| Quien quiera entender, que entienda... |
martes, 21 de marzo de 2017
domingo, 19 de marzo de 2017
#Yovoyamisa
La verdad es que hoy ir a misa no mola. Solo a ciertas personas mayores y a los de derechas a los que las tradiciones carcas les siguen gustando. Bueno, también a Pepe Bono. Pero hoy, ir a misa es algo que no casa con los tiempos. Podría daros muchas razones, desde filosóficas hasta propiamente religiosas, pasando por usar mi más exacerbado humanismo (para qué cojones quiero yo un Dios inventado por mi, si yo puedo hacer frente a mis problemas) o por la lógica. Pero les voy a dar una razón humana: ir a un lugar donde te dicen cómo te tienes que comportar, donde tienes que someterte a juicio constante si has "pecado", donde tratan de arreglar tu vida conforme a textos escritos hace dos mil años (en el caso más cercano), donde el propio ejemplo del fundador de ese credo es corrompido día tras día... donde simple y llanamente, te coartan tu libertad individual para elegir, tu libre albedrío, ya sería razón suficiente para decir #yonovoyamisa.
Pero el ser humano es gilipollas, así que seguirá creyendo en aquello que no se puede explicar.
viernes, 17 de marzo de 2017
Cachitos de "periodismo" XXXI
Hay algo en el código de justicia de los países democráticos que se llama presunción de inocencia. Es cuando alguien está siendo investigado por un presunto delito pero aún o se ha dictado sentencia. Por lo tanto, se presume que hasta que el juez no dictamine lo contrario, es inocente. Los políticos suelen mangonear mucho esta expresión según le convengan. Si es uno de los suyos quién está siendo investigado, hay presunción de inocencia. Si es el enemigo, no la hay. Así de claro lo tienen los políticos españoles, tan demócratas ellos.
En mis años al frente de una redacción (estoy hablando como si tuviera los mismos años que Lou Grant), cada vez que llegaba una recua de plumillas noveles al periódico siempre les decía lo mismo. Cuidadito con la presunción de inocencia. La palabra "presunto" siempre tiene que ir delante del investigado. Si no ocurren situaciones tan lamentables como la protagonizada por el ABC hace un tiempito:
http://www.publico.es/sociedad/tribunales-condenan-abc-respetar-presuncion.html
Lo que ya es desfachatez periodística es recurrir la sentencia cuando sabes que has metido la pata hasta el corvejón. Estos monárquicos...
En mis años al frente de una redacción (estoy hablando como si tuviera los mismos años que Lou Grant), cada vez que llegaba una recua de plumillas noveles al periódico siempre les decía lo mismo. Cuidadito con la presunción de inocencia. La palabra "presunto" siempre tiene que ir delante del investigado. Si no ocurren situaciones tan lamentables como la protagonizada por el ABC hace un tiempito:
http://www.publico.es/sociedad/tribunales-condenan-abc-respetar-presuncion.html
Lo que ya es desfachatez periodística es recurrir la sentencia cuando sabes que has metido la pata hasta el corvejón. Estos monárquicos...
martes, 14 de marzo de 2017
Involución
Hola, soy Artur Mas, presidente de la Generalitat de Catalunya y de un partido acosado por la corrupción.
Voy a hablar de otra cosa para montar una cortina de humo. Por ejemplo.... ehm... mmmm... esto... ¡ah sí! Independencia.
Ahora la mitad de los catalanes caerán rendidos ante la engañifa, mientras los que actuamos con un poco de lógica asistimos entre maravillados y sorprendidos, por el futil ejercicio de prestidigitación independentista efectuado por Mas.
Ahora, los patriotas españoles seguirán enrocados en su inmovilismo cerril mientras los patriotas catalanes se sentirán de nuevo las víctimas de todo. Invéntate una patria que luego llenarás las páginas de los periódicos de paridas.
Mamíferos con pantalones hablando de patrias. Involución suma.
Voy a hablar de otra cosa para montar una cortina de humo. Por ejemplo.... ehm... mmmm... esto... ¡ah sí! Independencia.
Ahora la mitad de los catalanes caerán rendidos ante la engañifa, mientras los que actuamos con un poco de lógica asistimos entre maravillados y sorprendidos, por el futil ejercicio de prestidigitación independentista efectuado por Mas.
