sábado, 21 de noviembre de 2015

Hoy se juega el Clásico


Estos sí que son clásicos, clásicos...



viernes, 20 de noviembre de 2015

Cosas por las que merece la pena vivir II



The Beatles. A day in the life (Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, 1967).



miércoles, 18 de noviembre de 2015

BoCabulario XVI


Hebdomadario: Palabra que no sabes que existe en castellano y que te encuentras en un diccionario holandés-español.



lunes, 16 de noviembre de 2015

¿Por qué EEUU es el mejor país del mundo?


Ya no lo es...

The newsroom (2012-2014). Creada por Aaron Sorkin.



sábado, 14 de noviembre de 2015

Siempre nos quedará París





viernes, 13 de noviembre de 2015

1984=2015



Si George Orwell viviera hoy en día pensaría eso...

"La guerra es la paz. La libertad es la esclavitud. La ignorancia es la fuerza". (1984).



miércoles, 11 de noviembre de 2015

Do you believe in blues?

Sí, creemos...

(Foto: Paco López).
Blues latino. Blues. Blues rock... y el éxtasis. Evolución constante, ignición por fases, dentelladas en forma de riffs y mensajes en forma de punteos. La Vargas Blues Band en Chiclana trayendo consigo la buena nueva de la música del Sur de Estados Unidos conjugada con sones latinos y flamencos. Hora y media en la que notamos que nos poseía el espíritu de Buddy Guy, de Sugar Blue, de Jim Morrison o de Hendrix. Hora y media en la que no debimos dejar de saltar, a pesar de quedarnos sentados. Quizás no era la mejor forma de rendir pleitesía al blues, pero es lo que tiene actuar en un teatro.

Un teatro donde por cierto sonó genial la música de Javier Vargas, maestro de las seis cuerdas que venía a presentar From the dark, su último disco, aunque el recital se convirtió en un repaso felicísimo a su casi cuarto de siglo con su banda, desde aquel ya lejano All around blues donde debutó en solitario. Con Blues latino comenzó el concierto, a media marcha, poquito a poco, sabiendo la banda que podía dar más de sí... y a fe que lo hizo en lo que siguió.

Fue el momento en que la Vargas Blues Band entró en esa fase de ignición de la que hablaba al principio. Con Javier y su Fender bien compenetrados y con una base rítmica soberbia compuesta por el bajo de Luis Mayo, ciertamente atinado en la parte vocal cuando se metía en el papel de bluesman clásico, y de Peter Kunst a la batería y en los apoyos vocales. Fue la parte de esos riffs desbocados, de esas cabalgadas por los trastes de Javier, de las interpretaciones más desaforadas del trío que lo mismo atacaba con fiereza rockera un tema de Sugar Blue que uno de The Doors. Lo mismo se sacaba una versión templada del Sácalo que una vibrante y hermosa reinterpretación de la Amapola negra que cantara en su día Calamaro. Por otra parte, Vargas sabe atemperar los tiempos, sabe marcar el estado de ánimo de sus seguidores con un punteo colosal o un agarrón al vibrato y para aquel que sepa amar la música, ese es uno de los momentos en los que sabes que el que está en el escenario sale ganador... Creemos en el blues, creemos en la música. Creemos en Javier Vargas.





martes, 10 de noviembre de 2015

Comentarios de Facebook sobre la cansina situación política creada en Cataluña a cuenta de la llamada "desconexión" de España

Solo hay que tener una cosa clara. Lo que estos tipos quieren hacer es independizarse... pero de aquellos que los señalan como los responsables de los recortes o hachazos que han dado a los servicios públicos en Cataluña. Que se hable de independencia y no de recortes en camas de hospitales, becas comedor, guarderías, farmacias, dependencia... Es tan simple y llano como esto. Lo que pasa es que los de las CUP se han dejado engatusar (como muchos catalanes de a pie) para el propósito de la independencia, cuestión que legislativamente, tiene muy corto recorrido.

El problema es que la prensa y la propia clase política ha ayudado a los intereses de Mas y sus palmeros, hablando de esto y no de lo que importa: de por qué Cataluña hace diez años era una de las tres regiones europeas más ricas y ahora no está ni entre las 30 primeras.



lunes, 9 de noviembre de 2015

Cosas por las que merece la pena vivir I



Bruce Springsteen. Ramrod (The river Tour, 1980).




sábado, 7 de noviembre de 2015

Noche en el cine

Ir al cine, sentarte, ver cómo te rodean unos estúpidos que comen en la sala, hacen ruido y comentan la peli como si estuvieran en casa... Y sentir irrefrenables ansias de acabar con todos.




jueves, 5 de noviembre de 2015

El vecino de al lado

Son molestos. Hacen ruido. No nos dejan vivir en paz. Escudriñamos sus movimientos por la rendija de la persiana en cuanto salen de su casa. Son diferentes a nosotros, no los conocemos apenas y por eso les tenemos miedo, pero haremos cualquier cosa por defender lo nuestro. Lo nuestro...

