miércoles, 8 de octubre de 2014

Sancti Petri (I)

Llevo yendo a Sancti Petri toda mi vida. Siempre me he recordado allí. Siento que tengo alma de santipetreño aunque mi memoria solo alcance a recordar escombros y matorrales cercados por casi todas partes por lenguas de agua. El castillo imperante sobre el horizonte, la Punta del Boquerón y los barquitos del Náutico. El Levante y el Poniente y el sol... aunque a mi siempre me gustaron más los días nublados en la península.



Ahora está el equipo de Gobierno municipal de Chiclana (formado por el Partido Popular y el PVRE) ensoñando un futuro para Sancti Petri. Es lo que queremos todos, que haya futuro más allá del majestuoso Hércules que nos da la bienvenida al antiguo poblado almadrabero. Pero hay futuros distintos. Mientras el Gobierno municipal aspira a ver levantado el proyecto denominado Bosque Pesquero, la gran mayoría de chiclaneros no lo ve claro y opta por algo muy simple: mantener la esencia.

Me he decidido a escribir este artículo en este momento. Lo llevaba rumiando desde que volví a Chiclana hace dos años. El vivir fuera te da una perspectiva distinta de los avatares de tu pueblo y a mi me sirvió para alejarme, descansar de Chiclana pero, curiosamente, interesarme más vivamente por los temas de actualidad. Y Sancti Petri siempre ha estado ahí. También (y he de decirlo, y que me perdone la indiscreción) me ha llevado a escribir este artículo una interesante charla que mantuve a través de Facebook con Andrés Núñez, el número 2 del Gobierno local, representante político del PP al que tengo en alta estima, pero con el que no comparto ni ideología ni concepto sobre Sancti Petri. Pero para eso estamos, para dialogar. Agradecido pues a Andrés por su deferencia.

Cuando trabajaba en el Chiclana Información (que en paz descanse, qué gran periodismo se hacía en esa redacción), el tema de Sancti Petri fue casi siempre mio: que si los sucesivos dragados, que si planes de uso, que si ampliaciones de los pantalanes, que si problemas de pesca... Volví a Sancti Petri para trabajar y pude sentirme muy cercano a aquel trozo de tierra. Siempre he sido muy imaginativo y el haber estudiado Historia me proporcionó la posibilidad de transportarme a otras épocas. Y siempre me veía en el muelle santipetreño viendo a las embarcaciones llegar trayendo en las bodegas centenares de atunes. Era algo que me sobrecogía.

En esos años de periodismo, me empapé de la historia del poblado, sobre todo de su triste e inexplicable final. Dicen que comprendiendo el pasado, entiendes mejor el futuro. Así que empecé a hablar con gente que vive (literal y figuradamente) entre los caños del Almendral y el Chanarro. También empecé a leer todo lo habido y por haber que sobre la península se ha escrito y de ese proceso saqué interesantes conclusiones. Por ejemplo, de lo maravillado que me quedé al comprobar cómo se produjo el milagro de los panes y los peces -como diría nuestro amigo Chapa en su magnífico libro sobre Sancti Petri-, levantando una fecunda industria en torno a la almadraba que daba trabajo a los que vivían allí de forma permanente y a varios miles que venían de temporeros, a una clausura que me causó desazón al comprobar cómo el gobierno de la época (1973) fue el que provocó intencionadamente el cierre de la factoría del Consorcio Nacional Almadrabero en la península. La razón oficial: no había atunes, no pasaban. Sin embargo, este extremo era difícil de creer puesto que en su peregrinar desde las aguas del Atlántico Norte hasta llegar al Mediterráneo donde desova, el atún, donde vislumbra por primera vez tierra, es precisamente en Chiclana. Ejemplares había de sobra para seguir con la actividad, pero un oscuro interés especulativo ejerció de mecha para acabar con el proyecto almadrabero en  Chiclana. La población fue obligada a desalojar sus viviendas y Sancti Petri se cerró para después en una maniobra oscurantista, amparada por el tardofranquismo y a espaldas de la ciudadanía, malvender a una empresa de nombre... Sancti Petri, SA, todo el poblado. A partir de ahí, afectación de parte del terreno a cuenta de Defensa, litigios entre empresa fantasma, el Ministerio y el pueblo de Chiclana y 40 años de abandono por parte de las administraciones que han legado a la ciudadanía un poblado en ruinas.

