Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo,
Y apenado por no poder tomar los dos
Siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie
Mirando uno de ellos tan lejos como pude,
Hasta donde se perdía en la espesura;
Entonces tomé el otro, imparcialmente,
Y habiendo tenido quizás la elección acertada,
Pues era tupido y requería uso;
Aunque en cuanto a lo que vi allí
Hubiera elegido cualquiera de los dos.
Y ambos esa mañana yacían igualmente,
¡Oh, había guardado aquel primero para otro día!
Aun sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante,
Dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.
Debo estar diciendo esto con un suspiro
De aquí a la eternidad:
Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
Yo tomé el menos transitado,
Y eso hizo toda la diferencia.
Corazón de oro, pero perdido su orgullo Hermosas venas y derrame ocular He visto su cara en otra luz ¿Por qué tuviste que ir y dejarlo morir?
¿Por qué tuviste que ir y dejarlo morir? ¿Por qué tuviste que ir y dejarlo morir? En demasiado profundo y fuera del tiempo. ¿Por qué tuviste que ir y dejarlo morir?
Un simple hombre y su blushing novia Intravenosa, entrelazadas Corazones ido frío sus manos estaban atadas ¿Por qué tuviste que ir y dejarlo morir? ¿Por qué tuviste que ir y dejarlo morir? ¿Por qué tuviste que ir y dejarlo morir? En demasiado profundo y fuera del tiempo.
¿Por qué tuviste que ir y dejarlo morir?
¿Alguna vez piensas en mí? Eres tan considerada. ¿Alguna vez piensas en mí? Oh, tan considerada.
En demasiado profundo y perdido en el tiempo ¿Por qué tuviste que ir y dejarlo morir? Hermosas venas y derrame ocular Corazones ido frío y tenía las manos atadas.
¿Por qué tuviste que ir y dejarlo morir? ¿Alguna vez piensas en mí? Eres tan considerada. ¿Alguna vez piensa en mí? Oh, tan considerados.
Maravillosa traducción directa del Google Translator. Gracias santy_foos por alegrarnos el día... Ahora la letra en inglés...
Heart of gold but it lost its pride Beautiful veins and bloodshot eyes I've seen your face in another light Why'd you have to go and let it die?
Why'd you have to go and let it die? Why'd you have to go and let it die? In too deep and out of time. Why'd you have to go and let it die?
A simple man and his blushing bride Intravenous, intertwined Hearts gone cold your hands were tied Why'd you have to go and let die? Why'd you have to go and let die? Why'd you have to go and let die? In too deep and out of time.
Why'd you have to go and let die?
Did you ever think of me? You're so considerate. Did you ever think of me? Oh, so considerate.
In too deep and lost in time Why'd you have to go and let it die? Beautiful veins and bloodshot eyes Hearts gone cold and hands were tied.
Why'd you have to go and let it die? Did you ever think of me? You're so considerate. Did you ever think of me? Oh, so considerate.
Let it die. Del disco Echoes, silence, patience and grace (2007). Foo Fighters.
Pinchen ahí. Y verán el fantástico universo creado por Lola. ¿Qué quién es Lola? Ella misma se presenta en su blog...
"Me llamo Lola y este blog se ha convertido en un aliciente personal para dedicar más tiempo e ilusión a mis grandes pasiones: el diseño, la ilustración, la fotografía, la restauración, la costura, lo hecho a mano y en general todo aquello que acelera mi corazón y despierta mis sentidos".
En efecto. La ilustración, lo hecho a mano, el diseño, la fotografía, los detalles, lo artesanal, lo delicado... lo importante. Todo eso y más lo puedes encontrar en el blog de Lola, que además, es una buena amiga y una grandísima colaboradora en el trabajo que desempeñé durante unos años en Albacete. Lola me ayudó, me aconsejó y me "salvó" la vida gracias a su forma de entender el trabajo. Siempre calmada, siempre pausada, siempre resolutiva.
Tan solo quiero pedirle a Lola una costa: que retome el blog ¡ya! Necesitamos más Lolapopes.