El vecino de al lado. Del Sur. El Sur también existe pero no somos nosotros. Son extraños, por eso debemos luchar si nos invaden o atacan. Es una historia universal. Puede pasar en Arizona, en Ceuta o en las fronteras de Croacia o Hungría. Frontera es la palabra clave; es el gran mal de nuestro mundo. Desde que tenemos fronteras, no nos entendemos, nos separan, nos limitan, quieren poner barreras donde el instinto humano quiere saltar. Y se marcan las diferencias.

Histrión Teatro vuelve a Chiclana con una obra en el que las líneas artificiales trazadas en mapas son las protagonistas. Las líneas y los puntos que añade el ser humano para definir esas rayas. La diferencia, la diversidad, la ignorancia, la violencia, el miedo... Todo se une en Arizona, obra escrita y dirigida por Juan Carlos Rubio, que cumple con determinación su labor: la denuncia del huso de la herramienta del miedo en el ser humano. El miedo que mueve la Historia humana desde hace siglos. En este caso, Arizona es el miedo al vecino de al lado, al que se teme porque puede arrebatarnos nuestra feliz existencia. Puede pasar en el Sur de Estados Unidos pero puede ocurrir también en Algeciras... Y de hecho, pasa.

Una pareja, la de Arizona, interpretada por David García-Intriago y Gema Matarranz, bien pertrechados tras unos personajes que comienzan a ser esbozados como figuras planas para terminar llenos de ángulos y recovecos. Más el de Margaret que el de George, pero ambos determinados a cumplir con su función en la vida. Un compromiso con mantener el statu quo frente al diferente aunque eso implique el uso de la violencia. Espléndidos ambos intérpretes, muy cómodos con un soporte textual sobre el que navegaron con presteza a pesar de cierto momento de apagón de la acción, rápidamente superada por la versatilidad de los actores.

Histrión apuesta por el teatro ideológico, por el teatro con función social, por la pedagogía y acierta en el desarrollo de unos planteamientos que lejos de cierta parodia con la que los intérpretes acometen sus papeles, es escalofriantemente real. Por que sí, existen algunos estadounidenses que se creen cargados de razones para defender su país. Y por ello se apostan en las imaginarias fronteras (del Sur, claro). Lo trágico es que desde España vemos a los vecinos ahogarse en un trozo de mar que resulta ser una barrera ciertamente infranqueable.

Fotos: Paco López.



lunes, 2 de noviembre de 2015

La necesidad y la virtud



Empecemos por la conclusión: es necesaria la existencia de la Orquesta Joven Ciudad de Chiclana dirigida por Jesús Rivera. Porque para este pueblo es un lujo tener un grupo de chavales con una calidad y una técnica a la hora de interpretar inusitada, porque lo hacen con una tremenda escasez de medios que suplen con ganas y con amor por la música y porque en estos días tenebrosos que vivimos, la música puede ser uno de los pocos placeres evasivos a los que agarrarnos.

Así lo pueden atestiguar los más de 300 asistentes al primer concierto de la OJCC en nuestra localidad (tiene delito que hayamos tenido que esperar hasta 2015 para ver su primer concierto en el Moderno, toda vez que ya han actuado en un coliseo como el Teatro Falla). Repito: es un lujo para Chiclana... Y probablemente, no nos merezcamos tener a esta orquesta levantada a fuerza de tesón, trabajo constante y de auténtica pasión, que a todo esto suma, calidad.

Con un programa acertado en el contenido y llevado a la práctica bajo la presta batuta de Jesús Rivera, los chicos de la OJCC se crecieron por momentos, sintiéndose cada vez más a gusto con un repertorio que gustó y mucho al respetable. Y eso que comenzaron fuerte, de forma esplendorosa con una de las piezas más bellas y delicadas de la banda sonora que Ennio Morricone compuso para la película La misión. Gabriel's oboe, con Rivera precisamente ejecutando ese instrumento fue un hermoso preludio de un recital mágico que tuvo continuación con una enérgica y sinuosa interpretación de la Sinfonía 10 en Si menor de Mendelssohn y una gozosa Serenata de Schubert. La compleja partitura que Mascagni pergeñó para el intermezzo de la Cavalleria Rusticana sonó con robustez en el Moderno que luego disfrutó con Bach y su Suite para orquesta nº3.

Como la cosa iba de homenajear a los damnificados por la riada del 65, el trío carnavalesco Los bellos de punta cantaron el pasodoble El niño de la pala de la comparsa Gondoleros de Venecia, fielmente acompañados por la OJCC, que luego continuó con obras de Albéniz -con Granada-, Grieg (deliciosa la Muerte de Asse de Peer Gynt) y finalizar con el Over the rainbow que popularizara Judy Garland en El mago de Oz y las notas bellísimas y melancólicas que Nicola Piovani compuso para el filme La vida es bella. Como bis, de nuevo el pasodoble carnavalesco que escribió Federico Rodríguez en homenaje a las víctimas de la riada de Chiclana y aplausos... Aplausos que dictaminan lo que pronto debe ser una realidad. Chiclana necesita a la Orquesta Joven Ciudad de Chiclana y ellos deben recibir el apoyo institucional que se merecen... Al menos teniendo una fecha al año reservada para actuar en el Teatro Moderno. Qué menos.