Porque Sancti Petri, tal y como lo conocieron muchos chiclaneros, se pudo salvar, pero simple y llanamente, no se quiso. Hoy quedan atisbos de la grandeza del poblado y algunos locos como yo pensamos que puede ser el cimiento sobre el que se pueda levantar el futuro. Pero eso lo contaremos en la segunda parte...





lunes, 6 de octubre de 2014

BoCabulario VI

Tragiversar: Acción por la que un ciudadano español tergiversa esta palabra.



domingo, 5 de octubre de 2014

¡Que nos den Curculio!




Puede salir bien o puede salir mal, pero tiene que salir. No podíamos resignarnos a un destino esquivo con Plauto y su Gorgojo. Malos horarios, ensayos trasnochadores, ausencias con justificación o sin ella, enfermedades puntuales, escasos recursos… pero la cuestión es que al final (y a pesar de los pesares), Curculio surgió, se levantó, se presentó y triunfó. Porque poco importa que estuviese bien o mal interpretada, planteada, escenografiada, iluminada, sonorizada… Lo que cuenta, lo que te llevas a casa cuando te vas a dormir, es la sensación de que has hecho algo que tenías muchas ganas de hacer: subir a un escenario, convertirte en otra(s) persona(s) y dejar en la gente que te ha ido a ver un poso de satisfacción. ¿Hemos cumplido con el objetivo? Sabed que sí. Con creces.

Podría hacer una crítica al uso al equipo que llevó hace unos días el Gorgojo de Plauto al Moderno, bajo el transformado título de Curculio, pero el Grupo de Teatro Grecolatino que la Asociación Cultural Taetro lleva comandando desde hace años, propuso una reinterpretación de este clásico de la comedia, aportándonos la dulce sensación de que los chavales se lo han currado. Podrían haber trabajado más, eso está claro. Podrían haber sido más perfectos, técnicamente hablando (¡esos frontales¡, ¡ese hieratismo!), pero ¿quién soy yo para criticar a quién me ha proporcionado unos meses de ilusión, de aprendizaje, de constante crecimiento personal?

Gratitud. Eso es lo que hay que devolver a Hina, Ana Belén, Minii, Pablo, Dani, Jose, Natalia, Carlitos y Bárbara porque se han batido en duelo frente a casi 400 personas y han salido victoriosos. Probablemente, este año alguno de ellos siga aprendiendo cositas de teatro con nosotros. Probablemente, Eu (gracias por invitarme a ser uno más) y un servidor les peguemos unos cuantos gritos porque no hacen lo que les ordenamos, pero el hecho de que unos chavales asomados al balcón de la madurez, se pasen muchas horas al cabo del mes hablando y soñando con el teatro, es para aplaudirles. Sé que no soy imparcial al decir que a mí su Curculio me encantó. Que tuvieron fallos, claro. Los grandes actores los tienen. Y ellos ya han demostrado ser muy, pero que muy grandes.

