martes, 17 de febrero de 2015

Cachitos de "periodismo" VII

Para empezar, una imagen...

Este es Rin Tin Tin... el del medio.
Así que no entiendo qué hace un perro actor en un artículo de Las Provincias sobre las muñecas de Marín...

«Eso es parte de la leyenda urbana, porque no todas las muñecas que fabricábamos iban para el televisor», comenta Ernesto Marín, el hasta ahora presidente del consejo de administración de la marca. En su casa, el también alcalde de Chiclana desde 2011 por el PP, cuenta con una buena colección... «y eso que tengo televisores de plasma», recalca con cierto rintintín

Dudo que nuestro alcalde tenga a rintintín en su salón. En todo caso, las cosas las diría con retintín.



sábado, 14 de febrero de 2015

Todos los hombres de Pablo

En 1949, Robert Rossen despachó una de sus grandes películas. En España se la conoce como El político, mientras que su título original es All the king's men (Todos los hombres del rey), nomenclatura que luego fue aprovechada por Alan J. Pakula para su maravillosa adaptación del libro homónimo que narraba el caso Watergate. En el film de Rossen, un político salido de la nada y cuya principal obsesión era luchar contra el sistema establecido y la corrupción, acabado enfangado precisamente por todo aquello que denunciaba. Yo no miro a nadie...



“Los medios de comunicación tienen que tener control público”.

Miedo... Como periodista y como ciudadano.

Esto lo dice el líder de Podemos, estrella fulgurante de la política patria y auténtico madafacka actual, Pablo Iglesias en un libro de Jacobo Rivero que fue publicado tras las elecciones europeas.

Poco o nada se ha hablado de las medidas que Iglesias y los “circulinos” quieren implantar si llegan a gobernar. Un control de los medios de comunicación públicos y privados. De lo público ya lo sabíamos porque todos los gobiernos en mayor o menor medida han metido mano en la radiotelevisión pública, pero lo de intervenir en medios privados desprende tufo. Me van a permitir ustedes que me tome la licencia de declararme en contra de cualquier tipo de intervencionismo y/o manipulación de la prensa libre. Soy un idealista y me voy a morir así.

Podemos quiere meter mano en la prensa libre. A mi hay parte de esa prensa libre que me parece una puta mierda, pura bazofia, pero quiero que sea una mierda libre al servicio de tal o cual interés. Pero libre. Entrar en una guerra sin cuartel con los dos “imperios” mediáticos (uso la nomenclatura “circulina”) que existen en nuestro país puede dejar mucha sangre en el campo de batalla y sería una torpeza absoluta por parte de Iglesias y los suyos. Pero allá ellos y quienes les voten.

"Si el derecho a la información es un derecho democrático, la concentración de la propiedad es incompatible con ese derecho". Chorrada absurda. Se da la circunstancia de que vivimos en una sociedad capitalista en el que la empresa privada genera riqueza y eso no molesta a casi nadie, salvo si eres Fidel Castro. Si hay una corporación que tenga suficientes recursos para concentrar varios medios de comunicación, no podemos meter la mano para evitarlo. ¿Qué propone Podemos? ¿Una nacionalización de los medios para que todos tengan el mismo punto de vista, el de Papá Estado? Chorrada absurda, ya les digo. Lo que tienes que hacer si no te gusta la "manipulación" de Atresmedia o Mediaset (o la Iglesia con la Cope), es tratar de hacer de la libertad lo que impere en la información de RTVE (o sea, que te puedan criticar a gusto si lo haces de puta pena, en caso de que seas presidente).

Venga Miguelito, la has cagado porque Pablo apunta en el libro a que no tiene por qué ser el Estado el que gestiones de manera directa esos medios: "¿Por qué no va a existir una regulación que garantice la libertad de prensa en el mejor sentido del término, sin condicionantes de empresas privadas o de la voluntad de partidos políticos? La sociedad civil tiene que verse reflejada con independencia y veracidad en los medios de comunicación", dice Iglesias. Ese Jauja periodístico existiría si las condiciones laborales de la profesión no fueran las que son (y las que eran antes de la crisis). El modelo Todos los hombres del presidente ya murió. No existen intrépidos plumillas a la búsqueda de la noticia. Gargantas Profundas hay en cada esquina. Todo está calculado y todo está pagado para que salga de tal o cual manera. Ojalá la sociedad se viera reflejada en la información que se publica en los medios, pero tengo claro que eso no puede venir de una regulación estatal. La solución vendría de un cambio de modelo, de estrategia empresarial que posibilite una tercera vía en el mundo del periodismo, pero como hoy el cuarto poder se confunde con los otros tres, mal van dadas las cosas.

