sábado, 7 de noviembre de 2015

Noche en el cine

Ir al cine, sentarte, ver cómo te rodean unos estúpidos que comen en la sala, hacen ruido y comentan la peli como si estuvieran en casa... Y sentir irrefrenables ansias de acabar con todos.




jueves, 5 de noviembre de 2015

El vecino de al lado

Son molestos. Hacen ruido. No nos dejan vivir en paz. Escudriñamos sus movimientos por la rendija de la persiana en cuanto salen de su casa. Son diferentes a nosotros, no los conocemos apenas y por eso les tenemos miedo, pero haremos cualquier cosa por defender lo nuestro. Lo nuestro...

El vecino de al lado. Del Sur. El Sur también existe pero no somos nosotros. Son extraños, por eso debemos luchar si nos invaden o atacan. Es una historia universal. Puede pasar en Arizona, en Ceuta o en las fronteras de Croacia o Hungría. Frontera es la palabra clave; es el gran mal de nuestro mundo. Desde que tenemos fronteras, no nos entendemos, nos separan, nos limitan, quieren poner barreras donde el instinto humano quiere saltar. Y se marcan las diferencias.

Histrión Teatro vuelve a Chiclana con una obra en el que las líneas artificiales trazadas en mapas son las protagonistas. Las líneas y los puntos que añade el ser humano para definir esas rayas. La diferencia, la diversidad, la ignorancia, la violencia, el miedo... Todo se une en Arizona, obra escrita y dirigida por Juan Carlos Rubio, que cumple con determinación su labor: la denuncia del huso de la herramienta del miedo en el ser humano. El miedo que mueve la Historia humana desde hace siglos. En este caso, Arizona es el miedo al vecino de al lado, al que se teme porque puede arrebatarnos nuestra feliz existencia. Puede pasar en el Sur de Estados Unidos pero puede ocurrir también en Algeciras... Y de hecho, pasa.

Una pareja, la de Arizona, interpretada por David García-Intriago y Gema Matarranz, bien pertrechados tras unos personajes que comienzan a ser esbozados como figuras planas para terminar llenos de ángulos y recovecos. Más el de Margaret que el de George, pero ambos determinados a cumplir con su función en la vida. Un compromiso con mantener el statu quo frente al diferente aunque eso implique el uso de la violencia. Espléndidos ambos intérpretes, muy cómodos con un soporte textual sobre el que navegaron con presteza a pesar de cierto momento de apagón de la acción, rápidamente superada por la versatilidad de los actores.

Histrión apuesta por el teatro ideológico, por el teatro con función social, por la pedagogía y acierta en el desarrollo de unos planteamientos que lejos de cierta parodia con la que los intérpretes acometen sus papeles, es escalofriantemente real. Por que sí, existen algunos estadounidenses que se creen cargados de razones para defender su país. Y por ello se apostan en las imaginarias fronteras (del Sur, claro). Lo trágico es que desde España vemos a los vecinos ahogarse en un trozo de mar que resulta ser una barrera ciertamente infranqueable.

Fotos: Paco López.



lunes, 2 de noviembre de 2015

La necesidad y la virtud



Empecemos por la conclusión: es necesaria la existencia de la Orquesta Joven Ciudad de Chiclana dirigida por Jesús Rivera. Porque para este pueblo es un lujo tener un grupo de chavales con una calidad y una técnica a la hora de interpretar inusitada, porque lo hacen con una tremenda escasez de medios que suplen con ganas y con amor por la música y porque en estos días tenebrosos que vivimos, la música puede ser uno de los pocos placeres evasivos a los que agarrarnos.

Así lo pueden atestiguar los más de 300 asistentes al primer concierto de la OJCC en nuestra localidad (tiene delito que hayamos tenido que esperar hasta 2015 para ver su primer concierto en el Moderno, toda vez que ya han actuado en un coliseo como el Teatro Falla). Repito: es un lujo para Chiclana... Y probablemente, no nos merezcamos tener a esta orquesta levantada a fuerza de tesón, trabajo constante y de auténtica pasión, que a todo esto suma, calidad.