Gracias chicos.




sábado, 4 de octubre de 2014

Dionisio Falso Aeropagita

Como cualquier día se levantó. Tempranito, que no es cuestión de ser tomado por haragán. Quizá hasta pudiera ser considerado como pecado el rezongar unos minutos más en el jergón. El Falso Dionisio Aeropagita, después de realizar unas abluciones y de comunicarse con Dios de forma íntima y personal, se sentó y con un cafelito cortao, se puso manos a la obra. Hoy tocaría hablar de estética, después de haber disfrutado de un sereno éxito con su libro sobre la categoría de los ángeles. Pronto se apresuró a tocar otros temas. "Estoy convencido de que la belleza es uno de los atributos de Dios. Así lo haré constar", dijo Pseudo Dionisio Aeropagita mientras daba pequeños sorbos al cortao, pues se había pasado con el fuego. Aquello quemaba, como le quemaban las incógnitas que le abrumaban por aquellos lejanos días. "Señor, no me dejes caer en el vano pozo de la ignorancia y el pecado", musitaba el hombre santo. Su duda venía dada por ignorar si hablando de la cercana relación entre los griegos clásicos y el incipiente cristianismo, incurriría en pecado mortal. Ya se sabe cómo se las gastaban en aquella época los seguidores de Cristo en Bizancio. Si bien no había ya gusto por mandar a los leones a los malos pecadores, había otras formas no menos tajantes de provocar la expiación de los pecados a aquellos que osen ir contra las enseñanzas del Evanescente.



Pero sigo que me disperso. El Falso Dionisio Aeropagita estaba hoy inspirado. Escribiría una lúcida teoría en la que mezclaría neoplatonismo, con pensamiento cristiano y todo ello pasado por la Estética. Ah, cuánto se hubiese alegrado nuestro amigo de saber que los tomistas, habrían tomado sus enseñanzas como punto de partido en su pensamiento posterior. Él simplemente se limitaba a pensar que ayudaba a la sociedad arrojando luz sobre estas cuestiones que claro está, tanto preocupaba al bizantino de a pie.

Amagando los últimos estertores del café, Pseudo Dionisio Aeropagita comenzaría luego a escribir una misiva. Pero antes, súbitamente sufrió un tranquilo ataque de misticismo. Puso los ojos en blanco, se quebró sobre el taburete donde escribía y se elevó unos centímetros, efectos estos que son de claro lucimiento en tales manifestaciones espirituales. Aún así, quedó extenuado y pensó que quizás, tomar unas uvas reconfortaría su ánimo. Así lo hizo. 

Recuperado del éxtasis, llamó a su sobrino, chico taimado y de bondad infinita, para que hiciera llegar su carta al bibliotecario mayor, encargado de salvaguardar el saber de la ciudad. El chico volvió con una duda que fue trasladada de inmediato a su tío.


-Tío, el bibliotecario me ordena comunicarle que no puede recibir y catalogar su escrito.
-¿A qué se debe tal desatino, amado sobrino?
-Mi señor no ha firmado la misiva. Ni siquiera como remitente.
-Cierto.
-¿?
-¡!
-Aunque le conoce y también sabe de mi existencia y de mi relación familiar con usted, dice que debería proceder a signar sus escritos para legarlos a la posteridad, función para la que él está fehacientemente titulado.
-No lo haré.
-Pues...
-Nunca creerían que yo firmé aquellos textos.
-Lo tomarán por farsante, tío.
-En verdad os digo que de aquí en adelante me tomarán por Dionisio Aeropagita, porque escribo clavaíto a él. Qué más da que me tomen por farsante si al final voy a tener entrada propia en la Wikipedia.



domingo, 28 de septiembre de 2014

Roy




Pretty woman, walking down the street
Pretty woman, the kind I like to meet
Pretty woman
I don't believe you, you're not the truth
No one could look as good as you

Pretty woman, won't you pardon me
Pretty woman, I couldn't help but see
Pretty woman
That you look lovely as can be
Are you lonely just like me

Pretty woman, stop awhile
Pretty woman, talk awhile
Pretty woman, give your smile to me
Pretty woman, yea yea yea
Pretty woman, look my way
Pretty woman, say you'll stay with me (held)
'cause I need you, I'll treat you right
Come with me baby, be mine tonight (held)

Pretty woman, don't walk on by
Pretty woman, don't make me cry
Pretty woman
Don't walk away, hey Ok
If that's the way it must be, ok
I guess I'll go on home, it's late
There'll be tomorrow night, but wait
What do I see

Is she walking back to me
Yea, she's walking back to me
Oh, oh, pretty woman.



sábado, 27 de septiembre de 2014

The external world

He aquí...