En fin, podría seguir, pero me llamarían casta, porque todo lo que sea criticar a Podemos es casta y de la mala. Pero os dejo una idea para que le vayáis dando vueltas: si los “circulinos” siguen pensando en que sus ideas sobre los medios de comunicación son ideales de la muerte, los periodistas no tendremos más remedio que someternos a algo muy peligroso: la autocensura hecha ley.

Miedo, mucho miedo...




viernes, 13 de febrero de 2015

Reservoir pics XIX

Santana, cuando no era aburrido. (Foto: Jim Marshall).




jueves, 12 de febrero de 2015

No es otra película de terror


Hartos de sustos previstos con sus bandas sonoras manidas que acompañan cada sobresalto, de sangre fácil (y precisamente, no la de los hermanos Coen), de ouijas, monstruos desabridos, de slasher sin gracia ni concierto, se agradece una nueva vuelta de tuerca a los entresijos de los terrores que acechan escondidos en la mente humana. Terror cotidiano, cuasi invisible, pero desconcertante. Es lo que nos trae Babadook, película australiana de Jennifer Kent, que fue la agradable sorpresa del último Festival de Sitges.

Una madre con el trauma de haber perdido a su esposo, con un hijo al que no desea haber parido y que es un auténtico incordio, y con crecientes y severos problemas emocionales a causa de tal combinación. Con esos escasos recursos, Kent plantea un acercamiento a lo que precisamente no conocemos: la mente humana. Tan cercana y tan desconocida, que es precisamente lo que más nos aterra. Tomando un poco de El resplandor, un tanto de Misery, una pizca de El inquilino o Repulsión (ambas de Polanski), el film de Kent nos habla de los terrores cotidianos, de los traumas psicológicos, a través de un monstruo inventado que tiene su trasfondo de realidad. Es fantástico el trabajo de Essie Davis, como esa madre que se encierra en el mundo al que su hijo la lleva de la mano. Su transformación no desmerece a la de Jack Nicholson en El resplandor. Y lo peor de todo (¿o lo mejor?), es que nosotros la acompañamos de la mano hacia esa caída en las tinieblas.

Babadook decepcionará a quien espera una película de terror al uso, porque aunque hay sustos, lo que más asusta es esa madre en pleno viaje hacia el pozo de la locura. También asusta (mucho) ese niño realmente hostiable (gran trabajo del pequeño, todo hay que decirlo), pero el monstruo, no. El Babadook atemoriza, nos carga de suspense la atmósfera (apreciable diseño de producción), pero no vemos sangre, ni vísceras, ni manos en los ojos de los espectadores tratando de alejarse del horror de la pantalla. Quizás es que el márketing vendió una cosa y la obra de Kent da otra. Francamente, me quedo con lo segundo. Por primera vez en años, salí satisfecho de ver una “peli de miedo”, que no es tal, pero que sí acojona.




miércoles, 11 de febrero de 2015

De las noches, las más oscuras

De las noches, las más oscuras; de los amigos, los más fieles...


Y luego, la traición, la desconfianza, el miedo... Brecht de nuevo en el escenario, ocasión gozosa para celebrar la obra de un escritor que encarna como nadie la función pragmática del teatro. En La evitable ascensión de Arturo Ui, alegoría finísima del auge del nazismo pero también parábola sobre las prácticas abusivas de cierto tipo de corporación empresarial tan de moda, Bertolt Brecht lanza una llamada de advertencia sobre ciertos grupos que tienden a manipular al personal en su propio provecho. Y en este caso, lo hace en la figura de un mafioso –Arturo Ui- que busca ser reconocido, alcanzar las máximas cotas de poder, eliminando por el camino todo atisbo de oposición. Sucedía hace 80 años y sucede hoy en día. De ahí que el texto de Brecht tenga plena vigencia.

Fantástico montaje del Centro Andaluz de Teatro (CAT), bajo la relectura que del texto original ha realizado José Manuel Mora, que emprende una nueva etapa en su ya dilatada existencia con una obra más necesaria que nunca. Un escenario al que se le ven las costuras, un plantel de actores que pululan por escena durante todo el tiempo, unas proyecciones en vivo que actualizan más si cabe el mensaje, un distanciamiento brechtiano que agudiza la palabra y que se convierte en protagonista de la función, más aún cuando se busca el distanciamiento del distanciamiento casi al final de la obra, cuando el público no sabe si lo que ve está dentro o fuera del montaje. Se enlaza así con la actualidad, con la realidad, con una clase política atenazada por sus malos usos y afianzada en sus sillones y una ciudadanía que tiene ganas de cambio.