Ahora, los patriotas españoles seguirán enrocados en su inmovilismo cerril mientras los patriotas catalanes se sentirán de nuevo las víctimas de todo. Invéntate una patria que luego llenarás las páginas de los periódicos de paridas.
Mamíferos con pantalones hablando de patrias. Involución suma.
lunes, 13 de marzo de 2017
Cachitos de "periodismo" XXX
Ay, los articulistas de opinión. Qué bella forma de entrar en el mundo del periodismo. Así fue mi caso, que sin título que "mostrar" a los mandamases de la comunicación pude "demostrar" que con ganas de aprender, rigor y fiel seguimiento de los códigos de la profesión, era un buen periodista. Por lo menos, uno de esos que hace las preguntas que hay que hacer...
Creo que de eso se trata esta profesión...
En fin, los opinadores. Esa fauna que habita entre columnas y faldones de periódicos y en programas de tertulias donde se grita demasiado y se informa poco para poder expresar aquellas opiniones que a los redactores y editorialistas no les permiten. A veces son atinadas y brillantes, otras vergonzosas. Hoy les traigo un caso de estos últimos.
Siempre fui partidario de seleccionar con buen ojo a quién podía otorgarle un espacio en blanco para escribir libremente en los periódicos donde he trabajado. Con razón nunca tuve que encontrarme con sujetos como este:
http://www.lasprovincias.es/revista-valencia/en-la-pomada/201702/06/monica-carrillo-entre-noticiario-20170206142325.html
"(...) Hay algo en ella, esos pómulos, esos ojos de avellana, ese tono moreno de piel, esas caderas de fuego, esa trasero pistonudo, como de india Pocahontas en versión palmeral de Elche. (..)".
El tal Ramón Palomar tiene que estar sacándose cada día las bolas de alcanfor debajo de los sobacos porque su discurso, al que podemos tildar de machista, está demasiado desfasado y apolillado en cuestiones de léxico. Y no voy a decir más porque el mismo artículo descalifica a quien lo firma.
Creo que de eso se trata esta profesión...
En fin, los opinadores. Esa fauna que habita entre columnas y faldones de periódicos y en programas de tertulias donde se grita demasiado y se informa poco para poder expresar aquellas opiniones que a los redactores y editorialistas no les permiten. A veces son atinadas y brillantes, otras vergonzosas. Hoy les traigo un caso de estos últimos.
Siempre fui partidario de seleccionar con buen ojo a quién podía otorgarle un espacio en blanco para escribir libremente en los periódicos donde he trabajado. Con razón nunca tuve que encontrarme con sujetos como este:
http://www.lasprovincias.es/revista-valencia/en-la-pomada/201702/06/monica-carrillo-entre-noticiario-20170206142325.html
"(...) Hay algo en ella, esos pómulos, esos ojos de avellana, ese tono moreno de piel, esas caderas de fuego, esa trasero pistonudo, como de india Pocahontas en versión palmeral de Elche. (..)".
El tal Ramón Palomar tiene que estar sacándose cada día las bolas de alcanfor debajo de los sobacos porque su discurso, al que podemos tildar de machista, está demasiado desfasado y apolillado en cuestiones de léxico. Y no voy a decir más porque el mismo artículo descalifica a quien lo firma.
domingo, 12 de marzo de 2017
viernes, 10 de marzo de 2017
Ahora sí, Logan
Por fin una buena película sobre Lobezno. Por fin, el animal ha salido a relucir. Un animal con emoción, con agallas, con garras sangrantes, sin frases lapidarias pero con dolor. Mucho dolor. Logan es la película que le hacía falta a este personaje. Gracias Hugh.
Si no habéis ido al cine a verla, no sé qué coño esperáis.
jueves, 9 de marzo de 2017
Dos x 1
El tiempo. Bueno, la falta de él. Precisamente eso es lo que hace que hoy tengamos dos crónicas al precio de una. Y no es que me guste especialmente comprimir en un único escrito lo que he podido disfrutar de dos actuaciones distintas, pero oiga, ya lo decía Pink Floyd en Time...
Y cómo uno no es de perder el tiempo de forma indecorosa he decidido hablarlesal mismo tiempo, del tiempo, de sus usos, medidas, costumbres y aprovechamientos puesto que de tiempo va la cosa que a continuación les narro en este dos por uno especial. No sé si ustedes lo han pillado aún.
