miércoles 11 de noviembre de 2009

CUMPLEAÑOS FELIZ

H
hoy hace justo un año que echaba a andar este blog. Reino de Taifa quiso convertirse en una puerta abierta a una visión del mundo (otra más), desde una perspectiva localista. Desde ese 11 de noviembre de 2008, aquí se ha hablado (y debatido, gracias a las aportaciones de los que se pasaban por la bitácora), de Albacete, de España, del mundo, de cosas serias, de otras menos serias aunque todas ellas muy importantes, según la opinión del que esto suscribe.

Han sido 365 días, doce meses con causa, en el que a razón de casi 18 pinchazos diarios, se ha llegado a la cifra de 6461 visitas (hasta el momento). A día de hoy se han colgado 167 textos que esperan verse acompañados por alguno más en esta andadura que continúa con más ánimos y esperanza que el primer día.

A todos aquellos que os habéis pasado por estos dominios, gracias.

El rey (sin corona y con ganas de República) de Taifa.



martes 10 de noviembre de 2009

APUNTALANDO EL EDIFICIO DE LA EDUCACIÓN


A
lgo chirría. No es posible que cada vez que tenemos conocimiento de informes de organismos internacionales sobre niveles de educación en España, agachemos la cerviz por la vergüenza de vernos en el vagón de cola a causa de las escandalosas tasas de fracaso escolar que parecen enfermedad perenne en nuestra sociedad.

Una cosa está clara: en la educación de nuestros hijos debe realizarse un esfuerzo común. El profesor no es el educador exclusivo. Los padres (que parecen haber dimitido de esta tarea), deben asumir su responsabilidad y a nivel general, debe ser toda la comunidad, toda la sociedad, la que provea de los elementos necesarios para un desarrollo integral y eficaz de nuestra población más joven.

En este sentido, cobran especial importancia las influencias que ellos reciben de medios como la televisión o internet. En días pasados, se ha debatido en Madrid sobre este particular. Se ha expuesto una radiografía de la situación actual, nada halagüeña por otra parte, y se han intentado vertebrar soluciones, que por difíciles que sean de tomar, son absolutamente perentóreas.

Pero nos encontramos con dificultades en ese horizonte. Internet supone una fuente de saber, pero sin controles, lleva hacia informaciones erróneas y/o poco recomendables. Los niños y jóvenes son auténticas esponjas sin un filtro definido. Es ahí donde docentes y padres tienen que estar atentos, especialmente éstos últimos.

Otra cosa es la tele. En este campo, la educación choca con los intereses mercantilistas de las empresas televisivas. Si el espectador pide carnaza en formato rosa, lo tiene, y en horario infantil. La degradación de la televisión como vehículo de transmisión de conocimientos es tal que espacios educativos como los que hace dos décadas poblaban la parrilla, serían hoy imposibles de programar porque no son rentables en términos de audiencia y de publicidad.

Toca pensar (y mucho). Lo que ocurre es que estos planteamientos llegan tarde. Como siempre.



viernes 6 de noviembre de 2009

CHAPUZAS ESPAÑA, SA


Q
ue entre las cualidades del español no figura la eficiencia británica o la constancia germana es algo sabido. Que durante muchos años se nos veía más allá de los Pirineos como gente que tira de improvisación, también. Y que lo de jugar a espías nunca se nos dio bien, pues ya se lo pueden imaginar. Más incluso, después de echarle un vistazo a un libro que acaba de ser publicado sobre la historia del MI5, el servicio secreto británico.

Para que se hagan una idea (extremista, hiperbolizada, totalmente exagerada pero que bien podría ser real). En plena Segunda Guerra Mundial, mientras el Reino Unido tenía en nómina al mejor James Bond de todos, nosotros contábamos con Anacleto, agente secreto. Mientras el primero pedía martinis con vodka, el segundo se desvivía por un bocata de anchoas. ¿Exagera el articulista en su comparación de los servicios secretos de un país y de otro? Pues no. En el libro La defensa del reino, de Christopher Andrew, se cuentan las andanzas de espías españoles enviados por Serrano Suñer, ministro filonazi de Exteriores de Franco, a la embajada patria en Londres. Y lo que en esas páginas se narra es de chiste. La chapuza por la chapuza, algo que daba vergüenza ajena (sentimiento que por cierto, no se sabe qué es en el mundo anglosajón, quizás por eso se la denomina spanish shame), y que aunque no nos lo contara un profundo conocedor del funcionamiento del MI5, nos lo creeríamos a pie juntillas.