Con un programa acertado en el contenido y llevado a la práctica bajo la presta batuta de Jesús Rivera, los chicos de la OJCC se crecieron por momentos, sintiéndose cada vez más a gusto con un repertorio que gustó y mucho al respetable. Y eso que comenzaron fuerte, de forma esplendorosa con una de las piezas más bellas y delicadas de la banda sonora que Ennio Morricone compuso para la película La misión. Gabriel's oboe, con Rivera precisamente ejecutando ese instrumento fue un hermoso preludio de un recital mágico que tuvo continuación con una enérgica y sinuosa interpretación de la Sinfonía 10 en Si menor de Mendelssohn y una gozosa Serenata de Schubert. La compleja partitura que Mascagni pergeñó para el intermezzo de la Cavalleria Rusticana sonó con robustez en el Moderno que luego disfrutó con Bach y su Suite para orquesta nº3.

Como la cosa iba de homenajear a los damnificados por la riada del 65, el trío carnavalesco Los bellos de punta cantaron el pasodoble El niño de la pala de la comparsa Gondoleros de Venecia, fielmente acompañados por la OJCC, que luego continuó con obras de Albéniz -con Granada-, Grieg (deliciosa la Muerte de Asse de Peer Gynt) y finalizar con el Over the rainbow que popularizara Judy Garland en El mago de Oz y las notas bellísimas y melancólicas que Nicola Piovani compuso para el filme La vida es bella. Como bis, de nuevo el pasodoble carnavalesco que escribió Federico Rodríguez en homenaje a las víctimas de la riada de Chiclana y aplausos... Aplausos que dictaminan lo que pronto debe ser una realidad. Chiclana necesita a la Orquesta Joven Ciudad de Chiclana y ellos deben recibir el apoyo institucional que se merecen... Al menos teniendo una fecha al año reservada para actuar en el Teatro Moderno. Qué menos.



sábado, 31 de octubre de 2015

La muerte y el pecado

Se7en (1995). Dirigida por David Fincher.




jueves, 29 de octubre de 2015

Toma la independencia y corre...

Si yo fuera catalán y mi gobierno me dijera que quiere independizarse, yo pensaría en los golfos apandadores...





miércoles, 28 de octubre de 2015

Cacho carne

Es sencillo. No comáis demasiada carne (roja o blanca) porque puede ser perjudicial para la salud de algunos humanos. Lo mismo que si te bebes diez litros de agua del tirón, te mueres. Y ya...

Cacho carne...



domingo, 25 de octubre de 2015

El cante por fatigas de Rancapino

Mi cante es un cante por fatigas...
Rancapino

Los pies descalzos y los catarros constantes. El soniquete reverberaba en la garganta de Alonsito que ya empezaba a darse cuenta a temprana edad, cuál sería su sustento. A los siete años, Alonsito, Alonso Núñez Rancapino dejó el colegio y se echó a la calle a cantar. Había que comer en esa España en blanco y negro y si uno tenía algo con lo que valerse, había que explotarlo. Rancapino y su familia comieron de la voz rota del cante flamenco. Desde que era chiquitito. Qué buena escuela del flamenco esa. Las puñalás de la vida y la necesidad fueron sus maestras y el fino oído del chiclanero culminó su formación como cantaor escuchando a los más grandes: Aurelio Sellés, Chano Lobato, Caracol... Estuvo con los más grandes y recuerda con especial cariño a Fernanda y Bernarda de Utrera, dos gigantes del cante jondo.


Alonso ya no canta mucho. Su hijo recoge el testigo separándose del estilo paterno para crear el suyo propio, personal e intransferible. Pero a Rancapino padre le hacen los ojos chiribitas cuando habla de aquellos años de gloria junto a Camarón, de tablao en tablao, de ciudad en ciudad, de avión en avión, llevando por esos mundos de Dios, los caminos del cante más puro ese, que unos pies descalzos y el hambre, le hicieron descubrir cuando era niño.