¿Es o no es una puta maravilla?



domingo, 21 de septiembre de 2014

Blue sky

Oooooooo ooo ooo ooooh 
Did you see the frightened ones 
Did you hear the falling bombs 
Did you ever wonder 
Why we had to run for shelter 
When the promise of a brave new world 
Unfurled beneath a clear blue sky 
Oooooooo ooo ooooo oooh 
Did you see the frightened ones 
Did you hear the falling bombs 
The flames are all long gone 
But the pain lingers on 
Goodbye blue sky 
Goodbye blue sky 
Goodbye 
Goodbye.






sábado, 20 de septiembre de 2014

18 08


Digno de Expediente X. Raro es el día en que no mire el reloj a las 18:08 exactamente. Llevo así un par de años y aunque los primeros días era preocupante, ahora me he familiarizado con esta situación, dejándolo ya en mera anécdota. Las 18:08. La hora de tomarse el café, de merendar, de largarme a la calle para hacer cosas provechosas... o no. Pero pasan los días y sigo mirando el reloj a esa hora exacta. Puede que sea una referencia a 1808, año de invasión para España; puede que se trate de un código cifrado que a modo Lost tenga que desentrañarlo, o simplemente sea una casualidad...

O quizás sea la hora a la que me toque morir...



miércoles, 17 de septiembre de 2014

Mundo externo


Vista aérea de una ciudad. Impersonal. Podría ser cualquiera. Nubes. Un tren cruza el horizonte. Se escuchan notas de piano. Un padre alecciona a su hijo. ¡No, otra vez! El chico agacha la cabeza y sigue aporreando el teclado. ¡No, otra vez! Tristeza.

Tres gatos en un salón. Dos dormidos. Uno camina quejosamente apoyado en un bastón. Otro duerme tranquilo mientras una mosca cruza la escena y cae muerta en el sofá. El gato, blanco y negro de estilo cartoonesco, se despierta y lanza una mirada asesina hacia su izquierda, que efectivamente, asesina a otro gato, puesto que su propia mirada lo parte por la mitad. La mirada asesina se posa sobre un delicioso pastel que está apoyao en el quicio de una ventana. El gato lo observa con gula a través de un círculo efectuado en una cartulina a modo de catalejo. Como tiene hambre, se come... la cartulina. El gato del bastón -que además no ve, por eso es ce...gato-, tropieza y cae porque había una cáscara de plátano en el suelo. La cáscara de plátano, horrorizada por el pisoteo, patea la cabeza del felino, mientras sus compañeros de raza ven en la tele un nuevo capítulo de la exitosa serie Love birds.

Love birds. Delicia de serie. Sale un dulce pajarito colgado de una rama. Llega otro pajarito con pinta de alelado y le declara su amor incondicional en un gorjeo ininteligible al primer pajarito. El primer pajarito se caga en el segundo pajarito que huye de la escena del crimen... perdón, de la escena del amor y limpiándose el rostro como buenamente puede, llega a una oficina donde ve un fax (¡un FAX!) que en cuanto ve a la pequeña ave, se suicida tántricamente surgiendo de su ranura un descomunal pene (convenientemente pixelado para evitar malentendidos). El pajarillo picotea en el pene (convenientemente pixelado) y vuela hacia su nido donde ofrece el trozo de pene (convenientemente pixelado) a sus polluelos, que enloquecidos, lo aceptan de buen grado.

Meanwhile, una vaca retuerce su cabeza y un señor con barba camina por una lóbrega calle donde se cruza con una cabeza sanguinolenta y con un pollo. Al notar que nadie le ve, se acerca a un callejón y salta para conseguir unas monedas al modo Mario Bros. Obtiene su premio. Salta otra vez. Se da un coscorrón.