Pero Arturo Ui descubre las miserias humanas.  Aquel lugar donde solo muy pocas cosas son de verdad, donde ya no vale ni la confianza personal, donde todo se vuelve oscuro, por la mentira, la desesperación y la traición. Entonces, Arturo Ui ya no es Arturo Ui, es un muñeco, es manejable aunque tienda a pensar que puede manejar a los que están a su alrededor. Este montaje actualizado del Arturo Ui de Brecht bebe de claras fuentes shakespearianas, en especial de Ricardo III, con esas apariciones fantasmales de los personajes que Arturo va dejando por el camino en su aventura de depredación de la sociedad.

Brecht quiere que tomemos partido, que opinemos, que busquemos las soluciones porque él no nos las va a ofrecer en bandeja. Los actores salen de escena..., mejor aún, la llevan al patio de butacas y hacen partícipe a público de la obra, mostrando nuestras tremendas contradicciones. Hay corrupción y hacemos poco para acabar con ella. Existe la mentira pero convive con nosotros con absoluta normalidad. Brecht nos da un bofetón para que tomemos las riendas de nuestro futuro.

Acierta en el fondo y la forma el CAT en su nueva puesta de largo, ya que lo hace con una obra de plena actualidad y con unos actores bien encajados en sus papeles, a veces tremendamente realistas, en ocasiones tan farsantes y tendentes al absurdo que da terror pensar que hay personajes en la vida real que encarnan lo peor de un carácter brechtiano. Y es que parece que a falta de amigos fieles, seguimos sumidos en las noches más oscuras.




Fotos: Paco López.




martes, 10 de febrero de 2015

Feliz cumpleaños, Bertoldo




Bertolt Brecht (10 febrero 1888...)



"Aquello que no es raro, encontradlo extraño. Lo que es habitual, halladlo inexplicable. Que lo común os asombre. Que la regla os parezca un abuso. Y allí donde deis con el abuso, ponedle remedio".



lunes, 9 de febrero de 2015

BoCabulario XV

Flogo/a: Dícese de la persona vaga hasta para escribir flojo/a como es debido.

Ejemplo gráfico:





sábado, 7 de febrero de 2015

Reservoir pics XVIII

Nuestra generación. (Foto: Jim Marshall).




viernes, 6 de febrero de 2015

Pablo, yo soy de la casta



Querido Pablo:

Sirvan las presentes letras para agradecerte todo lo que has hecho por la democracia en este país. Hacía falta aire nuevo, una nueva forma de ver y vivir la democracia desde unas posiciones nada doctrinarias y que diera un sustito a la vieja política que los que solo hemos conocido lo que es vivir en libertad, es la que nos ha acompañado durante todos estos años. Hacía falta un impulso, un cambio de aires, nuevas caras. Renovación en definitiva de los usos y los modos de hacer política. Y llegaste tú con tu ceño fruncido, tu permanente cara de mala leche, tu coleta, tus camisas y esa magia de encantador de serpientes que, con un discurso convencido aunque vacuo de pragmatismo, ha sabido atraer a las masas.

Los de izquierdas, como un servidor, te agradece que hayas espoleado a unos ciudadanos dormidos a pesar de que hayan sido esquilmados y puteados por una crisis que no hemos creado los de abajo. Tus enemigos y los míos son los mismos. Yo los llamo “derecha”, “neoliberales”, “conservadores”; tú los conoces como “los de arriba”.

Me gustan tus pintas y cómo analizas lo que nos ha pasado en estos años. Ahí me encuentras contigo al cien por cien. Pero no te voy a votar porque soy casta, y te lo digo con todo el cariño que te profeso. Soy casta porque siempre he votado a la casta, -o a lo que yo creo que es casta-, aunque casi siempre he ido en el bando de los que casi nunca ganan unas elecciones. Soy la casta que lucha contra el poder establecido, contra los privilegios instaurados casi por decreto, contra las pequeñas (y grandes) corruptelas que suceden cada día en este o aquel partido, contra el enchufismo, contra los voceros resguardados tras una cabecera de periódico pagada con dinero de los políticos (o sea, con nuestro dinero), contra los abusos diarios, contra un sistema electoral que (tú y yo lo sabemos), difícilmente hará que a los minoritarios nos dé el poder suficiente para cambiar las cosas, contra una sociedad a la que veo que la democracia le viene demasiado grande.