En La defensa del reino, Andrew dedica un intenso relato a narrar la inquieta época en la que el juego de espías se hacía necesario para intentar desestabilizar al enemigo. Como es lógico, el Foreign Office puso su mirada en la embajada española puesto que sabía que era nido de acogida de filonazis en la capital británica. Como contramedida, Serrano Suñer envió a un grupo de espías (por llamarlos de alguna forma), que encabezaba un ex torero que se dedicó durante años al noble oficio de limpiabotas en Madrid y que cuando lo invitaba al Savoy a comer se zampaba el pescado con los dedos, un aprendiz de periodista que acabó seduciendo a muchas damas inglesas o a un español empleado de la sede diplomática que por unas “perrillas” pasaba pilas y pilas de documentos cifrados al MI5, entre otros anecdóticos casos. En menos de un mes, los ingleses conocían los pasos del embajador y su séquito al dedillo. Además conocieron que eran una veintena de presuntos espías los que intentaban conseguir información para el III Reich. Sin embargo, Berlín echaría de menos cualquier tipo de información, mientras que el Foreign Office caló desde el primer momento al torero, al periodista y a otras figuras de la farándula que pululaban por la embajada.



Estos humorísticos episodios no han parado de producirse en la historia reciente de España. Hay que decirlo con todas las letras. Hemos sido especialistas en ser unos chapuceros, aunque a marchas forzadas hemos intentado quitarnos ese lastre en la etapa democrática. El franquismo fue una pesada losa para la imagen de España en el exterior y es que a la mantilla y peineta, hemos conocido ahora que no servíamos ni siquiera para poner la oreja... Claro, que no tenían como portera a un Jorge Javier Vázquez como nosotros.



martes 3 de noviembre de 2009

¿EL NUEVO SAQUEO DE ESPAÑA?


E
n los peores momentos del Gobierno de Felipe González, con los GAL, los Filesa, Roldanes, Marianos Rubios, y demás calaña, campando por doquier en titulares de prensa y juzgados, una pareja de periodistas no precisamente devotos del felipismo escribieron una crónica de aquellos años a la que bautizaron El saqueo de España. Para ahorrarles la lectura, venían a decir estos insignes plumillas (ella es ahora tertuliana telecinquera y pancartera al por mayor) que los socialistas habían utilizado sus casi 14 años de gestión “para robar”.

En estos días ingratos para el oficio político, en el que sobrevivir es un arte, surgen Malayas, Gürteles, Pretorias y algunos chanchullos menores que no dejan de ser carnaza para la desvergüenza de los servidores de la res publica. Los medios de comunicación se relamen por ver de nuevo a ciertos políticos dirigirse a la puerta del juzgado para dar cuenta de sus andanzas al filo de la ley.

El caso es que tanto entonces como ahora, se demuestra que la enfermedad de la corrupción (algo inherente al ser humano si tiramos de ideario maquiavélico), no es exclusiva de unas siglas para resbalarle a otras. Aquí todos “trincan” para vergüenza ajena y a los hechos nos remitimos, y ésto debe servir de aldabonazo para que los partidos políticos hagan examen de conciencia y empiecen a aplicar “prácticas de saneamiento”. A saber: por mucho que nos creamos aquello que decía Platón de que el “hombre es un ser político”, nadie sabe de política a priori. Se aprende cuando se “hace” política. El error aparece cuando junto con el servicio público aparecen las malas prácticas. Es ahí donde los partidos, deben actuar buscando a los primus inter pares para que sean éstos los que se ocupen de trabajar por los demás. El problema es que en un país donde hemos convivido con una cultura del dinero fácil, acabar con las manzanas podridas es tarea de titanes. Y ahí no se escapa ni PSOE ni PP. ¿O es que sólo saqueaban los socialistas?