DON QUIJOTE EN LA PATERA. Vídeo Promocional. Teatro Clásico de Sevilla from TEATRO CLASICO DE SEVILLA on Vimeo.
El tiempo discurre. Pasa con alboroto cuando en una cascarita de nuez, el héroe, acompañado de su fiel compañero, ve pasar la vida. El entorno es agreste, desconocido y los visitantes también lo serán para el ilustre hidalgo desprovisto de su rocín y embarcado en una patera que surca mares ignotos. El tiempo pasa para algunos, pero no para todos pasa igual. Algunos lo viven bien, despreocupados de problemas. Otros necesitan una mano amiga que les socorra puesto que bien bien, no están bien. Ahí están tanto Don Quijote como Sancho (magníficos Javier Berger y Juanfra Juárez), prestos a capear el temporal si las aguas no andan mansas. Por esos mares, donde tiene lugar Don Quijote en la patera (producción de Teatro Clásico de Sevilla) pululan personajes variopintos cabalgando el léxico y los pasajes cervantinos que funden a la perfección con el humor y la denuncia social al vaivén de la patera. Javier Centeno se transmuta en el cangrejo Salustiano, en Mohammed el moro que te vende a tu madre y otros caracteres más que plasman realidades divertidas a los ojos de un niño y brutales a los del adulto. Todo se transmuta con suavidad y humor. Ahí está la pluma templada y a la vez certera de Alfonso Zurro, autor del texto sobre el que Antonio Campos ha construido una fábula de rabiosa actualidad y de necesaria revisión. El medio ambiente, la crisis de refugiados, el miedo a "lo otro", el derribar muros simbólicos... Todo está ahí, reducido a una hora de montaje vivo, fresco, divertido y esencial para comprendernos a nosotros mismos. Ay, don Miguel, ay Cervantes, ¡cuánto te seguimos debiendo!
El tiempo también pasa en la siguiente propuesta que vimos en escaso margen de días. Por cierto, hago un inciso para volver a reclamar soluciones en el Teatro Moderno. Muy poca gente en la representación de La grieta, entre animales salvajes, alabado y premiado texto de Gracia Morales y Juan Alberto Salvatierra, que concitó el interés de muy escaso público a pesar de lo interesante de la propuesta. Que los gestores de la cultura chiclanera le den unas cuantas vueltas. Tiempo no tienen...
Tiempo angosto, duro, afilado, del que corta la respiración. La grieta, entre animales salvajes, nos presenta una acción parcelada, acotada y preñada de flashbacks para hablarnos de segundas oportunidades. Porque los instintos llevan al ser humano a cometer imbecilidades pero si hubiese una nueva oportunidad de redimirnos, las circunstancias podrían ser distintas. Nuevo planteamiento, nueva vida, nuevo tiempo. A modo de deus ex machina, los autores llevan a los protagonistas hasta situaciones límite para reconducirlos por una nueva senda, donde el tiempo les da nuevas herramientas. Lo aterrador de todo es que el ser humano es tan ignorante, tan imbécil que siempre vemos latente que el hombre sigue siendo un lobo para el hombre. Quizás el hombre es el animal salvaje.
Potente puesta en escena la de Remiendo Teatro en este texto dirigido por Julio Fraga y con las solventes interpretaciones de Larisa Ramos, Antonio Ramos y Piñaki Gómez. Una pieza donde precisamente los tres baluartes actorales son los pilares sobre los que se soporta la tensión, el drama latente y los miedos a los que todos estamos sometidos como puros animales. Lo que en realidad somos.
Viendo pasar los momentos
que componen un día monótono
desperdicias y consumes las horas
de un modo indecoroso...
Y cómo uno no es de perder el tiempo de forma indecorosa he decidido hablarlesal mismo tiempo, del tiempo, de sus usos, medidas, costumbres y aprovechamientos puesto que de tiempo va la cosa que a continuación les narro en este dos por uno especial. No sé si ustedes lo han pillado aún.
DON QUIJOTE EN LA PATERA. Vídeo Promocional. Teatro Clásico de Sevilla from TEATRO CLASICO DE SEVILLA on Vimeo.
