que decía Mark Twain: “he descubierto que no hay forma más segura de saber si amas u odias a alguien que hacer un viaje con él”. Pues eso.



lunes, 1 de diciembre de 2008

¿CÓMO PASARSE ESO DE LA DEMOCRACIA POR EL ARCO DEL TRIUNFO?


Y
o lo flipo con algunos que dicen llamarse políticos. Hace unos días asistí a un hecho que yo calificaría como gravísimo pero que desafortunadamente se produce con demasiada asiduidad. En un pueblo cualquiera se produjo una moción de censura. Tres partidos que gobernaban (uno de derechas, otro pretendidamente de izquierdas nacionalista y dos concejales que han perdido absolutamente el norte de todo), fueron desalojados legítimamente del poder por otra coalición de formaciones.

Después de año y medio de (des)gobierno infamante para el pueblo, con una holgazanería y pasividad absolutas y un desamor alarmante por la profesión política, los anteriores mandatarios se quedaron sin poltrona y con bastantes malas pulgas. Verbigracia. Al que era responsable de Tercera Edad y Fiestas, le tocó ser presidente de la Mesa de Edad. Cuando el nuevo alcalde (enemigo acérrimo), se acercó para recoger el bastón del mando, el más veterano de los que allí estaban se lo tiró a la mesa en una demostración de lo que algunos ¿políticos? quieren a esa cosa llamada Democracia. A la par, algunos de sus compañeros de insólito tripartito, escupieron sobre las instituciones al decidir abandonar el Salón de Plenos antes de la investidura del nuevo alcalde. Señores estos que ante semejante desprecio por la cosa democrática deberían ser inhabilitados ipso facto et per secula seculorum para que no pudieran continuar cometiendo semejantes vilezas, si es que alguna otra vez tienen posibilidad de desempeñar cargo público.

A nadie le gusta perder, eso está claro, pero lo de estos desastrados politicuchos afines a la demagogia barata, al absurdo autocomplaciente, las intrigas palaciegas, la revisitación infundada y el calumnia que algo queda, no es algo que sea aislado. Se da y mucho en esta piel de toro, adobada además por inquinas personales, envidias carpetovetónicas y por encima de todo, incompetencia supina. Así estamos, oiga.
Tampoco es que el caso que les he relatado (real porque acaba de suceder en un pueblo andaluz), se pueda comparar con la realidad albaceteña. Afortunadamente, gozamos de una mejor salud política pero llegan casos que deben ser tomados como toques de atención. El respeto a la democracia debe procurarse también con un buen trato hacia aquellos que nos dedicamos a informar de los buenos (y malos) sucesos de la misma. Por eso escapa a todo entendimiento que los periodistas se planten y dejen colgada una rueda de prensa porque la máxima institución municipal junto con representantes sociales y económicos estaban reunidos debatiendo cosas sesudas.

Respeto, como el que pedía Aretha Franklin en esa vieja canción. Respeto hacia los humildes periodistas que con escasos sueldos y mucha dedicación se parten la cara porque los políticos "salgan" en la foto. Nosotros nos tomamos en serio nuestro trabajo... ¿y otros?