Cuatro seres extraños viajan en un vagón de metro. Uno de ellos, vomita verde. Va al médico y este le receta que se folle a sí mismo.

Plató de televisión. Música de divertido show. Aplausos y risas. Es una sitcom. Una familia formada por una gata, un mapache y sus dos hijos humanos. Conversación ininteligible.

Volvemos con los gatos. La cáscara de plátano nada sobre un líquido sanguinolento. El gato que mató al otro gato y se comió la cartulina duerme.

Un padre y su hijo juegan al frisbee. Podrían jugar a la petanca, pero no. Juegan al frisbee. Y es raro porque ni yo mismo sé escribir la palabra freisbi... frisbe... freisbe... Joputa. El padre lanza el fr... el disco y como es torpe de cojones, el disco retrocede y se le clava en la cara muriendo en el instante. El hijo, alarmado, socorre al padre, le quita el disco de la cara, lo lanza atrás con tan mala suerte que retrocede y el disco le corta la p... cabeza.

El ser extraño que vomitaba verde va a la farmacia y compra lo que le recetó el médico. La farmacéutica le da pastillas de Fóllese usted mismo. Se toma un par de píldoras y se convierte en un madafacka follador. A la farmacéutica le da un síncope.

Otro tío en el mismo callejón salta y da cabezazos en modo Mario Bros. No consigue monedas, solo hacer un agujero en el suelo por el que desaparece.

Dibujos animados japos. Los odio. Un mono, una rana y un gato toman té. Sí. La imagen se para. De la parte superior surge una taza con café que se derrama sobre la mesa, mientras los animalicos alelados no dan crédito a lo que ven. Yo tampoco.

Los seres extraños del metro otra vez. No está el que vomitaba verde que ahora es un madafacka, sino otro moñeco vestido de esquimal. Se asustan porque un niño rubio cruza el vagón gritando y aporreado un tambor.

Cambiamos de escena y vemos una mierda cruzando la calle. Tiene encima sus mosquitas de rigor y cara de preocupada. Para un taxi y le pregunta al taxista, que es un pez verde, si puede llevarla al hospital. El puto pez la deja tirada. Se dirige a un callejón y allí, entre dolores y espasmos, da a luz a una dulce mierdecita. La madre la mira con enfado por el dolor sufrido. Otra mierda corre por la calle y se cruza con un señor que intenta encender un pitillo junto a una máquina expendedora de champiñones mientras suena una dulce música.

Mientras tanto, el ser extraño que vomitaba verde que fue a la farmacia, que compró lo que le recetó el médico y se convirtió en un madafacka follador, conduce a gran velocidad por una autopista... o algo así. Hasta que se la pega con un trozo de madrea... y no pasa nada. Atropella a un gato blanco... y no pasa nada. Bueno, sí pasa. El ser extraño que vomitaba verde etcétera... sale del coche y salta sobre el cadáver del gato blanco pisoteando su alma, pero lo que consigue es revivir al minino. Para la sorpresa de ambos, aparece un alien de múltiples ojos, múltiples piernas y múltiples tetas, pero no sé por qué.

El niño del piano y su padre. Otra vez. El niño sigue sin complacer al padre que le pega ostias con un pescado.

Un señor enfundado en un traje verde pasea por la calle mientras se detiene al lado de otro señor que trata de pescar algo con su caña en una alcantarilla. Como no pesca nada, se va en su coche, pero éste explota al encenderlo. Es que estaba al lado el tío que trataba de fumar, pero no puede encender la lumbre... Huye, porque cree que ha provocado la explosión. Y del lugar donde se encontraba, surge del suelo el primer señor que saltaba en plan Mario Bros. Está aturdido pero compra un champiñón en la máquina expendedora mientras se rasca el culo. Se lo come y le crece la cabeza como un globo con helio. Vuela.