Las sobremesas de los fines de semana son perfectas para conocer la definición de la palabra sensiblería... Poner el telefilm de La 1 o Antena 3. Esos pseudoproductos que paradójicamente, tienen una audiencia brutal, tocan la fibra sensible de un modo directo apelando a lo más rancio. Es la facilidad hecha "cine". Es buscar la lágrima fácil con un guión tramposo y nada elaborado. Al final, termina ganando el bien...
También gana el bien al final de Truman, la nueva película de Cesc Gay, un cineasta con una más que interesante carrera en la última década y que hace un cine "fácil". No en sentido peyorativo. Fácil porque lo que muestra en pantalla es lo cotidiano, lo cercano... Y cuanto más conocida nos es esa realidad, más difícil de plasmar en celuloide. En Truman gana el bien porque a pesar de relatar una historia durísima, el director no opta por darle el protagonismo a la enfermedad o la muerte, sino a las personas y a la vida. Es una de los filmes más optimistas que he visto en mi vida, a pesar de no desdeñar el drama vital de sus personajes.
Y el asombro asoma por la pantalla del cine cuando vemos paladas de realidad en las interpretaciones de los actores... porque vaya actores. Con la boca abierta está uno desde el principio hasta el final preguntándose cómo hacen tan fácil eso que estás viendo, con qué naturalidad, con qué percepción de lo que necesita cada personaje en cada línea de diálogo. Cuánta sapiencia la de Ricardo Darín, la mirada más expresiva del cine actual (no exagero), con qué soltura sabe manejarse el argentino en cualquier tipo de situación pasando del drama a la comedia en un plis. Y si hablamos de cambios de registro, qué decir de un Javier Cámara que demuestra que lo suyo es de alabar. Para él no hay géneros, hay versatilidad absoluta a la hora de sacar risa del drama y darle seriedad a la comedia. Personaje comedido pero lleno de matices el suyo. Siempre lo digo: cuando hay un personaje que hace al espectador comprender las motivaciones por las que actúa de tal o cual manera, es que el actor ha hecho un gran trabajo, y en Truman, Darín y Cámara lo consiguen. Y si a esto le unes unos secundarios brutales, que aunque aparezcan cinco minutos llenan la pantalla de gozo (qué grande por ejemplo, José Luis Gómez), tienes una película redonda donde nada rechina, donde todo es necesario y agradecido (música y fotografía, sensacionales) y hasta el bueno de Truman/Troilo, se ha hecho con un huequito en nuestros corazones.
P.S.: Troilo, el perro que hacía de Truman, murió durante la promoción de la película. El día que supe de su fallecimiento, fue un día triste.
Don Julio Camba, gran cronista parlamentario en las Cortes de Alfonso XIII, con la Restauración Borbónica exhalando un hedor insoportable a turnismo y a patraña política, harto de que sus señorías jugaran a un juego torticero, empezó a publicar sus crónicas bajo el título de Diario de un escéptico...
Tiempo después, don Benito Pérez Galdós comentó a Camba: “Me parece que debiera usted ser más escéptico todavía. Ante una farsa tan odiosa como la farsa parlamentaria hay que revestirse de un escepticismo profundo y violento”.
Cada día me siento más escéptico. Igual que Camba. Igual que don Benito.
Hace mucho tiempo -exactamente cuatro décadas- en una galaxia muy muy lejana, nació el mito. Ya hace 38 años desde que un joven, hasta entonces prácticamente desconocido, George Lucas deslumbrara al mundo con la primera entrega de Star Wars (La guerra de las galaxias) conocida más tarde como el Episodio IV. Una nueva esperanza dentro de la cronología interna de la saga.
El 25 de mayo de 1977, Darth Vader, Luke Skywalker, Obi Wan Kenobi, Chewbacca, Han Solo y la princesa Leia irrumpieron en los cines cosechando un éxito sin precedentes que sorprendió a propios y extraños y convirtió al film en un clásico de la ciencia ficción y en uno de los más taquilleros de todos los tiempos.
A partir de ahí la historia es de sobra conocida, millones de fans atrapados por la Fuerza, por esa lucha de los caballeros jedi y los sith, entre el bien y el Lado Oscuro, que siguen la saga como si de una religión se tratara y consumen de forma compulsiva todo lo que tenga que ver con el universo warsie.