El tiempo discurre. Pasa con alboroto cuando en una cascarita de nuez, el héroe, acompañado de su fiel compañero, ve pasar la vida. El entorno es agreste, desconocido y los visitantes también lo serán para el ilustre hidalgo desprovisto de su rocín y embarcado en una patera que surca mares ignotos. El tiempo pasa para algunos, pero no para todos pasa igual. Algunos lo viven bien, despreocupados de problemas. Otros necesitan una mano amiga que les socorra puesto que bien bien, no están bien. Ahí están tanto Don Quijote como Sancho (magníficos Javier Berger y Juanfra Juárez), prestos a capear el temporal si las aguas no andan mansas. Por esos mares, donde tiene lugar Don Quijote en la patera (producción de Teatro Clásico de Sevilla) pululan personajes variopintos cabalgando el léxico y los pasajes cervantinos que funden a la perfección con el humor y la denuncia social al vaivén de la patera. Javier Centeno se transmuta en el cangrejo Salustiano, en Mohammed el moro que te vende a tu madre y otros caracteres más que plasman realidades divertidas a los ojos de un niño y brutales a los del adulto. Todo se transmuta con suavidad y humor. Ahí está la pluma templada y a la vez certera de Alfonso Zurro, autor del texto sobre el que Antonio Campos ha construido una fábula de rabiosa actualidad y de necesaria revisión. El medio ambiente, la crisis de refugiados, el miedo a "lo otro", el derribar muros simbólicos... Todo está ahí, reducido a una hora de montaje vivo, fresco, divertido y esencial para comprendernos a nosotros mismos. Ay, don Miguel, ay Cervantes, ¡cuánto te seguimos debiendo!
El tiempo también pasa en la siguiente propuesta que vimos en escaso margen de días. Por cierto, hago un inciso para volver a reclamar soluciones en el Teatro Moderno. Muy poca gente en la representación de La grieta, entre animales salvajes, alabado y premiado texto de Gracia Morales y Juan Alberto Salvatierra, que concitó el interés de muy escaso público a pesar de lo interesante de la propuesta. Que los gestores de la cultura chiclanera le den unas cuantas vueltas. Tiempo no tienen...
Tiempo angosto, duro, afilado, del que corta la respiración. La grieta, entre animales salvajes, nos presenta una acción parcelada, acotada y preñada de flashbacks para hablarnos de segundas oportunidades. Porque los instintos llevan al ser humano a cometer imbecilidades pero si hubiese una nueva oportunidad de redimirnos, las circunstancias podrían ser distintas. Nuevo planteamiento, nueva vida, nuevo tiempo. A modo de deus ex machina, los autores llevan a los protagonistas hasta situaciones límite para reconducirlos por una nueva senda, donde el tiempo les da nuevas herramientas. Lo aterrador de todo es que el ser humano es tan ignorante, tan imbécil que siempre vemos latente que el hombre sigue siendo un lobo para el hombre. Quizás el hombre es el animal salvaje.
Potente puesta en escena la de Remiendo Teatro en este texto dirigido por Julio Fraga y con las solventes interpretaciones de Larisa Ramos, Antonio Ramos y Piñaki Gómez. Una pieza donde precisamente los tres baluartes actorales son los pilares sobre los que se soporta la tensión, el drama latente y los miedos a los que todos estamos sometidos como puros animales. Lo que en realidad somos.
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| (Foto: Pablo MaBe). |
lunes, 6 de marzo de 2017
Tontos por tos laos...
Que listo eran los romanos...
Stultorum nomina ubique iacem
O sea, los nombres de los tontos están por todas partes.
Pues eso.
Stultorum nomina ubique iacem
O sea, los nombres de los tontos están por todas partes.
Pues eso.
viernes, 3 de marzo de 2017
La Santa Cofradía de Todos los Paletos
Imaginen que por esos casuales de la vida a un chiclanero le da por sacar un paso procesional con la imagen de la Princesa Leia (que los dioses la tengan en la gloria) por las calles del centro de Chiclana (una calle que está abierta al tráfico, lógicamente). Y que ese paso a las diez de la noche interrumpe el normal discurrir del tránsito de vehículos. Imagínense que en ese momento llega una ambulancia en servicio trasladando a un enfermo urgente. Seguro que pondrían a caer de un burro a ese chiclanero e incluso la Policía Local lo denunciaría...
Pues paren de imaginar.