Llegamos al intermedio donde un tío estúpido con sombrero años 20 nos explica un rollo ininteligible. Le damos al fast forward.

Terraza de un bar. Una lombriz toma el sol en una tumbona mientras lee despreocupada. A su siniestra, un cartel donde dice claramente que no se le puede hacer fotos. Llega una imbécil y le hace fotos... con ¡flash! La pequeña lombriz cae presa del baile de San Vito y la insoportable fotógrafa la rapta y se la lleva a su casa. Allí, pone a todo volumen el Himno de la Alegría de Beethoven mientras se tumba en la cama y se introduce la lombriz por... supongo que es por ahí. A todo esto, llega el alien de múltiples órganos pero todo esto tenemos que verlo en el contexto de un niño viendo una especie de Youtube. En realidad todo, lo estaba viendo el niñato mientras su padre se preguntaban si el hecho que el niño viera esos vídeos eran una mala influencia. El padre le dice a la madre que no se preocupe porque todo es animación y no causa efecto alguno. Un tentáculo animado le da una ostia al progenitor. Ay...

El niño del tambor vuelve. Comete sus fechorías en una exposición. Al ver el inusitado éxito de la criatura, lo convierten en objeto de arte.

El mono y la rana del té. El primero sodomiza a la segunda. Le da mandanga de la buena mientras se graban en vídeo. En un momento pasional del coito, a la rana le asaltan las dudas morales y le pregunta al mono cuántos años tiene. "Cuatro y medio", responde el primate, sin dejar de asestar embestidas a su compañero de ¿cama? La ranita dice que entonces están haciendo algo ilegal, pero el sagaz mono dice que no porque son 89 años humanos. La ranita, condescendiente, le halaga diciendo que parece que tuviera 85 años... Y siguen frungiendo.

Gato en un callejón. Se sube a unas cajas y mira por un hueco hacia el mundo exterior, sin embargo, saca la cabeza a unos cuantos metros de distancia (es el mismo gato, desdoblado en otro plano de la existencia pero que por caprichos del que esto escribe, están compartiendo escena). El gato se va y aparece de nuevo el niño y su papá, que cada vez se enfada más porque el niño no hace lo que cree que es correcto. Después de pegarle un par de capones, el niño coge la pistola que sostenía su progenitor y le dispara. Cae muerto, pero en realidad desaparece como si fuera uno de los agentes de Matrix. El niño sigue tocando plácidamente el piano pero una fantasmagórica mano le da de leches.

Otra que no está bien es una joven que llora lágrimas literalmente. Literalmente porque llora la palabra "lágrimas" de sus ojos. Se suena los mocos y pide perdón. Está desconsolada, la pobrecica. Coge otro kleenex, provocando fuertes dolores a la caja de pañuelos de donde los extrañe. La doliente caja, salta del sufrimiento y en venganza, le arranca una mata de pelo y se suena los mocos. La jovencita llora más amargamente si es posible.

El tío del mechero sale de una tienda y se advierte que lleva algo bajo su chaqueta. Ha robado. Un policía le persigue pero se incendia al encender el encendedor. Todo muy freak, pero real.

Una profesora de espaldas a su alumnado escribe en la pizarra "Comportamiento inaceptable". Se da la vuelta y su cara es un pequeñito Hitler corriendo sobre una cinta de esas horrorosas donde la gente sufre más que en un campo de concentración. Los niños, cuyas cabezas son montones de cuerpos escuálidos y muertos, chillan de horror.

Meanwhile... otra vez estamos en el sitio ese raro donde está el gato que mata con la mirada. Un ratón, sospechosamente parecido a Mickey, pero que no es él, navega en un barca, porque como recordamos todo el suelo está lleno de un líquido sanguinolento. En el mismo emplazamiento, un ser raro sueña con conceptos como "libertad" y  "igualdad de derechos" pero todos se desparraman por el piso cuando suena una alarma. Unos bomberos entran en la habitación, recogen los conceptos caídos del suelo y abofetean al extraño ser que ahora piensa en el concepto "ironía".