Hoy Alonso canta para los amigos. Unas alegrías, una soleá inacabada o una bulería requebrada en su voz arenosa y sabes que ante ti está un genio del flamenco.



miércoles, 21 de octubre de 2015

Hoy es el futuro

Hoy es 21 de octubre de 2015. El día del futuro en... Regreso al futuro.


(Foto: robertphoenix.com)

- Hey, Doc. No tenemos suficiente carretera para ir a 140. 
- ¿Carretera? A donde vamos, no necesitaremos carreteras.


Y esto amigos, es mítico...





lunes, 19 de octubre de 2015

La riá

Hace medio siglo las calles de Chiclana se inundaron de agua... y el agua trajo fango. Y tras la lluvia y el fango, la desolación. Pero tras ella, vino el trabajo y la superación del dolor y la tragedia. Hoy hace 50 años de la riá de Chiclana. Cincuenta años del nacimiento de otra Chiclana, para bien o para mal.





jueves, 15 de octubre de 2015

Los días de Legionaria

Días que, por muy extraño que nos parezca, son luminosos. Las noches de las putas también lo son, al menos para quienes hayan tenido la suerte de hablar con ellas (y aquí un servidor lo ha podido hacer mientras yo trabajaba... y ellas también). Pero la puta desvelada por Fernando Quiñones en el relato corto La Legionaria (a su vez surgido de Las mil noches de Hortensia Romero), suscita varios elementos para la reflexión que la compañía La Torrent escenificó con tino y primor en su paso por el Teatro Moderno.

(Foto: Paco López).
Legionaria es un señora digna. Lo demostró relatándonos una historia vibrante que fue de la risa a la amargura con la rapidez de una relación entre cliente y prostituta. Su dignidad, nada impostada, juega con los clichés del oficio más antiguo del mundo pero con una inusitada humanidad tanto en los momentos más jocosos como en aquellos en los que la vida de Hortensia se atenaza por los recuerdos más penosos. Al fin y al cabo, Montse Torrent (perfectamente parapetada tras la máscara de Legionaria), nos habla de la vida tal y como es. Pero no la vida de una puta, no. La vida de todos nosotros. En eso no hay diferencia. Quiñones nos regala un retrato vitalista que no por ello tiene que ser alegre en todo momento. Pero sí en el sentido de que la vida que es aprovechable al cien por cien y eso es lo que Hortensia Romero desgrana al público. Ella, para bien o para mal, ha vivido y con eso se queda. Eso es lo importante.

El retrato que Torrent hace de este personaje, tan cercano y a la vez, tan desconocido, es de relumbrón. Esas transiciones entre la comedia y el melodrama resumen a la perfección una obra que rayó a una altura increíble. Esa Legionaria se hace querer porque desde el minuto uno nos habla con franqueza y con absoluta naturalidad. Torrent ha rebuscado en el alma de la única protagonista de este relato quiñonesco y lo expone con toda su grandeza, con toda su crudeza. Y no, no lo hace yéndose a la parodia, que sería lo fácil y además es lo recurrente. El alma de la prostituta se abre para que veamos sus entresijos, sus deseos, sus frustraciones, sus alegrías y sus miedos, sus victorias y sus fracasos.