Porque Pablo, coincidirás conmigo en que a los españoles no les sienta bien ser demócratas. Y me pongo pedante para contarte que el 1 de octubre de 1975 había en la Plaza de Oriente de Madrid un millón de españolitos enarbolando banderas fachas y lanzando vivas al dictador. Dos meses después, murió el sátrapa y la conciencia democrática se despertó (¡oh, sorpresa!) en muchos de los que vitoreaban al asesino. En poco tiempo, esos mismos iban a votar a un partido de “centro” y en menos que canta un gallo, esos mismos se enfundaron la chaqueta de pana para darle el poder mayoritario al socialismo. En siete años, de la Plaza de Oriente y la "conjura judeo-masónica-bolchevique" al Palace y el “Felipe gobernará”. Entre medias, una Transición apresurada y que cerró en falso muchos debates que hoy se antojan necesarios. Después, muchas elecciones y muchos compatriotas creyendo que la democracia es votar cada cuatro años. Y ya. Que tengo trabajo y dinero en el bolsillo, voto al que lo ha hecho posible. Que no, voto al otro partido mayoritario. Y así en un juego infame, sin importar que más allá de pajarracos y capullos, hay vida inteligente. Los españoles se han acomodado a una democracia ficticia y ahora que las cosas vienen mal dadas y están cabreados con razón, buscan la salvación en tu partido, en Podemos, sin ni siquiera preguntar en qué bases ideológicas os plantáis o qué proponéis para salir de este asqueroso círculo vicioso. Lo sabes, Pablo. Hoy son necesarias las ideologías aunque a ti te dé vergüenza decir que eres de izquierda. A mi no me engañas con ese discurso generalista, porque las generalizaciones son siempre inadecuadas.

Los españoles te votarán en masa y lo vas a aprovechar. Bien que haces y yo me alegraré de ello (por supuesto, antes de que voten a los de siempre), pero eres consciente de que o tocas poder y te sacas de la chistera un buen programa para gobernar o te quedas en una oposición frentista y te comerás los mocos. En cualquier caso, si no eres avispado y no lo haces bien, tendrás solo cuatro años para pervivir. Luego vendrá el ostracismo, el olvido y luchar contra la mayoría.

Pablo, los españoles creen que Podemos eres tú. Que eres omnipresente y omnisciente, pero España es grande y no te presentas en todos lados. En Albacete, Tarragona o Lugo verán a otra persona que no serás tú y no confiarán en ella, así que aprovecha los cuatro años de Podemos, porque después vendrá la nada. Ya sabes, el bipartidismo otra vez, volver al juego de “voto al PP y si lo hace mal, voto al PSOE, y si lo hace mal, voto al PP...”. Ya no serás el Mesías prometido.

Soy de la casta y tú también porque queremos lo mismo. Somos hijos, para mal o para bien, de esta democracia coja, muda y tuerta que nos dieron ya elaborada. Queremos cambiarla y juntos, tú desde Podemos, y yo desde la izquierda real, pondremos nuestro granito de arena para conseguirlo. Y no te enfades por lo que aquí lees. Te aprecio mucho y alabo tu trabajo, siempre seré tu fan, pero no cometas el pecado de la soberbia: ni todo lo que dices está bien, ni tampoco te creas todo lo que dicen de ti. Tú y los tuyos ya os creéis vencedores cuando ni siquiera os habéis presentado. Yo os invito a que habléis con la gente y le digáis qué queréis hacer, más allá de esperar a que el "tic tac" os acerque a la hora de las elecciones.

Lo dicho, me gustan tus hechuras. Pero el problema no eres tú, soy yo. No voy a estar toda la vida peleando contra el bipartidismo, para hacerlo ahora contra el tripartidismo. Así que mucha suerte, yo seguiré trabajando con mis ideas y mis acciones.


Un saludo afectuoso,
Miguel.




jueves, 5 de febrero de 2015

Cosas que debería saber antes de morir

Acabo de enterarme de algo excepcional. En los Autos locos, si aplicáramos la puntuación actual de la Fórmula 1, el coche vencedor sería el Rocomóvil, conducido por Piedro y Roco, aunque no fue el bólido que más victorias atesoró, pero si fue el más regular con muchos segundos puestos. Por ejemplo, Penélope Glamour se alzó con el primer lugar del podio en cuatro carreras, lo cual da una idea de lo igualado de la competición. Cerraría la clasificación el Súper Perrari de Pierre Nodoyuna y Patán, siempre tan tramposos.

Pues ea, una cosa más que sé antes de palmarla....





martes, 3 de febrero de 2015

Reservoir pics XVII

Milky Way




domingo, 1 de febrero de 2015

La combinación perfecta



Nobody is widow, this is your last chance of not being dissappointed for the rest of your life
Nothing really matters only what is in your eyes please don't be mellow all the time...
Only for a ride one last time, be my mentor.
Show me how can I ride in the meadow all time...
Don't be shy be my mentor, show me how can I ride in the meadow all time...
Nobody is widow, is this your last goodbye.
Please dont be mellow all the time...
Only for a ride one last time be my mentor, show me how can I ride in the meadow all time...
Don't be shy be my mentor, show me how can I ride in the meadow all time...
Only for a ride be my mentor, show me how can I ride in the meadow all time...