Ahora la realidad. Iba el que esto suscribe en su vehículo minutos antes de las diez de la noche por la calle Concepción (junto al Mercado de Abastos), esquina con Caraza y me encuentro a una cuadrilla de muchachos ocupando todo el ancho de la calzada con su paso procesional. Estaban ensayando su próxima salida en Semana Santa. Me paro. Un minuto, dos... hasta que me canso de esperar y de obstaculizar el tráfico (algunos que iban en mi dirección, tomaron la contraria para hacer el rodeo) y les digo que no tienen derecho a ocupar de esa forma la calzada. Transcribo lo que ocurrió a continuación de forma más o menos literal con el que al parecer es el líder de la manada... perdón, capillitas (por cierto, desconozco a qué hermandad o cofradía pertenecen):
Yo: Oiga, esto no puede ser. Imagine que voy con urgencia o que llegara una ambulancia en este momento. Tardan ustedes casi dos minutos en apartarse de la calzada. ¿Qué pasaría?
Capillita: Ya, pero no ha pasado nada, ¿a que no? Además estás esperando lo mismo que cuando hay tráfico.
Yo: Pero no hay tráfico. No pueden ocupar la calzada como ustedes quieran.
Capillita: Po sí que podemos. Tenemos permiso.
Yo: Tendrán permiso, pero no es lógico que yo tenga que esperar parado en plena calzada porque ustedes en vez de ensayar en un descampado quieren hacerlo en una calzada. Calzada cuyo uso pago con mis impuestos de circulación.
Capillita: Po se espera.
Yo: Ya, pero es que no tengo necesidad de esperar porque quiero llegar a mi casa. Y además, con mis impuestos hago algo más. Pagarles a ustedes el derecho a salir en procesión cada semana santa.
Capillita: Ji ome. Yo también pago impuestos pa ti.
Yo: Vuestras subvenciones y convenios los pagamos todos, amigo. Y ahora mismo se están quitando de ahí o llamo a la Policía Local.
Capillita: Po llámala. Ya te hemos hecho hueco.
En efecto hicieron un hueco escaso para mi coche... Sigo.
Yo: Deberías hacer más espacio porque puedo pillar a alguien.
Capillita: Como yo te vea que pillas al alguien te vas a enterar.
Yo: Vas a tener que mejorar tu educación. Es una conducta poco católica la tuya,
Capillita: ¡Vete por ahí!
Y mientras me alejaba de la escena de los hechos, por la luna trasera de mi vehículo, vi asomar el dedo corazón en señal de peineta del susodicho líder de los capillitas, mientras los más jóvenes del grupo jaleaban el cristiano comportamiento de su jefe.
Es de suponer que la Policía Local esté controlando a un grupo de ciudadanos en cualquier actividad que necesite de ocupar la vía pública. Pero allí no estaba ningún agente. Tampoco los llamé por una razón muy clara: nada iban a hacer porque en este pueblo hay ciudadanos de primera (ellos) y ciudadanos de segunda (los demás).
Pues paren de imaginar.
Ahora la realidad. Iba el que esto suscribe en su vehículo minutos antes de las diez de la noche por la calle Concepción (junto al Mercado de Abastos), esquina con Caraza y me encuentro a una cuadrilla de muchachos ocupando todo el ancho de la calzada con su paso procesional. Estaban ensayando su próxima salida en Semana Santa. Me paro. Un minuto, dos... hasta que me canso de esperar y de obstaculizar el tráfico (algunos que iban en mi dirección, tomaron la contraria para hacer el rodeo) y les digo que no tienen derecho a ocupar de esa forma la calzada. Transcribo lo que ocurrió a continuación de forma más o menos literal con el que al parecer es el líder de la manada... perdón, capillitas (por cierto, desconozco a qué hermandad o cofradía pertenecen):
Yo: Oiga, esto no puede ser. Imagine que voy con urgencia o que llegara una ambulancia en este momento. Tardan ustedes casi dos minutos en apartarse de la calzada. ¿Qué pasaría?
Capillita: Ya, pero no ha pasado nada, ¿a que no? Además estás esperando lo mismo que cuando hay tráfico.
Yo: Pero no hay tráfico. No pueden ocupar la calzada como ustedes quieran.
Capillita: Po sí que podemos. Tenemos permiso.
Yo: Tendrán permiso, pero no es lógico que yo tenga que esperar parado en plena calzada porque ustedes en vez de ensayar en un descampado quieren hacerlo en una calzada. Calzada cuyo uso pago con mis impuestos de circulación.