Puro grito de existencia, pura defensa de la igualdad, un monumento a la mujer en la prosa del escritor chiclanero y en la traslación que Montse Torrent hace de un personaje que es un auténtico tesoro. Su reverso luminoso sobre el escenario, lo ha hallado y ha querido hacernos ese maravilloso regalo. Días luminosos de un personaje absolutamente arrebatador.



lunes, 12 de octubre de 2015

Amor omnia vincit

(Foto: Zúh Malheur)

El amor todo lo vence. Incluso a quienes son incapaces de ver el valor de una propuesta que hoy en día parece no tener demasiados adeptos. Buena nota debería tomar Rajoy de estos chicos que durante un año se han acercado a los fundamentos de la cultura grecolatina mediante la maravillosa experiencia del teatro. Y lo han hecho de la mano de Plauto, de quienes han tomado la base de su Comedia de la olla o Aulularia para adaptarla en tiempo y forma y hacerla más accesible. Una experiencia total que ha demostrado la importancia de la enseñanza del teatro en la Secundaria. Cultura clásica + filosofía + teatro + música, cóctel que este Gobierno está cargándose a la vista de todos.

Pero dejemos a los políticos y hablemos de cosas importantes. La Aulularia que los alumnos del Taller de Teatro Grecolatino de Taetro montaron hay que verla desde una perspectiva global. Sería injusto interpretarla desde el mero plano de la dramaturgia, puesto que no es este un proyecto exclusivamente teatral. Es docencia, es pedagogía, es crear una comunidad de aprendizaje del sustento de nuestra civilización donde se ha hablado desde la gastronomía clásica (con inclusión de una receta recogida por Apicio), hasta de la música pasando por el matrimonio de aquellas civilizaciones. Si esta docena de chavales se han inmiscuido en esos temas y se les ha quedado algo de estas enseñanzas, Taetro ha triunfado.

Y victoria plena hubo en la plasmación escénica de todo el curso. Se presentía en las jornadas precedentes, pero el día de la actuación se cumplieron los augurios. Teatro lleno. Hasta la bandera. Vale que la entrada era gratuita, pero en Chiclana tenemos la experiencia de que incluso en espectáculos gratuitos, el patio de butacas no se completa. La Aulularia llenó patio y anfiteatro. Ahí es nada. No solo cumplieron con solvencia durante el taller y en el trascurso de su actuación, sino que encima son buenas propagandistas de la voz de este curso.

(Foto: Zúh Malheur).
Sobre el escenario mostraron varias caras: sobriedad cuando lo requerían los fragmentos que se respetaron del texto plautino y un absoluto desparpajo en los momentos más hilarantes de la acción. Curiosamente, el público agradeció más las aportaciones personales del elenco que lo escrito por el propio autor romano, cosa que da que pensar sobre la polivalencia de estos chicos, que consiguieron dar un ritmo endiablado a una obra que si no está bien gestionada puede caer en el tedio. Acierto también en la singularidad de las máscaras y los personajes creados por cada actor, con un acercamiento de cada uno de los roles a realidades conocidas por los chavales de su generación. El que haya un personaje afeminado u otro con habla bastante cercana al chiclanero que practicamos, hace más cercanos los personajes, más accesibles y posibilita que el teatro clásico llegue a un espectro de la población más amplio.

Interesante fue también la apuesta por dar mayor visibilidad a temas tan actuales como la violencia de género, la igualdad entre hombre y mujer, la avaricia o las nuevas relaciones sentimentales, asuntos latentes en el texto original pero no suficientemente explotados. Los directores del taller vieron las infinitas posibilidades del escrito plautino para potenciarlas y ofrecer nuevas visiones. Un plus que los chicos supieron explotar a las mil maravillas sobre las tablas del Moderno. Y otro elemento a sumar al éxito global fue la música. Tanto la viola y flauta (ejecutada por dos actrices del plantel en varios momentos de la actuación), como la canción final elevaron el conjunto y otorgaron un toque festivo a un final apoteósico que levantó al público de sus asientos. El equipo actoral se lanzó a cantar y se convirtió en el último logro de una función que ha dejado un sabor de boca espectacular... Tanto, que ya se escuchan voces de que es necesario repetir esta experiencia.

Si es que ya se sabe que el amor (al teatro) todo lo vence.



martes, 6 de octubre de 2015

Reservoir pics XXXVI