Una chica en una bañera en nuestra próxima protagonista. Está desnuda y quiere suicidarse. Se pincha en la muñeca con un cuchillo y empieza a brotar sangre de ella. Sangre que llena la bañera. En ese preciso instante y haciendo una entrada bajo música de videojuego, entra otro extraño ser con grotescos labios azules y se da una ducha, mientras la chiquilla va desangrándose lentamente. Debería acabar en un hospital, pero no. Quien está en un hospital es un señor que lleva flores a un joven que está siendo alimentado por una enfermera. El visitante le pregunta al paciente que qué pasa con él, mientras que el paciente le señala un cartel en el que la dirección del hospital advierte a los visitantes que no pregunten a los pacientes, qué pasa con ellos.

El oso, el mono y la rana (estos dos después de follarse a saco), comen un helado. Al oso se le cae la bola de rico helado pero el mono y la rana le comentan que no se preocupara, que harían más. Dicho y hecho. La rana se pone en pompa y caga una deliciosa bolita que acompañada de barquillo resulta ser un rico helado.

Ya no puedo pensar más en 3D, así que me paso a las dos dimensiones...

Una nave espacial, una bola, un ama de casa lesbiana, líneas que cruzan el horizonte en blanco y negro, una bailarina rota por la mitad y una tetera. No hagáis preguntas.

Jesucristo mellado, con las dos piernas amputadas y en silla de ruedas camina sobre las aguas (es un decir). Suena el Aleluya de Haendel. que siempre es música elegante para ilustrar estas situaciones evangélicas. Con un acercamiento de cámara (también es otro decir), notamos que en la frente JC tiene un agujero, como provocado por un balazo. Vemos a través de él, el contorno de un pastel.

Retrocedemos donde dejamos al padre con la cabeza cortada por el freisba... frischbi... Por el disco de los cojones. La cabeza rueda por la escena y un gran ratón negro saluda.

La familia formada por una gata, un mapache y sus dos hijos humanos charlan en la cocina. Una risa externa les interrumpe. Papá mapache va a por el interfecto, lo coge por el cuello y lo tumba sobre la mesa. Los demás miembros de la familia le cogen por las extremidades, mientras la niña coge un serrucho y le corta la cabeza. Papá mapache también pierde la cabeza porque, en un sorprendente giro del destino, aparece el frasbe... el puto disco y lo deja eunuco de arriba. Hay que prestar atención a un mensaje: "Esto es pura ficción y no está basada en la realidad. Esto no pasa en este universo ni en ningún otro conocido. Solo tienes que pensar en que todo esto es un gran vacío desparramado por todas direcciones". Decía que la niña le había cortado al tipo que se reía la cabeza. Pues bien, la cabeza se salva de esta increíble situación y sale catapultada de la habitación mientras sigue riendo. Pero no reirá más en cuanto caiga sobre la vía del metro y acabe destrozada desparramando sesos por todos lados.

Un gran espacio con cientos de sillas donde de sientan muchos de los personajes que han pasado por esta ficción. El niño del piano los mira triste y empieza a sacar notas de su piano. Todos, incluida la mano fantasmagórica de su malévolo padre, lloran lágrimas negras de tristeza. El concierto es retransmitido por la tele y los gatos del sitio con el suelo lleno de líquido sanguinolento, lo siguen con interés y también lloran lágrimas, pero estas no caen,... suben al techo.

Nos alejamos de esta ciudad...



martes, 16 de septiembre de 2014


-Er tío del canario no es la tía de la canaria...

(Escuchado ahora mismo en una asociación de amigos de los pájaros).



domingo, 7 de septiembre de 2014

UFO: Unidentified Feo Object.



sábado, 6 de septiembre de 2014

Después de comerse dos huevos fritos, pega una peliculita de acción...