Pero los comienzos no fueron tan galácticos. En su primer fin de semana, la primera entrega de Star Wars recaudó 1.554 dólares en las apenas 40 salas en las que se estrenó. A finales del año la cifra llegó a 36 millones de dólares y el film se exhibía en más de 2.000 cines. Fue el primer film de la historia en superar la barrera de los 300 millones de dólares y la película más taquillera de todos los tiempos durante dos décadas, hasta la llegada de Titanic en 1997. Recaudó cerca de 800 millones de dólares, casi 70 veces más de lo que costó, tan sólo once millones de dólares de la época. Y además del reconocimiento del público, Star Wars. Una nueva esperanza también logró el de la crítica y estuvo nominado a diez Oscars, entre ellos a los de mejor película, mejor director y mejor guión original, aunque finalmente solo se llevó seis estatuillas, todas ellas en categorías técnicas.
Ahora, casi cuarenta años después, en todo el planeta legiones de fans se lanzarán a las calles perfectamente ataviados con sus trajes de soldados imperiales o caballeros jedi para rendir homenaje a la saga en los múltiples desfiles y eventos que se organizan en todo el globo. Hoy se estrena Star Wars. El despertar de la Fuerza, el considerado séptimo capítulo de la saga galáctica, ya bajo el paraguas de Disney y con Lucas al margen del proyecto. Los meses atrás han sido de un continuo y gigantesco hype por la gran repercusión que tiene la vuelta de un universo que tiene mucho de mítico en varias generaciones. J.J. Abrams es el responsable de que nadie vulnere las reglas del mundo warsie. Hasta hoy, los millones de fieles seguidores habrán disfrutado de las más de 13 horas de metraje galáctico de las seis películas anteriores para ponerse en antecedentes, aunque la marca dejada a lo largo de los años por esta historia y sus personajes es tan fuerte, que no hace falta acudir a las películas precedentes... aunque siempre es un placer volver a acudir a la trilogía original.
Anakin Skywalker luchando contra Obi Wan, Leia junto a R2-D2, Han Solo y Chewbacca, el mítico casco de Darth Vader, el malvado emperador Palpatine, Luke Skywalker iluminado por los dos soles de Tatooine, el maestro Yoda o el Halcón Milenario son algunas de las inolvidables imágenes de Star Wars que los fans tendrán en mente hoy cuando vean el nuevo material que se estrena en todo el mundo. En las oficinas de Disney, sus directivos reirán con sonoras carcajadas
Una saga lucrativa
Porque cuatro décadas después, no hay ninguna duda de que la de Lucas es la saga más lucrativa de la historia del cine. Según los datos de la revista Forbes, las luchas entre los caballeros jedi y los sith han generado unos beneficios que rondan los 30.000 millones de dólares (datos de hace dos años, con lo cual, habrán subido en unos cuantos milloncejos). En esta mareante cifra entrarían la recaudación en taquilla, las ventas en DVD, los innumerables videojuegos y juegos de mesa, libros, cómics y un inmenso catálogo de juguetes creados más pensando en los fetichistas fans de la saga que en la diversión de los más pequeños.
Y lo que queda. Porque Disney no va a cejar en su empeño de ordeñar la vaca. Spin offs (Rogue One), otras dos secuelas (Episodios VIII y XI) y proyectos paralelos, más un aluvión de merchandising.
Aquí tenéis, en canto y alma, al
hombre
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos su versos.
Así es, así fue. Salió una
noche
echando espuma por los ojos, ebrio
de amor, huyendo sin saber adónde:
a donde el aire no apestase a muerto.
Tiendas de paz, brizados pabellones,
eran sus brazos, como llama al viento;
olas de sangre contra el pecho, enormes
olas de odio, ved, por todo el cuerpo.
¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay!
Ángeles atroces
en vuelo horizontal cruzan el cielo;
horribles peces de metal recorren
las espaldas del mar, de puerto a puerto.
Yo doy todos mis versos por un hombre
en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,
mi última voluntad. Bilbao, a once
de abril, cincuenta y uno.