Capillita: Po se espera.
Yo: Ya, pero es que no tengo necesidad de esperar porque quiero llegar a mi casa. Y además, con mis impuestos hago algo más. Pagarles a ustedes el derecho a salir en procesión cada semana santa.
Capillita: Ji ome. Yo también pago impuestos pa ti.
Yo: Vuestras subvenciones y convenios los pagamos todos, amigo. Y ahora mismo se están quitando de ahí o llamo a la Policía Local.
Capillita: Po llámala. Ya te hemos hecho hueco.
En efecto hicieron un hueco escaso para mi coche... Sigo.
Yo: Deberías hacer más espacio porque puedo pillar a alguien.
Capillita: Como yo te vea que pillas al alguien te vas a enterar.
Yo: Vas a tener que mejorar tu educación. Es una conducta poco católica la tuya,
Capillita: ¡Vete por ahí!
Y mientras me alejaba de la escena de los hechos, por la luna trasera de mi vehículo, vi asomar el dedo corazón en señal de peineta del susodicho líder de los capillitas, mientras los más jóvenes del grupo jaleaban el cristiano comportamiento de su jefe.
Es de suponer que la Policía Local esté controlando a un grupo de ciudadanos en cualquier actividad que necesite de ocupar la vía pública. Pero allí no estaba ningún agente. Tampoco los llamé por una razón muy clara: nada iban a hacer porque en este pueblo hay ciudadanos de primera (ellos) y ciudadanos de segunda (los demás).
jueves, 2 de marzo de 2017
El cumpleaños de Quiñones
Fernando Quiñones cumpliría hoy 87 años. Para quien no lo conozca, un breve fragmento de La canción del pirata que es brutalísimo...
"(...) Mi madre, que vivía de lo que iba saltando, me parió en la playa grande que mira a la mar de Berbería, por donde las barracas de salazón y más allá del corral de pesca, a una media legua de la Puerta de Cádiz. Para mi que, sin un techo como ella estaba, andaría igual que las gatas, buscando donde echarse a parir, y que si acudió a esa almadraba del Conde no sería por su gusto, sino por no haber dado con sitio de más arreglo".
"(...) Mi madre, que vivía de lo que iba saltando, me parió en la playa grande que mira a la mar de Berbería, por donde las barracas de salazón y más allá del corral de pesca, a una media legua de la Puerta de Cádiz. Para mi que, sin un techo como ella estaba, andaría igual que las gatas, buscando donde echarse a parir, y que si acudió a esa almadraba del Conde no sería por su gusto, sino por no haber dado con sitio de más arreglo".
miércoles, 1 de marzo de 2017
El principio del camino
A los andaluces se nos llena la boca de andalucismo cuando llega el 28F. Cuando estamos a 1 de marzo, a todos se nos olvida la represión, la lucha, la pobreza, las maravillas de esta tierra y de sus gentes, sus envidias, sus reivindicaciones, sus problemas, sus luces y sus sombras.
Canal Sur deja hoy de hablar de Andalucía para seguir con lo suyo: abuelos y niños dando buenas cuotas de audiencia, programas de sevillanas y copla y susanismo en vena. Pero de lo poco estimado que ponen en "la nuestra" cada 28F es este documental que narra la Gira Histórica, una tournée de artistas andaluces que apoyaron el sí en el referéndum por nuestra autonomía, en aquel lejano ya 28 de febrero de 1980.
Camarón, Tabletom, Pata Negra, Kiko Veneno, Alameda, María Jiménez, los Smash, Silvio (el gran Silvio)... Andaluces, disfrutad. Los demás, también estáis invitados.
Canal Sur deja hoy de hablar de Andalucía para seguir con lo suyo: abuelos y niños dando buenas cuotas de audiencia, programas de sevillanas y copla y susanismo en vena. Pero de lo poco estimado que ponen en "la nuestra" cada 28F es este documental que narra la Gira Histórica, una tournée de artistas andaluces que apoyaron el sí en el referéndum por nuestra autonomía, en aquel lejano ya 28 de febrero de 1980.
Camarón, Tabletom, Pata Negra, Kiko Veneno, Alameda, María Jiménez, los Smash, Silvio (el gran Silvio)... Andaluces, disfrutad. Los demás, también estáis invitados.
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